Primus – Pork Soda: 30 años sumergidos en el lodo

Ficha técnica

Publicado el 20 de abril de 1993
Discográfica: Interscope Records / Prawn Song Records
 
Componentes:
Les Claypool – Voz, bajo, mandolina, contrabajo
Larry LaLonde – Guitarra, banjo
Tim "Herb" Alexander – Batería, percusión, marimba, timbre de bicicleta

Temas

1. Pork Chop's Little Ditty (instrumental) (0:21)
2. My Name Is Mud (4:48)
3. Welcome to This World (3:40)
4. Bob (4:40)
5. DMV (4:58)
6. The Ol' Diamondback Sturgeon (Fisherman's Chronicles, Part 3) (4:39)
7. Nature Boy (5:35)
8. Wounded Knee" (instrumental) (2:25)
9. Pork Soda (2:20)
10. The Pressman (5:11)
11. Mr. Krinkle (5:27)
12. The Air Is Getting Slippery (2:31)
13. Hamburger Train (instrumental) (8:11)
14. Pork Chop's Little Ditty (instrumental) (1:03)
15. Hail Santa (instrumental) (1:51)

Multimedia





Escucha y compra

Este disco en Amazon: Primus – Pork Soda: 30 años sumergidos en el lodo
Todos los discos de Primus en Amazon


A finales de los años 80 y principios de los 90, la escena musical alternativa estaba en pleno auge, con el grunge liderando la carga en el frente comercial. Sin embargo, también había una amplia variedad de otros géneros y subgéneros emergentes en la escena, incluyendo el rock alternativo, el punk rock, el rap rock, el metal alternativo y el funk metal.

Algunos de los artistas más influyentes en la escena alternativa en ese momento incluían a Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains, Red Hot Chili Peppers, Faith No More, Jane’s Addiction, Rage Against the Machine, Nine Inch Nails y Tool, entre otros.

En este contexto, Primus lanzó su tercer álbum de estudio, Pork Soda, en 1993. La banda era conocida por su estilo único de funk metal y su virtuosismo, que combinaba letras excéntricas y humorísticas con un sonido pesado y estridente. En el momento de su lanzamiento, Pork Soda recibió críticas de todo tipo, la mayoría entre buenas y muy buenas, pero las no tan buenas no evitaron que el álbum se convirtiera en todo un éxito comercial que solidificó aún más la posición de Primus en la escena musical alternativa.

Estamos, como adelantaba, ante el trabajo que quizá marca el pináculo de la banda en cuanto a la investigación musical y el equilibrio logrados entre los diversos componentes (lírico, melódico y rítmico). El grupo es muy consciente de su propio valor e innovaciones. Habiendo perdido la espontaneidad vigorosa, el ímpetu ingenuo y la improvisación fresca de sus comienzos –Frizzle Fry (1990) y Sailing the Seas of Cheese (1991)-, Primus se acababan de convertir en todo un manual de pretextos para discutir la esencia de su propia música. La banda había llegado a un punto en su carrera en el que su música era lo suficientemente compleja y rica en matices como para generar debates y discusiones sobre su verdadera esencia y significado. A medida que la banda evolucionó y creció, su música se hizo más difícil de definir y entender, y esto llevó a que l@s fans y l@s críticos discutieran y debatieran sobre qué era lo que hacía a Primus tan especiales y únicos en comparación con otras bandas de la escena musical alternativa. Maestría y sofisticación en forma de trío.

Tanto en el estruendo sincopado de canciones como la celebérrima «My Name Is Mud» como en las espectaculares metamorfosis de largas jams instrumentales como «Hamburger Train», Les Claypool demuestra que a estas alturas de la película se ha convertido en un compositor de música serio, aunque siga disfrazándose como si de un cómico de segunda se tratara. Su típico canto de borracho, el fraseo cacofónico, los tempos (re)torcidos y las yuxtaposiciones incómodas, en realidad camuflan complejas partituras instrumentales minuciosamente escritas e ideadas. Que es un puto genio, vamos. Si el líder está en la cima de sus habilidades como compositor, director y arreglista, es porque, al mismo tiempo, la electricidad y la pesadez del sonido de Primus han crecido por el efecto de los nuevos timbres ásperos y varoniles de su bajo y de la guitarra del eternamente ignorado Larry LaLonde. Un ejemplo claro de esa contradicción en términos que es su sonido, desaliñado pero muy preciso, es «Bob». La letra de la canción es una oda a Bob Cock, un personaje ficticio que la banda creó y que representa el lado excéntrico y extravagante de la sociedad. La canción comienza con una línea de bajo potente a la que pronto se unen la guitarra y la voz de Claypool, que adopta un tono agudo y caricaturesco mientras canta sobre las hazañas del tal Bob.

Sin embargo, lo grotesco sigue siendo el punto más fuerte de Primus en este trabajo, que se expresa a través de la novedad, como sucede en la excelente «Welcome to This World», un cruce entre el blues crepitante del bluesman estadounidense Slim Harpo, conocido por su maestría creando sonidos de blues con su armónica, y el cabaret decadente del compositor alemán Kurt Weill; en la orientaloide «The Ol’ Diamond Black Sturgeon» o en la circense y disonante «The Air Is Getting Slippery». En «Nature Boy», a través de disonancias y mil descuidos, se acercan peligrosamente al sonido de Pere Ubu, banda de rock experimental formada en 1975, que es considerada la creadora y única representante del rock expresionista. Os recuerdo que el expresionismo suele ser entendido como la deformación de la realidad para expresar de forma más subjetiva la naturaleza y el ser humano, dando primacía a la expresión de los sentimientos más que a la descripción objetiva de la realidad. Pues eso…

No me gustaría despedirme sin mencionar la maravillosa pantomima terrorífico-demencial que es «Mr. Krinkle». La banda siempre ha destacado por su humor negro, por un humor con claros tintes paródicos. En este sentido, podemos afirmar que Pork Soda representa como ningún otro trabajo a una sociedad contemporánea (de la época) estropeada por una malicia infernal. Es por ello que muchos lo tildan de «álbum conceptual» y no fue casualidad que los integrantes del grupo fueran asimilados a las bandas sonoras de dibujos animados. Incluso aún siendo demasiado enrevesado, el sonido de este disco sabe hasta dónde tiene que llegar. Claypool ya no es un aficionado que intenta divertir a un puñado de teenagers post-hardcore, sino un experto señor que entretiene a un público mucho más maduro y exigente. No en vano, Pork Soda es el álbum que consagró al grupo entre las instituciones del nuevo rock.

«Primus sucks!»

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 528 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.