Canciones perfectas: «Tití me preguntó» de Bad Bunny

Mucho más que una playlist de verano caribeño, el último disco de Bad Bunny es un discurso melódico que cuestiona los poderes fácticos y una llamada a la acción que invita a la alegría diaspórica, al perreo y al descanso, y no precisamente en este orden. Que os quede claro, así de entrada, putos jebis catetos.

23 temas que nos ha lanzado a la cara el puertorriqueño este año que está por finalizar, de entre los cuales destaca uno por encima del resto, toda una Canción perfecta. Un temarral sin paliativos de esos que crean escuela y que invitan al descontrol y al desenfreno más absolutos. Me refiero, obviamente, a «Tití me preguntó», el cuarto tema de su más reciente Un verano sin ti (2022), uno de los discos del año, del lustro y, posiblemente, de la década. Una obra de culto a la altura del Revolver (1966) de The Beatles, del Damaged (1981) de Black Flag, del Legend (1984) de Bob Marley and The Wailers, del Pretty Hate Machine (1989) de Nine Inch Nails, del Nevermind (1991) de Nirvana, del Funeral (2004) de Arcade Fire o del Born This Way (2011) de Lady Gaga. Fight me!

Un éxito que estaba más que cantado

Hace dos años, Bad Bunny hizo historia en la Billboard 200 cuando su El último tour del mundo (2020) se convirtió en el primer trabajo principalmente en español en encabezar tan afamada lista. Pues bien, a finales mayo del (todavía) presente año 2022, el artista puertorriqueño establecía un nuevo récord para los lanzamientos de este año en cualquier idioma.

El nuevo LP de la superestrella mundial, Un verano sin ti, vendió 274.000 de copias durante su semana de lanzamiento, no solo encabezando la Billboard 200 por segunda vez, sino también logrando la mejor actuación en una sola semana en lo que iba de año, superando fácilmente las 222.000 unidades que el rapero norteamericano Future había vendido la semana anterior con su noveno trabajo de estudio I Never Liked You (2022). Además, el álbum registra 22 de sus 23 pistas en la Billboard Hot 100, incluyendo cuatro en el Top 10 de la lista. Casi nada.

¿Por qué este álbum superó no solo todos los lanzamientos anteriores de Bad Bunny, sino también todo lo demás lanzado a principios de 2022? ¿Y qué le queda a Bad Bunny por lograr en términos de su estrellato en Puerto Rico, los Estados Unidos… en el Mundo entero? Quizá, si analizamos brevemente su último trabajo, demos con la tecla.

Un verano sin ti: El álbum

Bad Bunny sabe muy bien de qué va todo esto. Rápidamente, poco antes de lanzar Un verano sin ti, nos presentaba los dos temas principales del álbum. El primero fue una bella e íntima celebración en el último club social puertorriqueño que queda en Williamsburg, Brooklyn: el Caribbean Social Club (también conocido como Toñita’s por una de sus dueñas, María Antonia Cay). Como uno de los bares propiedad de Latinx más considerados para sobrevivir a la gentrificación del área y al mismo tiempo preservar la historia boricua, su existencia simboliza la resistencia. Al día siguiente, apareció en el Bronx para grabar un videoclip para uno de los temas más destacados del álbum, la alegre fusión de hip-hop y dembow «Tití me preguntó». Luciendo una camiseta en honor a la leyenda de la bachata Anthony Santos, cuyo «No te puedo olvidar» se muestra al comienzo de la pista, se le vio aparecer con jóvenes dominicanos, participando en una juerga callejera conocida simplemente como teteo (palabra que se utiliza para referirse a una fiesta). Ambos temas reflejan dos de las fuerzas que animan Un verano sin ti: el orgullo boricua de Benito Antonio Martínez Ocasio (aka Bad Bunny) y su aprecio por la cultura dominicana.

Grabado a caballo entre su isla natal de Puerto Rico y la República Dominicana, Un verano sin ti es un viaje coherentemente empaquetado a través de varios de los sonidos más populares en la región del Caribe: reggaeton, reggae, bomba, dembow dominicano, mambo dominicano y bachata, entre otros. Las 23 pistas del álbum están perfectamente divididas en dos grupos: las que tienen que ver con la fiesta, el despiporre de alta gama y los sonidos divertidos y, por otro lado, canciones sobre el pensamiento consciente. Su atractivo mosaico musical atrae aún más a los oyentes al universo de arreglos experimentales, sintetizadores agudos y nostálgicos de El Conejo y fusiones inesperadas. Es una oda amorosa a la cultura caribeña que abarca escenas marginadas dentro de América Latina, desde el ostracismo de géneros de raíces negras como la bachata, el dembow y el mambo hasta la criminalización del reggaeton.

