La alianza ártica de Omnium Gatherum y Skálmöld consigue derretir Barcelona

Datos del Concierto

Bandas:
Omnium Gatherum + Skálmöld + Stam1na
 
Fecha: 6 de noviembre de 2017
Lugar: Sala Razzmatazz 3 (Barcelona)
Promotora: Madness Live!
Asistencia aproximada: 175 personas

Fotos

Fotos por Albert Vila

Nuestra Previa

La alianza ártica de Omnium Gatherum y Skálmöld consigue derretir Barcelona

Curioso que coincidiendo con la llegada a Barcelona de esta gira bautizada como The Arctic Alliance part 1 empezara a hacer un frío que pela en la Ciudad Condal. De poder ir en camiseta y disfrutar del solete casi cada

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Entrevista a Jukka Pelkonen, vocalista de Omnium Gatherum: ‘Si lo que buscas es death metal melódico de calidad, ¡ven a nuestro show y disfruta!’

Omnium Gatherum son una de las grandes bandas del fértil y exhuberante panorama death metal finlandés. Después de su exitoso Grey Heavens, publicado el año pasado, y su gira junto a Amon Amarth y Dark Tranquillity, los finlandeses volverán a visitar

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Omnium Gatherum – Grey Heavens

El death metal melódico siempre ha sido una de mis debilidades. Es un estilo en el que disfruto de casi todo si está mínimamente bien hecho. La combinación de melodías pegadizas de guitarra con voz gutural me entra muy fácilmente,

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Curioso que coincidiendo con la llegada a Barcelona de esta gira bautizada como The Arctic Alliance part 1 empezara a hacer un frío que pela en la Ciudad Condal. De poder ir en camiseta y disfrutar del solete casi cada día, a echar en falta una bufanda y una rebequita en el corto camino que va desde la parada de metro hasta la entrada del Razzmatazz, han transcurrido solo unos pocos días, con lo que cabe la posibilidad de que estos chicos hayan arremolinado los vientos procedentes de sus Finlandias e Islandias natales y vayan dejando un halo de aire gélido allí por dónde pasan. O quizá también puede ser que, siendo noviembre, ya empezara a tocar que hiciera un poco de frío, aunque nos haya cogido por sorpresa al habernos desacostumbrado a ello últimamente.

En un otoño repleto de conciertos de calidad en Barcelona, el death metal melódico había estado sorprendentemente ausente, y así a bote pronto, no recuerdo ninguna otra gira internacional de este estilo que haya pasado por aquí. Quizás por ello, y a pesar de un desafortunado solape con los portugueses Moonspell, que presentaban su nuevo disco el mismo día en la Sala Salamandra de L’Hospitalet, y que a priori podria hacer pensar que haría perder algunos espectadores, la Sala Razzmatazz 3 presentó un aspecto de lo más atractivo y apasionado, con una pista prácticamente llena y un montón de gente dispuesta a disfrutar de la descarga de, como mínimo, alguno de los tres grupos. Esta frase puede sonar un poco rara pero, si estuvísteis en el concierto, la entenderéis perfectamente: la gente que ocupaba las primeras filas ante el escenario fue rotando durante toda la noche, de forma que cada una de las bandas pareció disponer de un grupo de fans exclusivo, dedicado y entregado.

De hecho, lo que yo imaginaba, sin ni tan siquiera plantearme lo contrario, como un concierto de Omnium Gatherum junto a dos teloneros acabó por ser una velada coral con tres bandas que parecieron generar un nivel de expectación casi parecido: quizá algo menos en lo referente a Stam1na, pero así fue con Skálmöld y Omnium Gatherum. Esta expectación no sé vio reflejada sin duda en los medios, ya que no sé si será por la coincidencia con Moonspell o porque nosotros, abnegados reporteros, también necesitamos un descanso “conciertil de tanto en cuanto, pero solo había dos representantes de la prensa metalera local, así que éste es uno de los dos únicos sitios donde podréis leer y ver lo que pasó esa noche en la Sala Razzmatazz 3 (el otro os dejo que lo busquéis, que tampoco vamos a hacer publicidad gratuita de la competencia :-D). Y lo que pasó fue que la alianza ártica nos ofreció una velada intensa y calurosa con una comunión genial entre bandas y público que, personalmente, acabé disfrutando como el que más.

