Kyuss – Wretch: 30º Aniversario del inicio de lo que estaba a punto de ocurrir

Ficha técnica

Publicado el 23 de septiembre de 1991
Discográfica: Dali Records
 
Componentes:
John García – Voz
Josh Homme – Guitarra

Nick Oliveri - Bajo
Chris Cockrell – Bajo en “Black Widow” y “Deadly Kiss”

Brant Bjork – Batería

Temas

1. (Beginning of What’s About to Happen) Hwy 74 (4:43)
2. Loves Has Passed Me By (3:12)
3. Son of a Bitch (6:03)
4. Black Widow (2:44)
5. Katzenjammer (2:23)
6. Deadly Kiss (5:04)
7. The Law (7:52)
8. Isolation (2:48)
9. I’m Not (4:36)
10. Big Bikes (5:01)
11. Stage III (4:13)

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Cuando hablamos de Kyuss hablamos de stoner, y cuando hablamos de stoner hablamos de Kyuss. Esto es así, pero, ¿realmente fueron los californianos pioneros en el género? ¿Son dignos de merecer esta etiqueta? Pues no lo sé, pero meterme en esta reseña de la que fuera su ópera prima con motivo de su trigésimo aniversario me ha hecho indagar en la pregunta y me he propuesto intentar responderla. Y sí, Wretch (1991) cumple hoy nada más y nada menos que 30 años.

Siempre se me ha hecho raro que se hable del nacimiento del stoner en los 90, cuando más de veinte años antes y a miles de kilómetros, lejos de las arenas del desierto, bandas como Black Sabbath o Deep Purple entre otras habían sentado las bases de este género. ¿Qué pasó entonces durante esos veinte años para que se le atribuya a Kyuss tal honor? Muchas cosas, seguro, de las que por desgracia no fui testigo ni partícipe. Posiblemente otras bandas como Pentagram, Saint Vitus o Melvins habrían compuesto temas stoner sin saberlo a lo largo de los 70 y los 80, aunque su sonido siempre se acercaba más al doom. Pero no fue hasta bien entrados los 80 cuando una generación de jóvenes de Coachella Valley a los que les gustaban las drogas y la música, deciden (por falta de clubes en la zona) lanzarse al desierto con un motor de gasolina y un par de instrumentos y ponerse a jammear, costumbre que se fue extendiendo por el valle y así nacieron las Generator Parties. De esta corriente surgieron bandas como Across the River, a los que puede atribuirse el primer álbum (si puede llamarse álbum) de stoner aunque ellos ni lo supieran, o Yawning Man, quienes definieron la etiqueta de desert rock e influenciaron a todos los que vendrían más tarde. Pues bien, entre muchas fiestas y mucha marihuana en los rincones más inhóspitos de los desiertos del sur de California, surgió una banda que lo cambiaría todo, y que tras varios nombres transitorios, finalmente adoptó el nombre de Kyuss.   

Aunque los integrantes de la banda venían tocando juntos desde finales de la década de los 80, bajo los nombres de Katzenjammer y Sons of Kyuss, no es hasta 1991 cuando sale a la luz el primer álbum oficial de Kyuss, que fue llamado Wretch. Y aquí viene la pregunta: ¿Es Wretch es el primer disco stoner de la historia? Yo no lo creo, pero sí que probablemente fuera el inicio de lo que estaba a punto de llegar, y no creo que sea casualidad que justo así se llame la canción que abre este disco, la cual también abrió un nuevo horizonte musical.

“(Beginning of What’s About to Happen) Hwy 74” es un tema difícil de clasificar. Es como si miembros de Black Sabbath, Motörhead y Black Flag hubieran quedado para emborracharse y acabaran tocando en un garaje. En este tema puede captarse la oscuridad proporcionada por la guitarra de Josh Homme afinada unos tonos por debajo y a través de un amplificador de bajo, mezclada con la velocidad y la energía del hardcore punk y algunos elementos del grunge, con una producción que deja bastante que desear, de la que me llama la atención esa batería tan ochentera. Estos elementos van a repetirse durante todo el resto del álbum, y sentarían las bases del sonido de Kyuss y de lo que hoy conocemos como stoner rock. El segundo tema “Love Has passed Me By” tiene una estructura parecida al anterior, pero con un corte todavía más punk, que tocado con el sonido Homme se puede llegar a dar un aire a Misfits, con esa mezcla entre punk y oscuridad. Este tema también es un fijo en los setlist de Nick Oliveri’s Mondo Generator en directo.

No es hasta el tercer corte del disco cuando llega por primera vez el sonido más Kyuss y es que “Son of a Bitch” bien podría ser un tema de Blues For the Red Sun (1992), álbum que vería la luz sólo un año más tarde, y el cual sí podría merecer la etiqueta de primer álbum de stoner de todos los tiempos. La velocidad baja y el riff principal es uno de esos riffs machacones que te obligan a mover la cabeza transportándote al desierto en un momento. El maestro Brant Bjork está especialmente inspirado abusando de los toms tal y como a él le gusta, aunque en este disco a veces cuesta distinguir los toms de la caja, así que imagino que se lo pasaría bien.