Desde sus inicios en el trap latino, los gustos aventureros de Bad Bunny lo han catapultado a convertirse en uno de los creadores de tendencias más prolíficos del mundo. Esa versatilidad, junto con una entrega impecable, juegos de palabras y lirismo, le ha permitido existir creativamente de una manera que nadie más lo hace en la música latina, para traspasar los límites de la conformidad de género y las modas. Su rango está representado a lo largo de toda su discografía, que abarca temas pop-punk-meets-trap como «Tenemos que hablar», «Hablamos mañana» (se conoce, que al final, no pudieron hablar…) y «Yo visto así». A medida que se convirtió en el artista más reproducido de Spotify durante dos años seguidos, Bad Bunny ha establecido récords nunca antes vistos en la industria. Sin embargo, a pesar de todos los elogios y la fama lograda, todavía se puede encontrar al bueno de Benito en cualquier antro puertorriqueño de Brooklyn tomando unos tragos con los compas.

Y es precisamente en un diminuto y simbólico bar de la ciudad de Nueva York donde el artista celebró otra de las musas de su proyecto: las vacaciones que pasó en la costa oeste de Puerto Rico cuando era niño. Las transiciones gratificantes del álbum ilustran un verano en el Caribe: cómo se siente estar en esas playas, las frases coloquiales y los dialectos del Caribe de habla hispana. El sonido de las gaviotas en la transición de pista a pista entre «Agosto» y «Callaita», evoca a la perfección la textura y el ambiente playero. Con un eclecticismo deslumbrante, Bad Bunny toca la música nu-disco, la psicodelia, el electro-pop y el house en temas basados en el reggaeton como «Party», en la que colabora Rauw Alejandro (parella de la nostra Rosalía), «Tarot» y uno de sus temas más políticos, “El apagón”. La segunda mitad del trabajo trae una gran cantidad de colaboraciones inesperadas: en «Ojitos lindos» y «Otro atardecer», respectivamente, colaboran el grupo colombiano de electro-cumbia Bomba Estéreo y la banda de indie-pop The Marías, quienes se adaptan a la perfección al ambiente general del proyecto parido por Benito.

Además, a lo largo de esta segunda mitad del álbum, también se habla -de una forma más melódica- sobre el sustento puertorriqueño. El dúo puertorriqueño Buscabulla se une a Bunny en «Andrea», una canción indie-pop que toca el tema del feminicidio y la violencia de género. «El apagón» es una peineta (todo un fuck you, vamos) para aquellos que privatizan la red eléctrica y las playas de la isla, fomentando el desplazamiento y la gentrificación de las comunidades en Puerto Rico, la colonia más antigua del mundo. Esto está claramente expresado por Gabriela Berlingeri -pareja de Bad Bunny– hacia el final de la canción en cuestión:

«Que se vayan ellos
Lo que me pertenece a mí
Se lo quedan ellos.»

La verdad es que el perreo y el noble arte de menear el culo son formas de protesta y expresión, y se activan por igual a lo largo del disco. Mientras que el final del trabajo parece más diseñado para lloriquear y pensar profundamente, el inicio marca la pauta para teteos, comidas al aire libre y fiestas en la playa, manteniendo la cultura del reggaeton a la vanguardia con apariciones de leyendas nativas como Tony Dize en «La corriente» y Chencho Corleone de Plan B en «Me porto bonito». Una gran parte de las influencias de la producción pertenecen a la República Dominicana, aunque los artistas dominicanos reales brillan por su ausencia; «Después de la playa», que abre con sintetizadores que hacen la transición a un mambo dominicano en poco más de un minuto, es de las pocas canciones en las que aparece un artista dominicano. La falta de representación visible de más artistas negros dominicanos en un álbum tan endeudado con su influencia es algo así como «una oportunidad perdida».

