Entrevista a Guillermo Izquierdo, vocalista y guitarrista de Angelus Apatrida: ‘Vivimos con la duda de saber si cuando acabe todo esto va a haber salas para nosotros o si la gente va a tener dinero para vernos’

A estas alturas, evidentemente, los albaceteños Angelus Apatrida ya no necesitan ningún tipo de presentación. No tan solo son una de las bandas más sólidas, fiables y potentes del metal que se hace en este país, sino que me atrevería a decir que son también una de las mejores formaciones del thrash metal actual a nivel mundial. Con veinte años de carrera a sus espaldas, los Angelus van a publicar en breve su séptimo trabajo de estudio, titulado como ellos mismos y, tal y como nos tienen más que acostumbrados, viene lleno de ostiazos thrasheros repletos de tralla y de su habilidad melódica habitual. Para hablar de ello, de cómo están viviendo estos tiempos tan complicados y de muchas otras cosas, nos ponemos en contacto con su vocalista y guitarrista Guillermo Izquierdo, que como siempre no escatima tiempo ni esfuerzos en explicárnoslo todo con detalle y naturalidad en esta extensa y completa entrevista. ¡Vamos allá!

¡Hola, Guillermo! ¿Qué tal? Antes que nada, darte las gracias por dedicar algo de tu tiempo de nuevo a contestar estas preguntas para nosotros. ¿Cómo estás y cómo estás viviendo estos tiempos tan extraños?

De nada, gracias a ti Albert por tu tiempo y por estar una vez más aquí con nosotros. Y bueno, estoy (o estamos) viviendo esto como buenamente podemos, creo que como todos. Como el resto de españoles y el resto de humanos también, porque una vez que nos toca algo nos toca a todos. Y bien, bien, aquí estamos. Ahora mismo me pillas en la calle, que llevo todo el día de jaleo por ahí preparando para la promo y otras movidas. Así que bien, intentando tirar para adelante como podemos y con mucha ilusión puesta en el disco nuevo y en el año nuevo, tío, que a ver si las cosas mejoran un poco para todos.

A ver si es así, sí. Como dices, bien pronto vais a publicar el que va a ser ya vuestro séptimo disco, al que habéis llamado Angelus Apatrida como la banda, y que llega casi tres años después de lo que fue todo un éxito, Cabaret de la Guillotine. Teniendo en cuenta que las circunstancias actuales han distado mucho de ser las normales, ¿cómo ha sido el proceso de composición y grabación de este disco y qué crees, sobre todo, que lo hace especial dentro de vuestra discografía?

Bueno, pues no sé si estabas al tanto por la nota de prensa o algo, pero este disco en un principio estaba concebido como que fuera a ser un EP. Íbamos a probar de hacer una especie de maxi single que íbamos a lanzar a primeros de año, porque sí que es cierto que 2020 marca el vigésimo aniversario desde que tocamos juntos, cuando éramos aún niños. Por ello iba a ser un año muy especial: en febrero y marzo estábamos en plena gira en Europa, teníamos otra gira super tocha en mayo, teníamos mil festivales…. Iba a ser un año super completo y algo para celebrar. Teníamos tres o cuatro temas compuestos desde 2019, y habíamos decido que cuando acabáramos la gira con Evil Invaders entraríamos a grabar este maxi para editarlo a principios de verano. Todo aquella se fue a la mierda, como todos sabemos y por todo lo que ha ocurrido.

Llegados a este punto decidimos seguir currando, porque poco más podíamos hacer durante la cuarentena a parte de estar en casa. Así que seguimos componiendo más música, empezamos a escribir las letras y así es como se ha forjado este disco. A veces, entre comillas y con una risa un poco sarcástica, me hace gracia comparar este disco con alguien que ha podido grabar un disco en la cárcel. Es un disco muy especial, porque está compuesto durante una cuarentena y un confinamiento y está grabado durante una pandemia. Una pandemia en la que seguimos, claro, y que también va a ser el escenario en el que lo presentemos. Algo excepcional que hacía cien años que no ocurría y que nos ha tocado vivir. Así que este disco tiene ese toque especial en todos los sentidos.

Imagino que sí has podido escuchar el álbum ya te habrás dado cuenta de la rabia implícita y la agresividad, que es la máxima diferencia con nuestros anteriores trabajos. Hay una violencia que para nada es gratuita pero que está muy implícita, y creo que gran parte de culpa es por como está compuesto y por cómmo ha sido grabado. Fue grabado durante los meses de septiembre y octubre y creo que se nota esa desesperación, ese no saber qué va a ocurrir… está implícito en la propia música.

Sí, de hecho creo que con «Bleed the Crown», que ha sido vuestro primer single, algunos apuntaban que teníais un aspecto un poco más melódico, pero escuchado en su conjunto, creo que este es uno de los discos más tralleros que habéis publicado nunca. Más rápido, más rabioso como dices. Siempre lo habéis sido, por supuesto, pero a mí me ha dado esta sensación.

Sí, sin duda. Y de hecho fue muy difícil escoger el primer single, pero en un principio decidimos sacar «Bleed the Crown» porque creímos que a lo mejor iba a ser un pelín más fácil de digerir para todo el mundo. No es que se avecine un cambio, pero sí que se avecina algo diferente y algo para lo que a lo mejor no todo el mundo está preparado (risas). Estábamos ahí pensando si sacar «Indoctrinate», pero joder, esa es muy trallera, y «Bleed the Crown» es un te-ma-zo, uno de mis favoritos. Y es el típico tema Angelus, pero ya puedes apreciar un poco los matices que van a ser predominantes en todo el disco.

Sobre todo ahí ya te das cuenta que hemos cambiado la afinación y ahora estamos medio paso por debajo, estamos en re. Así que las cosas suenan un poquito más graves y un poco más serias, por así decirlo. Mi voz también ha cambiado ajustándose a esa afinación y es una voz un poco más agresiva… iba a decir más de señor (risas), pero más bien es un poco más grave y más profunda. Y obviamente la melodía y el estribillo pegadizo marca Angelus está ahí. Pero sí sí, creo que es un aperitivo de puta madre y de hecho diría que es el single que mejor ha funcionado de siempre. Mucho mejor que cuando estrenamos «You Are Next» en su momento, mucho mejor que cuando estrenamos «End Man» o «Blast Off».