Stam1na

Por culpa de mi propio despiste, miré mal los horarios y llegué a las puertas de la sala cuando los finlandeses Stam1na ya llevaban un par de temas, con lo que entré deprisa y corriendo esperando encontrarme con una sala prácticamente vacía. Y fue toda una sorpresa ver que no era así en absoluto. Gracias a la configuración de Razzmatazz 3, que te permite ver al público de las primeras filas con tanta claridad como a la propia banda, pude identificar rápidamente una fila de finlandeses (más concretamente, finlandesas) enloquecidas que vivieron el concierto con una pasión inusitada, agarradas al escenario, dejándose las cervicales, haciendo molinillos constantes, cantando todas las letras y siguiendo todos los cambios de ritmo a la perfección. Pero no solo estaban ellas, sino que, mirando un poco más allá, un buen puñado de especímenes ibéricos, que no sabrían decir ni una sola palabra en finlandés, se agolpaban un poco más atrás con chispas en los ojos y disfrutando del concierto con absoluta pasión. Una sorpresa bastante agradable teniendo en cuenta que hay muchos conciertos, incluso en salas más grandes, donde no hay ni el tato para ver a los primeros teloneros.

Sea como fuere, esta pasión por parte del púbico no es gratuita, sino que tiene su origen y su razón de ser en la energía y, valga la redundancia, la stamina que le pone esta banda a su música y que se refleja fielmente sobre las tablas. Con pintas y actitud fiestera y sudorosa (a pesar de abrevarse únicamente a base de agua), lo petaron con una potente descarga en la que nos mostraron su metal algo inclasificable, mezcla de thrash, death, melodeath y hardcore que, para que os hagáis una idea, podría tener alguna similitud a bandas como los primeros The Haunted, Witchery, Machine Head, At the Gates, Kvelertak, el Death Magnetic de Metallica o hasta Rotting Christ, pero sin parecerse del todo a nada en concreto. De hecho, su gran gracia es que no tienen miedo a incorporar y experimentar con matices y elementos de múltiples subgéneros, pasarlo todo por un túrmix que incluye un teclado ocasionalmente sinfónico, y escupirlo todo con cierta actitud punk.

Sorprendió, por cierto, la falta de moshpits ante una música que, a mi juicio, invitaba mucho a ello. Temas como “Pala Palalta” o “Meidänkaltaisillemme” son un buen ejemplo de estos múltiples matices, pero lo cierto es que cada nuevo corte es un pequeño mundo en si mismo. Pusieron el punto y final a sus cuarenta minutos de actuación, como es habitual, con su tema más celebrado, la melódica y épica “Kuudet Raamit”, que sonó como un cañón y que sirvió para poner la guinda a una actuación muy disfrutable y tremendamente entretenida con la que convencieron a los devotos y se ganaron algún que otro nuevo fan, como evidenció el hecho de que su puesto de merchandising estuvo lleno de actividad durante el resto de la noche. En relación a esto, debo mencionar la impresionante cantidad de camisetas y merch que llevaron las tres bandas, ocupando las dos paredes laterales de la sala. Realmente, si alguien no se compró algo es porque no quiso, no por la falta de variedad.

Setlist Stam1na:

Viisi Laukausta Päähän
Pienet Vihreät Miehet
Panzerfaust
Pala Palalta
Paha Arkkitehti
Meidänkaltaisillemme
Kadonneet Kolme Sanaa
Kuudet Raamit

Skálmöld

Me cogió un poco por sorpresa la respuesta tan masiva, efusiva y apasionada que generaron los islandeses Skálmöld. Quizá es porque yo no sigo particularmente este folk metal en el que fácilmente los clasificaría a priori, pero desde un primer momento asumí, en mi inocente ignorancia, que este entretenido sexteto se limitaría a conformarse en abrir para Omnium Gatherum y mantenerse en un humilde segundo plano. Pero la realidad es que la gente los seguía y esperaba tanto (o más) a ellos que a los finlandeses y que, en consecuencia, ambas bandas dispusieron exactamente del mismo tiempo, una hora y cuarto, para demostrar lo que tenían que ofrecer sobre el escenario, evidenciando así la co-encabezación (ehem) de esta gira. Poco antes de empezar su actuación, el batallón de muchachas finlandesas que ocupaba la primera fila durante la descarga de Stam1na se retiró a un lado para dar paso a un puñado de paganos de espíritu norteño preparados para lanzar el puño tan arriba como fuera necesario con la descarga épica y festiva de Skálmöld.

