Crónica y fotos del concierto de Angelus Apatrida + Revolution Within - Sala Salamandra (L'Hospitalet de Llobregat), 15 de septiembre de 2018

Angelus Apatrida: crónica de un orgasmo anunciado

Datos del Concierto

Bandas:
Angelus Apatrida + Revolution Within
 
Fecha: 15 de septiembre de 2018
Lugar: Sala Salamandra (L'Hospitalet de Llobregat)
Promotora: Holy Cuervo
Asistencia aproximada: 650 personas

Fotos

Fotos por Manuel Damea

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Últimamente se vienen programando bastantes bolacos en la Salamandra, y no me extraña, porque es una sala espectacular en todos los sentidos. Tengo bastantes buenos recuerdos de conciertos vividos en esta mítica sala del extrarradio barcelonés, y casi todos son de bandas nacionales, que creo que es la especialidad de la casa: Hora Zulu, O’Funk’Illo, por citar solo un par. Por allí pasarán Def Con Dos dentro de unas semanas también, por cierto.

La verdad es que desconozco porqué se optó por traer el concierto del Razz 2 a la sala de l’Hospitalet de Llobregat. ¿Cabe más gente en la Salamandra que en la mediana de las Razz? Posiblemente sí, lo desconozco, pero si tenemos en cuenta que las entradas que en su día se adquirieron para el concierto en el cual los de Albacete no pudieron actuar servían también para este otro evento, quizá ahí tengamos la respuesta. La ecuación es simple: una de las mejores y más en forma bandas de thrash a nivel mundial + una ciudad con ganas de tralla + entradas que no hace falta adquirir + buen ritmo de venta de nuevas entradas = éxito asegurado; busquemos algo un poco más grande pero no muy lejos de Barcelona.

Hasta tres terrazas tuvimos que descartar antes de encontrar un hueco en una de ellas para echar una birra antes de entrar al tajo. El ambiente en los aledaños de l’Avinguda del Carrilet era de gala, si entendemos por gala a tíos peludos y barbudos con camisetas negras, pitillos y Vans Sk8-Hi.

Revolution Within

Lo que comúnmente se suele decir «ni puta idea», hablando en plata. Cuando los albaceteños anunciaron las nuevas fechas y vi el nombre de la banda encargada de abrir las hostilidades, me dije a mí mismo y a los mismos de otros compañeros. ¿Revolutionwhat? Luego, cual Sherlock Holmes, me puse manos a la obra y me empapé un poco del arte de los lusos, y la verdad es que fue una más que grata sorpresa verles sobre el escenario repartiendo tralla y buenrollismo a partes iguales.

Como si de una banda de Essex se tratara, a las 20:30 en punto, RaçaMatador, Adriano, Jay y Tozé salieron a escena para demostrar que no solo estaban ahí para abrir para los Angelus «porque Santa Maria da Feira pilla más o menos cerca de estas latitudes.» Desde el primer minuto, atronaron a los allí presentes (la sala ya presentaba una más que notable entrada) con su mezcla de groove y thrash metal puramente americano. Abrieron con «Suicide Inheritance», uno de los temas más tralleros de su, hasta el momento, último trabajo de estudio, Annihilation (2016), para acto seguido regalarnos su clásico «Silence». Pero su silencio no fue lo último que nos ofrecieron…

Justo antes de «Without Recognition», su locuaz y simpático vocalista Raça se nos dirigió por primera vez para darnos las gracias por estar allí en lugar de estar por ahí delinquiendo, y para darnos el primer de los consejos de la noche: «Toda la mierda acumulada durante la semana no tenía cabida en la sala». Mucho tendría que equivocarme, pero yo diría que le hicimos bastante caso, pues el público no dejó de bailar y empujarse durante los 45 minutos que duró su descarga; me atrevería a decir que el nivel, el porcentaje de mal rollo era del 0.00%.

De nuestras vivencias y de cómo la vivimos esa montaña de emociones que es la vida habla «From Madness to Sanity», uno de sus temas más groovy y pesados. Acto seguido, «Revenge Now», un nuevo viaje al pasado amenizado por unos de los mejores riffs de la velada y, como no, por un nuevo circle pit… el más salvaje y de mayor diámetro que les mostramos a los lusos aquella noche.

