Amorphis – Queen Of Time

Nuestra Nota


9.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 18 de mayo de 2018
Discográfica: Nuclear Blast Records
 
Componentes:
Tomi Joutsen - Voz
Esa Holopainen - Guitarra
Tomi Koivusaari - Guitarra
Olli-Pekka Laine - Bajo
Jan Rechberger - Batería
Santeri Kallio - Teclados

Temas

1. The Bee (5:30)
2. Message In The Amber (6:44)
3. Daughter Of Hate (6:20)
4. The Golden Elk (6:22)
5. Wrong Direction (5:09)
6. Heart Of The Giant (6:32)
7. We Accursed (4:59)
8. Grain Of Sand (4:44)
9. Amongst Stars (4:50)
10. Pyres On The Coast (6:19)

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A veces parece que, al hablar de bandas que han cambiado profundamente a lo largo de su carrera como Amorphis, (o Anathema o Katatonia, por poner otros ejemplos), uno esté obligado a decantarse exclusivamente por una u otra de sus vertientes. No sé si es porque con los años he perdido todo el criterio o si, al contrario, porque me he vuelto más capaz de apreciar la buena música independientemente del estilo, pero el hecho es que yo flipo tanto con The Silent Enigma (1995) como con los Untouchable (2013), con Brave Murder Day (1996) o The Great Cold Distance (2006). Con las historias de los mil lagos o con las maravillosas y accesibles «House Of Sleep» y «Silver Bride».

Amorphis, además, (al igual que las dos que he mencionado antes, por cierto), es una banda que tiene la extraña capacidad de hincharme de poder y que me emociona y me atrapa hacia espirales de flipamiento sin retorno y sin igual. Puedo estar un tiempo sin escucharlos, e incluso si me preguntan por mis bandas favoritas quizás me olvido de mencionarlos, pero cada vez que, periódicamente, acabo por volver a ellos, me motivo y me engancho muy, pero que muy a lo bestia. Under The Red Cloud (2015) me pareció un disco maravilloso, y ya os digo que Queen Of Time (2018) no se queda para nada atrás.

Para hablar de la influencia y el justo valor de una banda como Amorphis, solo hay que darse cuenta que, si hoy tenemos a media Finlandia haciendo death metal melódico y a la otra media haciendo folk metal es, en buena parte, gracias a estos señores, auténticos pioneros en aunar el death metal europeo más crudo y primigenio con la melancolía y la instrumentación inherente en el día a día del páis finés. Hace años que ellos mismos dejaron atrás ese estilo de forma estricta para incorporar multitud de elementos progresivos, pero el legado de esos primeros años sigue más vigente que nunca, y la prominencia finlandesa en gran parte del panorama continental dice mucho de ello.

Con todo esto, ya os podréis imaginar que me he pegado un buen atracón de Amorphis durante estos últimos días, tanto que hasta se me ha pasado mi objetivo de publicar esta reseña antes de la salida del disco, tal y como era mi intención inicial. Empecé dándole unos primeros tientos a este Queen Of Time (2018), pero entre una cosa y la otra me he ido despistando y he acabado dando vueltas por Circle (2013), Elegy (1996), Under The Red Cloud (2015) y demás discazos que trufan el impecable catálogo del sexteto finlandés.

Sobre el papel, y antes de escucharlo, la gran diferencia entre este disco y los anteriores es la vuelta del bajista Olli-Pekka Laine diecisiete años después de su marcha al poco de publicar el polémico Tuonela (1999). Este cambio no se nota demasiado en una banda que es notoria por no mover demasiado sus piezas, y Queen Of Time (2018) no supone ninguna revolución en su carrera, algo de lo que me alegro. Pero tampoco es, ni mucho menos, más de lo mismo. Y también me alegro.

Siempre bajo la batuta y la guía del afamado productor sueco Jens Borgen, al que ellos mismos ya consideran como el séptimo miembro de la banda, en esta ocasión Amorphis apuestan por un sonido más denso, más pesado y más saturado de capas, con una presencia de orquestras y toques orientales más prominente que nunca (unos toques que siempre habían estado ahí pero que esta vez dan un paso adelante en protagonismo). Según ya nos avanzó Kobi Farhi, el vocalista de Orphaned Land, en una entrevista que le hicimos hace unos meses, los encargados de grabar estos pasajes orientales han sido ni más ni menos que la orquestra que suele aparecer en los álbumes de la banda israelí. Hablando de Orphaned Land, por cierto, siempre me ha pareceido que existían similitudes evidentes entre la carrera de estas dos bandas, que han seguido una evolución parecida desde el death / doom metal con toques folk de sus inicios hacia una propuesta más progresiva y totalmente fiel a sus orígenes y a su tierra.

«The Bee» fue un adelanto excelente y ahora se convierte en una canción fabulosa para abrir el disco: densa, llena de capas y de orquestraciones orientales y con un estribillo pegadizo en la vena de los grandes hits de la banda. No sé si alcanzará el nivel de clásicos como «House Of Sleep» o «Silver Bride», pero vamos, méritos para ello los reúne todos. Además de la evidente influencia oriental, la canción viene trufada de toques electrónicos y de riffs que llegan a recordar a discípulos aventajados como Omnium Gatherum (¿o quizás es al revés?).