Antes que nada, algunas observaciones visuales: al ser una banda en la que todos cantan o, como mínimo, participan en los coros con diferentes tonos y voces, cuatro de sus seis miembros (entre ellos tres guitarras) se vieron forzados a alinearse, de forma algo apretujada, en primera línea de escenario, con lo que sus movimientos se vieron bastante limitados. Tampoco sé si eso les importó mucho, ya que solo su bajista y, sobretodo, su descamisado y sonriente guitarrista Baldur Rágnarsson, un tipo bastante peculiar que se dedicó a ir gritando sus partes vocales independiente de si tenía el micrófono delante o no, hicieron algún ademán de moverse un poco por el escenario. Aunque estoy seguro que, si no fuera por las evidentes limitaciones que tiene el tener que estar anclado tras los parches todo el rato, el batería Jón Geir Johánsson, un chico con una sonrisa hilarante y permanente que me recordó y mucho al gran Eric Idle de Monty Python, les habría acompañado feliz en sus brincos. De toda la tropa, seis tíos que se mantienen juntos desde el primer día y que se les nota un buen rollo contagioso sobre el escenario, el único que tenía pinta de melodético norteño, más o menos serio, era el guitarra solista, Bráin Arni Baldvinsson, que se marcó algún solo imponente con su melena rubia de rigor. El resto, la verdad, parecían más unos Red Fang desaliñados, semi descalzos y fiesteros que otra cosa. ¡Lo cuál, para qué mentir, está la mar de bien!

El primer tema que me atrapó realmente fue “Niflheimur”, con un riffaco simplón, machacón y repetitivo que hizo imposible que mantuviera la cabeza y el cuello en su sitio. Y no hay nada como un punto de inflexión así para meterse uno, de lleno, en un concierto. Su repertorio alternó temas más puramente folk metal llenos de melodías ondulantes y coros de taberna pagana, como “Narfi” o “Niðavellir” con otros cortes que se adscribirían más dentro de un melodeath, un thrash moderno o incluso un heavy metal más directo como “Með drekum” (un “temazo” que me trajo a la cabeza a Grand Magus) u otras, en las que aprovechan sus tres guitarras para lanzarse con triple-leads incisivos y deliciosamente resultones. Después de un amago de final justo después de “Að vetri” (en la que fue curioso ver a un puñado de ibéricos intentando repetir las letras en islandés), se lanzaron a una larga interpretación de la final “Kvaðning”, probablemente su tema estrella, con abundancia de melodías muy folk y de riffacos más jebis que una lluvia de hachas, que fue cantado, bailado y disfrutado festivamente por un público que acabó exhausto y satisfecho después de setenta y cinco minutos de folk metal tabernario honesto, sólido y potente. Personalmente, debo confesar que si bien no me desagradaron para nada y hubo momentos en los que disfruté notablemente, al no conocerlos en profundidad el concierto se me hizo un pelín largo. De todas maneras, me gustó verlos y comprobar el buen seguimiento que tienen.

Setlist Skálmöld:

Árás
Gleipnir
Múspell
Niflheimur
Narfi
Höndin Sem vVeggina Klórar
Himinhrjóður
Miðgarðsormur
Með Drekum
Með Fuglum
Niðavellir
Að Vetri
Kvaðning

Omnium Gatherum

Aunque Skálmöld fueron un “exitazo” entre el público, a mí no me bajan del burro: Omnium Gatherum son, para mí, los grandes cabezones de este tour y la gran (incluso única) razón por la que hoy estoy aquí. A pesar de que algunos odien (como pasa con tantas bandas, por otra parte) que ya no toquen nada de sus primeros discos, tienen un cancionero tan disfrutable, tan elegante y tan bien hecho que garantiza que lo que escojan plasmar en directo sea un acierto sí o sí. Y como fan de su última época más que de la primera (quizá más por desconocimiento que por calidad, ya que he escuchado sus últimos cuatro trabajos infinitamente más que los primeros), no se me ocurre ninguna pega a un setlist (casi) perfecto, con (casi) todos los grandes “temazos” que podemos encontrar en sus dos o tres álbumes más recientes.

Después de que en más de dos décadas de carrera solo se hubieran dignado a pisar tierras españolas en una sola ocasión, en esa gira junto a Caliban que gozó de un éxito más bien moderado allá por 2007, ésta es la segunda vez que podemos ver a los finlandeses por Barcelona este año después de que en abril impresionaran a todo el mundo en su exitosa visita junto a Dark Tranquillity. Y quizá por ser tan exitosa se han decidido, de una vez por todas, a incluir la península en el itinerario de una gira como cabezas de cartel (bien, co-cabezas, hemos quedado). Y no podrán decir que les ha ido mal, ya que creo que la presencia de público fue notable, y la comunión que se generó entre la banda, liderada siempre por un activo y simpático Jukka Pelkonen, que a su impresionante y gravísimo vozarrón añade una gran capacidad de acercarse a la gente, moviéndose sin parar, señalando siempre a éste y al otro y animando a todo el mundo a hacer el doble cuerno horizontal que, a modo de “Sign Of The Hammer”, se ha convertido en el símbolo de los fans de la banda. El resto de componentes, por su parte, se mantienen en un cierto segundo plano, aunque el joven bajista Erkki Silvenoinen y, en menor medida, el auténtico líder Markus Vanhala, intentan dar también un paso adelante en temas de presencia escénica. Éste último es, sin duda, el principal artífice de que las melodías de guitarra tan marca de la casa, incisivas y sensibles, tomen el protagonismo que merecen en todo momento y sean capaces de llegarte a lo más hondo en todos los registros que nos ofrecen.