¿Ah, sí? ¿Incluso más que «Sharpen the Guillotine», que es un single espectacular?

Sí, sí. Más que «Sharpen» también. Con el poco tiempo que lleva el tema fuera, que no llega ni a un mes todavía, las reproducciones en Youtube y en Spotify son mejores que en las otras. Y sobre todo el feedback: el feedback que tenemos tanto en España como fuera de España no es que esté siendo más positivo, porque siempre lo ha sido con los otros singles, pero sí más masivo. Estamos recibiendo más respuestas que antes a lo mejor no llegaban. Sí que lo estamos notando, y sobre todo los compañeros de prensa que sí que han podido escuchar el disco entero han reaccionado muy bien. Asi que guay, guay. Mola mucho porque es un muy buen tema pero yo creo que ni de coña es el mejor y creo que el disco va a sorprender.

Mola porque me has contestado a tres o cuatro preguntas que tenía preparadas en una sola respuesta, asi que de puta madre (risas)

¿Ah, sí? (risas) Típico en mí, que me pongo a hablar y…. (risas)

Noo, ya mola, ya mola, claro que sí (risas). Y de hecho es lo que decías: a pesar de ser una banda tan dura y agresiva como la que más, vuestras canciones siempre tienen ese toque pegadizo e infeccioso que os ha llevado a acumular una buena cantidad de «hits» muy reconocibles, algo que quizás no es del todo habitual en bandas modernas de vuestro estilo (quizás en la época clásica del thrash era algo más común). ¿Es eso algo que es conciente en vosotros cuando componéis, sobre todo a nivel vocal? ¿Qué canciones de este disco crees que tienen más potencial para convertirse en este tipo de hit pegadizo? A mí personalmente la que me ha flipado más en este sentido es «The Age of Disinformation», pero hay unas cuantas más que también tienen lo suyo….

Ahmmm…. bueno, respecto a la primera parte, no no. Desde luego que nunca componemos con ninguna pretensión de ningún tipo. Siempre componemos de la misma manera, desde que empezamos a componer nuestros propios temas hace más de quince años hasta ahora mismo. Lo hacemos de la forma más humilde posible, y normalmente solemos ser David o yo los que venimos con la idea general del tema. Entonces la desarrollamos en casa o la compartimos con los demás, y es que nosotros mismos seguimos teniendo ese miedo a que no guste nuestra propia canción, por así decirlo. Lo presentas como «mirad tíos, esto es en lo que he estado trabajando, a ver qué os parece«.

Seguimos así, es lo mejor que podemos hacer y es lo que cada uno, en este caso David o yo, mejor sabemos hacer en ese momento. Trabajamos en la música y en la idea general, luego lo mostramos a los demás y de ahí surge la idea de la canción y cada uno le da su toque y sus opiniones. Y a partir de ahí construimos el tema. Es la misma manera de trabajar que hemos tenido siempre y así va a ser. No hay ningún tipo de pretensión, no hay ninguna intención de decir «vamos a intentar hacer un tema más así» o a buscar el tema más facilón o el estribillo que sea. Ni de coña, sino que es como vienen, la verdad, conforme vienen las cosas las afrontamos.

Luego en mi caso con las letras, los temas que suelo componer yo para mí son un pelín más fáciles de darle luego la melodía vocal y las letras, pero los temas que me envía David él los compone conforme están en su cabeza, y lo bonito de esas cosas es también cuando él me los da a mí. Cuando escucho por primera vez el tema, lo primero que me viene a la mente suele ser lo que se queda. No le doy más vueltas, y lo que me viene lo hago y se lo paso. Y él me suele decir que mola un montón porque le doy la vuelta completamente a lo que él tenía en la cabeza, y eso le dá un punto más. Eso es incluso lo que me ocurre a mí también con mis propios temas y con las propias melodías que hago yo.

Es así de simple, y de hecho en petit comité pensábamos que esta vez la gente va a decir que nos hemos pasado (risas). «¿De qué va esta gente?«. No sé, tío, no buscamos nada. Hacemos lo que hacemos y nos tiene que flipar a nosotros. Y creemos que si nos gusta a nosotros a nuestros seguidores les va a gustar también. En ese sentido creo que lo hemos hecho, y es la primera vez también que hemos compuesto más temas que los que se han quedado en el disco. Llegamos a componer hasta doce temas y solo hemos seleccionado diez para entrar en este disco. Y con esos dos temas que sobran me imagino que haremos algo en el futuro.

El maxi single ese que tenías que hacer, lo váis a retrasar un año….

Sí, sí claro. Ya que este año se nos han jodido muchas cosas, tienen que salir otros proyectos, así que quizás podemos hacer algo ahí. A parte que los temas que se han quedado fuera es que están de puta madre, son muy guays. Uno de ellos, de hecho, era de los primeros que estaban compuestos aunque por circunstancias al final se ha quedado un poco fuera. Entonces, imagínate: si nos fue muy difícil seleccionar diez temas de doce, lo complicado que fue elegir un tema para sacarlo como single. Así que ahora decirte un poco los highlights es muy chungo…

De hecho, «The Age of Disinformation» es uno de mis temas también favoritos, ya no solo por la cadencia de la música sino también por el mensaje que lleva la letra, que creo que es muy importante para los tiempos que estamos viviendo, con tanta fake news, tanto titular manipulado y tantas noticias de tantos medios que creen ser de comunicación pero que al final son salsa rosa y prensa de corazón. Hemos llegado a un punto en el que en España la gente se informa por Ana Rosa y Susanna Griso en vez de leer el periódico. Es brutal. O que tienes a supuestos periodistas en prime time no haciendo informativos sino haciendo artículos de opinión como puede ocurrir por ejemplo con Vicente Valles en Antena 3 y con otros muchos.

