Crónica y fotos del Resurrection Fest - Campo de Fútbol de Celeiro (Viveiro), 14 de julio de 2018

Resurrection Fest (IV). Día 14. Rock toda la noche (y fiesta todos los días)

Datos del Concierto

Resurrection Fest

Bandas:
Exodus, Kiss, Alestorm, Prophets of Rage, Oceans ate Alaska, Tremonti, Stay from the path,
 
Fecha: 14 de julio de 2018
Lugar: Campo de Fútbol de Celeiro (Viveiro)
Promotora: Resurrection Fest
Asistencia aproximada: personas

Fotos

Fotos por Davide Leira + Resurrection Fest

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Resurrection Fest (IV). Día 14. Rock toda la noche (y fiesta todos los días)

Acusando ya el esfuerzo físico de andar corriendo de un escenario a otro, afrontamos la última jornada del Resurrection, donde lo sustancioso se concentra en el Main Stage, aunque también merecen especial mención dos bandas que actuaron en el Ritual;

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El Resurrection Fest, visto desde el escenario

Teniendo en cuenta que este año teníamos a muchas bandas amigas viajando a un Resurrection Fest que ha abierto su cartel a un montón de bandas nacionales de nivelón, habría sido imperdonable no aprovechar la oportunidad para preguntarles como vivieron

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Acusando ya el esfuerzo físico de andar corriendo de un escenario a otro, afrontamos la última jornada del Resurrection, donde lo sustancioso se concentra en el Main Stage, aunque también merecen especial mención dos bandas que actuaron en el Ritual; Alestorm y Exodus, que prácticamente le ponían el broche al festival, aunque en el momento de abandonar el recinto todavía estaba en plena actuación Hybrid Park. Lamenté haberme perdido la actuación de Aposento, su show transcurría mientras yo me encontraba en la sala de prensa.

Foto Davide Leira
Foto Davide Leira

Oceans Ate Alaska fueron la segunda banda en subir al escenario principal. No vamos a entrar en la polémica sobre si los de Birmigham hacen metalcore o posthardcore. Desgranaron los temas pertenecientes a sus LP’s Hikari y Lost Isles e hicieron un concierto envolvente lleno de energía y belleza. El meter teclados desconcierta un poco aún hoy en día cuando lo que pretendes dar es potencia. Nosotros calificaríamos su actuación como de las mejores sin duda del Resurrection Fest. Quizá merecían mayor atención del público, pero cuando se actúa en las primeras horas se corre el riesgo de pillar a la gente con la guardia baja. También, el hecho de haber varios escenarios funcionando simultaneamente hace difícil escoger dónde vas a centrar tu atención.

Resurrection Fest - Foto Davide Leira
Resurrection Fest – Foto Davide Leira

Mayor seguimiento tuvo la actuación de Tremonti, un proyecto muy reciente que sólo tiene cuatro trabajos de larga duración, pero formado por músicos con una trayectoria bastante larga. El estilo musical de Tremonti transita desde el hard rock hacia el grunge, el heavy metal o el trash con una elasticidad que ya quisieran muchas bandas formadas por jóvenes. Es lógico teniendo en cuenta las fuentes de las que beben cada uno de sus miembros. Mark Tremonti, alma mater del grupo tocó en Creed y Alter Bridge, bandas a las que aún está ligado el guitarra rítmica, Eric Friedman. En los orígenes de la banda también tuvo que ver Wolfgang Van Halen. Con esto ya queda sobreentendido que Tremonti es algo más que cuatro amigos que se juntan en el garaje de casa para hacer ruido, es gente que sabe lo que hace. Hicieron una actuación llena de potencia y frescura con muestras de virtuosismo del que sólo paladean como se debería los que saben de guitarra (no es, desde luego, mi caso, aunque sí el de nuestro fotógrafo)

Foto Davide Leira
Foto Davide Leira

Stray from the Path es una banda neoyorquina de metalcore que lleva dando caña desde comienzos de este siglo y que aterrizó en Viveiro para darnos una muestra de lo que saben hacer, ametrallándonos con temas de sus trabajos Villains, Make your own History, Rising Sun, Subliminal criminals, Anonymous y Only death is real. Agitaron el Caos Stage como pocos lo lograron y eso que el listón de la caña de buena factura estaba alto este año. Se emplearon a fondo y golpearon certeramente.

