Los peores conciertos de mi vida: Manowar en el Rock Fest – Santa Coloma de Gramenet, 5 de julio de 2014

Todo concierto de Manowar es darle varias vueltas a la ruleta y esperar a ver qué cae… Van de la baba a la bilis. Puedo decir que algunos de los mejores conciertos que he visto en mi vida los han perpetrado Manowar pero también los peores. ¡Y hay más de uno! He podido vivir el hecho de que toda una sala Razzmatazz, llena a los topes, les despida al grito de “Hijos de puta”, y realmente lo merecían. Pero por proximidad haré la crónica de otro concierto funesto y que dio mucho de que hablar: el Rock Fest de 2014, cuando eran el absoluto cabeza de cartel y la gente esperaba muchísimo de ellos. ¡Menuda decepción!

El caso es que allí tocaron una de mis canciones favoritas de ellos: “Kingdom Come”, y la hicieron de cine. Todo lo que tocó Manowar esa noche fue maravilloso, pero el problema es que apenas tocaron. Fue todo un disparate. Nunca en mi vida he visto tantos parones innecesarios hasta el punto que había cero intensidad, perdiéndose en unas tonterías que fueron de lo pueril a la publicidad y el autobombo. En un puto show de festival lo tienes todo ganado, pero Manowar se esforzó para hacer de aquellos un tostón de dimensiones nunca igualadas. Bueno sí… Manowar serían capaces de superarlo.

Hubo incluso un parlamento de más de 10 minutos en catalán por parte de Joey DiMaio, algo absurdo pues por el pinganillo le iban diciendo la pronunciación. Bruce Springsteen los hace de dos minutos y sin pinganillo, lo cual queda realmente creíble y nada forzado. Pero fueron a más en sus tonterías varias y pusieron un video de exmiebros del grupo. Aplaudimos a rabiar cuando apareció Scott Columbus en imágenes, pero no puedes pretender un publirreportaje en el que aparezcan Richard Wagner y Orson Wells como exmiembros de Manowar.

En su orgía de in-necesidades constantes llegaron a meter un vídeo de otros 10 minutos en los que el grupo estaba regrabando un disco con imágenes de lo que estaban haciendo y con entrevistas a los miembros del grupo. Me pareció el ejemplo de cómo no se tiene que encarar un show de festival, y eso que se marcaron casi todo el Kings of Metal sonando a gloria. Pero claro, allí te comes el solo de bajo que es puro ruído y luego el “Sting of the Bumblebee” para romper más si cabe el ritmo. ¡Y fueron a más! Pusieron en las pantallas la intro narrada por Wells de “The Warrior’s Prayer”.

Podría ser peor… Podrían haber metido solos de castañuelas, fornicaciones entre bastidores que daban paso a 30 minutos sin nadie en el escenario o alabar la cerveza catalana mientras bebes una Heineken (cosas que también han hecho). Lo que me mató definitivamente fue el poner enlatado el “The Crown and the Ring” con fuegos artificiales. Puede funcionar, pero si les viste en Zaragoza con DeMaio al teclado y con Eric Adams cantando, pues como que te sientes estafado…

He visto naves ardiendo más allá de Orión, rayos C brillar en la oscuridad cerca de las puertas de Tannhäuser… pero a la única banda a la que he visto pedir perdón por el anterior concierto perpetrado ha sido Manowar… Y luego en su vuelta a los escenarios regalarnos un show inolvidable. Si ningún festival patrio los ha vuelto a contratar en siete años es por ese funesto concierto en Santa Coloma… Luego DeMaio reclama que haya promotores “con huevos” que los contraten. Huevos hay, lo que se necesita es fiabilidad y un poco de profesionalidad. Próximamente los tenemos en Santa Coloma otra vez, volverá a girar la ruleta y veremos si hay baba o bilis (toca baba).

Setlist:

Manowar
Blood of My Enemies
Sign of the Hammer
The Lord of Steel
The Dawn of Battle
The Warrior’s Prayer
Blood of the Kings
Kingdom Come
Heart of Steel
—–
Bass Solo / Sting of the Bumblebee
Wheels of Fire
Hail and Kill
Kings of Metal
Warriors of the World United
Black Wind, Fire and Steel

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1051 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.