Si “Son of a Bitch” ya tenía algunos tintes más stoner y había empezado a hacernos viajar a Palm Desert, el siguiente tema “Black Widow” nos va a dejar atrapados en él. Desde que la guitarra empieza a sonar ya deja claras sus intenciones, con su peculiar afinación y su riff sencillo y machacón hasta la médula. Me flipa la entrada vocal de García para dejar luego espacio para que Josh se divierta haciendo de las suyas sobre la lenta base rítmica ejecutada perfectamente por Bjork y Cockrell en un momento jam también muy característico de las generator parties. El sonido de este tema me recuerda un poco a los primeros Saint Vitus. Temazo. Como curiosidad, en la grabación de este tema no participó Nick Oliveri, que se uniría a la banda un tiempo más tarde sustituyendo a Chris Cockrell.

En “Katzenjammer” la cosa vuelve a ponerse punky aumentando la velocidad dejando un tema más divertido y bailongo de lo que había habido hasta ahora, pero dando el toque distintivo al mantener la afinación Kyuss en la guitarra. Tras un pegadizo estribillo, hay un pequeño bridge en el que nos dejan el riff más stoner del álbum hasta el momento, para luego volver a meterle velocidad y terminar por todo lo alto en sus escasos dos minutos de duración.   

La cosa vuelve a ralentizarse con “Deadly Kiss”, sin duda la intro más oscura y más heavy del disco. Un riff durísimo acompañado de unos timbales casi tribales que desembocan en unos pasajes cargados de doom, para pasar en un momento a un riff súper rockero y un verse más cercano al speed metal. Curiosa la estructura de este ecléctico tema, cuyo bajo también fue grabado por Cockrell, al igual que en “Black Widow”, los que posiblemente sean los temas con tintes más oscuros.

En “The Law” cambia bastante el registro en comparación a la que veníamos escuchando, ya que la intro consta de un punteo de guitarra muy rockero lejos de los riffs machacones, que no tardarían en volver a entrar en escena pasado el primer minuto, cuando una línea de bajo precede a otro duro riff cagado de arena acompañado de una base rítmica muy marcada con el hi hat abierto. Es el tema más largo del álbum con casi ocho minutos de duración en los que tenemos rock, heavy y punk cargado de psicodelia. Sin duda es otro de los temas que empezaría a dar a entender lo que iba a suponer Kyuss.

“Isolation” vuelve a ser un tema más lineal de corte punk pero oscurecido, como ya viene siendo habitual en Wretch. Esta canción también podría estar perfectamente en el tracklist de su próximo álbum, y de hecho tiene una estructura y un sonido muy similar al que fue uno de los hits del mismo, “Green Machine”. Tras este tema más lineal en el siguiente vuelven a los cambios de ritmo y es que “I’m Not” podría dividirse en dos mitades; una más heavy con una base rítmica más lenta y marcada, que es un desvarío en el que todo se vuelve más experimental, para volver al orden del principio y terminar uno de los temas largos del disco.

En “Big Bikes” me da la sensación que la afinación de la batería cambia ligeramente y se vuelve un poco más noventera, lo cual para mi gusto es una buena noticia. De este corte me mola el momento desvariada de Josh Homme sobre el bajo de Oliveri sin segunda guitarra, al más puro estilo Tony Iommi. Y también que la intro y el final del tema sean calcados al final de “Ace of Spades”, y es que no es la primera vez que puede notarse alguna influencia de los de Lemmy durante el transcurso de Wretch. 

Para terminar tenemos “Stage III” y resulta que la batería vuelve a ser más noventera otra vez. Tema instrumental de corte muy experimental cargado de psicodelia con mucho wah y el señor Homme haciendo de las suyas. La verdad que me imagino una generator party acabando con un tema como este.

Y ahora sí, para los valientes que hayan llegado hasta aquí, esto ha sido todo. Tras escucharlo y reescucharlo creo que no diría que Wretch es el disco que creó el stoner, pero sí el que puso los cimientos sobre los que se construiría el genial Blues for the Red Sun sólo un año más tarde, y el magistral Welcome to Sky Valley (1994), que para mí es uno de los mejores discos de los 90. Sí es verdad que Wretch deja mucho que desear sobre todo a nivel de producción, pero quién sabe cómo sonaría bien grabado. De cualquier manera, por algún sitio se tiene que empezar, y Kyuss empezó por aquí, mezclando las influencias de grupos pioneros en la escena del desierto como Yawning Man, con sus influencias obtenidas de bandas más cercanas al punk, con la esencia del grunge y algo de psicodelia, estos cuatro chavales de Palm Desert fueron el inicio de algo muy grande.

Pau Rosell
Sobre Pau Rosell 37 Artículos
Como rockero nacido en Canarias y en los 90 (¡El Nu Metal mola!), me pasé la infancia luchando en todos los recreos para poner mis discos; “…And Justice For All” siempre era uno de ellos. En esto del rock desde que escuché por casualidad Deep Purple, a lo que siguió Led Zeppelin y ya no hubo vuelta atrás. Pasión por la música desde niño, prácticamente todos los estilos que derivan del rock, aunque un poco hater con el Glam. Guitarrista amateur, batería frustrado, y con ganas de adentrarme en este mundo como algo más que un hobby.