Lo mejor de 2020 según… Albert Vila

Todos mis compañeros, como no, han empezado sus artículos repasando lo mejor de este año que acabamos de dejar atrás lamentándose de lo raro y desastroso que ha sido 2020 para el mundo de la música . Y no hay duda de que probablemente se trate del peor año que ha vivido la cultura a todos los niveles desde que todos los presentes tenemos uso de razón, pero eso no quita que hayan salido un buen puñado de discos excelentes, que hayamos disfrutado de algunos conciertos brillantes a principios de año y que hayamos sido testigos de la mejor de las voluntades para que las cosas hayan salido adelante durante el resto de 2020.

En lo personal, 2020 ha sido un año algo irregular para mí (y supongo que para todos) a nivel musical. Durante el confinamiento (como es de esperar) escuché y reseñé una barbaridad de discos, pero lo extraño que han sido los meses posteriores a todos los niveles ha hecho que, probablemente, éste haya acabado siendo el año que menos música nueva he escuchado desde hace bastante tiempo. Aún y así me ha dado para disfrutar de gran cantidad de ella, tanto en estudio como en directo, y no os creáis que me ha sido en absoluto fácil escoger quién merecía estar en nuestos ya clásicos repasos de fin de año.

Mejores discos nacionales

Debo confesar que no he escuchado en profundidad muchísimos discos nacionales este año. Es decir, sí que he escuchado un montón de ellos, pero que me atraparan de verdad y haya querido ponérmelos en bucle no tantos. Dos de los que más lo han hecho, sin duda, han sido el completísimo, emotivo y magistral segundo trabajo de los barceloneses Ànteros y la nueva vuelta de tuerca al sonido de Obsidian Kingdom. Tuve la suerte de ver a ambos en el AMFest y, a mi juicio, son los máximos merecedores de las posiciones más altas del podio de este año. Otro disco que me ha encantado mucho es el Bed of Snakes de Shallow Waters, una especie de mezcla entre death metal melódico, doom y metal gótico al que me he viciado lo suyo durante buena parte del año.

Aunque ellos mismos no lo consideran del todo un disco como tal, es imposible obviar el imponente y sorprendente trabajazo que los ya siempre infalibles Toundra han hecho poniendo música a la película El gabinete del Doctor Caligari. Para cerrar mis cinco destacados he tenido alguna que otra duda entre meter el nuevo disco de Acid Mess, el excelente paso adelante que han dado Gyoza, el formidable EP de Jardín de la Croix o el reciente trabajo de La Inquisición, pero finalmente he optado por el primer álbum de Deadyard, compañeros de sello de estos últimos, cuya contagiosa energía ha supuesto todo un descubrimiento para mí tanto en estudio como en directo.

1. Ànteros … y en paz la oscuridad

2. Obsidian KingdomMeat Machine

3. Shallow WatersBed of Snakes

4. ToundraDas Cabinet des Dr. Caligari

5. DeadyardArmageddon It!


Mejores discos internacionales

Hay muchos discos internacionales que me han gustado este año, y creo que aunque la cosecha no va a ser tan espectacular como en otras temporadas, hemos tenido música de primer nivel más que de sobras para llevarnos a la boca. De todos ellos, no he tenido ninguna duda en colocar como mi favorito absoluto de 2020 el nuevo trabajo de los ingleses Haken, una banda que lleva sacando discazo tras discazo desde hace ya un montón de tiempo y que con este Virus alcanzan, a mi parecer, un nuevo cénit compositivo. Otros que no fallan son los alemanes The Ocean, que siempre que sacan disco son garantía de hacerse un hueco aquí arriba. Todos sus trabajos recientes son sobresalientes, y ya vendría siendo hora que recibieran algo más de amor por parte de un público más amplio que el que suele flipar con ellos.