Lo que significa apreciar adecuadamente la cultura es profundo, especialmente cuando eres un fenómeno global con gustos omnívoros y una gran audiencia, y Bad Bunny tiene todavía cancha para seguir aprendiendo. Desde mediados de la década de 2010, introdujo y definió tendencias para El Movimiento tanto en apartado musical como en la moda. Cada álbum que lanza trae una estética fresca: desde peinados imposiblemente intrincados y pantalones cortos de colores brillantes, faldas y prendas de cuero, hasta pamelas. Tal y como lo hicieron los sintetizadores en la década de los años 80, el romantiqueo (reggaeton pop centrado en la angustia y el amor) y el lirismo emo (como My Chemical Romance pero en bien), este álbum establece el plan para lo que sigue y el mensaje es claro: el Caribe merece todas las flores que les queramos dedicar y seguirá reclamando su espacio. La música de Bad Bunny es el sonido de un mundo que se prepara para la curación.

La canción

«Tití me preguntó» es, tal y como adelantaba más arriba, el segundo sencillo, después de «Moscow Mule», lanzado a principios de mayo de 2022, y una vez más, es un gran éxito, transmitido intensamente en todo un planeta que parece vivir alienado.

La letra

«Ey, Tití me preguntó
Si tengo muchas novia’
Muchas novia’
Hoy tengo a una, mañana otra
Ey, pero no hay boda
Tití me preguntó
Si tengo muchas novia’
Je, muchas novia’
Hoy tengo a una, mañana otra.

Me la’ vo’a llevar a to’a
Pa’ un VIP, un VIP, ey
Saluden a Tití
Vamo’ a tirarno’ un selfie
Say «Cheese», ey
Que sonrían las que ya les metí
En un VIP, un VIP, ey
Saluden a Tití
Vamo’ a tirarno’ un selfie
Say «Cheese»
Que sonrían las que ya se olvidaron de mí.

Me gustan mucho las Gabriela
Las Patricia, las Nicolle, las Sofía
Mi primera novia en kinder, María
Y mi primer amor se llamaba Thalía
Tengo una colombiana
Que me escribe to’ los día’
Y una mexicana que ni yo sabía
Otra en San Antonio que me quiere todavía
Y las de PR que todita’ son mía’.

Una dominicana que es uva bombón
Uva, uva bombón
La de Barcelona que vino en avión
Y dice que mi bicho está cabrón
Yo dejo que jueguen
Con mi corazón
Quisiera mudarme
Con todas pa’ una mansión
El día que me case te envío la invitación
Muchacho, deja eso, ey.

Tití me preguntó
Si tengo muchas novia’, muchas novia’
Hoy tengo a una, mañana otra
Ey, pero no hay boda
Tití me preguntó
Si tengo muchas novia’
Ey, ey, muchas novia’
Hoy tengo a una, mañana otra (mañana otra) (rrra).

Tití me preguntó-tó-tó-tó-tó-tó-tó
Tití me preguntó-tó-tó-tó-tó-tó-tó (qué pámpara)
Tití me preguntó-tó-tó-tó-tó-tó-tó
Tití me preguntó-tó-tó-tó
(Pero ven acá, muchacho
¿Y para qué tú quiere’ tanta’ novia’?).

Me la’ vo’a llevar a to’a
Pa’ un VIP, un VIP, ey
Saluden a Tití
Vamo’ a tirarno’ un selfie
Say «Cheese», ey
Que sonrían las que ya les metí
En un VIP, un VIP, ey
Saluden a Tití
Vamo’ a tirarno’ un selfie
Say «Cheese»
Que sonrían las que ya se olvidaron de mí.

Oye, muchacho ‘el diablo, azaroso
Suelta ese mal vivir
Que tú tiene’ en la calle
Búscate una mujer seria pa’ ti
Muchacho ‘el diablo, coño.

Yo quisiera enamorarme
Pero no puedo
Pero no puedo, eh, eh
Yo quisiera enamorarme
Pero no puedo
Pero no puedo.

Sorry, yo no confío, yo no confío
Nah, ni en mí mismo confío
Si quieres quedarte
Hoy que hace frío
Y mañana te va’, nah
Muchas quieren mi baby gravy
Quieren tener mi primogénito, ey
Y llevarse el crédito
Ya me aburrí
Hoy quiero un totito inédito, je
Uno nuevo, uno nuevo, uno nuevo, uno nuevo (ey).

