Porretas – Clásicos: 20 años desde que el «Pongamos que hablo de Madrid» más rockero le disputara la popularidad a la original

Ficha técnica

Publicado el Abril 2000
Discográfica: Edel Music
 
Componentes:
Rober - Voz, guitarra
El Bode - Guitarra
Pajarillo - Bajo, voz
Luis - Batería

Temas

1. Pongamos que hablo de Madrid (2:54)
2. Necesito un trago (1:51)
3. Si señor (2:21)
4. Esto es un atraco (2:41)
5. Pobre tahúr (2:51)
6. Preparado para el R'n'R (2:55)
7. Juego sucio (2:24)
8. Peligrosa María (3:54)
9. Putney bridge (2:45)
10. Sábado a la noche (2:55)
11. Txus (1:24)
12. Diga que le debo (2:21)
13. Saca el güisqui Cheli (2:55)

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El año 2000 iba a ser el final de la vida que conocíamos. Nuestra vida vinculada a The Matrix (1999) se vería alterada por el cambio de década y todo sería un apagón tecnológico que acabaría con nuestro bienestar. Pero nada más lejos de la realidad; únicamente sirvió para que algunos se lucraran más haciendo ver que solucionaban el inexistente problema.

Afortunadamente el mundo no se paró, pero la profética canción de Miguel Ríos es aún vigente, aún así la cultura rock continúa manifestándose en las sombras. Los hijos pródigos vuelven a las bandas con las que consiguieron la gloria mientras que los que se mantienen se reinventan con resultado dispar.

Entre tantas cosas, recibimos las alegría y la tristeza de Correos (2000), el último disco de estudio de Platero y Tú. Los Suaves sacan Víspera de todos los santos (2000), tras el cual tuve mi primera experiencia en vivo con los de Ourense. Amor incondicional. Pero qué me decís de la fuerza de Saratoga con un jovencísimo y carismático Leo Jiménez al frente. La renovación sufrida -otra más y afortunadamente más estable durante unos años- para sacar el increíble Vientos de guerra (1999). El panorama musical, a pesar del auge de la piratería, gozaba de una relativa buena salud.

En Catalunya había renovación por parte de la oleada del mal denominado rock català, etiqueta gubernamental que englobaba todo lo que lo que surgió alrededor de la Barcelona olímpica. En el año 2000 muchos de los que vivieron el auge bajo esa etiqueta empezaron a coger un nuevo rumbo –Gossos, como ya lo hicieran otros, ampliaron territorios cantando en castellano- o acabaron disolviéndose pocos años después, como es el caso de Sangtraït, Sopa de Cabra o Brams.

Los años pasan volando y no somos conscientes de ello hasta que tomamos como referencia cualquier hecho o evento importante que despierte nuestro sentido nostálgico. Recientemente volví a caer en la discografía de los que hoy me ocupan, dándome cuenta de que lamentablemente el pasado mes de abril se me pasó el aniversario de uno de sus discos más populares. Más vale tarde que nunca y aquí va mi reconocimiento a estos luchadores.

El punk / rock gamberro y fiestero de los del barrio obrero de Hortaleza es siempre una garantía para levantar el ánimo gracias al buen rollito que desprenden sus canciones. Aunque muchas de ellas no estén exentas de crítica social, el desenfadado envoltorio que las recubre da pie a corearlas independientemente de la cantidad de cervezas ingeridas.

Porretas en el año 2000 no eran unos desconocidos. Ya llevaban seis discos a sus espaldas ganándose el reconocimiento a base de incesante trabajo y litros de cerveza. Lejos de editar un disco en directo, cosa que harían más tarde, decidieron sacar un extraordinario homenaje a los músicos y a los grupos que les influenciaron en el pasado. Pero no se limitaron a tocarlas tal cual, pues les imprimieron su personalidad, adaptándolas a su estilo descarado y gamberro, pero con el respeto y la educación que merecen nuestros mayores.

Joder, es que para empezar la sugerente portada es simplemente genial. La de días (y noches) que habremos remojado nuestros gaznates con semejante brebaje, sobre todo en las vacaciones por tierras andaluzas. La clásica etiqueta de la madrileña marca de cerveza, de la cual no soy muy fan pero que bienvenido sea su patrocinio y abastecimiento, adaptada al logo de la banda ha sido una de mis favoritas de su discografía.

En su interior, una recopilación que resumen el sonido de la banda. Porque cada una de las canciones es Porretas al 100%. Ya me adelanto en decir, para aquellos que aún no hayan decidido a acercarse a su propuesta, que se encontraran versiones que se equiparan e incluso superan la original. Me explico yendo directamente al grano. Atreverse con Sabina fue una valiente decisión, y os lo dice uno que mantiene una relación amor – odio con el cantautor andaluz, pues siempre me transmite sensación de bajón. Aún así “Pongamos que Hablo de Madrid” es una joya. Dura y descriptiva imagen de la ciudad que bien podría extrapolarse a cualquier capital europea. Tan dura letra encaja a la perfección al estilo punk / rock al que se le convierte, como si estuviera escrita para tal menester. Tan famosa se hizo esta versión que ha sido utilizada para promocionar los derbis madrileños. Ni de lejos fue la única versión que tuvo tan melancólica canción; ya Antonio Flores (RIP) realizó su versión rockera que bien pudo servir de base para los de Hortaleza.

La base letrística de Porretas es el añejo lema de «Sexo, Drogas y Rock & Roll», así que el resto de canciones no pueden ir en otro sentido. “Necesito un trago” de Tequila es rápida, divertida y directa. No pierde su frescura original, como ese quinto (botellín para el resto del Estado) que te pides con sed. Directo y al gaznate.