Porque luego cambias de canal y parece que en vez de estar viendo unos informativos estás viendo un espacio de opinión sobre alguien que debería estar informando. Bueno no, no lo parece, es que lo es. Y lo digo tanto por Antena 3 como por La Sexta o cualquiera a la que cambies, que te van a llevar a lo que ellos quieren decirte. Y mola porque la mayoría de periodistas guiris me preguntan sobre todo por este tema, por «The Age of Disinformation», ya que es un poco lo que está ocurriendo en todos lados. Y joder, y tanto. Todo el que tenga una red social lo sabe. Hasta simplemente el tener whatsapp puede significar que el facha de tu cuñado te mande el típico recorte manipulado como si fuera la verdad absoluta. Hemos llegado a ese punto, ¿sabes? En nuestro bolsillo tenemos el acceso a la información universal de todo, pero sin embargo nos fiamos más de lo que nos manda nuestro cuñado por Whatsapp que de contrastar las propias noticias. Es uno de los highlights, desde luego.

Para mí también, a parte de «Bleed the Crown» que obviamente ya ha sido el primer single y ha adquirido cierta importancia, creo que «Indoctrinate» es también uno de los temas más cachondos que hemos hecho nunca, porque es un tema super agresivo pero lo puedes dividir de forma que puede que sea hasta tres temas dentro de uno. Porque es un tema relativamente largo, pero también muy dinámico y muy diferente cada parte entre sí. Es dificil todavía decirlo porque me flipan todos los temas y cada uno tiene su historia, pero ahora mismo otro de los highlights estaría entre «Disposable Liberty» y «We Stand Alone». Son dos temas que se salen un pelín de lo que estábamos acostumbrados a hacer, ya que por ejemplo «Disposable Liberty» es un tema bastante lento con un estribillo muy pesado. A mí me mola mucho la historia. De momento me quedaría con esos, aunque a lo mejor de aquí a unos meses si volvemos a hablar te diré otros.

Cuando una banda publica un disco con su propio nombre suele significar que se trata de un trabajo particularmente definitorio. No sé si habéis decidido titularlo así sobre todo por el tema de los veinte años, por la dificultad que ha supuesto para vosotros grabarlo o por algún otro motivo.

Sí, es un poco una mezcla de todo lo que has dicho. Como tenía que ser un EP al principio no sabiamos muy bien cómo lo íbamos a hacer, y si íbamos a cambiar un poquito algunas cosas, como lo que te he dicho de la afinaión u otras cositas que no estábamos acostumbrados a hacer, pues se nos había ocurrido en ese momento llamarlo Angelus Apatrida. Iba a ser algo poco trascendental y a lo mejor no estaba mal escoger este nombre. Casi todo el mundo tiene un disco autotitulado, ¿no? Pero claro, luego pasó todo lo que pasó y la verdad es que hasta que a finales de septiembre o principios de octubre el portadista del disco nos nos dijo que estaba esperando que le dijéramos cómo se llamaba el disco para empezar a trabajar. Y entonces nos dimos cuenta que ostia, aún no teníamos nombre.

Y con todo lo que ha pasado esta año y el veinte aniversario, que hemos estado aquí y hemos conseguido crear un disco desde lo que parecía la destrucción y el apocalipsis. Seguimos juntos y tiramos para alante, así que nos pareció buena idea. Poco original, pero buena idea. Y la segunda razón, que es un poco más cachonda, es que sabemos que el nombre todavía sigue costando mogollón de pronunciar para muchos guiris. No se quedan con el nombre, les cuesta un montón la palabra «apatrida», y nos pareció guay. Del rollo, «¿si? Pues ale, ahora ya no solo en nombre del grupo sino el del disco también»-

Y la transcripción fonética debajo para que no haya confusión (risas)

Eso mismo, para que ya no haya fallo y cuando nos pregunten otra vez cómo se pronuncia podamos decir «mira, ahí lo tienes!«. Así que éstas son un poco las razones, sí.

De hecho me ha sorprendido bastante comprobar que durante este año cumplís ya dos décadas como banda. De una forma u otra yo creo que aún estáis considerados prácticamente como una banda joven.

¡Como banda y como personas!

Sí, también, claro (risas). Supongo que, como yo, creciste musicalmente en los noventa, y esos eran tiempos en los que una banda podía petarlo y llegar al máximo nivel de popularidad en tan solo uno o dos discos. Ahora, en cambio, son muy pocas las bandas que logran hacer eso. De hecho, se requiere de una trayectoria muchísimo más larga y constante y que cada disco suponga un pequeño crecimento. Ahora creo que estáis sin duda en la primera línea del thrash a nivel mundial, pero llegar hasta aquí ha costado mucho más que lo que costaba antes. ¿Estás de acuerdo con esta reflexión? ¿Por qué crees que ocurre así?

Sí, desde luego que estoy de acuerdo, y creo que aquí hay muchos factores. Tampoco creo que fuera tan fácil antes, lo que pasa es que quizás visto desde ahora lo parece. Pero como bien dices somos gente que nacimos en los ochenta y crecimos en los noventa. Nuestra niñez y adolescencia la pasamos en los noventa y en los dosmil, y crecimos con la explosión del grunge al principio, luego la explosión del nu metal y luego también la explosión del power metal ese que nos metían con calzador. Power metal alemán, power metal italiano, etc… y sin embargo sí que es cierto que yo venía con más influencia de bandas más ochenteras como Iron Maiden, Judas Priest, Kreator o Sepultura, pero también me empapé mogollón de todo lo que escuchaba en los noventa. De hecho muchísimas de mis bandas favoritas son de los noventa.

No creo que fuera más fácil pegar el pelotazo. Quizás en España sí, porque como aquí siempre hemos ido a remolque de todo y aquí siempre ha venido todo más tarde, pero sí que he de decir que en nuestro caso, aunque no fuera exactamente fácil, sí que en un corto periodo de tiempo pudimos estar ya rodando a pesar de ser una banda de Albacete. No éramos de una ciudad grande ni nada, pero a los pocos años de existencia ya estábamos tocando en Valencia, Barcelona, Madrid… Casi en todos los sitios era sold out porque por entonces no había ninguna otra banda haciendo thrash metal como nosotros desde los ochenta, con lo que en España sí que nos resultó bastante fácil entre comillas. Lo que pasa es que la globalización y todo esto lo que tiene es que la competición, por así decirlo, es a nivel mundial.