La poderosa y pegadiza «Message in the Amber» tiene un aire más decididamente folk / viking, con ese teclado marchante que evoca hordas de guerreros nórdicos con trenzas y cuernos, mientras que la deliciosa «Daughter Of Time» es decididamente más progresiva y atrevida, con presencia de un saxo histérico, de guturales rasgantes old school y de multitud de coros operáticos. Tres temas, amigos, absolutamente coherentes entre ellos pero que no tienen nada que ver el uno con el otro, mostrándonos así la fuerza creativa y el brutal abanico de subestilos por los que se mueve esta banda.

«The Golden Elk» es otro temazo que vuelve a mostrar a los Amorphis más directos y emotivos, con Tomi dominando el percal con el marcado contraste entre sus berridos más burros y su voz limpia, elegante, dulce y dramática. El estribillo es garantía de tener a toda la sala rockeando, moviendo las caderas y dejándose las cuerdas vocales, mientras que en la segunda mitad del tema, lleno de guitarras acústicas y de orquestras épicas elegantes, la cosa se desmadra un poco (para bien) y desemboca en un piano fnal inesperado y encantador.

A «Wrong Direction» ya la conocíamos por ser uno de los adelantos, y aunque a mí de buenas a primeras me gustó menos que «The Bee» (que, repito, me parece un temazo brutal), dentro del disco me encaja perfectamente. Se trata de un tema relativamente facilón y, como así ha sido, reúne todas las características para ser un single evidente, con melodías pegadizas a tutiplén y una ligereza general tremendamente atractiva. El death metal melódico más energético, épico y melancólico con sobrados toques folk vuelve de la mano de «Heart Of A Giant», un tema aparentemente sencillo pero muy distinto en concepto, cabalgando sobre un riffaco emotivo y maravilloso, con una mayoría de voces guturales, coros y duelos entre guitarra y teclados psicodélicos. Majestuosidad a raudales en otro de los cortes estrella del disco.

Antes de que empiece a babear con que «We Accursed» es una de mis favoritas inmediatas, quiero que paremos un momento para echar la vista atrás y ver que todas las canciones hasta ahora me han parecido absolutamente memorables. Y no, no es que yo haya perdido todo el criterio, es que estos tíos lo han vuelto a hacer y con Queen Of Time (2018) se confirman (como si no lo tuviéramos ya más que claro) como una de las bandas más en forma y con más personalidad de todo el panorama actual. El poder que me insufla semejante temarral, con otro riff maravilloso e inconteniblemente emotivo que recuerda incluso a The Good, The Bad And The Ugly (1966) no se puede transcribir con palabras. Y eso que a mí el folk metal no me dice especialmente nada, pero coño, si está puesto con tanta clase y tanta gracia como aquí no puedo sino rendirme a ello.

«Grain Of Sand» es un tema algo más tranquilo y progresivo, que actúa un poco como despresurizador después de tantas emociones. Aunque no entra tan a la primera como algunas de las canciones que habíamos visto hasta ahora, no baja en absoluto el nivel, y hay algunos pasajes verdaderamente brillantes, como esos duelos guitarra-teclado tan típicos de la banda e inspirados en las grandes bandas de los setenta.

«Amongst Stars» cuenta con la colaboración estelar (jeje) de la grandísima Anneke Von Griesbergen (vocalista de The Gathering y de un montón de proyectos más), y quizás por ello ha sido la protagonista del bonito segundo vídeo (y tercer single) de este disco. Un tema pegadizo y melódico, épico, fólkico y majestuoso que seguro que convencerá a la inmensa mayoria de seguidores de la banda y que, de no tener que contar con Anneke para interpretarla, seguro que se convertiría en un clásico innegociable de sus directos.

No es hasta que llegamos al oscuro final con «Pyres In The Sand» que reparamos en lo extremadamente luminoso y positivo que es Queen Of Time (2018) en general. Este último corte, en cambio, transcurre bajo un denso halo de cierta pesadumbre, y aunque es energético y poderoso como el resto del disco, creo que desprende unas vibraciones muy distintas. Un interesante contraste que sirve para poner un cierre melancólico y épico a un disco que se coloca inmediatamente como uno de los grandes candidatos a hacerse un lugar en mi lista de lo mejor del año.

Escuchado todo una quincena de veces (que nadie me diga que no me preparo mis reseñas a conciencia, ¿eh?), y a pesar de mis elogios emocionados, no sabría deciros si Queen Of Time (2018) es mejor que otros discos de la banda. Lo que sí que puedo afirmar sin miedo a equivocarme es que Amorphis se encuentran en un enorme estado de gracia, y así lo llevan demstrando desde hace ya unos cuantos años.

Este verano podermos disfrutar de la descarga de los finlandeses en el Leyendas del Rock, y en otoño estarán girando por Estados Unidos con un cartel de tanto lujo como el formado por Dark Tranquillity, Moonspell, Omnium Gatherum y ellos mismos. Nosotros ya os podemos adelantar que su visita a nuestras salas presentando Queen Of Time (2018) ocurrirá a principios de 2019. Si vendrán acompañados de bandas de tal calibre no lo sabemos (y, sinceramente, lo dudamos) pero lo que es seguro es que yo empiezo a contar los días. ¡Grandiosos!

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Sobre Albert Vila 693 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.