Hazle caso a tu amiga
Ella tiene razón
Yo vo’a romperte el corazón
Vo’a romperte el corazón
Ey, no te enamores de mí
No te enamores de mí
Sorry, yo soy así, ey
No sé por qué soy así
Hazle caso a tu amiga
Ella tiene razón
Yo vo’a romperte el corazón
Vo’a romperte el corazón
No te enamores de mí
No te enamores de mí
Sorry, yo soy así
Ya no quiero ser así, no

Análisis y/o interpretación de la letra

Si no conoces al artista y no estás al quite de sus cosas, se puede llegar a pensar que «Tití» es un nombre de pila de algún fulano que se interesa por los escarceos amorosos del puertorriqueño, pero nada más lejos de la realidad…

«Tití me preguntó» es una canción a ritmo de rap en la que Benito presume de todas las mujeres que tiene y que, obviamente, están con él por su cerebro y verbo fluido. «Tití» significa «tía», por lo que «Tití me preguntó» significa «Mi tía me preguntó». El punto de partida de toda la letra es la pregunta que suelen hacer las tías (todas, all around the world) en las reuniones familiares: «¿Tienes novia? ¿Cuándo te casarás?», a lo que Bad Bunny responde con esta canción de reggaeton que muestra el contraste entre el punto de vista inocente de la familia y la vida real de un famoso rapero/vividor. Pero vayamos por partes, verso a verso…

«Ey, Tití me preguntó
Si tengo muchas novia’
Muchas novia’
Hoy tengo a una, mañana otra
Ey, pero no hay boda
Tití me preguntó
Si tengo muchas novia’
Je, muchas novia’
Hoy tengo a una, mañana otra.»

Nada más empezar, Benito ya nos habla de su tía, la cual parece estar algo preocupada y/o interesada en saber si su sobrino tiene o no pareja. El artista, haciendo alarde de su verbo fluido, le deja claro a la tita que no es macho de una sola hembra, y que eso de estar en pareja no es lo suyo, pues él prefiere ir saltando de flor en flor sin comprometerse con ninguna mujer.

«Me la’ vo’a llevar a to’a
Pa’ un VIP, un VIP, ey
Saluden a Tití
Vamo’ a tirarno’ un selfie
Say «Cheese», ey
Que sonrían las que ya les metí
En un VIP, un VIP, ey
Saluden a Tití
Vamo’ a tirarno’ un selfie
Say «Cheese»
Que sonrían las que ya se olvidaron de mí.»

La aparente inocencia del artista queda pisoteada a partir del segundo verso, en el cual expresa sus deseos de salir de fiesta 24/7. Él es el puto amo de las discotecas y de las mozas, y todas ellas han pasado -más pronto que tarde- por las zonas VIP de turno destinadas a artistas de su pelaje, en las que el champán, los toqueteos varios y los selfies están a la orden del día. Para Bunny, las mujeres son «objetos» de usar y tirar, por más que en ocasiones le cueste desprenderse de algunas.

«Me gustan mucho las Gabriela
Las Patricia, las Nicolle, las Sofía
Mi primera novia en kinder, María
Y mi primer amor se llamaba Thalía
Tengo una colombiana
Que me escribe to’ los día’
Y una mexicana que ni yo sabía
Otra en San Antonio que me quiere todavía
Y las de PR que todita’ son mía’.»

Él no le hace ascos a ninguna, oiga. Como buen marinero (de aguas de todo tipo) que es, tiene una novia en cada puerto, pero en su Puerto Rico natal, dónde más. Benito es el puto amo y punto.

«Una dominicana que es uva bombón
Uva, uva bombón
La de Barcelona que vino en avión
Y dice que mi bicho está cabrón
Yo dejo que jueguen
Con mi corazón
Quisiera mudarme
Con todas pa’ una mansión
El día que me case te envío la invitación
Muchacho, deja eso, ey.»

En el siguiente verso sigue con la misma tónica de fucker y vemos que no solo enamora a caribeñas, ya que se conoce que también hay por ahí una pubilla catalana… ¿Mercè? ¿Laia? No importa, pues seguro que el tete ha pillado cacho con medio Barcelonés. Otra cosa que insinúa es que posee un buen pollón y, obviamente, es la de Barcelona la que lo descubrió. Visca!! Las catalanas, hacen cosas…

Pero aquí empezamos a notar que el artista también tiene su lado más romántico y sensiblón, pues deja entrever que no puede decidirse por ninguna de ellas, y que lo que a él realmente le gustaría es llevárselas a todas, cual Hugh Hefner venido a menos, a una mansión para darles placer a raudales, por docenas, un día sí y otro también.