Claro. Hay muchas bandas, y muy buenas.

Exactamente. Hay bandas increíbles en todos lados. En el underground hay un circuito increíble de bandas brutales, y luego no hay que obviar que todvía las grandísimas bandas siguen en activo. Los que inventaron esto siguen ahí. Siguen Iron Maiden, siguen Judas, siguen Metallica… ¡siguen todos! Están de vuelta y en un estado de forma increíble, y la globalización hace que todo esté al mismo nivel. Ahora se ha convertido en que, imagínate, un cartel como Wacken, Hellfest, Summer Breeze o el propio Resurrection Fest es tan difícil entrar porque el que está abajo del todo hace cinco años a lo mejor era cabeza de cartel en otro festival.

Por ejemplo, tú ahora ves el cartel de Hellfest y ves que el cabeza de cartel es Aerosmith, Iron Maiden, Metallica o Kiss, pero es que tiene el nombre más chiquitito a lo mejor son Red Fang, Jinjer o Gojira. Bueno, Gojira no, precisamente, pero ya ves por dónde voy. Son bandas super conocidas y que honestamente tú sabes que son mucho más grandes que tú. Asi que dices, joder, ¿dónde está mi lugar? (risas) Yo creo que eso es un poco lo complicado, y lo que tenemos que entender ahora mismo es el mercado y la escena de una manera completamente distinta. Cada año va cambiando y hay que saber que nos estamos adaptando a unos tiempos muy extraños en este sentido, donde las entradas para los conciertos han pasado de valer tres o cuatro mil pesetas hace quince años para ir a ver a Iron Maiden, a… ¿cuánto vale un ticket para ir a ver a Iron Maiden ahora, setenta u ochenta euros?

Fácil, sí.

Es una locura, ¿no? ¡Y la gente lo paga! Entonces, tú vas aquí con tu nuevo disco desde Albacete y pides una entrada de 15 o 18 euros, hay peña que dice wow!. Pues imagínate fuera de España, donde no eres tan conocido como aquí. Pero bueno, es adaptarse y ser realista con lo que hay y ya está. Es muy difícil, y lo que a nosotros nos importa en este sentido es que nos seguimos manteniendo jóvenes de espíritu. Creo que físicamente también seguimos siendo bastante jóvenes aunque estamos ya en los 37 años, pero nos encontramos super guay y creo que estamos haciendo lo mejor y lo más interesante de nuestra carrera.

Y lo que más mola es que tenemos la sensación de que esto no ha hecho más que empezar. Que no es que se nos hayan acabado las ideas sino al revés. Sobre todo con este disco es como que se nos han abierto un montón de ideas nuevas y un montón de caminos diferentes por dónde tirar. Y estamos muy muy ilusionados, tío, tenemos muchísimas ganas de poder volver a la carretera y de poder empezar a mostrar este disco en directo. Y dentro de poco de grabar otro y lo que haga falta. En ese sentido, a seguir creciendo y a seguir luchando para intentar hacernos un hueco en el circuito internacional.

Sobre lo que comentabas ahora mismo de que sí que es verdad que las entradas son mucho más caras, de que hay muchas más bandas y muchos más conciertos y de que las bandas más grandes no solo siguen ahí sino que son más grandes que nunca, pero a mí me da la sensación de que últimamente ha estado habiendo más gente que nunca en los conciertos. Aunque el metal esté absolutamente marginado a nivel de comunicación de masas, una banda como Testament hace un sold out en Razz 1, Iron Maiden va a sitios más grandes que nunca, otras bandas clásicas consiguen sus mejores audiencias en muchos años…. de una forma u otra podríamos decir que hay un cierto auge, ¿no?

Sí, sí, desde luego. Pensar que el metal está de capa caída yo creo que es un error. Sí que es cierto que a lo mejor nos estamos dando cuenta de que el metal se está haciendo un poco mayor. Eso sí es cierto, creo. O a lo mejor es la percepción que tengo yo, que normalmente no presto mucha atención a la tele, ya que no suelo verla excepto algunas series y películas. Pero bueno, durantes estos últimos meses de pandemia la he visto un poquito más, y sobre todo he visto bastante La Resistencia, el programa de Broncano. Y veo la cantidad de artistas que llevan y es que no entiendo un carajo. No entiendo nada, de verdad. Se lo digo a mi novia, que es diez años más joven que yo, si es que me estoy volviendo carca o algo. Pero ella me dice «no, no, tranqui. No entiendo nada yo tampoco«. No entiendo la música que llevan, tío. Ya no es trap, es que es… ¿qué es eso?

¿Qué opinas de eso que dicen que el trap es lo que fue el punk para el establishment progresivo en los setenta?

Mira tío, lo siento y con perdón, pero y una polla. Esta peña, lo siento mucho, pero no le llegan ni a la suela de las zapatillas a ninguna puta banda punk ni de coña. O sea, que esta barriobajez se pueda llegar a comparar con el movimiento punk es que me parece insultante. De verdad, tío, y con todos los respetos, pero pasearse por Las Barranquillas o por cualquier barrio chungo de España, coger al más pringao con tatuajes en la cara y ponerle un micro a que le esté diciendo «nena perdóname, nena perdóname«… ¿pero esto qué mierda es, tronco? ¿Y esto es lo que escucha la peña ahora? ¡Y lo peta! Sinceramente, no lo entiendo.

Pero por otro lado, como tú dices, cada vez hay más peña en los bolos, bandas de media liga como Testament o Exodus, que siempre han sido carne de salas rollo Caracol o poquito más como mucho, como Boveda o cosas así, están haciendo sold outs en salas tochas. Y eso, Maiden ha pasado de tocar en Rivieras, Vistalegres o Sant Jordi Clubs a hacerlo en putos estadios. Es una noticia brutal, pero a la par ves que la juventud no sé… espero que sea cíclico y que vuelva otra vez la chavalada a disfrutar del heavy metal.

Claro, y que haya bandas jóvenes que lo peten con los que se puedan identificar, no solo clásicos con cuarenta años de carrera. Como Jinjer, por ejemplo, que los has mencionado antes y es una banda joven que de golpe lo peta mucho. Esto hace falta, yo creo.

