Eclipse – Wired

Nuestra Nota


8.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 8 de octubre de 2021
Discográfica: Frontiers Records
 
Componentes:
Erik Mårtensson – Voz, guitarra
Magnus Henriksson – Guitarra
Victor Crusner – Bajo
Philip Crusner – Batería

Temas

1. Roses On Your Grave (3:22)
2. Dying Breed (3:11)
3. Saturday Night (Hallelujah) (3:14)
4. Run For Cover (5:08)
5. Carved in Stone (3:28)
6. Twilight (3:48)
7. Poison Inside My Heart (3:29)
8. Bite the Bullet (4:00)
9. We Didn't Come to Lose (3:03)
10. Things We Love (3:41)
11. Dead Inside (4:49)

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Soy fan de Eclipse desde que los conocí, poquito después del lanzamiento de su Bleed & Scream (2012). Con cada disco parecía que se superaban. Cierto, no habían inventado nada, pero lo que hacían, lo que hacen, suena de maravilla. Sin embargo, cierto aferramiento a unas formulas bastantes definidas logró que los últimos lanzamientos me dieran algo de pereza. Sí, incluso Paradigm (2019), el álbum que más ha huido de las formulas mencionadas (a pesar de “Viva la Victoria”, una de sus canciones más escuchadas).

Toda esta pereza aumentó al escuchar el single “Saturday Night (Hallelujah)”. Siendo un gran tema, no dejaba de ser más de lo mismo, así que enfrentarme a este Wired (2021) me daba cierto reparo. A nadie le gusta que uno de sus grupos preferidos se estanque y deje de aportarle felicidad. Pero aquí estamos, estrenando el nuevo álbum, reseñándolo y viendo exactamente qué digo.

¿Es Eclipse? Sí, sin duda. ¿Es más de lo mismo? No, o al menos no lo he concebido así. ¿Tiran por la línea de Paradigm? No, tampoco. Vuelven a sus raíces, a temas más facilones, alguno más cañero, incluso, pero con cierta evolución, no sé exactamente si es en el sonido o en qué, que hace que el disco me haya gustado. Tenemos 11 temas en apenas 40 minutos, así que uno puede hacerse a la idea del tipo de canciones que tiene: directas, sin florituras, directo al grano (sea el grano que sea, ¿eh?). Para mí, está a la altura de sus mejores discos, y decir eso de los de Mårtensson es decir mucho.

Abrimos con “Roses on Your Grave” y su guitarra ensordeciendo el ruido de bar de borrachos. Tras esa mini intro, tenemos una canción con mucho punch, no especialmente potente pero con unos arreglos que la hacen muy interesante. El estribillo, como será habitual, es marca de la casa, y se aseguran que en directo lo pete muy fuerte. “Dying Breed” empieza con unos teclados misteriosos, poco habituales en ellos, para dar paso a un riff la mar de majo. Muy rockero y vacilón. Las estrofas, a medio gas, tienen su encanto, y el puente y estribillo, de nuevo, está pensado para que entre sin vaselina. Casi lo mismo podríamos decir del tercer tema, en ya mencionado “Saturday Night (Hallelujah)”. La batería me es conocida (a ver si tocan “Unbreakable” de una vez en sus directos), y el tema discurre como debe hacerlo un single. En este caso no es mi preferida del disco, aunque  es un gran tema que tiene lo que debe tener.

El segundo bloque empieza con “Run for Cover”, un suspiro, y un medio tiempo que fluctúa entre la alegría y la melancolía, dependiendo de como te coja. Tiene cierto aire, solo cierto, a “Battlegrounds”. Aquí, de nuevo, los arreglos de guitarra suenan fantásticos. A pesar de lo meloso del estribillo, para mi gusto sería un error tocarla en directo dejando otras de lado. De nuevo una intro algo diferente a lo que nos tienen habituados abre “Carved in Stone”, la balada del disco que, como suele ser habitual, aporta poco. De hecho, solamente “S.O.S” de Bleed & Scream me parece destacada. Pero vamos, tampoco sobra. El ritmo y la alegría vuelven con “Twilight”, otro tema 100% Eclipse, con guitarras más potentes de lo habitual, un puente bajado de ritmo y un estribillo que sí te hará saltar en el festival de turno. Las guitarras de este tema me recuerdan a algún otro grupo, no sé si Iron Maiden.

“Poison Inside My Heart” empieza, otra vez, de forma acústica. Y no sé qué les ha dado a estos chicos con quitar la electricidad, más en directo, ya que pierden gran parte de su atractivo. Poco a poco gana fuerza hasta convertirse en un medio tiempo potente, pero aún así me falta un poco de qué sé yo. ¡Ojo! No es un mal tema, pero comparado con otras canciones del propio disco, flojea. También habíamos escuchado “Bite the Bullet”, y esta sí que es una de las destacadas. Mucho más macarra, rockera y con peor leche de lo habitual, descubrimos a unos Eclipse a los que no le sienta mal este traje. Las estrofas semi acústicas, curiosamente, no desentonan, y el estribillo es puro rock ‘n’ roll, incluso heavy metal a lo Accept. Llegamos al final del tercer pack con “We Didn’t Come to Lose”. De nuevo la batería se hace protagonista al principio, de nuevo hay buenos arreglos de guitarra, pero de aquí sí que me parece un poco más de lo mismo. Tengo la sensación de haber escuchado el tema muchas veces, tanto del propio grupo como de otros. Quizá la que más sobra.

Encaramos el final. Dos temas quedan, solo dos. “Things We Love” bebe de la alguna pieza clásica, como sus melodías de guitarra demostrarán. Pero va más allá. Todo su aroma, toda su esencia, aún sin tener nada que ver (excepto en lo mencionado) tiene ese aroma a las obras clásicas. Quizá peque un poco de repetitiva en alguna de sus melodías, algo que el grupo suele hacer en demasía, pero es una canción amable y fácil de escuchar.  Llegamos al final con “Dead Inside”, bonus track que debería estar en el setlist original, pues es de las mejores. Movida, con unos teclados y arreglos ochenteros, es otra de las destacadas.

Sí, de nuevo Eclipse no han inventado nada, pero de nuevo también han hecho un gran disco, uno a la altura de lo que su nombre implica en el hard rock de la última década, y uno de los mejores de su carrera.

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 277 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.