Entrevista a Anx y V de Bala: ‘A pesar de esta maravillosa burbuja en la que estamos viviendo últimamente, tenemos los pies en la tierra’

Fotografía: Mattias Monsterkid

Después de algunos desafortunados hechos tecnológicos, finalmente ya tenemos una de las entrevistas que más ilusión nos ha hecho hacer en los últimos tiempos. Anx y V son Bala, dos mujeres con las ideas muy claras y que, quizás, han firmado uno de los discos que más nos ha gustado en lo que va de año. Un disco postconfinamiento que desata la energía contenida en este año largo de pandemia y encierro. Sin más dilación os dejamos con la entrevista a Bala comentando los detalles de Maleza, su último álbum.

¡Hola! Primero, quiero agradeceros que nos concedáis esta entrevista. Y ya que estamos, felicitar a Bala por su corta, intensa y admirable carrera, un placer hablar con vosotras. ¿Qué tal estáis?

V: ¡Gracias a vosotros por el interés! Estamos genial. ¡Muy contentas por poder (al fin) presentar el disco y muy agradecidas por la acogida que está teniendo!

Como banda, ¿cómo habéis vivido la pandemia? ¿Cómo ha afectado al lanzamiento de Maleza?

V: Pues como todos, supongo. Con cara de póker. Aburridas, deseando que acabase y poder volver a los escenarios. A Maleza le ha afectado y varias veces. Lo teníamos listo en noviembre de 2019, y tuvimos que posponer la fecha del estreno cinco o seis veces, si no recuerdo mal…

Maleza ha llegado a nuestras vidas en un momento sumamente complejo. La inesperada crisis sanitaria mundial nos está sacudiendo con dureza. ¿Cómo lo afrontáis a nivel personal y cómo lo afrontáis como banda? ¿Habéis tenido que cambiar muchos planes?

V: Pues unos cuantos planes se han caído, si. Empezando por un concierto en el Pappy & Harriet’s de California… y seguido de muchísimas cancelaciones más. Fue duro, la verdad, pero bueno, parece que lo gordo ya ha pasado (esperemos) y que la cosa se empieza a abrir poco a poco, así que mirando hacia adelante, con muchas muchas ganas de lo que se viene.

En poco más de cuatro años, vuestra carrera se ha disparado y habéis pasado de ser una banda debutante a tocar en la mayoría de festivales nacionales. ¿Cómo lleváis el vértigo?

V: Somos las primeras sorprendidas de las cosas que nos van pasando. Tardamos bastante en procesarlas todas. Así que con la calma, disfrutando mucho de cada etapa.

Y no solo en España estáis logrando despuntar, pues ya habéis girado hasta por Japón, Australia, Estados Unidos… Nos gustaría que nos contaseis cómo vivisteis esas giras, los nervios, los viajes, el tema del idioma, la ilusión. ¿Qué nos podéis contar de la experiencia?

V: Yo, la verdad, soy de esas personas a las que le hace ilusión casi todo, me pone tan feliz ir a Burgos como a cualquier otro sitio del mundo. La verdad es que esas giras fueron una pasada, también nos pillaron bastante de sorpresa y la verdad es que tardamos bastante en procesarlo todo. De hecho, después de todas ellas hicimos un “pequeño” parón de conciertos para ponernos a trabajar en el nuevo disco… sin saber lo que vendría después, claro. (Y entrecomillo pequeño porque nuestra idea era darle mucha caña en 2020, hasta que apareció el maldito virus este).

Cuando la pandemia lo permita, ¿tenéis pensado girar nuevamente fuera de nuestras fronteras? ¿En qué país os apetece más descargar vuestro rock?

V: ¡Por supuesto! Tenemos muchísimas ganas de volver a salir fuera. La verdad es que nos gustaría poder girar en condiciones por Europa, volver a los sitios a los que ya hemos ido y a alguno nuevo, como México, y más sitios de los Estados Unidos…

Human Flesh (2015) fue un gran debut, pero personalmente me quedo 100 veces más con Lume (2017). Pasasteis de un álbum muy rudo a otro muy bien elaborado. También me gusta mucho el concepto “trilingüe”; es muy bonito poder hacer lo que amáis en vuestro idioma, ¡y más bonito es que funcione! ¿Cómo decidisteis usar el galego, el español y el inglés en Lume? ¿Cómo escogéis el idioma de cada tema?