Para hablar de Leño y Rosendo hay que quitarse el sombrero, curiosa expresión que se mantiene en nuestro lenguaje a pesar de no usarlo. Porretas ya han dejado caer en más de una ocasión su homenaje hacia el músico de Carabanchel, además de haber contado con su colaboración en “Borrachuzos” -muy grande esta canción-  en el disco homenaje al maestro o en “Si nos dejáis” en el recopilatorio de Porretas. Pero “Sí señor” suena como si el mismo Rosendo la cantara pues la voz de Pajarillo, alternada con la del inolvidable Rober, se asemeja a la original.

Burning, los amas o los odias. Influencia para muchas bandas de rock actuales, hoy en día pueden verse como anclados en los 80. Sólo hay que ver cualquier entrevista a su cantante Jonnhy Cifuentes, siempre acompañado de sus inseparables gafas de sol y actitud chulesca. Pero han dejado canciones extraordinarias como “Esto es un atraco” que incluyen aquí o la del larguísimo título, “Que hace una chica como tú en un sitio como este” que otros artistas como Loquillo llevaron al directo incluso contando con la colaboración a la guitarra del añorado Pepe Risi. Aquí se acelera el tempo haciéndola más coreable y gamberra gracias a la voz de Rober y los característicos coros.

En este momento llegamos a una de mis canciones favoritas porque la banda versionada ya lo es. Porretas han utilizado las influencias tex mex y narco corridos o rancheras pasadas por el filtro rock en más de una ocasión. Aquí todo se junta. Como decía, La Frontera es una de mis bandas favoritas y “Pobre tahúr” una de mis canciones. Aquí no podremos parar de saltar y cantar, consiguiendo al menos igualar la original. Cualquiera que no conozca La Frontera podría perfectamente decir al escuchar esta canción que pertenece a los de Hortaleza. Gran adaptación.

«Preparado para el R’n’R» fue un agradable descubrimiento. No, no es la de Los Suaves, aunque se parece. Pertenece a Manolo Tena (RIP) en su etapa en Alarma!!!, grupo que existió a principio de los 80. En esta canción reflejan a la perfección la idealizada vida del rockero.

Obús, odiados y amados a partes iguales, fueron uno de los grandes de nuestro rock / metal que continúan dando lecciones de actitud y buen hacer sobre el escenario, tapando la boca a quienes en algún momento pusimos en duda su profesionalidad por actuaciones fuera de lo musical. Porretas se asemejan en la actitud y en las letras sin filtros. Canciones directas y sencillas hechas para llegar sin interpretaciones. “Juego sucio” pierde ese toque heavy para convertirse en un rock acelerado la mar de bien parido.

Si “Sí señor” era bastante fiel a la original “Peligrosa María” de Los Suaves no es menos. Algo más contundente en su base, no pierde la esencia Porretas pero es que Yosi y compañía surgen en toda la canción. Lo mismo que en la versión de Leño, las voces son muy similares a las originales. Nada que objetar, la divertida anécdota con “Peligrosa María” siempre es bienvenida en cualquier fiesta.

Hablar de Ramoncín es motivo de disputa en según que círculos, pues su paso por diversos programas televisivos y la dirección de la SGAE no le dejó en muy buena posición, pero como músico ha dejado su huella. “Putney Bridge”, tan bien adaptada aquí, es un claro ejemplo. No todo va a ser “Hormigón, mujeres y alcohol” o su excelente directo Al límite, vivo y salvaje (1990). Este homenaje al punk inglés, con toda su decadencia, es historia en nuestro rock.

El barrio de Hortaleza ya tuvo su histórica referencia en el rock “Sábado a la noche” del músico argentino Moris. Así que era de cajón que no la iban a dejar pasar para incluirla en este disco. Rock fresco, a pesar de los años, y desenfadado que anima cualquier fiesta.

El rock y el punk siempre han ido unidos en el sonido Porretas, así que si hablamos de punk no podemos dejar de lado la rápida y directa “Txus”, himno de La Polla Records escrito antes de recortar su nombre. No será la mejor de los vascos, pero sí una de las más etílicamente coreadas.

Siniestro Total es otro de mis grupos favoritos y su punk gamberro y desenfadado, en sus inicios, queda bien reflejado en “Diga que le debo”. La de veces que se lo habremos cantado por lo bajini a algunos sufridos camareros esperando recibir la cuenta. Repasando este disco estoy aquí cantando y medio saltando frente al ordenador. Reconozco contenerme para evitar las miradas de desaprobación de la familia frente al televisor.

Como broche final, la casposa y siempre efectiva “Saca el güisqui Cheli” de de Desmadre 75 une a diferentes generaciones cada vez que suena, pues yo la he cantado con mis padres rememorando años de juventud. Esta canción también me trae grandes recuerdos de las largas noches de obligado insomnio gracias a Sábanas con Chinchetas, programa nocturno de Ràdio L’Hospitalet presentado por José Miguel Cruz (¡gracias!).

En definitiva, este disco es el mejor homenaje a nuestra música. En 2017 sacaron una segunda y más extensa parte en la que versionan nuevas canciones. Particularmente me quedo con este primer Clásicos, ya que pocas veces, en apenas media hora, puede haber tanta diversión y calidad.

¡Salud y rock & roll!

Abel Marín
Sobre Abel Marín 153 Artículos
Músico frustrado, escritor bloguero ocasional y amante del metal en su variedad de estilos. Vivo con la esperanza de poder llegar a viejo acudiendo a salas de conciertos y festivales. Si los rockeros van al infierno, que me guarden sitio y una cervecita. Salud y Heavy Metal.