Teniendo en cuenta que hay un mundo entre su nuevo trabajo y el anterior Boundless, es hasta cierto punto curioso que me guste tanto el nuevo disco de los también alemanes Long Distance Calling, pero aunque ya lo me pareció un discazo al principio, a medida que han ido pasando los meses me he encontrado queriendo escucharlo siempre un poquito más. Mi top 5 lo completan este año dos veteranos baluartes con una carrera sólida y valiente tras ellos: los británicos Paradise Lost han parido un discarral con Obsidian tras un para mí algo irregular Medusa, mientras que los suecos Dark Tranquillity siguen a lo suyo y continúan sin decepcionar ni al más exigente, esta vez con otro gran trabajo llamado Moment.

Mención especial me merecen los excelentes nuevos discos de bandas también muy clásicas como son Testament y Sepultura, que parecen estar afianzándose en una nueva juventud. Avatar siguen creciendo y se empiezan a postular como una esperanza verdaderamente sólida para el futuro del metal, mientras que el esperadísimo nuevo trabajo de los suecos Katatonia ha ido un poco de más a menos para mí: me gustó mucho al principio, pero con los meses se ha desinflado un poco. O yo no he tenido el ánimo correcto para ello, que también podría ser.

1. Haken – Virus

2. The Ocean – Phanerozoic II: Mesozoic | Cenozoic

3. Long Distance Calling – How do we Want to Live?

4. Paradise Lost – Obsidian

5. Dark Tranquillity – Moment


Mejores canciones

Esto de escoger la mejores canciones de un año siempre es una tarea algo complicada, ya que a veces el criterio para hacerlo es un poco difuso. Por ejemplo, del increíble Virus de Haken podría haber sacado mínimo tres o cuatro canciones para este top, pero para no abusar he optado por destacar en primera posición la impresionante «Carousel», un tema que en diez minutos es capaz de empaquetar con sorprendente fidelidad los dos millones de matices que contiene la música de los ingleses. El poderosísimo y melancólico corte que abre el Obsidian de Paradise Lost me flipó muy en serio y la llevo en flechazo desde el primer momento en que la escuché, mientras que la imparable máquina de hits que es The Night Flight Orchestra se hace un hueco un año más en esta lista con la deliciosamente cheesy e irresistiblemente pegadiza «If Tonight is Our Only Chance», un tema que si no viniera de esta banda sería un guilty pleasure como una casa.

El nuevo disco de Avatar me parece el mejor trabajo de la carrera de los suecos a nivel de composición y ambición, y de entre todos los himnos que lo componen la sorprendente y variada «A Secret Door» me parece el más incontestable y el que más pinta tiene de perdurar para los siglos amén. Para completar el top (un top en el que podrían haber cabido un montón más de temas que no voy a mencionar para no gastar dos párrafos en ello – aunque «Espectros» o «Ultravioleta»… cómo os echo en falta aquí) me he decantado por la brutal «Meat Star», el que es probablemente el mejor single que los barceloneses Obsidian Kingdom han parido en toda su carrera, algo que quizás les faltaba y que espero que les pueda ayudar a dar ese paso adelante que sin duda merecer dar si nos basamos en la calidad y la personalidad arrolladora que emana de su música.

1. Haken – «Carousel»

2. Paradise Lost – «Darker Thoughts»

3. The Night Flight Orchestra – «If Tonight is Our Only Chance»

4. Avatar – «A Secret Door»

5. Obsidian Kingdom – «Meat Star»


Mejores conciertos de verdad (o pre-pandemia)

Aunque a principios de año nos las prometíamos muy felices haciendo nuestras cábalas, encajando fechas en el calendario y frontándonos las manos con los carteles de los festivales de verano, la verdad es que la vida normal de conciertos se fue al más absoluto garete el día 13 de marzo. Por ello, he decidido separar mi top de conciertos entre los de verdad, los de sudor, abrazos y cervezas compartidas y los de distancias, mascarillas y camareros en la mesa.