V: Human Flesh fue un poco un experimento; no llevábamos ni seis meses tocando y ya nos metimos a grabar. La verdad es que fue una experiencia chula pero sin demasiadas pretensiones: no teníamos claro cómo queríamos sonar, eso fue algo que fuimos afinando con el tiempo. Con Lume ya estábamos más rodadas y eso se refleja en el sonido y en las composiciones. Human Flesh fue todo en inglés, pero Anxela tenía ganas de probar de hacer canciones en castellano, y la verdad es que fue muy guay, porque en cuanto empezamos a llevarlas al directo la gente se las sabía y las cantaba, y esa sensación es genial. Una vez decidido que íbamos a cantar también en castellano ya fue casi una obligación moral hacer también algún tema en galego, como gallegas orgullosas que somos. En este último volvemos a hacer un tema en galego, bastantes en castellano y solo dos en inglés. Parece que todo apunta a que lo iremos abandonando…

Llevo unos días escuchando Maleza y puedo hacer un spoiler, es un disco brutal. Se hace corto. En relación con la anterior pregunta, aquí insistís mucho más en el español como lengua vincular. ¿Algo a mencionar al respecto?

V: Al final se trata de cómo te sientas más cómodo. Yo, por ejemplo, el 99% de la música que escucho es en inglés, entonces en mi cabeza tiene todo el sentido hacer temas en inglés. Anxela escucha mucha más música en español, así que para ella es distinto. Se siente más cómoda en castellano, le resulta más honesto y más coherente, así que ella tira por ahí. Lo cierto es que yo también le voy pillando el punto…

Nos quedamos alucinados con el anuncio de vuestro ingreso en Century Media. ¿Cómo se gestó y qué facilidades os han dado para este primer disco con el sello?

V: Después de tanta gira por fuera teníamos claro que el siguiente paso sería fichar con algún sello con cierta estructura internacional. Nuestra época con Matapadre fue maravillosa pero ambas partes estábamos de acuerdo en que necesitábamos ir un paso más allá para seguir creciendo. Recibimos varias ofertas, pero en cuanto el nombre de Century Media apareció ya no hubo mucha duda… y nos lanzamos de cabeza. La verdad es que está siendo una pasada: nos dieron total libertad en todos los ámbitos (el disco ya estaba hecho cuando llegó la oferta) y nos están dando todo el support que necesitábamos para sacar adelante el lanzamiento: apoyo (y de nuevo total libertad creativa) en vídeos, promo…

“Agitar” es un temazo que apunta a la canción nacional del año. ¿A quién estáis desgranando en las crudas letras? 🙂

V: La letra es un poema de una escritora que nos flipa, Lúa Mosquetera, y de la que podemos presumir que somos amigas. ¡ANXELA, CUENTA ESTO!

A: Cuando estaba leyendo (por segunda vez) uno de los libros de Lúa, lo vi claro. Visualicé en mi cabeza una canción con esa letra a medida que la iba leyendo. La llamé, se lo propuse, y le encantó la idea. Por eso es una canción entre cantada y hablada, para respetar un poco su esencia de poema. Es una letra muy poderosa que creo que encaja perfectamente con nuestro estilo.

“Bessie” es una canción dedicada a Bessie Stringfield, motorista afroamericana que cruzó los Estados Unidos en moto. ¿Cómo surge la idea y por qué? En mi opinión, es la manera de aunar empoderamiento femenino y reconocer la lucha afroamericana, ¿es así?

V: Este homenaje lo decidió Anxela, así que será mejor que te cuente ella… 😉

A: Sí, es lo que dices. Llegué a la figura de Bessie porque me gusta mucho el mundo de las motos, y creo que es una representación muy potente de libertad. Ella hizo lo que quería y lo que sentía, a pesar de lo complicado de aquella época (años 20-30) por ser mujer, por ser motera, por ser afroamericana… por eso creemos que su autenticidad y lo que representa se merece uno y mil homenajes.

El tercer disco acostumbra a ser un punto de inflexión en la carrera de una banda. Es este punto en el que las cartas están repartidas sobre la mesa, ¿cómo afrontáis este importante momento? ¿Estáis convencidas de que el camino emprendido es el ideal?

