Metallica – Metallica (The Black Album): Especial 30º Aniversario – Parte II: La semilla y la sombra

Aquí, la segunda parte del artículo especial sobre el aniversario del disco homónimo de Metallica. La primera la podéis encontrar aquí.

Metallica, o el Black Album, salió a la venta el 12 de agosto de 1991 y debutó directamente en el número uno tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos. Antes de llegar a septiembre, el disco llegó a la cima en las listas de Canadá, Australia, Alemania o Noruega entre otros. La MTV ayudó a encumbrar el disco gracias a las continuas reproducciones de “Enter Sandman”.

Durante la primera semana vendieron 650.000 copias solo en los Estados Unidos, firmando lo que comentó Kirk y ya anoté en la primera parte de este artículo especial:

Vamos a sacar estas jodidas canciones por la radio y a adoctrinar al universo entero con Metallica. Ése fue nuestro objetivo y eso fue lo que hicimos. Y pilló a todo el mundo por sorpresa…”

Las cifras y la acogida fue bestial en todo el mundo. Pero no era oro todo lo que relucía. Metallica, para muchos, eran unos vendidos.

Monsters of Rock

AC/DC invitó a Metallica a un mega festival itinerante por Europa bajo el título de Monsters of Rock. La gira paró en Moscú y allí se vivió uno de los hitos más grandes del metal de todos los tiempos.

La Unión Soviética vivía entonces unos momentos complicados. Los últimos coletazos de la Guerra Fría serían la antesala del golpe de estado fallido en el que se pretendió arrebatar el poder al jefe del estado soviético Mijaíl Gorbachov. Frente a la necesidad de que los jóvenes soviéticos pudiesen evadirse, el concierto no conoció límites más allá de que el gobierno envió a miles de militares al recinto para que el festival se llevara a cabo de forma pacífica.

Esa noche, el Monsters of Rock contaba con la actuación de The Black Crowes, Pantera, Metallica y AC/DC. El poder de congregación del metal logró reunir a 1.6 millones de personas. Algunos medios y algunos recuentos de la época estiman que la audiencia total fue de aproximadamente 500.000 personas; sin embargo, nuevos cálculos y el video del concierto afirman que fueron más, muchas más.

“Ver un mar de gente rusa. (…) Subimos al escenario e hicimos lo que hacemos, pero era militar ¿sabes?, militares en el frente. (…) Militares uniformados que después de tres o cuatro canciones dijeron ‘A la mierda’, se quitaron el uniforme y empezaron a hacer headbanging y disfrutaron como el resto.”

Comentó James al describir la sensación que tuvo al saltar al escenario. Hasta donde su visión le permitía ver, solo veía fans. Evidentemente, el show resultó ser genial en todos los ámbitos posibles y siempre será recordado como el evento más grande de la era moderna.

Metallica vs. Guns N’ Roses

La otra gira que merece ocupar parte del artículo es la que emprendieron como co-cabezas de cartel por los Estados Unidos junto a Guns N’ Roses. Programada para 1992, el tour más ambicioso de todos los tiempos reunía a las dos bandas de rock más grandes del momento. Entre ambas habían vendido más de 20 millones de discos solo durante el año anterior.

Vale la pena mencionar que la popularidad de la banda de Axl Rose venía encumbrada por aquél entonces gracias a la publicación de los dos volúmenes del mítico Use Your Illusion, que vieron la luz a finales de 1991. Los dos discos debutaron en la primera y segunda posición de las listas de éxitos norteamericanas.