Con moshes “Until I See the Devil Dies” sobrepasamos el meridiano. «Pull the Trigger», uno de sus temas más thrashy sonó a continuación. Justo antes de atacar con “Pure Hate”, su penúltmio tema, vino el primer wall of death de la velada, momento este que fue inmortalizado por Raça con su teléfono móvil. Con «Stand Tall», uno de sus temas más pretéritos puso el punto y final a su actuación. Justo antes, nos preguntaron si les conocíamos de antes y, al igual que un servidor, pocos de los allí presentes levantaron la mano. Mucho me temo que ahora no les queda más remedio que pasarse por aquí de nuevo pronto, pues el sabor de boca que dejaron, con homenaje a los difuntos hermanos Abbott incluido, fue más que evidente. Con unas notas del «Domination» de Pantera, tema que, por cierto, bordan Angelus Apatrida, nos dijeron un «¡Hasta pronto!» así de gordo. Tras la foto de rigor con el público, los portugueses abandonaron un escenario que dejaron calentito, calentito.

Setlist Revolution Within:

Suicide Inheritance
Silence
Without Recognition
From Madness to Sanity
Revenge Now
Until I See the Devil Dies
Pull the Trigger
Pure Hate
Stand Tall

Angelus Apatrida

Tras una visita rápida a la barra y al stand del merch (es de esos conciertos en los que una camiseta cae sí o sí; la mía está inspirada en su clásico del Give ‘Em War (2007) «Free Your Soul»… tema que, por cierto, no cayó), volví a ese campo de batalla en el que se iba a convertir (¡fijo!) la pista de la Salamandra. Me habían advertido que era una de las mejores salas para tomar fotos, pero lo que no sabía es que no dispone de foso para los fotógrafos, lo que significa que uno trata de cumplir, más o menos dignamente, con su cometido, entre empujones, pisotones y alguna que otra cerveza voladora. Sea como fuere, no son mis fotos las que adornan esta crónica, pues entre los allí presentes me topé con el crack de Manu Damea, colaborador de Science of Noise y excelente tirador de instantáneas.

Ya estábamos tod@s con el chopped a tope. Por allí, la peña comentaba las ganas que les tenían a los de Albacete, pues hacía más de un año y medio que no se dejaban caer por aquí, desde aquel ya lejano 28 de enero de 2017, noche en la que se doctoraron con honores, junto a los italianos Ultra-Violence, en la grande de las Razz. En aquella ocasión, nos visitaban para preparar lo que tenía que ser un DVD en vivo, película esta que todavía no ha visto la luz, por cierto.

595 días sin Angelus Apatrida, se mire por dónde se mire, son muchos días sin Angelus Apatrida, pero tan prolongada ausencia no es, para nada, culpa de ellos. La cifra desciende a año y pico (478 días) si dejamos de contar el 21 de mayo del presente año, fecha en la que tenían pensado presentar ante la Ciudad Condal su exitoso último trabajo, el mejor disco nacional del año, Cabaret de la Guillotine (2018). Como es por todos sabido, y si no releed nuestra previa, la banda tuvo que cancelar su actuación, junto a Skeletal Remains y Trallery, por problemas de salud de Víctor, su batería. Pero los pies más rápidos de La Mancha, para deleite del persona, ya están más que recuperados. ¡Bravo!

Tras un telón más o menos blanco se dejaban entrever varios pares de Vans, señal inequívoca de que la masacre estaba a puntito de dar inicio. Como pude, quité la tapa del objetivo y, tras limpiar la lente con mi camiseta de Faith No More (me llevé unos cuantos elogios por parte de los allí presentes; se ve que estaba aquello repleto de gente del mal vivir, pero con un gusto excelso, musicalmente hablando), se apagaron las luces. Une emisora de radio llevó hasta nuestros oídos varios fragmentos de temas de bandas que, de una u otra manera, han dejado huella en el A.D.N. Guillermo y los suyos, como son «Straight Outta Compton» de N.W.A. o «You Can’t Bring Me Down, de Suicidal Tendencies, temazo que coreamos como si no hubiera un mañana y que, al igual que sucede con Mike Muir, sirvió para ver aparecer sobre las tablas de la Salamandra a Guillermo, David, José y, como no, a Víctor. O lo que es lo mismo: una de las bandas de thrash metal más en forma de todo el puto planeta.

El bolo empezó con “One of Us”, incluido en su más reciente obra de estudio, y ahí estaba yo, aguantando el tipo titánicamente y pensando: «De estas 25 fotos que acabo de tirar, digo yo que alguna se podrá salvar». Qué manera de taladrar neuronas, joder. El público entregado no… ¡lo siguiente! El punky que tenía al lado me dijo: «¡Normal, periodistilla de mierda, si hace 595 días que les espero!», me espetó con su aliento a cerveza barata. Bueno, esto me lo he inventado, pero el punky estaba, que yo lo vi…

Acto seguido, “Immortal”, tema incluido en el álbum que les puso en el mapa thrash mundial, Hidden Evolution (2015), y del cual ya os digo yo que no van a desaparecer.