En esos dos meses y medio antes del apocalipsis aún tuve la oportunidad de asistir a un buen puñado de conciertos de primerísimo nivel. El de más enjundia fue muy probablemente el que nos trajo a tres titanes de la Bay Area como Testament, Exodus y Death Angel, un trío que puso patas arriba la Sala Razzmatazz de Barcelona a base de thrash metal, un sonido atronador y un público devoto y entregado. La espectacular puesta en escena del Gabinete del Doctor Caligari en los gigantes (y llenos) Cines Aribau por parte de los madrileños Toundra fue otro punto álgido de esos meses, mientras que la triste despedida de la promotora barcelonesa Red Sun se saldó con un concierto espectacular de los noruegos Pristine y de los barceloneses The Mothercrow en la pequeña Sidecar que contó con mucho menos público del que se merecía.

Justo el día antes de que nos lo cerraran todo tuve también la oportunidad de disfrutar de la fiesta y los bailoteos de The Night Flight Orchestra, un concierto que, a pesar de los temazos, las sacudidas de hombros y los desgañites incontenibles tuvo una extraña sensación de pre-apocalipsis que tristemente se ha visto confirmada por todo lo que ha venido después. Por último, la visita de la exitosa gira Fem d’Aquí a Granollers, con las actuaciones como siempre impecables y calurosas de Crim, Blowfuse, La Inquisición y Deadyard, fue el único concierto de los que íbamos a estar metidos que pudo llegar a celebrarse y lo petó en una Sala Nau B1 que presentó una entrada excelente y que vibró con lo mejor de la escena punk y hardcore catalana.

1. Testament + Exodus + Death Angel – Sala Razzmatazz (Barcelona), 27 de febrero de 2020

2. Toundra – Cines Aribau (Barcelona), 7 de marzo de 2020

3. Pristine + The Mothercrow – Sala Sidecar (Barcelona), 22 de enero de 2020

4. The Night Flight Orchestra + One Desire – Sala Salamandra (L’Hospitalet de Llobregat), 11 de marzo de 2020

5. Crim + Blowfuse + La Inquisición + Deadyard – Sala Nau B1 (Granollers), 29 de febrero de 2020


Mejores conciertos no tan de verdad (o post-pandemia)

Tras unos meses de confinamiento en los que estuvimos, por supuesto, en el más absoluto de los páramos a nivel de directo (hasta el punto que, fruto del mono y del hastío, me vi obligado a inventarme incluso un par de crónicas imaginarias), poco a poco se fueron ideando posibles soluciones para poder ofrecer música en directo a toda la gente ávida de ello y, aún más importante, para dar trabajo a todos aquellos técnicos, bandas, salas y actores relacionados que se veían en una pura travesía del desierto.

Ha habido muchas opciones en streaming que no voy a entrar a valorar (entre otras cosas porque he visto poquísimos y porque los que he pagado han sido más por apoyar a las bandas que porque me hiciera especial ilusión verlos), pero también ha habido una buena cantidad de conciertos de verdad que, a pesar de las distancias, las mascarillas, las limitaciones de aforo, las sillas, los constantes cambios de reglas a última hora y toda la pesca, han sido capaces de acercarnos (aunque fuera a través de un sucedáneo) a lo que recordábamos como un concierto de verdad.

Personalmente he asistido a media docena larga de conciertos en estos seis meses, y el patio del Castell de Montjuïc se ha erigido, gracias al tesón de la gente de Sala Barcelona, como el protagonista de la mayoría de mis experiencias en vivo y como una opción más que atractiva como ubicación para conciertos tanto en pandemia como fuera de pandemia. Allí tuvo lugar el memorable y extraño AMFest, cuyos tres días estuvieron protagonizados por el frío insportable y por una generosa cantidad de conciertazos que lo convirtieron en el gran evento musical del otoño barcelonés. También hasta ahí subí, en pleno verano, para ver como Los Tiki Phantoms se las apañaran para hacernos bailar sin movernos de nuestra mesa con la ayuda de The Lizards.