Si, pero fíjate. Jinjer es una banda joven pero su media de edad es más o menos la nuestra. Están en los treinta ya entrados. O sea que ya ahora una banda joven tiene los treinta bien puestos.

Sí, eso que decíamos antes, ¿no? Que las bandas tardan mucho a crecer. Antes alguien como Entombed lo petaba con 19. Ahora es imposible encontrar a alguien con 19 que lo pete, a no ser que sea algo como Greeta Van Fleet, que es toda una excepción.

Sí, sí, exactamente, Y aún asi es difícil que una banda lo pete sin convertirse en una moda. Yo siempre pongo el ejemplo de Gojira, que es una banda que lo ha petado y que lo está petando cada vez más y con razón, porque son unos putos genios. Fíjate que la primera vez que vi a Gojira, que creo que somos más o menos de la misma edad o ellos son un pelín mayores, eran unos chavales y no los conocía ni dios en España. Y joder, les decía que como puede ser que siendo de aquí al lado, de Bayona, nunca haubiera oído hablar de ellos. Y los tipos me decían que ya, que bueno, que no se movían mucho por aquí pero que acababan de hacer una gira por Estados Unidos con Lamb of God y tal. Y yo, «¿cómo? ¿perdona?». «Sí, bueno, por ahí no se nos da mal». Y luego busco a Gojira en internet y mecagoendios, chaval. Y bueno, a los pocos años yo llegué a ver a Gojira en la Rock City de Valencia para 300 personas, y es uno de los mejores conciertos que recuerdo. Y la siguiente vez fue en el Resu para, no sé, ¿15000? A parte de por su música, por todo, tienen más que mis respetos.

Aunque creo que ese tipo de bandas también son bandas «cometa Halley«, que pasan una vez cada X tiempo. Creo que ahora también está ocurriendo con Jinjer, como decías, que también es una banda increíble y que también empezaron super abajo. Llevan trabajando en el underground mogollón de años y hay están. Se lo merecen porque son la polla. Y bueno, no sé, nosotros a lo nuestro. No creo que seamos ese tipo de banda fenómeno ni mucho menos. Hacemos lo que hacemos, pero creo que con este disco también vamos a pegar un pequeño puñetazo así en la mesa y que algo bueno va a pasar. O por lo menos el karma nos lo debe. (risas)

Con dos décadas como banda supongo que os habéis visto con la obligación de tomar un montón de decisiones tanto en lo musical como a nivel estratégico o, por decirlo así, de negocio. Con la perspectiva del tiempo, y dando por sentado que de todo habéis aprendido, ¿de cuáles de ellas te sientes más orgulloso, cuáles crees que deberíais haber tomado antes y cuándo crees que directamente metísteis la pata?

Uffff.. bueno, con esa premisa de que siempre intentamos aprender de nuestros errores, no creo que se haya dado el caso de que hayamos metido la pata como tal. Quizá aquel intento de engaño que sufrimos en 2003 y 2004 con esa pseudo compañía que intentó ficharnos y que nos hizo la juja con el primer disco… pero ni siquiera fue una cagada o una metedura de pata. Fue completa inexperiencia y de ahí aprendimos super rápido y nos ayudó a tirar para adelante, pero siempre te queda un poco el deste de decir «¡joder!«.

Cuando empezamos a trabajar con Century Media te das cuenta de que todo lo que hemos hecho antes es super infantil, por así decirlo. No me refiero a poco profesional, aunque éramos sólo lo profesional que podíamos llegar a ser, siendo a una banda totalmente autogestionada en los dos primeros discos. Desde 2002 hasta 2008 más o menos. Toda esa época pasó muy rápida y aunque no es como si la hubiéramos malgastado, sí que siento que si hubiéramos estado mejor asesorados o hubiéramos tenido otro tipo de apoyo externo más profecional hubiéramos podido lanzar tanto Evil Unleahed como Give ‘Em War de una manera mucho más pro y más guay. Y eso sí que es un pelín una espinita que se te queda ahí clavada. Pero bueno, tampoco sin más.

Luego en 2009 vino Century Media y ahí es cuando realmente se puede decir que empezamos a ser una banda profesional y hecha y derecha. Ahí es donde empezamos a aprender de verad, y todo ese aprendizaje se está empezando a ver ahora. Lo hablábamos hace dos años con Cabaret y lo seguimos hablando ahora. Por eso también nos consideramos una banda relativamente nueva y joven, porque es como que ahora estamos empezando a hacer las cosas bien, por así decirlo, y a veces tenemos la sensación de que acabamos de empezar. Nos quedan tantas cosas por hacer todavía. Tantas giras, tantos países que visitar, tantas cosas nuevas que ofrecer. Te abruma el hecho de pensar que llevamos siete álbumes y veinte años haciendo esto, pero parece que acabamos de sacar el primer disco.

Así que para nada tengo la sensación de haber metido la pata o nada por el estilo. Siempre que nos hemos equivocado en algo hemos intentado aprender de ello, tanto en lo musical como en lo personal, y seguimos intentando rodearnos de gente muy profesional y que nos ayude. Tenemos mucha suerte de tener a la gente de Century Media, a la gente de Holy Cuervo o a nuestra gente de Doomstar en Europa que nos aconseja y nos ayuda. Eso es muy bueno porque nos hace ver todo con una perspectiva super joven pero con la experiencia que ya tenemos. Entonces, joder, te sientes super fuerte en ese sentido.

Y supongo que también es especialmente bonito que más allá de un par de cambios en los primeros meses de vuestra vida como banda, habéis mantenido vuestra formación intacta durante todos estos años. Eso no es nada habitual hoy en día, y hay mil circunstancias que pueden hacer romper una formación, tanto cuando eres más amateur como cuando se es más profesional como en vuestro caso. ¿Cuál es vuestro secreto en ese sentido, si es que hay un secreto más allá del aprecio personal que os podáis tener?

