Manowar: Historia de amor y odio para el Rock Fest 2022

Hace 15 años tocábamos a una mujer por día. Ahora es mucho mejor. A lo mejor son dos, a lo mejor tres…” (Eric Adams en 2007)

Amados y odiados a partes iguales, pero indiscutiblemente especiales y respetados por todo el mundo. El legado de los de Nueva York es imprescindible y sus poses, fanfarronerías, musculitos y su amor por lo que es auténtico, y su consiguiente odio por lo que no lo es, les han hecho acreedores de unas vastas legiones de fieles que darían su vida por ellos.

De hecho, yo mismo he llegado a presenciar varias peleas en las que fans del grupo son capaces de defender hasta con los puños su opinión y el honor de la banda. Incluso también he llegado a presenciar escaramuzas entre fans de la banda discutiendo sobre si el mismo concierto de Manowar había sido bueno o malo. Lo dicho, uno puede meterse con todas las bandas que quiera, pero cuidado cuando se opina en voz alta sobre Manowar, pues los fanatismos hacia el “true metal” (metal auténtico) pueden llegar hasta la última de las consecuencias.

Trayectoria

Joey DeMaio es un buen tipo. Es alguien muy particular, con un carácter muy fuerte, pero no es mal tipo. Vi en sus ojos que el estaba contento por nosotros. Es como un padre con sus hijos. Al menos, el piensa de esa manera!” (Posteriormente Rhapsody y Manowar tuvieron un fuerte encontronazo que les llevó a salir de Magic Circle Music). Fabio Lione (Rhapsody)

El núcleo duro del grupo está llevado por dos hombres de negocios: Joey DeMaio (bajista) y Eric Adams(cantante), y son gente que han sabido moverse mucho y bien dentro del negocio, siendo también excelentes compositores y artistas, capaces de firmar algunos de los himnos más recordados y admirados del panorama metálico.

Se formaron como banda en 1979 junto al baterista Karl Kennedy y al guitarrista Ross the Boss (The Dictators). Ya en su primera obra Battle Hymns (1982) contaban con la presencia de todo un Orson Welles en la narración del tema “Dark Avenger”. Indudablemente si un grupo contaba con esa participación, es que poseía algo especial. Pero de este disco en concreto os hablará hoy mismo nuestro especialista Toni López.

Para su segundo disco Into Glory Ride (1983), la banda cambió de compañía discográfica y firmó los contratos con su propia sangre. La autenticidad iba delante de todo. Su música épica con aura vikinga era especialmente bella y diferente a todo, sólo comparable a lo que harían Bathory en su segunda etapa. Destacaba en sobremanera la agudísima garganta de Eric Adams, un cantante de manual de heavy metal, pero único a la vez.

Sus cuerpos esculturales y musculados les permitían adornarse con pieles varias de animales dando una imagen de bárbaros medievales. Pronto pasarían por sus filas los bateristas Donnie Hamzik y luego Scott Columbus, para muchos el gran baterista de Manowar. Cuando Hamzik abandonó la banda decidió quemar su kit de batería. Ese momento fue grabado y se incluyó en la caja recopilatoria Secrets of Steel. En esta clase de numeritos Manowar son absolutamente imbatibles.

Ya con los discos Hail to England (1984) y Sign of the Hammer (1985) la banda consigue una gran repercusión. Gran colección de himnos metálicos en los que todo brilla. Atlantic Records les ficha y con ellos el grupo juega una de sus grandes cartas: la potencia sónica. A partir de entonces los shows del grupo destacan por el exagerado número de vatios.

Ellos siempre han dicho que los decibelios están en un punto que no dañan los oídos, a pesar de que os aseguro que en algunos de sus conciertos mi caja torácica resonaba con cada golpe de bombo. ¿Exagerado? Sí, pero los hizo célebres como a la banda más ruidosa del mundo, record Guiness incluido. Fighting the World (1987) es una de sus grandes maestras, y aquí ya encontramos temas más orientados hacia todos los públicos, pero eso no quita que la banda siguiera llevando la autenticidad y el amor hacia el metal por bandera. Su fidelidad les ha hecho siempre auténticos, aunque para otros… algo repetitivos.