V: A ver, estamos muy contentas con este último disco y la acogida está siendo brutal, pero no podemos decir mucho más sobre el futuro, no tenemos ni idea de lo que vendrá. Lo que tenemos claro es que seguiremos haciendo lo que nos gusta y como nos gusta, que es lo que nos ha traído hasta aquí. Si el camino es el ideal o no es lo de menos, lo que importa es disfrutarlo e ir atesorando momentazos como lo hemos hecho hasta ahora…

A: A pesar de esta maravillosa burbuja en la que estamos viviendo últimamente, tenemos los pies en la tierra. Pero, por supuesto, estamos contentas con las decisiones que hemos ido tomando y preparadas para lo que venga.

Hablando de Galicia, últimamente vuestra escena esta repleta de bandas de mucha calidad. Personalmente, admiro mucho, por ejemplo, a Agoraphobia, curiosamente otra banda formada solo por chicas. ¿Cómo es la competencia entre bandas gallegas y como veis la competencia con otras bandas nacionales?

V: No creo que exista competencia como tal. Agoraphobia son una bandaza que admiramos y somos muy amigas, hemos compartido alguna vez escenario y es un placer enorme siempre que ocurre. ¡Esperemos que se repita más pronto que tarde! Como bien dices, Galicia está llena de bandazas, tenemos un underground increíble y una escena brutal, y estamos deseando que pase todo esto para poder volver a disfrutar de directos con la frecuencia con la que lo hacíamos antes. En el panorama nacional pasa un poco lo mismo: hay muy buenas bandas, muy, muy buenas, y nos encanta descubrirlas. No creo que haya competencia en el sentido estricto, creo que más bien somos todos una gran familia, o al menos eso me gusta pensar…

A: Competencia desde luego por nuestra parte nadie se va a encontrar, el punto es respetarse, ayudarse y apoyarse. Estos días hemos recibido un montón de mensajes de bandas nacionales amigas mostrándonos su cariño y apoyo ante todo lo que estamos viviendo, y es una pasada… Ese es el punto, lo que debe ser. Las críticas, envidias y competencias absurdas no van con nosotras.

Y en cuanto a bandas como Bala o Agoraphobia, bandas formadas por mujeres. Festivales como el Primavera Sound han logrado ya componer un cartel en el que las mujeres y hombres sean un 50%-50%, pero en el mundo del rock y el metal aún queda un camino por recorrer. ¿Creéis que vamos mejorando en el tema del sexismo?

V: Bueno, en realidad lo ideal sería que no hubiese que andar midiendo el tema de la presencia de las mujeres, sino que fuese un rollo igualitario de manera natural. Obviamente, falta mucho para eso, de ahí ese tipo de propuestas de 50/50. Algo va mejorando la cosa, pero desde mi punto de vista queda mucho por hacer. Además no se trata solo de que haya más mujeres sobre un escenario, si no también detrás. Sigue siendo dificilísimo encontrar técnicas de sonido mujeres, o en una mesa de iluminación, o en puestos de poder en organización de festivales y demás. Y hasta que eso no se solucione, seguirá existiendo el mismo problema.

A: Hay más conciencia que antes, pero sigue quedando mucho camino. El tema de las cuotas es simplemente una solución temporal (necesaria pero poco agradable) mientras esa igualdad no llega de forma natural. 

Digamos que nuestro entorno moldea nuestra figura, nuestra mente y nuestra forma de ser. Aquí en nuestra zona los artistas sienten como el aroma del Mediterráneo moldea su sonido (¡o eso nos dicen!). ¿Cómo afecta Galicia a Violeta y Anxela? ¿Y cómo afecta a Bala?

V: Uy, Galicia afecta mucho. Para bien y para mal. Las nubes y la lluvia hacen mucho. De hecho creemos que puede ser una de las causas de que en Galicia haya tanto grupazo. ¡Como llueve tanto no hay mucho que hacer fuera, así que nos encerramos en los locales a tocar!

Funcionáis perfectamente en formato dúo. Hace unos meses compartisteis una versión de «Bodies» de The Smashing Pumpkins formando cuarteto con Olaia de Khmer y Laura de Grima. ¿Qué tal fue la experiencia? ¿Preferís seguir siendo un dúo?

V: Nos gusta mucho la idea de hacer colaboraciones y las seguiremos haciendo, pero sí, Bala es un dúo y lo seguirá siendo, a pesar de que mucha gente pregunte para cuándo un bajo… jajajaja.

