Lo mejor de 2020 según… Ana Teresa Cuevas

2020 llega a su fin y… tranquilos, que no va una parrafada de lo mierda que ha sido este año, que eso ya lo hemos experimentado todos. Pero oye, que si lo buscas ha habido cosas buenas, ¿que todo este sufrimiento haya sido necesario para parar y darnos cuenta de esas cosas? Cada cual que mire si escuece, que esto sólo pretende ir de música, y tanto si la aplicamos como ungüento para las heridas o por puro deleite, ahí va mi favorita de este año, sin orden ni estructura, como yo y como el 2020.

La demencia más bestial

En pleno confinamiento, en el momento más duro de esa primera ola, llegó a nuestros oídos Obscene Repressed, novena grabación de estudio de los galos Benighted. Disco conceptual tan brutalmente maravilloso, tan perfectamente compuesto y estructurado, que a más de uno nos salvó de darnos cabezazos contra la pared durante el encierro (Y eso, mientras el vecino ponía Resistiré).

Lo más demoledoramente bello

Poco antes de que Benighted confrontara nuestra enajenación de confinamiento con locura recién sacada del psiquiátrico, una embelesadora voz intentaba calmar nuestra reciente ansiedad con su último lanzamiento Folkesange, por supuesto que hablo de la danesa Myrkur, que si bien normalmente la prefiero rodeada de distorsiones, transformándose en Dr. Jekyll y Mr. Hide con su juego de guturales y cristalinas, en esta ocasión he de reconocer que los paisajes tradicionales esbozados en Folkesange son tan intensamente puros que consiguen trasladar al oyente a tiempos en donde el hombre armonizaba con la naturaleza con el beneplácito de los dioses.

Lo más grandiosamente desconcertante

Y también en esa siniestra época de nuestro más reciente pasado nos dimos de bruces con Spirituality and Distortion de los franceses Igorrr, banda que normalmente se ama o aborrece, pero que no deja indiferente a nadie. Personalmente llevan un tiempo entre mis favoritos, por su genialidad, excentricidad, caos perfectamente estructurado y mil minuciosidades más. Con este nuevo álbum no han hecho más que corroborar ese deleite que siento por ellos, acrecentado por haber experimentado con sonidos de oriente medio, una de mis debilidades en cuanto a música se refiere, y haber incluido como invitado a otra debilidad mía, George “Corpsegrinder” Fisher vocalista de Cannibal Corpse.

El clásico más terrorífico

Siguiendo en su línea «Horror black metal», pero inclinando la balanza hacia los clásicos del terror, en un momento en el que pudimos comenzar a relatar los momentos de angustia vividos los pasados meses, los holandeses Carach Angren lanzaron Franckensteina Strataemontanus, disco que a diferencia de su antecesor, consigue volver a aniquilarnos y recomponer nuestro ser fracturado en millones de diminutas piezas. Brutalidad, exquisitez y atmósfera se dan cita en un disco que se ha ganado a pulso estar entre lo mejor de este año-circo de los horrores.

El directo más apasionado

Llegó el verano y con él las ganas de viajar y de música en directo. No obstante, la sombra de la frustración ganó la contienda en esta nueva normalidad estival, por lo menos en cuanto a conciertos se refiere. Justo en el momento preciso aparece el DIRECTO, así en mayúsculas, de MIS clásicos, los griegos Septicflesh y su Infernus Sinfonica MMXIX, concierto grabado en México en 2019 y que cuenta con la colaboración de la Symphonic Experience Orchestra de ese país.

Nunca he sido fan de las grabaciones en directo, Youtube se iría a la ruina si dependiera de mí, siempre he preferido la experiencia en vivo y no a través de una pantalla, más este directo ha llegado a tocarme la fibra sensible. Cuando hace años Seth, vocalista de la banda hablaba de ese sueño común entre todos los miembros de la misma, de realizar un concierto junto a orquesta y coral, todo en vivo, ningún sampler, ninguna grabación… visionaba tal momento en su tierra natal, (Sinceramente yo también me  imaginaba tal momento en un Delfos o emplazamiento similar), no obstante su discográfica se los llevó a México, y el resultado no es en absoluto menos espectacular, sintiendo al visualizar la grabación toda la furia que derrochan los titanes helenos en perfecta simbiosis con la frágil y desgarradora orquesta, casi como si estuvieras en vivo frente a ellos.