El disco Kings of Metal (1988) les eleva a categoría de banda de estadio y su fama es ya mundial. Se autoproclaman como los reyes del metal llegando a contar con hordas de fans en todo el mundo. The Triumph of Steel (1992) es una obra dividida en dos. Por un lado la polémica y para muchos inaguantable “Achilles: Agony and Ecstasy, in Eight Parts”. Casi media hora de narración y música inspirada en la Ilíada de Homero y la caída de Aquiles.

En esa gira llegaron a interpretarla toda en directo. Pero no nos engañemos, el resto del disco posee unos temas espectaculares y unas baladas preciosas que no hicieron más que engrandecer su nombre. Temas como “The Power of Thy Sword”, “Spirit Horse of the Cherokee” o “Master of the Wind” son de las favoritas del público. Auténticos clásicos del heavy metal.

La salida de David Shankle como guitarrista fue suplida por la de Karl Logan, un rubio guitarrista al que parece ser que DeMaio conoció en un encuentro motero. Solo por la pinta, DeMaio le preguntó: “¿Tú eres guitarrista?” Y acertó… así empezó todo. Con el tiempo Logan se ganó la plaza y pronto dejó de ser considerado como “el nuevo”. Lástima que su historia terminase de forma tan trágica… Tengo que confesaros que odiaba profundamente sus solos de guitarra extensos con caídas para atrás bufonescas.

Louder Than Hell se edita en 1996 y es para muchos el último gran disco de Manowar. Es a partir de entonces cuando el grupo empieza a explotar el filón de los recopilatorios y los directos que terminará por llegar a un ritmo de entrega demencial. Finalmente en 2002 editan el largamente esperado Warriors of the World, una correcta obra que sacia a sus seguidores y que luce por su tema homónimo, todo un himno en toda regla.

Como curiosidad decir que Eric Adams se atreve a cantar la antológica “Nessum Dorma”, la élite de cualquier cantante de ópera consiguiendo grandes resultados. Las esperas entre discos en estudio se alargan hasta lo indecible y Gods of War no aparece hasta 2007. Como curiosidad comentar que la edición de lujo y en caja de metal tenía todos los créditos escritos en runas, por lo que era imposible leer nada. A partir de entonces cajas, EP’s, singles… y ¡DVD’s!, sobre todo DVD’s.

No han parado de inundar el mercado con los llamados Hell on Earth que cuando paré de contar ya iban por la quinta entrega. Por otro lado, su estatus de leyenda les permitió hacer su propio sello discográfico Magic Circle Music y contar con su propio festival, del que han sacado dos DVD’s más. En uno de ellos hay un momento realmente cutre en el que mujeres del público eligen campeones para que se zurren en batallas medievales. También hay escenas de alto contenido erótico con escenas lésbicas por parte de entregadas fans. Este 2011 el grupo se ha decidió también a sacar una regrabación (innecesaria) de su primer disco, Battle Hymns. La grabaron los músicos que llevaban entonces Manowar.

Otro EP titulado Thunder in the Sky demostró que la combinatoria en las letras era algo instalado y ofrecieron al público el tema “Father” grabado en 15 idiomas diferentes, para todos los “Warriors of the World”. Lo vendieron hasta agotarlo en su gira. Antes de la muerte del ya expulsado Scott Columbus pude intercambiar mails para una entrevista que nunca se llevó a cabo. Al parecer el mostachudo batería se largó por problemas con DeMaio… ¡Y quién no los tiene!

Hamzik volvía al redil tras 26 años de ausencia y se confirmó que Columbus se suicidó a sus 56 años. Editaron The Lords of Steel en 2012 y regrabaron luego el Kings of Metal. Las cosas en el seno del grupo eran entonces turbias con marcianadas sólo atribuibles a nuestros héroes. En un festival en Murcia salieron los roadies de Manowar el más puro estilo SS confiscando de las tiendas de merchandising no oficiales todas las camisetas y demás parafernalia de Manowar.

Rhapsody terminaron hartos de estar en su sello Magic Circle Music y DeMaio se enamoró de la vocalista de uno de los grupos de su sello. Ese posterior desamor le llevó a cancelar unilateralmente un concierto en Barcelona con todo vendido y a hacer que la buena gente de la promotora salvase el show in extremis. A todo esto apareció una foto de DeMaio dando un premio a Josep Carreras, vestido con una capa que parecía hecha de pieles de gato a topos como Caballero de la orden de Malta. Foto sólo superada con la de Bertín Osborne con el grupo. El egocéntrico Bertín creía que le estaban haciendo una broma y posó con mucha clase y temple.