Acercarme al Estraperlo para ver como La Inquisición emitía el streaming de presentación de su nuevo trabajo también fue una expericencia interesante, mientras que mi despedida de Rocksound pocos días antes de su cierre y demolición fue otro momento que voy a recordar. He hablado de todos los conciertos pandémicos a los que he asistido excepto de uno: Toundra estuvieron en el Parc del Fòrum, pero a pesar de que ya sabéis que los madrileños me encantan, lo cierto es que me costó mucho conectar con ellos sentado como estaba en lo alto de la grada. Otra vez será.

1. Ànteros + Gyoza + Murina (AMFest) – Castell de Montjuïc (Barcelona), 6 de diciembre de 2020

2. Los Tiki Phantoms + The Lizards – Castell de Montjuïc (Barcelona), 6 de agosto de 2020

3. Obsidian Kingdom + Jardín de la Croix + Linalab (AMFest) – Castell de Montjuïc (Barcelona), 5 de diciembre de 2020

4. Böira + Sara Zozaya + iou3R (AMFest) – Castell de Montjuïc (Barcelona), 4 de diciembre de 2020

5. La Inquisición – Sala Estraperlo (Badalona), 20 de noviembre de 2020


Entrevistas que más he disfrutado

Uno de los grandes atractivos de formar parte de esta revista, para mí, es la oportunidad que me brinda de conocer y de hablar con algunos músicos que admiro y/o con gente que realmente tiene algo interesante que decir. Por ello, y aunque para un artesano como yo todo este proceso lleva un tiempo importante de preparación, transcripción y traducción, las entrevistas suponen algunos de los momentos más álgidos de mi día a día aquí. Este 2020 he tenido la oportunidad de charlar con un buen puñado de artistas (en este sentido no ha cambiado mucho respecto a otros años), y aunque en muchos casos este tipo de conversaciones transcurren sin ningún tipo de excitación especial, también ha habido unas cuantas que he disfrutado especialmente.

La que más de todas fue mi larga charla con Vincent de Anathema, un tio realmente de puta madre con el que nos reímos un montón y congeniamos tanto durante como después, ya que hemos ido manteniendo el contacto a raíz de esa charla. Por si fuera poco me dejó un señor titular, y escuchando la ilusión con la que hablaba de sus planes de futuro es una verdadera pena ver como la genial banda británica ha decidido separarse (espero que temporalmente) durante la pandemia. La otra gran charla la tuve con el señor Gene Hoglan, un tío con una verborrea superior incluso a la mía y con el que me tiré una hora y cuarenta minutos hablando de su envidiable trayectoria.

La entrevista con su compañero de banda Eric Peterson no fue especialmente memorable en su contenido, y la verdad es que tampoco llegamos a conectar del todo en lo personal, pero fue la primera vez que tuve la oportunidad de subir al bus de una banda para charlar con alguno de sus miembros, así que para mí supuso una experiencia muy interesante. Y la cara de los cientos de metaleros (muchos de ellos conocidos) que se agolpaban a la puerta del Pepe cuando salí del bus era todo un poema y un pequeño insuflamiento de aire a mi muchas veces olvidado ego.

El brasileño Andreas Kisser es una auténtica leyenda, y no le hace ni puñetera gracia que la gente esté continuamente comparando los actuales Sepultura con los de Max. En mi charla con él hubo un momento de tensión que no me esperaba y que me pareció también muy excitante. Por último, mi charla anual con David Peret, el big boss de HFMN Crew, siempre es un gustazo porque el tío te lo contesta todo con la naturalidad más absoluta y no se guarda ningún detalle. No me habría costado meter aquí las amenas charlas con gente tan maja como Mikael Stanne, Greg Mackintosh o algún otro, pero como he decidido quedarme con cinco, estos son.

1. Vincent Cavanagh, vocalista de Anathema

2. Gene Hoglan, batería de Testament

3. Eric Peterson, guitarrista de Testament

4. Andreas Kisser, guitarrista de Sepultura

 

 

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Sobre Albert Vila 897 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.