Oceans ate Alaska- Foto Davide Leira

Volvimos al Main, ya que no era perdonable perderse la actuación de Prophets of  rage. Este supergrupo está formado por miembros de Rage Against The Machine, Public Enemy, Audioslave y Cypress Hill. Levantaron al público con el hit de RATM «Killin’ in the name of» en la que contantaron con la colaboración vocal de Frank Carter, con la mítica «Fight the power» de Public Enemy y con «Insane in the brain» de Cypress Hill. Sesenta minutos de activismo musical con proclamas revolucionarias y la peña botando como posesos en el que fue probablemente, sin contar a Kiss, el concierto que más público tuvo. La propuesta de Prohets of Rage, tubo gran acogida en el festival, lo  que puede estar indicar los gustos de las nuevas generaciones que acuden al Resu y que son capaces de plantarles cara a los históricos que  ejercen como cabeza de cartel.

Prohets of Rage – Foto Resurrection Fest

El momento más esperado de la jornada llegó con Kiss. La veterana banda angelina no se prodiga mucho ultimamente sobre los escenarios, lo que hace que sus incondicionales se desplacen a donde sea para poder presenciar sus actuaciones. Decenas de miles de personas entraron al recinto del festival expresamente para ver a los Kiss y no decepcionaron. Querer ver novedades en un espectáculo de Kiss, es como ver las misma película dos veces y pretender que tengan distintos finales. Sabes a lo que vas y lo qu et van a dar y, probablemente si no de lo dan no quedas contento. Desde el mítico: “You want the best, you got the best. The hottest band in the world. Kiss”, comenzaba un espectáculo calculado al milímetro. La ropa, el maquillaje y cada paso de baile, estuvieron milimétricamente calculados desde que abrieron con Deuce. Los años no pasan en balde para nadie y mucho menos para la voz de un Paul Stanley, que estuvo especialmente floja. Gene Simmons, por su parte, parece haber envejecido un poco mejor, aunque se le notan el paso de los años. A un repertorio plagado de clásicos musicales, no faltaron los clásicos escénicos. Gene Simmons, echó fuego en Firehouse  y sangre en su solo de bajo. Paul voló con una tirolina hacia el medio de la gente en Love Gun Sólo tocaron una hora (y unos minutos de bis, ahí sí que se hizo una excepción) pero con la parafernalia habitual de plataformas, tirolina, cañones de confeti y fuegos artificiales. El personal vibró con cada tema y por supuesto, no podían faltar «I was made for lovin’ you», interpretada en el zénit del show, y «Rock and roll all nite», que cerró el concierto de forma apoteósica. Un espectáculo 100% Kiss,  en el que sin duda se echa de menos que la banda hubiera estado algo más en forma y dejara algo más de calidad en su interpretación.

Kiss – Foto Resurrection Fest

Tocaba a la piratería, Alestorm cogió el testigo en el Ritual, con su metal – folk pirata procedente de Escocia. Decían venir a beber nuestra cerveza, pero aparte de ello dieron un conciertazo lleno de tralla y buen humor. Esto era algo que ya se preveía, dado a su espectacular último disco, No grave but the sea, del cual también grabaron una edición cantada por perros, era la consolidación de la banda, constatando que Captains Morgan’s revenge no fue una casualidad, si no un comienzo. Christopher Bowes, ha recogido la experiencia de estos años y se ha convertido en un carismático frontman capaza de empatizar y mover al público durante todo el concierto. Un concierto donde no dejaron de sonar Drink, Alestorm, Mexico  o la divertida Fucked with an anchor, incitaba a los presentes a beber y a sentarse en el suelo a remar. El fin de fiesta llegó con la «liberación» del patito hinchable gigante que presidió el escenario durante el concierto de los piratas de Perth. El hinchable, imitación de los patitos de goma de bañera, pasó de mano en mano durante los tres últimos temas. No se puede pedir más estos piratas que trajeron a las camisetas de los metaleros el pato-plátano. Ahoy!

Resurrection Fest – Foto Davide Leira

Y, por fin, Exodus. Trash de factura magistral procedente de San Francisco. La veterana banda californiana disparó sus acordes metálicos provocando el circle pit en varias ocasiones. Desde Funeral Hymn tema con el que abrieron hasta Strike of the beast,  con el que cerraron, la banda se dejó la piel en el escenario, demostrando como se debe cerrar un festival.   No faltaron clásico como Toxic Waltz, Parasite o Blood in, blood out.  Hay gente que opina que Exodus es una banda digna de escenario principal, donde inicialmente estaba previsto que tocaran, pero lo cierto es que varias bandas que en esta edición tocaron en los otros escenarios lo son.

 

Y hasta aquí llegó la experiencia Resurrection de este año. Impresionante el nivel técnico de las bandas y el buen rollo vivido en cada zona del festival. Sólo nos queda desearle larga vida a este evento musical que crece y evoluciona cada año de una manera verdaderamente esperanzadora.