Buah, no creo que haya ningún secreto, no. Sí que es cierto que hubo cambios al principio pero al final fueron más de posición que de personal, porque somos las mismas personas. Lo que pasa es que al principio siendo los colegas que éramos, nos juntábamos en el local de ensayo de mis hermanos porque nosotros no teníamos ninguno propio. Nos conocíamos Victor, David y yo e íbamos al local de mis hermanos a quitarles los amplis y las cosas para tocar (risas). Y algún día que nos pillaron nos dijeron «ostia, pues tocáis guay! Venga, vamos a tocar juntos«. Y así fue como empezamos a tocar.

Mi hermano Jose, que es el bajista, en su momento tocaba la guitarra. Victor tocaba el bajo y la batería la tocaba mi otro hermano Alberto. David y yo tocábamos la guitarra solo y teníamos otro cantante que también se llamaba Alberto. Así que éramos los mismos, lo único que luego, desde 2000 a 2002 empezamos a rotar y a hacer cambios. Victor desapareció, Jose se puso a tocar el bajo, Alberto decidió dejar el grupo y me puse a cantar yo, mi hermano también dijo que no seguía, con lo que volvimos a rescatar a Victor para que tocase la batería… somos los mismos desde el principio. Lo que pasa es que somos amigos desde que éramos niños, y familia, entonces yo qué sé… y es muy guay que hagamos hecho este camino juntos.

Pero bueno, puede ocurrir bien o puede ocurrir mal, es como un matrimonio o una relación. Hay relaciones que funcionan y hay otras que no. Pues ésta de momento funciona guay y todavía seguimos todos a una y tenemos todos claro la dirección a la que vamos y estamos contentos con nuestras vidas y con lo que hacemos. En este sentido estamos super felices, nunca ha habido ningún mal rollo ni nada que pudiera desencadenar un problema más allá de algo que no puedas resolver tomándote un café o una cerveza como cualquier relación de amistad o de pareja, exactamente igual.

Hombre, creo que eso sí es importante para tener una cierta estabilidad y para crecer, para que vayamos siguiendo una progresión más o menos constante desde tus inicios, pero no hay más secreto que ese. Hay bandas que les funciona esto y hay bandas que les funciona guay cambiar de miembros porque a lo mejor el cerebro es simplemente una persona y los demás son ejecutantes. En nuestro caso el cerebro somos los cuatro, y aunque hayan unos que compongan más al final la idea es que todo es parte de los cuatro y cada uno tenemos un 25% de culpa de todo lo que ocurre.

No sé lo que puede ocurrir en el futuro, eh, porque ahora estamos guay pero quién sabe. Vas cumpliendo años y a lo mejor dentro de unos cuantos más las expectativas de la vida son otras. Puede que haya un momento en el que a lo mejor ya no te motive salir a tocar o grabar disco y quizás prefieres centrarte más en tu familia o lo que sea. Es absolutamente normal, pero de momento esto es asi, no ha habido nunca ningún problema y no creo que lo vaya a haber.

Volviendo un poco a lo de antes, que me he dejado una pregunta un poco colgada. Hace unos meses estaba hablando con Gene Hoglan, batería de Testament y de muchas otras bandas en el pasado, y me decía que en su opinión lo que mató al thrash metal en los noventa, que tuvo un bajón de popularidad muy bestia, no fue ni el grunge ni el metal alternativo ni nada de eso, sino que fue el propio death metal. Él opinaba que muchos de los fans del thrash metal en los ochenta lo eran porque era el género más extremo que existía en esos tiempos, pero cuando apareció el death metal como que se pasaron a él. ¿Por qué crees que todas maneras que la popularidad del estilo ha vuelto a crecer tanto en los últimos años, hasta el punto que algunas de las bandas clásicasviven quizás el mejor momento de su carrera y hasta el punto que hay un revival muy potente, con vosotros y con muchas bandas más incluso posteriores a vosotros?

Sí, sí. La verdad es que no sabría contestar a lo que te dice Gene Hoglan porque desde luego nosotros ni estuvimos allí ni vivimos esa época, por lo tanto yo de todo lo que puedo hablar es de mis impresiones de mucho después. Yo creo que el problema de ciertos estilos de música es que salgan a la luz convirtiéndose en modas. Creo que es como todo, pero cuando un estilo de música sale así está condenado al fracaso en ese sentido, y al final creo que van a quedar pocas bandas.

Eso es algo que ocurrió también con el thrash, sobre todo a finales de la década del dos mil, y creo que lo estamos viendo ahora. Hubo esa explosión tan brutal de bandas que aquí en España empezamos a liderar nosotros pero que luego empezaron a venir muchas más. En el resto del mundo empezaron a haber como mogollón de bandas, pero ahora te preguntas qué ha sido de ellos. Y la inmensa mayoria han desaparecido o estan en otras bandas haciendo otro estilo de música completamente diferente, buscando ese sello de éxito que no vas a encontrar si vas así. Y es curioso porque tengo algunos ejemplos de bandas americanas que empezaron intentando hacerse famosos tocando en bandas de thrash y ahora han acabado tocando en bandas de death.

O sea que me parece muy curioso lo que me dices de Gene Hoglan, porque fíjate que con otra peña de la Bay Area con la que he tenido la suerte de hablar, muchos le echan la culpa al moderneo del grunge de la época, con los titubeos al principio de bandas como Biohazard o Machine Head, o el cambio también de Sepultura hacia algo un poco más rozando el hardcore pero que luego se empezó a transformar entre el nu metal y luego dio paso al metalcore y cosas así. Hay mucha gente que lo achaca a eso, pero de todas maneras siempre me ha parecido estúpido que tengas que ser sólo de un bando, del rollo «ahora me mola el death metal, pues ya no me mola el thrash«. A mí lo que me parece es que eres idiota (risas). O por lo menos así lo veo yo, que creo que son dos estilos brutales, y de hecho creo que el thrash de los ochenta y el death de los ochenta / noventa es lo mejor que ha podido pasar en la escena musica. Pero por qué hay que elegir, ¿no?

Quizás mucha gente se montó al carro porque, como dices, el thrash llegó a ser un poco una moda a finales de los ochenta.