«Tití me preguntó-tó-tó-tó-tó-tó-tó
Tití me preguntó-tó-tó-tó-tó-tó-tó (qué pámpara)
Tití me preguntó-tó-tó-tó-tó-tó-tó
Tití me preguntó-tó-tó-tó
(Pero ven acá, muchacho
¿Y para qué tú quiere’ tanta’ novia’?).»

La siguiente estrofa es una puta mierda, pero en ella Benito utiliza el vocablo «pámpara», concepto que fue acuñado por el reggetonero dominicano Kiko El Crazy (otro que ya si eso, tal), que significa «estar bien y tener todo lo que se desea, tanto material como espiritualmente». Para que luego vayáis diciendo por el Hell Awaits que con el reggaeton no se aprende una mierda, jebis pestosos.
«Oye, muchacho ‘el diablo, azaroso
Suelta ese mal vivir
Que tú tiene’ en la calle
Búscate una mujer seria pa’ ti
Muchacho ‘el diablo, coño.»

Siguiendo con su empeño de sentar la cabeza y guardarse la polla, su tía le insinúa que lo mejor para su salud es centrarse en una buena mujer y dejarse de mancillar cuantas damas se crucen en su camino. Aquí ya hace acto de presencia «el diablo», cuya presencia en el imaginario popular del Caribe está a la orden del día. Es algo así como: «si no dejas de hacer el capullo y te casas con una, se te caerá la picha a cachos».

«Yo quisiera enamorarme
Pero no puedo
Pero no puedo, eh, eh
Yo quisiera enamorarme
Pero no puedo
Pero no puedo.»

Pero nada, que lo de enamorarse no va con él. Su cerebro hace años que bajó hasta su glande… y allí que quedará, por los siglos de los siglos.

«Sorry, yo no confío, yo no confío
Nah, ni en mí mismo confío
Si quieres quedarte
Hoy que hace frío
Y mañana te va’, nah
Muchas quieren mi baby gravy
Quieren tener mi primogénito, ey
Y llevarse el crédito
Ya me aburrí
Hoy quiero un totito inédito, je
Uno nuevo, uno nuevo, uno nuevo, uno nuevo (ey).»

¡Pero, ojo! En un giro que ni en las pelis de David Lynch, Bad Bunny dice que él sí querría sentar la cabeza, pero que no confía en las mujeres, las cuales solo quieren estar con él por su polla y su pasta.

«Hazle caso a tu amiga
Ella tiene razón
Yo vo’a romperte el corazón
Vo’a romperte el corazón
Ey, no te enamores de mí
No te enamores de mí
Sorry, yo soy así, ey
No sé por qué soy así
Hazle caso a tu amiga
Ella tiene razón
Yo vo’a romperte el corazón
Vo’a romperte el corazón
No te enamores de mí
No te enamores de mí
Sorry, yo soy así
Ya no quiero ser así, no

En última instancia, como conclusión del razonamiento anterior, Benito sugiere abiertamente que ninguna mujer se enamore de él, porque, sin duda, lo único que conseguirán es irse a casa con el calentón entre las piernas y el corazón roto. El artista, lejos de ser el Don Juan que todas ellas quieren que sea, pasará a engordar sus listas de decepciones amorosas. Más bonico él, que las avisa…

Conclusión

Tras unos ritmos pegadizos y una letra de una calidad más que discutible, se esconde «Tití me preguntó», la canción del año, tal y como quedó meridianamente claro en los Latin Grammy Awards de este año, ceremonia en la que se llevó los premios a «Mejor Actuación de Urban/Fusión» y «Mejor Canción Urban». Por su lado, Un verano sin ti se alzó con el premio al «Mejor Álbum Urban» del año.

¿Es Bad Bunny un ejemplo a seguir para la juventud de hoy en día? Sí, por supuesto. Él es el claro ejemplo de que la escolarización is overrated, y que lo mejor es pasarse los días de farra, entre mujeres, alcohol y farlopa… poco más o menos como hacen los púberes en la actualidad.

Así que ya lo sabéis. A ponerse el orinal en la cabeza antes de ir al peluquero, a comprarse las Nike esas que tienen muelles en las suelas, a pillarse los pitillo que no te cubren los tobillos y a colgarse la riñonera Louis Vuitton. Pero, sobre todo, a trucarse el patinete eléctrico y a circular por la acera, a poder ser con la churri delante y tú detrás, arrimando cebolleta. Haced esto y triunfaréis en la vida. A Bad Bunny no le ha ido mal del todo que digamos…

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 401 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.