La conexión de Metallica con los Guns nació años atrás, cuando Lars se enamoró de ellos tras escuchar el single “It’s So Easy”. En Donington 1988 coincidieron en el backstage del Monsters of Rock y forjaron una buena relación de amistad. Cuando Metallica mantuvieron su residencia en Los Ángeles en 1990, su conexión con Guns N’ Roses se solidificó. Tal y como comentaria el propio Lars 20 años más tarde:

“Cuando ahora pienso en el Black Album lo hago en el año que pasamos en Los Ángeles. Pienso en salir por ahí con Guns N’ Roses y Skid Row, que estaban grabando discos al mismo tiempo. Pienso en todas las noches y madrugadas del probablemente año más loco de mi vida. Allí, viviendo todo lo que te puedas imaginar cuando tienes 26 años. Estás en Los Ángeles y tu polla mide dos putos metros de largo.”

Antes siquiera de que ambas bandas publicasen sus dos nuevos discos ya habían pactado salir juntos de ruta. Tras una fiesta loca en 1990, y puestos de coca hasta las cejas, acordaron hacer una gira atemporal. Pero… ¿funcionaría?

Dos cabezas de cartel de tal magnitud comportaría ciertos problemas logísticos. El primero de ellos sería la elección del orden de actuación. Pese a que Metallica deberían ser los encargados de cerrar la noche por estatus, no dudaron en querer tocar los primeros para evitar todos los problemas que conlleva el pasotismo y el poco control de la situación de Axl. Por aquél entonces, la estrella pelirroja del rock hacía esperar mínimo tres horas a los fans antes de que se dignara a saltar al escenario.

La gira empezó mal, pues cuando Axl y sus Guns N’ Roses aterrizaron en el JFK de Nueva York tras su gira europea, el frontman fue detenido debido a una agresión y daños a la propiedad relacionados con unos disturbios ocurridos un año antes en la ciudad de St. Louis. Axl se enfrentaba a cuatro años y medio de cárcel y miles de millones de multa. El 13 de octubre fue juzgado y, tras pagar una fianza de 100.000 dólares, pudo escurrirse de la prisión e iniciar así su nuevo periplo con Metallica.

Una semana más tarde arrancó la esperada gira con 25 fechas programadas. La primera de ellas fue en el RFK Stadium de Washington con un merecido sold out. Lejos de ser una gira atemporal, la cosa fue de mal en peor y gran parte (por no decir toda) de la culpa fue de Axl Rose.

El divo iniciaba su preparación para cada actuación muchas horas antes del inicio del concierto. Todo arrancaba con unos ejercicios de cardio (carrera, steps y bicicleta) que tenían la misión de mejorar su respiración y ganar agilidad sobre el escenario. Tras el cardio venía la sesión de masajes con la masajista de gira Sabrina Okamoto. Entonces llegaba el turno de la comida formada por ensalada de verduras frescas, fruta, carnes y pescados blancos. Para rematar su preparación quedaba una nueva dosis de ejercicios a cargo de su entrenador personal.

Tras todo este papelón de divo, Axl se retiraba a su suite a descansar sin tener en cuenta su reloj. Cuando más o menos se sentía preparado llamaba a su chófer privado para que viniera a recogerlo con su limusina. Pero aún no terminaba aquí su preparación. Ya en el camerino privado, Rose trabajaba con su entrenador quiropráctico para tratar sus tobillos y sus lumbares. Con todo esto, su salto al escenario era normalmente unas horas más tarde de lo previsto.

Mientras, los demás Guns N’ Roses esperaban a su cantante. Para ello mataban el tiempo tomando drogas y alcohol y ojeando revistas porno. Los fans aguantaban lo que fuera necesario, pero muchos días el ambiente se volvía hostil. En el otro lado del barco, Metallica cada vez eran más reacios a seguir aguantando las tonterías de Rose.

El 29 de julio, la gira hacía escala en el Giants Stadium y ocurrió el “desastre”. En plena actuación, lanzaron a Rose un mechero que impactó de lleno en sus huevos. Doblado de dolor, Axl entró en cólera, lanzó el micrófono y desapareció. Tras cancelar las fechas de Boston, Columbia y Minneapolis por “daños severos en sus cuerdas vocales”, la gira acabó siendo un auténtico desastre.