Hombre, claro, y ha ocurrido aquí. Más rápido, pero hemos visto que también ha ocurrido aquí tanto con bandas españolas como con bandas europeas y americanas. De 2005/2006 hasta 2015 más de la mitad de las bandas que supuestamente iban a cambiar la escena están comiendo sopas con cristo. Quedan muy muy pocas, y resulta curioso que nosotros seamos ahora unos veteranos de la escena europea. Tócate los cojones. Pero es que no hay más. Están Angelus, están Gama Bomb, están Suicidal Angels, Ultra-Violence y está Crisix, desde luego. Y ya. ¿Qué más bandas hay? Evile ahora se van a reunir y tal, pero sin Matt. Esa ola tan grande que había se ha desvanecido. Y no sé si es bueno o malo que seamos nosotros de los más importantes que quedamos (risas). Y de aquella famosa segunda ola de la Bay Area no queda nadie. Bueno, quedan Warbringer, que siguen ahi a piñón y tal, pero ahora mismo de esas bandas…

¿Havok?

Sí, ahora mismo Havok son la banda más representativa, pero son de Colorado. No es de esa explosión que nació otra vez de California, de Fueled by Fire, Bonded by Blood…. es que empezaron a salir bandas de ahí como churros. Municipal Waste creo que lo hicieron de puta madre: salimos aquí y nosotros somos thrashers de verdad. Thrashers de crossover, de punki, de monopatín y de fiesta, no de hacer el capullo. Entonces yo creo que cuando las cosas salen asi por moda y con esa pretención creo que están condenadas a desaparecer.

Y ya te digo que aquí también ha habido bandas en España que ha ocurrido lo mismo. Hay muchas que se han quedado ya como polvo en el viento. Pero aquí seguimos nosotros, con Crisix y con algunas bandas más. Bandas muy buenas, nuevas, y chavales que vienen con una sangre y unas ganas acojonantes. Así que nada tío, lo único que puedo decir con ésto es que le follen a las modas y a difrutar de la música.

Y lo bueno y lo grandísimo de todo esto es lo que decías antes: las bandas clásicas, las tochas, las de siempre, están haciendo un material increíble y están haciendo unos bolos que lo flipas. Hemos tenido la suerte de girar dos veces en las últimas giras de Slayer y eso es una auténtica locura. La capacidad que tenían de destruirlo todo es increíble. Yo a Slayer nunca los vi en los ochenta, solo a finales de los noventa y durante los dosmiles, pero durante las giras que hicimos con ello fue brutal. La primera con el Carnage Tour, que iban con Megadeth y la última que hicieron en España…

Sí, recuerdo que pasó por Sant Jordi Club… ¿2009 fue eso?

2011 y 2015.

Ah, sí sí. Correcto.

Me pareció lo más bestia que he visto en mi vida. Slayer increíblemente brutales. Lo último que está haciendo Exodus es brutal. Tenemos conocidos en común con Gary Holt y yo soy bastante colega de el bajista Jack Gibson, y siempre dicen que lo que están haciendo es brutal. Tú imaginate que Slayer se acabó y Gary se va a centrar otra vez exclusivamente en Exodus. Eso va a ser una locura. Lo próximo de Exodus creo que va a volver a cambiar el curso del tiempo. Y Testament está haciendo cosas increíbles, Anthrax brutal…

Kreator…

Y hasta Metallica están haciendo cosas chulas en mi opinión, me está gustando lo que está haciendo Metallica. Todas las bandas están en un estado de forma brutal, y eso mola para que las banda que somos más jóvenes no nos durmamos y nos sigamos poniendo las pilas. La última vez que tocamos con uno de los grandes fue en Valencia con Anthrax y joder, ostia, hay que ir al gimnasio (risas)

Es que además Anthrax son una locura en dircto…. (risas)

Sí, sí, sí. Y encantadísimo y que siga así la tendencia, desde luego.

Cambiando un poquito de tema, este pasado verano tuivmos la oportunidad de veros, en el Fòrum, en el que ha sido, creo, uno de los pocos conciertos que habís podido ofrecer este año con la post-pandemia.

Sí, así es.

Bueno, evidentemente mejor eso que nada, pero sabiendo especialmente como suele ser un concierto vuestro, y teniendo en cuenta que, por ejemplo, en vuestra actuación en el último Rock Fest yo ví los mayores circle pits que jamás he visto en ese festival, ese concierto en el Forum fue muy raro, agridulce, incluso una especie de sucedáneo de lo que es un concierto de verdad. ¿Cómo lo vivísteis vosotros encima del escenario?

Desde luego eso fue mejor que nada, y para nosotros fue un soplo de aire fresco brutal en mitad de todo esto poder ya no solo tocar en sí, sino todo lo que conlleva: ir al local de ensayo, cargar la furgo, hacer el viaje, descargar, montar, probar…. fue un día super mágico, muy muy guay. Y bueno, aunque fuera en las condiciones en las que fue, para nosotros fue brutal. No sé si se llegaron a notar, pero hubo momentos muy emotivos en los que caía alguna lágrima y la voz se quedaba un poquito entrectortada. Y es que era muy duro y está siendo muy duro, tío. El no poder desarrollar tu trabajo y no poder hacer lo que estás acostumbrado a hacer. Lo único que sabes hacer ya con tu edad, y joder, es brutal.

Y bueno, hemos intentado hacer streamings o cosas así, y para pasar el rato está bien pero no es la solución. Necesitamos que las cosas intenten volver a su cauce lo antes posible, ya no solo por algo emocional sino porque ya es una necesidad vital. Nosotros vivimos de esto y es nuestro trabajo, y llevamos más de nueve meses sin poder llevarlo a cabo sin saber cuándo vamos a poder volverlo hacer. Y es una putada, tío, es una putada que yo qué sé…. Pero bueno, vamos a intentar ser positivos y esperemos que en 2021 las cosas estén un poco mejor y podamos volver a salir.

Me puedo imaginar lo que debe significar todo esto para vosotros. Supongo que lo que es giras internacionales o festivales gordos aún van a tardar un poco, pero no crees que quizás, y sobre todo teniendo en cuenta que la gente se muere de ganas de ir a conciertos, estemos ante una oportunidad de potenciar de verdad las escenas locales? ¿Tú crees que podría darse algo así durante la mayor parte del año que viene, y una vez los conciertos puedan empezar a volverse a hacer? ¿Crees que promotores y público estarían por la labor?

