Brant Bjork – Brant Bjork

Nuestra Nota


6.75 / 10

Ficha técnica

Publicado el 8 de mayo de 2020
Discográfica: Heavy Psych Records
 
Componentes:
Brant Bjork - Voz, guitarra, bajo, batería
Bubba DuPree - Guitarra

Temas

1. Jungle in the Sound (4:06)
2. Mary (You're Such a Lady) (4:10)
3. Jesus Was a Bluesman (4:59)
4. Cleaning Out the Ashtray (6:35)
5. Duke of Dynamite (5:37)
6. Shitkickin' Now (3:16)
7. Stardust & Diamond Eyes (6:31)
8. Been So Long (2:36)

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Brant Bjork es algo así como la piedra angular del desert rock. Su pieza en el complejo engranaje que articula el sonido del desierto ha sido clave para su nacimiento, auge y su posterior legado. Su carácter y estilo han provocado que la admiración de los fans de todo el mundo hacia su persona sea inmensa. Su paso por los mejores Kyuss, por los primeros Fu Manchu, así como sus otros proyectos con Vista Chino, Ché o Ten East, han configurado a un artista que alcanzó su mejor momento durante su carrera en solitario.

Su longeva carrera nos ofrece su décimo tercer y homónimo álbum de estudio, publicado de la mano de los siempre fieles Heavy Psych Sounds. Tras re-editar hace unos meses su disco debut titulado Jalamanta (1999) y publicar un “curioso” y diferente Jacoozzi (2019), Brant regresa al estudio con ganas de seguir disfrutando con su música. Porque si hay algo importante en la mentalidad del norteamericano es la necesidad de ofrecer algo que implique disfrutar.

Desgraciadamente, no voy a negar que Brant Bjork (2020) es un disco flojo. Arrastrando la esencia del citado Jacoozzi, el nuevo trabajo no cumple con las expectativas que se le presuponen a un disco auto-titulado. Sus menos de 40 minutos de duración solo tienen una canción memorable; “Jesus Was a Bluesman” sí tiene todo el sabor de un artista enorme. Los demás cortes son largos, monótonos y aburridos. Los riffs contienen un aroma stoner / psicodélico / fuzz / funky poco inspirado y son repetitivos. “Cleaning out the Ashtray” pasa el corte pero acaba perdida en la duración; sus 6:35 son demasiado largos.

Musicalmente el disco suena de maravilla. Los instrumentos y los arreglos suenan preciosos. Las voces de Brant también suenan exquisitas, pero detecto una falta de alma. No entiendo si la voluntad del artista era ofrecer este nuevo disco o simplemente no he logrado conectar con él tras varias escuchas, pero veo que la carrera de Brant ha pegado un bajón importante y preocupante en cuanto entró en los 2010.

Beto Lagarda
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