Supongo que vuestra relación es más estrecha que simplemente compartir banda, siendo solo dos os conoceréis a la perfección. ¿Qué puntos más fuertes tiene Violeta y cuáles son los de Anxela?

V: Yo voy a hablar de los de Anxela. Es una jefaza, lo tiene todo siempre super controlado. Se sabe los nombres de todo el mundo (cosa que yo jamás conseguiré), tiene todo siempre bajo control, se involucra muchísimo en todo el proceso, desde que llega el primer mail de un bolo hasta que lo consumamos. Es una crack en todo lo relativo a producción, se sabe las hojas de ruta antes de salir de casa… la verdad es que mucho del camino de Bala no hubiese sido posible sin ella. Yo soy más desastre, he de decir, pero estoy intentando mejorar un poco y, al menos, saber a qué sitios vamos cuando me subo a la furgoneta!

A: Lo mejor de V es la energía y las ganas que le pone a cada concierto y a cada tema que componemos. Ella va siempre motivadísima y feliz a tocar a donde sea, y desde mi punto de vista hace que crezcan solas las canciones. En el escenario nos gusta tocar alineadas (las dos delante) porque su intensa presencia es fundamental para el grupo. ¿De qué vale sin todo esto mi implicación? Ambas, con nuestros aportes al proyecto, somos necesarias y nos complementamos muy bien.

No os escapáis de poder criticar, ¿que te pone más nerviosa de tu compañera?

V: Me pongo nerviosa yo conmigo porque me suelo enterar a medias de las cosas y cuando me toca preguntarle cosas muy obvias pero necesarias ya me la imagino poniendo los ojos en blanco una vez más… Dios le dé mucha paciencia para aguantarme… ¡ANXELA, TE QUIERO!

A: A veces me desespera un poco esa “memoria a medias” de la que habla… Pero después, como digo, aporta otras cosas, así que se me pasa pronto. Yo también te quiero.

¿Cómo trabajáis a la hora de componer? Improvisando, jam, cada una viene a ensayar con material propio…

V: De varias formas. A veces, Anxela viene con un riff y lo trabajamos juntas, otras veces vengo yo con algo en la cabeza… para este último disco trabajamos también a distancia, mandándonos ideas y probando cosas sobre ellas por nuestra cuenta. Al final, vivir en ciudades diferentes es lo que tiene, no tenemos todo el tiempo que nos gustaría para vernos, pero bueno, luego cuando nos vemos hacemos que los ensayos sean super productivos…

Y en cuanto a las letras, ¿50%-50%? ¿De qué os gusta más hablar en ellas?

V: Sí, nos gusta compartir la creación en todos los aspectos, y las letras no iban a ser menos. Normalmente cada una hace la parte que canta, así que solemos acordar la temática primero. Si no, la otra sigue la onda de la letra que ha hecho la que ha empezado primero…

Vuestra esencia es una mezcla de stoner, grunge y punk. En 2018 tocasteis en la primera edición del Stoned and Dusted Festival, en Joshua Tree. Allí nació el stoner y compartisteis cartel con leyendas como Brant Bjork, Nebula, The Obsessed, Sean Weeler o Yawning Man (casi nada…). ¿Alucinante o decepción?

V: Alucinante. Muy alucinante. Echamos la vista atrás y nos parece un sueño. En 2020 íbamos a volver… ¡esperemos poder hacerlo en 2022!

A: Todos los conciertos son especiales por algo, pero si tuviese que elegir uno solo, sería ese.

Al final, las bandas que uno ha escuchado de joven han acabado moldeando tu estilo. Escuchando a Bala, me inclino a decir que el rock noventero de los Estados Unidos sonó más que cualquier otra cosa en vuestros radiocasetes. ¿Qué bandas os han moldeado para sonar así?

V: Vaya si han sonado… ¡sonaron tanto que las quemamos! Nirvana, Melvins, las Riot Girrls, Bikini Kill, L7, Black Sabbath, PJ Harvey, Sonic Youth, los Pixies, QOTSA, Kyuss… ¡la lista es muy larga! ¡Vivan los 90!

Muchas gracias por vuestro tiempo. ¡Nos vemos pronto!

¡Gracias a vosotros! ¡Ojalá vernos pronto!

Beto Lagarda
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