De hecho creo que debería ser algo así, porque todos estamos echando en falta los conciertos durante esta época, pero lo que creo que poca gente se ha parado a pensar es la crisis tocha en la indústria musical que va a venir después sobre todo para bandas pequeñas y medianas como nosotros. Porque si te das cuenta, ya estamos viendo que los grandes están cerrando ya giras mundiales otra vez, pero bandas como nosotros no estamos haciendo nada porque la incertidumbre es tanta que no sabes qué vas a hacer. Entonces nosotros no tenemos la capacidad económica para poder cerrar fechas y, en caso de que no se puedan hacer, cancelarlas tan fácilmente. Y luego está la duda de saber si cuándo todo esto pase va a haber un hueco para nosotros. ¿Van a haber salas para nosotros? Y lo más importante, ¿la gente va a tener dinero para vernos?

Es todo un drama, sin duda…

Es lo que hablábamos antes: el precio de las entradas no ha bajado. Las giras que se están programando tienen precios estándar y todo está siendo como si no pasara nada. Hemos pensado qué hacer, y desde luego creo que la gente también debería valorar un poco más el tema local. Ahora que está tan de moda el patriotismo español y el nacionalismo español, molaría que por una vez se demostrara de verdad apostando por lo local. Pero desde comprar el pan o la ropa en tu comercio local como apoyar a tus bandas locales. Y ya no hablo solo las de tu ciudad, sino las de tu país, que tan de moda está con este patriotismo que hablamos. Ojalá, pero lamentablemente creo que no va a ser así (risas).

Lo que no sé es lo que va a ocurrir con bandas como nosotros. Si vamos a tirar por los formatos de la reducción de aforo, lo que no sabemos si es viable ni para las salas, los promotores o nosotros mismos. Y también entendemos que la gente no disfrute igual de un concierto estando sentado. Pero yo qué sé… ¿qué hacemos? ¿No hacemos nada? A mí desde luego me encantaría que aquí en Albacete hubieran conciertos así. No los hay porque los promotores locales se quieren solidarizar con las discotecas y con las salas de conciertos y todavía no quieren empezar a programar, pero podrian hacerlo. Y a mí me encantaría, vamos. Si hubiera conciertos ahora en Albacete desde luego que yo estaría. Pero bueno, veremos también qué ocuree con navidad y con toda la movida ésta, si hay una tercera ola o lo que sea, y a ver qué pasa para finales de enero o febrero. Pero algo tendremos que hacer y desde luego que vamos a necesitar a la gente más que nunca.

Yo hace un par de semanas estuve en el AMFest, no sé si lo conoces…

Sí, sí, por supuesto. Estuve viendo algunas stories de lo que ocurrió alli. Y joder, tuvo que hacer un frío brutal, ¿eh?

Joder, ya ves. Hacía un frío espectacular. Yo viví en Noruega hace unos años y tuve que sacar toda la ropa que usaba allí (risas)…

Joder, creo que estaba viendo algunos vídeos de Obsidian Kingdom y al ver cómo se movía el aire pensaba que tendrían que estar pasando un frío que no veas. (risas)

Totalmente, sí. Pero a pesar de ello y de todas las limitaciones, la gente estaba ansiosa para ir a un concierto. La distancia, el frío, la mascarilla,… es todo muy incómodo, sin ninguna duda, pero si se hicieran yo creo que muchísima gente está por ir. Asumimos todo, claro, pero hay ganas de ir a conciertos y ganas de apoyar a las bandas que queremos. Esa escena o esa comunidad de la que tantas veces hablamos y con la que se nos llena la boca se hace fuerte con cosas así, realmente.

Sí sí, eso es así, pero también es verdad que hay que saber qué tipo de gente va a ver ciertos conciertos. Porque con todos mis respetos a emisoras como Rock FM, la cual yo a veces escucho, per el típico público que va hoy en día a ver a Guns N’Roses, AC/DC, Iron Maiden o Metallica no es público que consuma de normal ni música en directo ni compre discos. Muchos me los imagino el típico cuñado, ¿no? (risas) Que van a ver a estas bandas como el que va al Bernabeu a ver al Madrid o va a ver a la Selección Española. Porque algo hay que hacer, y eso lamentablemente ocurre muchísimo. Desde luego que hay gente que no, pero ocurre una barbaridad y es así. Así que tampoco es una cuestión ahora para comparar, pero claro que ocurre. El verdadero fan y el que verdaderamente aprecia la música en directo va a estar ahi seguro, se haga cuando se haga. Desde luego que sí.

Ojalá sea así. Bueno, te dejo ya porque debes tener otra entrevista justo ahora.

Sí, ahora voy con Dani de Metalcry, que además también es muy amigo de la banda. Nos ha hecho muchas veces fotos y la conversación va a ser graciosa (risas).

Fantástico! Te deseo que así sea. Muchísimas gracias de nuevo por este tiempo y por la pasión que le pones.

A ti, Albert, joder. Se agradecen mucho este tipo de enetrevistas, tío. Me lo paso muy guay, es muy divertido y lo agradezco mucho, de verdad. Gracias por tu tiempo también, y poco más tío. A ver si nos vemos pronto por fin.

Ojalá, ojalá. Y mucha suerte con el disco, espero que funcione a todos los niveles.

¿Has podido escucharlo?

Sí, y tanto! Solo lo tengo desde ayer, así que lo he escuchado tres o cuatro veces así que aún no puedo opinar con total conocimiento de causa. Me ha gustado mucho y me ha sorprendido que fuera tan trallero. A ver, que vosotros siempre metéis tralla, claro, pero lo he encontrado incluso más trallero de lo habitual y sobre todo el tema «The Age of Disinformation» me ha encantado, y «Indoctrinate», que es un «Fucking Hostile» en toda la cara…

(risas) Sí, sí, sí. Me alegro, tío. Pues guay, con más calma escúchalo y a ver qué te parece.

Y tanto, eso voy a hacer (risas)

Perfecto. ¡Disfrútalo y gracias por todo!

¡Gracias a ti, Guillermo! ¡Un abrazo!

Otro para ti, ¡cuidate!

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Sobre Albert Vila 894 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.