Como siempre, los miembros de Omnium Gatherum accedieron al escenario llenos de energía y ataviados en sus elegantes camisas y camisetas a conjunto con un pequeño logo de la banda bordado a la altura del pecho. Mientras subían por los escalones laterales empezaron a sonar las primeras notas de la instrumental “Luoto”, que hábilmente retomaron con sus propios instrumentos para dar un pistoletazo de salida bastante épico al concierto. La siguieron los dos primeros cortes de su último y celebrado Grey Heavens, la veloz “The Pit” y la antémica y melódica “Skyline”. Ambos sonaron magníficos, y cuando se lanzaron con la fantástica “New Dynamic”, ya tenían a todo el mundo comiendo de su mano. Personalmente, ya fuera en primera fila peleándome por un sitio para tomar fotos (y olvidándome de ello para sacudir la cabeza de tanto en cuanto) o cuando me eché a un lado para poner el cien por cien de atención en el aspecto musical, quedé atrapado por su emotividad y su magnetismo desde el minuto uno hasta que se bajaron del escenario al cabo de una hora y cuarto de actuación que, aquí sí, se me hizo bastante corta.

En esta gira vienen estrenando “Blade Reflections”, un muy buen tema que parece que formará parte de su nuevo trabajo y que no desentonó para nada con el resto del repertorio. El protagonismo de Beyond, del que sonaron hasta seis cortes, se corroboró en el contraste que ejercen las lentas y dramáticas “Nightwalkers” y “The Unknowing” (ésta es tan-tan “temazo” y en directo es tan sencillamente espectacular), contra las pegadizas y potentes “Formidable” y, sobretodo, “The Sonic Sign”, disfrutada y recibida como uno de los momentos cumbre de toda la noche. “Frontiers”, que según Jukka es el tema más representativo de lo que es este grupo a día de hoy, sonó maravilloso a pesar de que el estribillo personalmente me chirría un poco, mientras que “Nail” fue la única concesión a su etapa pre-2010. El set principal pasó literalmente volando y se cerró con otra maravilla como es “New World Shadows”, el tema que con el que abracé definitivamente a esta banda a principios de la década actual y que completó un trío simplemente divino junto a “The Unknowing” y “The Sonic Sign” que me envió a las nubes e hizo que cerrara los ojos, me olvidara de todo y me “descantillara” sin demasiados complejos.

Su ausencia del escenario fue un visto y no visto, ya que prácticamente después de bajarse empezaron a sonar por los altavoces los acordes acústicos iniciales de “These Grey Heavens”. Pensaba que iban a hacer lo mismo que al principio del concierto: subir de nuevo y empalmar encima de la cinta para incorporar la distorsión y acabar este corte instrumental de forma apoteósica, pero no fue así: tan pronto los volvimos a tener sobre las tablas, la cinta se cortó de forma abrupta y se lanzaron a interpretar “Ego”, otro “temazo” infeccioso y directo a la yugular perteneciente al genial New World Shadows. Al igual que ocurre en su último trabajo, “Storm Front” sirvió para cerrar finalmente su descarga con ese emotivo crescendo final de deje post blackmetalero tan bonito que tiene, poniendo la guinda a un concierto fantástico que se hizo cortísimo y que, personalmente, disfruté como un enano. Omnium Gatherum son de esas bandas que, siendo ya excelentes en estudio, son capaces de transmitir aún mucho más en directo. Los finlandeses son unos grandes del death metal melódico que, me temo, aún no gozan del reconocimiento que se merecen. Espero que, ahora que parece que le han dejado de tener aversión a pasarse por aquí, les podamos ver mucho más a menudo, ya que en directo son una auténtica gozada.

Setlist Omnium Gatherum:

Luoto
The Pit
Skyline
New Dynamic
Blade Reflections
Nightwalkers
Frontiers
Formidable
Nail
The Unknowing
The Sonic Sign
New World Shadows

These Grey Heavens (introducción grabada únicamente)
Ego
Storm Front

Thrash, death, doom, hard rock, hardcore, post metal y sludge, rock y metal progresivo… me encanta la música, me gustan muchos estilos, y me encanta escribir y comunicar. Me gustaría pensar que Science of Noise puede ser un medio diferente e interesante.

Sobre Albert Vila 150 Artículos

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