El inicio más virtuoso

Curioseando entre la inconvencionalidad, tras mis viajes de verano (obviamente en menor dosis que antaño), mi mente se expandió gracias a la detonación recibida con los afincados en Reykjavik Cult of Lilith y su primera obra Mara, metal extremo barroco experimental, claro que no han inventado la rueda, pero sí que la han perfeccionado a manos de un afilado virtuosismo que emanan todas y cada una de sus composiciones, una banda que de seguir así llegará muy lejos musicalmente hablando.

La gira más imposible (Que resultó posible)

¿Giras? Seguro que estáis pensando que me refiero a virtuales, nada más lejos de la realidad, a finales de agosto, coincidiendo con la salida de su último álbum en solitario Minor Scratch, (brillante disco por cierto) el islandés Ragnar Ólafsson, miembro fundador de Árstíðir y teclista de sesión en Sólstafir, se embarcó en lo imposible: gira promocional por Polonia, incluyendo dos fechas en Alemania. Toda una proeza en un nuevo mundo ampliamente restrictivo y estigmatizador de eventos, obteniendo como resultado un rotundo éxito, cero contagios, y regalándonos la esperanza de una vuelta a los escenarios frente a público.

El comeback más perverso: (Y esperado)

Con el otoño avanzando y los temores acrecentándose, resurge de sus cenizas tras 8 largos años la banda australiana de metal extremo The Amenta, obsequiándonos con dos vídeos tan excelentes como perturbadores, y la promesa de un nuevo álbum en 2021. Para aquellos que os sea desconocida, The Amenta va más allá de lo meramente musical, ofreciendo un espectáculo visual demoledor, que junto a sus brutales y frenéticos acordes consigue crear una atmósfera de lo más angustiosa y delirante.

El análisis personal más necesario

Coincidiendo con un año más de vida para servidora, y haciendo retrospectiva sobre las lecciones aprendidas en 2020, llegó Endless Twilight of Codependent Love, séptimo álbum de estudio de los islandeses Sólstafir. Hasta hace unos tres años reconozco no haberle prestado mucha atención a la banda, fue en un show en directo donde me convertí en una de sus adeptas. No entender una sola palabra de islandés y sin embargo comprender cada tema, integrarlo traspasando fibras hasta calar muy hondo, ese fue el resultado de aquel concierto, y el resultado de lo que se mueve dentro de mí cada vez que los escucho. Con este nuevo álbum no ha sido distinto, acordes rockeros crudos, mostrándose tal y como son, sin adornos, para hablarnos de apegos y dependencia humana tóxica, algo que en mayor o menor medida ha sufrido y sufre una buena parte de la sociedad.

La gran decepción

Obviamente ha habido bastantes para todos, pero musicalmente hablando la ausencia de conciertos se ha traducido en la parte más amarga de 2020. Sin extenderme demasiado, creo que todos a los que se nos eriza el vello de la nuca con la música hemos sentido un gran vacío al no poder disfrutarla en directo, por no hablar de todas las personas que se dedican a ello, sufriendo las consecuencias en sus bolsillos.

 

Hasta aquí mi top 2020, claro que me dejo cosas en el tintero como la abrasadora magia de Martyrs of the Storm de los death-oriental metaletos Scarab, o la profunda desesperación emanada por el post-black metal de Auðn con su Vökudraumsins fangi, pero creo que no sería conveniente escribir una saga del 2020, así que disfrutemos de lo que tenemos mientras miramos hacia el futuro con la esperanza de recuperar lo que nos fue arrebatado con la experiencia de lo aprendido.