Y la cosa fue a peor cuando en 2017 su guitarrista Karl Logan entraba en prisión por posesión de porno infantil obligando al grupo a meter tierra de por medio. Suamdle a ello, entre las paladas de cal y arena un show en Bulgaria de cinco horas que es el más largo de la historia del heavy metal y el patético concierto en el Rock Fest 2014 en el que pusieron vídeos. Después de tantos años sin tocar en España apareció DeMaio en entrevistas pidiendo promotores en España que tuvieran huevos… Y es que son máquinas de hacer titulares…

Actualmente, aparte de Eric Adams y DeMaio están Anders Johansson a la batería (ex de Hammerfall y Malmsteen y E.V. Martel a la guitarra, pero han llegado a tirar de bateristas de bandas tributo. Pero de entre todos sus muchos momentos tremendos os recomiendo el vídeo de caza de Eric Adams pescando truchas árticas y sus comentarios de calidad. Lo he podido ver media vez… Me arrepiento ahora de haberlo regalado a una gran amiga que intentó en su día subir a a algrarle la tarde al vocalista en uno de sus conciertos.

Su directo

Es un discurso algo cansino y aburrido que nos comparen con Manowar. Decir que sonamos igual es una opción fácil para no pensar mucho sobre ello. No sonamos como ellos. Musicalmente somos bastante diferentes. Lo que sí tenemos en común es que no tenemos miedo a nada, lo bombástica de nuestra música, el ir más allá, el atreverse a romper determinadas actitudes y la defensa de todas nuestras convicciones. ¡Ambas bandas somos salvajes y muy pasionales! Creo sinceramente que son muy grandes, pero no sonamos igual”. David Defeis (Virgin Steele)

En los 80 la banda vendió una imagen de bárbaros a lo Conan, una especie de guerreros medievales que tomaban cuerpo salidos de sus portadas. En todas ellas aparece un musculoso guerrero blandiendo una espada de empuñadura alada y una maza, y es abrazado por fieles y complacientes mujeres, mostrando grandes atributos, en actitud sumisa. Y es que el rol femenino en Manowar ha sido siempre un quebradero de cabeza para la banda, pues son muchos y muchas las que siempre han puesto el grito al cielo por el machismo del que siempre han hecho gala.

De hecho, sus directos de los 90 y 2000 contenían un trato poco respetuoso, por decirlo de alguna manera, hacia las chicas. Y el tema “Woman Be My Slave”, que no quería llegar allá de la broma, les ha hecho más daño de lo que podían haber llegado a imaginar.

Musicalmente suenan tan altos como pueden, incluso rozando lo ilegal. Poseyeron hace un tiempo el récord Guiness de máximo volumen en los directos, algo que no siempre es lo más agradable y recomendable para los tímpanos humanos, pero para ellos conseguir ser la banda más ruidosa del mundo era una publicidad impagable.

A mediados de los 90 y principios de la década de los 2000, los conciertos de Manowar eran cuanto menos irregulares. A veces sus fans salían con lágrimas de emoción en los ojos y otras les despedían al grito de “hijos de puta”. Una vez, en el ya desaparecido Zeleste (ahora Razzmatazz), la banda volvía tras muchos años de ausencia en los escenarios españoles presentando su disco Louder Than Hell.

Las camiseta negras con el logo de Manowar irían avanzando hasta la sala de conciertos a la vez que curiosos y despistados alucinaban de ver que en un concierto todo el mundo vistiese una zamarra con el logo de la banda con el famoso guerrero musculoso al que no se le ve la cara, sólo los ojos brillantes. Según los miembros del grupo, esa sombra que cubre su rostro hace que todo fan se pueda identificar con él. El caso es que ese día la sala se llenó hasta los topes y las ganas de pasarlo bien fueron tantas como las que la banda tenía de pasarlo en grande.

Las canciones y los himnos perderían protagonismo y lo ganarían chicas que subirían sobre las tablas y que les dirían que esa noche era su cumpleaños. El “happy Birthay to You” caería. Evidentemente, no sería el único regalito que se llevarían esa noche, pues pronto las largas lenguas de nuestros protagonistas surcarían sus paladares. Evidentemente, todo delante del público. Lo que ya colmaría la paciencia es cuando se llevaron las chicas para dentro y avisaron de que se tomaban un descanso de 40 minutos.