Live Shit: Binge & Purge

Tras 18 meses de gira y con el Black Album vendiendo miles de copias cada la semana, la banda decidió publicar su primer disco en directo. El concierto escogido para tal empresa fue el que recaló en la Ciudad de México.

Live Shit: Binge & Purge es una caja recopilatoria que contiene tres CD’s y dos DVD’s, grabados en San Diego y Seattle. Fue grabado durante las giras Damaged Justice (Seattle 1989), Wherever We May Roam (San Diego 1992) y Nowhere Else to Roam (México 1993). El álbum contiene tres CD’s con canciones de los cinco conciertos que dieron en la Ciudad de México en el año 1993. Originalmente, fue lanzado como una caja de cartulina como si fuera equipo de un tour. Aparte de los CD’s y los DVD’s, la caja contiene material adicional como un libro a todo color de 75 páginas y un pase de backstage. Cabe destacar que a este concierto asistieron más de 75.000 personas.

A parte del material audiovisual, el cofre cuenta con fotografías, correspondencia, notas y documentos manuscritos. También, plantillas con el loco de Scary Guy, el famoso icono que aparece en la portada del disco, y una camiseta negra de “Metalli’Fukin’ca”.

El recopilatorio fue certificado con 15 discos de platino por la Recording Industry Association of America (RIAA).

Cifras y récords

Metallica fue seleccionado como el octavo mejor álbum de 1991 según Pazz & Jop, una encuesta anual de críticos estadounidenses de todo el país, publicada por The Village Voice. Melody Maker lo clasificó en el puesto 16 en la lista de los mejores álbumes del año de diciembre de 1991 de la revista. En 1992, el álbum ganó un premio Grammy a la Mejor Interpretación de Metal.

En 2000, fue votado en el puesto número 88 en el Top 1.000 de álbumes de todos los tiempos de Colin Larkin. En 2003, la Rolling Stone clasificó a Metallica en el puesto 255 dentro de Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, y luego en el número 235 en una edición revisada de la lista de 2020. También ocupó el puesto 25 en Los 100 mejores álbumes de metal de todos los tiempos de la revista (2017). Spin lo ubicó en el puesto 52 en Los 90 mejores álbumes de los 90 (1999), con su entrada que decía:

«La melodía con punta de diamante de este disco eliminó el exceso de guitarra melancólica de la banda hasta balas y baladas melódicas y listas para la radio.»

Metallica apareció en la lista de agosto de 2000 de la revista Q de Los mejores álbumes de metal de todos los tiempos; la revista dijo que el álbum «los transformó de héroes del metal de culto en superestrellas globales, aportando un poco de refinamiento a su indudable poder». En 1999, ocho años después del lanzamiento del álbum, Metallica ganó un premio Billboard Music Award por Álbum de Catálogo del Año.

Metallica recibió elogios por parte de la crítica y se convirtió en el álbum más vendido de la banda. Debutó en el número uno en 10 países y pasó cuatro semanas consecutivas en la cima del Billboard 200, convirtiéndolo en el primer álbum de Metallica en encabezar las listas de álbumes. Metallica es uno de los álbumes más vendidos en todo el mundo y también uno de los álbumes más vendidos en los Estados Unidos desde que comenzó el seguimiento de Nielsen SoundScan. El álbum fue certificado 16 × Platino por la RIAA en 2012, y ha vendido más de 16 millones de copias en los Estados Unidos, siendo el primer álbum de la era SoundScan en hacerlo.

Metallica interpretó el álbum en su totalidad durante el European Black Album Tour de 2012. En diciembre de 2019, Metallica se convirtió en el cuarto lanzamiento en la historia de los Estados Unidos en alcanzar el hito de las 550 semanas en el Billboard 200. También se convirtió en el segundo título tradicional más largo de la historia y el segundo en pasar 550 semanas en las listas de álbumes.

Beto Lagarda
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