Sepultura – Quadra

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 7 de febrero de 2020
Discográfica: Nuclear Blast
 
Componentes:
Derrik Green - Voz
Andreas Kisser - Guitarra
Paulo Jr. - Bajo
Eloy Casagrande - Batería

Temas

1. Isolation (4:56)
2. Means to an End (4:39)
3. Last Time (4:27)
4. Capital Enslavement (3:40)
5. Ali (4:12)
6. Raging Void (3:57)
7. Guardians of Earth (5:11)
8. The Pentagram (5:20)
9. Autem (4:06)
10. Quadra (0:46)
11. Agony of Defeat (5:51)
12. Fear, Pain, Chaos, Suffering (4:09)

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Con este disco voy a inaugurar lo que podría ser una nueva sección titulada “Tenía una mañana de mierda y este disco me alegró el día”. En una semana de mierda a nivel personal de tanto en tanto aparece un claro de luz y esta vez la luz se ha manifestado en forma de discos de diferentes estilos que me ha devuelto el buen ánimo.

Reconozco que haber desconectado de Sepultura después del Roorback (2003) volviendo a escuchar sin demasiado interés Dante XXI (2006) o el hasta ahora último trabajo Machine Messiah (2017). Incluso las ocasiones que los he podido ver en directo, tras la incorporación de Derrik Green y a pesar de currárselo mucho, he echado en falta en el escenario el apoyo de otro guitarra que aportase un plus de contundencia a unas canciones con complejas estructuras.

Pero señor@s, tras la publicación de los dos single de adelanto del Quadra (2020) que hoy nos ocupa, no ha hecho más que despertar el aletargado interés hacia los brasileños.

“Isolation” y “Last Time” son una patada en el culo hacia todos aquellos que renegamos de su evolución. No solo en estas dos canciones, todo el disco es una mezcla de lo mejor de todas las etapas por las que ha pasado la evolución de la banda pariendo, y lo digo totalmente convencido, el mejor disco de Sepultura en estos últimos 20 años. Ala, ahí lo dejo, me he quedado la mar de a gusto.

Encontrándose la banda en un estado de forma increíble (vamos a tener que empezar a estudiar la segunda juventud de todos estos grupos que llevan más de 30 años en activo) y con el ánimo por las nubes tras las buenas críticas recibidas por su anterior Machine Messiah (2017), se han sacado de la manga este discazo que, lejos de querer contentar a los nostálgicos, sí que les hará reconocer que han disfrutado con este disco de extraño nombre. Según comentan en la página de Nuclear Blast, se obsesionaron con el número cuatro (de ahí lo de Quadra) con la intención de dividir el disco en cuatro partes, uniendo todo lo que rodea la música de Sepultura, sin olvidarse del pasado con la mirada puesta en el futuro.

En el sonido de los actuales Sepultura cabe destacar en letras de neón la labor de ese pulpo llamado Eloy Casagrande. Lo que ha aportado este batería desde su incorporación en 2011 no tiene nombre, la técnica y la contundencia deja con la boca abierta. Sólo hay que plantarse en YouTube y ponerse a mirar cualquiera de sus vídeos en directo o en el estudio. La riqueza que aporta a las canciones sentado tras los parches ha superado incluso al maestro Igor cuando nos dejaba flipando en aquel maravilloso Roots (1996).

Pero no os hagáis ilusiones, a pesar de la contundencia de los dos temas de adelanto, no vamos a encontrarnos un retorno a la época pre-Roots, ni de coña es esa su intención y sinceramente, después de escuchar Quadra (2020), así lo prefiero. Algo hemos llegado a discutir en la redacción de Science Of Noise sobre si la evolución de los Sepultura sin los Cavalera ha sido buena, hay opiniones para todos los gustos. La mía es que a pesar de cogerlos con ganas después de las disputas entre hermanos, la salida de ambos y el liderazgo de Kisser y Paulo Jr., no me he encontrado cómodo hasta el día de hoy, y según la opinión de algunos colegas ajenos a la revista, este disco también les ha devuelto el interés por Sepultura.

Después de la brasa que os he metido, vamos a analizar el disco

Con este ya son 15 trabajos de estudio, sin contar recopilatorios y directos, los que llevan los brasileños desde su formación en 1984. Casi 36 años en el que han cambiado su sonido hasta lo que tenemos en nuestras manos.

La introducción de “Isolation” nos tensiona con los golpes de percusión y ambientación electrónica con pomposos coros para entrar al galope sin compasión. El sonido más clásico se fusiona a la perfección con la dinámica de los últimos discos. Podría entenderse el disco como una división en dos partes, la primera mitad más directa y veloz, en las que las canciones rezuman thrash. Mientras, a partir de “Guardians of Earth” con su espectacular introducción acústica, se acelera fusionando la desgarradora voz de Derrik con coros operísticos generando una de las mejores canciones del disco, seguida muy de cerca por la instrumental “The Pentagram”. Una apisonadora en la que dan rienda suelta a la técnica y la contundencia.

La acústica “Quadra” precede la intensa “Agony Of Defeat”, que siguiendo la pauta de la anteriormente citada “Guardians of Earth” va de menos a más en lo que a intensidad se refiere. Sorprende la voz limpia de Green al inicio de la canción con una melodía que se engancha desde el primer minuto. Los arreglos orquestales y los coros fusionan a la perfección con la dinámica de la canción, la cual va progresivamente ganando intensidad. Intensísimo final rematado a piano.

Pudiendo parecer que el corte anterior era un final perfecto, deciden rematar el disco con “Fear, Pain, Chaos, Suffering”. La canción menos Sepultura del disco está cantada a dúo entre Derrik y Emmily Barreto, cantante de la banda de rock brasileña Far From Alaska.

Así pues, nos encontramos con otro candidato al mejor disco del 2020. Difícil lo vamos a tener, pues este año que ha empezado cargado de malas noticias, musicalmente es de lo más prolífico y nos está dando las mejores noticias a nivel musical. Agárrense que vienen curvas.

¡Salud y Heavy Metal!

Abel Marín
Sobre Abel Marín 147 Artículos
Músico frustrado, escritor bloguero ocasional y amante del metal en su variedad de estilos. Vivo con la esperanza de poder llegar a viejo acudiendo a salas de conciertos y festivales. Si los rockeros van al infierno, que me guarden sitio y una cervecita. Salud y Heavy Metal.