Otro de sus trucos escénicos célebres es el de beberse una cerveza de un trago tirándosela por encima o el subir a un chico para que toque con ellos la guitarra. Si el chico no viste una camiseta de Manowar suelen burlarse de la banda que luzca y posteriormente se la quitan y lanzan la prenda al público. Obsequian al chico con una camiseta de Manowar y le dicen que si toca bien “se podrá follar a la chica que han acabado de subir a escena”.

La cara de la incauta suele ser un poema… En un festival en Lorca (Murcia) Joey DeMaio tuvo la “genial” idea de obsequiar a sus fieles con un largo solo de castañuelas que llegó a sacar de sus casillas a sus más fieles seguidores. Pero son así, y así les queremos. Son siempre capaces de lo mejor y lo peor. Cuando volvieron a la sala Zeleste al siguiente año el público apenas llenaría la mitad de la sala.

El enfado del fan barcelonés por y hacia la banda era mayúsculo, y un año después todavía era palpable en el ambiente. Lo primero que hizo la banda fue pedir perdón y posteriormente realizar un concierto de ensueño. Dos horas y media incluyendo un set acústico con temas raros y difíciles de ver interpretados por el grupo. Fue maravilloso…

Otro ejemplo de las cotas de lo impresentables y poco sensibles a las que pueden llegar sería cuando el club de fans de España se hartó de su actitud y decidió, mediante un comunicado, decidir disolverse ante el poco interés de la banda. Ese mismo club de fans les había hecho entrega unos años antes de unas espectaculares espadas que aceptaron gustosamente y que aparecían en imágenes la entrega en el video en VHS de Secrets of Steel.

Posteriormente la banda ha llegado a otro nivel más alto, tanto de popularidad como de espectacularidad. Ofrecen regularmente DVDs de sus actuaciones en directo (la citada saga Hell On Earth) pero además, poseen su propio festival y su propio sello discográfico. Sus directos parece que de momento están sólo enfocados a festivales de verano en los que ofrecen su show exclusivo.

Son cabezas de cartel y combinan nuevo material con sus viejos himnos. Siguen manteniendo sus numeritos de chicas guapas generosas y beber cerveza, así como el cansino mensaje de autenticidad y fidelidad hacia todo lo que es auténtico, pero en directo son demoledores como pocos. Su juventud ha dado paso a una madurez evidente en la que han aparcado sus ganas de fiesta y diversión y se han centrado en ofrecer shows espectaculares. Su escenografía es austera y a sus cincuenta ya han colgado los taparrabos, así que dan todo el protagonismo a la música.

En sus shows, de algo más de dos horas, culminan el espectáculo con “The Crown and the Ring”, una pieza monumental y épica cantada por un coro de 100 voces masculinas. Su despedida con Adams cantándola, apoyado por DeMaio en el teclado, mientras el cielo se llenaba de fuegos de artificio, es uno de los momentos más emotivos que haya podido presenciar un servidor en un directo (festival e Zaagoza). La banda demostraba esa noche que las salas pequeñas se les han quedado pequeñas. Manowar son hoy en día carne de estadio… Pero siguen desepserando.

¿Les veremos en Rock Fest 2022?

Mis fuentes me aseguran que el Rock Fest 2022 va a celebrarse pero nunca te fíes de Manowar, banda capaz de cancelar un Hellfest el mismo día. Recordemos que en Alemania son auténticas leyendas y nunca han llegado a un acuerdo con Wacken… Así que os podéis hacer una idea de lo inestables que son a día de hoy. Podríamos hablar de otras cosas más íntimas, pero creo que mejor esperar acontecimientos…

Y recordad: Manowar son una puta ruleta rusa: pueden hacerte tocar el cielo o dar pena, pero el heavy metalno sería lo mismo sin ellos. Del Rock Fest 2022 el concierto del que se hablará será del de Manowar (incluso si no llegan a tocar). Y para qué nos vamos engañar… hasta sus detractores les esperan con la bilis chorrreando. En directo son lo mejor y tambien pueden ser lo peor. Pobres de los que negocian con DeMaio… Desde Science of Noise os apoyamos, aunque sabemos que el acuerdo que consigan hoy mañana puede ser renegociado.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.