No me cansaré jamás de repetirlo. En las reuniones de vecinos, entre derrama y derrama, no me canso de decirlo: «¡’Sharpen the Guillotine’ es el mejor tema nacional del año!» Es una canción redonda, brillante, épica y que te provoca esa sensación inexplicable comúnmente traducida como «mariposas en el estómago». En directo suena de muerte y es un gustazo oír a Guillermo utilizando registros vocales a los que no nos tiene acostumbrados.

Justo antes de «Vomitive», la banda se dirigió a nosotros por primera vez haciendo mención a la desgraciada cancelación de meses atrás, momento este que aprovechó también para dar las gracias a Revolution Within por acompañarles en lo que era su reencuentro con el publico barcelonés.

Votantes de Ciudadanos está claro que no son; la camiseta del clásico de Dead Kennedys re-interpretado por Napalm Death,»Nazi Punks Fuck Off», que Guillermo lucía no dejaba lugar a la duda. ¿Monárquicos? Hell no… y para muestra, el botón que le dedicaron al «Preparao», «Of Men and Tyrants», uno de los himnos más destacados en su ya más que dilatada trayectoria musical. Y del año 2010 nos trasladamos, de nuevo, al presente con «The Hum» y su tufillo a thrash metal old school. Tema que huele bastante a esa banda de thrash clásica que, de momento, salvará el Rock Fest del próximo año.

Tras dar de nuevo las gracias a la sala y a los allí presentes (solo se devolvieron, por cierto, 30 entradas tras la cancelación de mayo), otro blast from the past incluido esta vez el disco del pulpo. Me refiero a «Violent Dawn» que abrió los infiernos en medio de la pista; a estas alturas ya hacía rato que había decidido tirar de «tele» y tomar las fotos que no adornan esta crónica desde la parte posterior lateral de la sala.

Se notaba un huevo que la banda, y sobre todo Guillermo, estaban encantados de estar allí: sonido atronador, público entregado y un colega que se encargaba de abrirle birras a medida que se le acababa el bebercio. Aprovechó el speech previo a “Downfall of the Nation” para informarnos que se trata de un tema anti fascista. Hay dos cosas que amo de este tema: la primera es el ritmo de batería y la segunda el riff que emana de esas twin guitars iniciales. Instant boner.

«End Man», primer single de su anterior disco de estudio, Hidden Evolution, fue la siguiente en caer… y parecía desembocar, oh, sorpresa, en toda una primicia: el estreno en directo de uno de los temas más laureados del Guillotine, la maravillosa «Farewell», tema dedicado a la memoria de un fan de la banda que falleció por culpa del puto cáncer. Pero la cosa no pasó de anécdota, pues, con la excusa de que no habían tenido tiempo material de prepararla, y aún la insistencia desde detrás de los platos de Víctor, decidieron no tocarla, si bien prometieron tocarla en su próxima (espero que no lejana) visita. En su lugar interpretaron un tema totalmente antagónico, una perra en celo que lleva por nombre «Serpents on Parade» y la peña desatada. Digamos que ese no era el momento más adecuado para regresar de la barra con una cerveza en la mano, a no ser que te guste la birra con regusto a suela. Ahí lo dejo…

Con «Versus the World» le pegaron el único revolcón a su álbum de debut, Evil Unleashed (2006). Este tema marcó la recta final del bolaco, marcada por la explosión de júbilo en forma de wall of death que provocó “Give ‘Em War” y los dos truenos finales. El primero, incluido en este mismo álbum, el clásico “Thrash Attack” y, como no, el tema que nos mostró que a lo único a lo que se les puede ganar a estos máquinas (guiño) es en una partida en un salón recreativo. Como viene siendo costumbre, “You Are Next” fue la última en caer, y durante su ejecución no dejaron de caer seres humanos desde lo alto del escenario. Sobredosis de thrash en vena.

Así fue mi primera experiencia con Angelus Apatrida. Ahora ya se puede decir que he perdido mi virginidad con unos de Albacete… y no haciendo el perrito o el misionero. Lo del otro día en la Salamanda fue un gang bang en toda regla, bukkake incluido.

Setlist Angelus Apatrida:

One of Us
Immortal
Sharpen the Guillotine
Vomitive
Of Men and Tyrants
The Hum
Violent Dawn
Downfall of the Nation
End Man
Serpents on Parade
Versus the World
Give ‘Em War
Thrash Attack
You Are Next
Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 329 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.