The Offering – Seeing the Elephant

Nuestra Nota


7.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 4 de noviembre de 2022
Discográfica: Century Media Records
 
Componentes:
Alexander Richichi - Voz
Nishad George - Guitarra
Spencer Metela - Bajo
Steve Finn - Batería

Temas

1. WASP (7:31)
2. Ghost Mother (3:35)
3. Tipless (1:52)
4. Rose Fire (5:48)
5. Seeing the Elephant (2:02)
6. My Heroine (5:43)
7. Flower Children (6:24)
8. Tiny Disappointments (6:36)
9. With Consent (5:07)
10. Esther Weeps (7:04)

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Cuando en 2019 The Offering se marcó ese debut llamado Home me quedé absolutamente alucinado del nivel y de la novedad que suponía el grupo a la escena, desgraciadamente nuestro bienamado Rubén de Haro hizo la crítica en la que explicó perfectamente lo que es la banda, y no puedo estar más de acuerdo. Ojo con sus palabras:

“Esto es heavy metal moderno para oyentes de mente abierta que pueden imaginar un híbrido entre NevermoreDeathAt the GatesPsychotic WaltzControl Denied y Iced Earth. Qué, ¿cómo te quedas?”

No puedo estar más de acuerdo con sus palabras, pero… En este segundo disco la cosa ya no brilla de la misma forma y eso que técnicamente todo es absolutamente espectacular, hay todos los estilos representados, aunque sin el factor sorpresa y la calidad de los temas de su anterior entrega. De todas formas, si te dicen que esto es un segundo disco de una banda novel, te quedas realmente con la boca abierta.

“WASP” es un puñetazo en la cara, extenso, con metal extremo y guturales por doquier, luego hay solos emparentables con Voivod que pasan a tener destellos neoclásicos, aparecen también voces limpias, pero… sin llegar la canción a cuajar del todo. El inicio del disco es realmente duro y en “Ghost Mother” hay juegos más modernillos, casi de nu metal, con las voces dobladas de Alexander Richichi, poseedor de una garganta que lo puede cantar todo con pasmosa facilidad. Abrasivos riffs alternativos por parte de Nishad George y todo con un sonido matador.

“Tipless” es un corte enlace de apenas dos minutos con guitarras sonando a sitares y todo en medio tiempo para dar la entrada a un “Rose Fire” que lleva intro propia con sirenas de policía. Ante todo, se nota al grupo especialmente cabreado y aquí brillan con el recurso de las voces dobladas en los versos en un acercamiento posterior a Korn. Rompen el tema con unas guitarras totalmente Pantera y locos solos virgueros de guitarra acompañados por una base rítmica aplastante, técnicamente superior.

No es hasta la breve “Seeing the Elephant” cuando su lado más melódico irrumpe y me duele que no hayan sido capaces de mezclarlo todo desde el principio, cosa que sí consiguieron en Home. En “My Heroine” aparece su vertiente más progresiva con un enorme Steve Finn a la batería. Se agradece ensamblar esos growls y fraseos melódicos en estructuras complejas en las que el bajo de Spencer Matela comanda la nave.

Atención a “Flower Children” pues entra en escena su vena más System of a Down, tema de alma caótica y destructiva en la que brillan los arreglos de guitarra y en los que la estructura y algunas atonalidades te remeten otra vez a Voivod. “Tiny Disappointments” muestra su cara más melódica en un extenso tema en el que se muestran comedidos en cuanto a fuerza, pero se van soltando y ganando agallas, volviendo a destacar la voz de un Richichi espectacular.

Probablemente “With Consent” sea de lo más accesible de la obra a pesar de tirar de mucha potencia, pero la vena melódica está presente acercándose a los Faith No More, aunque con su estilo propio y variado. Lo más experimental se deja para el final con “Esther Weeps”, con juegos de voces dobladas y acústicas que pueden recordarte a Alice in Chains, especialmente por la oscuridad, pero claro, la voz de Alexander también lo acerca por momentos a Muse. Haciendo saltar la banca digamos que hay pasajes que no quedan lejos del black metal. ¡Justo eso esperamos de ellos! La mezcla imposible que funciona. Para un servidor el gran tema de la presente obra.

Yosi de Los Suaves decía que tienes toda la vida para hacer un primer disco y dos años para el segundo, algo que quizá les ha penalizado en esta segunda entrega. Empiezan vomitando bilis y rabia para luego ir añadiendo estilos más dispares, que es justo lo que esperamos de ellos. Más allá de que nos guste en Science of Noise, el primer disco más que este, subrayar que este cuarteto de Boston tiene algo especial entre manos, y si en directo son capaces de enamorar, estamos ante una banda imprescindible para la escena actual.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1094 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.