Iced Earth – Days of Purgatory: 25 años del purgatorio de los de Jon Schaffer

Ficha técnica

Publicado el 6 de junio de 1997
Discográfica: Century Media Records
 
Componentes:
Jon Schaffer – Voz, guitarra
Randall Shawver – Guitarra
Matth Barlow – Voz
Brent Smedley – Batería en 1, 2, 5, 6, 9
James MacDonough – Bajo en 1, 2, 5, 6, 9
Dave Abell – Bajo en 3, 4, 7, 8, 14
Mike McGill – Batería en 10, 11, 13
Richey Secchiari – Batería en 3, 4, 7, 8, 14
Rodney Beasley – Batería en 12, 15

Temas

1. Enter the Realm (0:54)
2. Colors (4:50)
3. Angel of Holocaust (4:53)
4. Stormrider (4:47)
5. Winter Nigths (3:55)
6. Nigthmares (3:42)
7. Pure Evil (6:33)
8. Solitude (1:44)
9. When the Nigth Fall (9:01)
10. Desert Rain (6:56)
11. The Funeral (6:15)
12. Cast in the Stone (5:59)
13. Reaching the End (1:11)
14. Travel in Stygian (9:32)
15. Iced Earth (5:22)

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Matth Barlow fue, es y siempre será mi vocalista favorito de Iced Earth. No me malinterpreten, no demerito el trabajo de sus demás vocalistas: Gene Adam, John Greely, Tim “Ripper” Owens y Stu Block, siendo Tim Ripper el que menos me agrada en Iced Earth, no sé, siento como que no conecto con su interpretación, quizá cosa mía, y así alguien no puede estar de acuerdo conmigo de que Matth (aunque lo dudo) es el mejor vocalista que ha desfilado frente a la banda. En fin, cada quien que conserve su opinión; para gustos, los colores.

Jon Schaffer, líder supremo de la incontrolable nave que es Iced Earth, es un guitarrista comprometido, con una visión particular de la música y que ha trabajado duro para lograr colocar su nombre entre los mejores amos de la lira y de paso agregar el nombre de Iced Earth en la prestigiosa bóveda metalera, aquella en la que brillan los grandes astros como lo son bandas de un prestigio indiscutible y monstruosamente genial, tales como los veteranos Iron Maiden, Black Sabbath, Judas Priest y un extensísimo etcétera.

Las composiciones de Schaffer son filosa, acertadas, veloces, despiadadas y concretas; el de Indiana no se anda con medias tintas. Por esto y muchas razones más, Jon Schaffer está donde está (musicalmente hablando). Sin embargo, su mayor logro radica en haber fichado a Matth Barlow, pues su rango vocal es lo que él necesitaba para logra un gran éxito, y no me dejaran mentir cuando les digo que la época de Matth es la más sobresaliente. Es verdad que con los demás vocalistas se crearon obras muy buenas y éxitos indiscutidos, pero Barlow es quien lograba imprimiré un sentimiento especial a las canciones; su modo de cantar de forma gruesa y en veces melancólica, dan una sensación diferente a la canción y la música se desarrolla de forma plena alrededor de su voz. Imaginen, por ejemplo, cualquier canción del Something Wicked This Way Comes (1998), siendo cantada por cualquier otro vocalista de los que ya mencionamos; solamente imagino a Stu Block logrando una interpretación de buena forma, pero no igual.

En 1995 apareció Matth Barlow dando su voz en el Burnt Offerings, un álbum filoso y épico. Aquí ya puedes comparar y medir el trabajo de Matth, pues es el tercer trabajo de la banda, siendo los dos primeros Iced Earth (1992) y Night of the Stormrider (1992) con Gene Adam y Jhon Greely respectivamente. Barlow muestra sus dotes operísticos y teatrales, sin duda te das cuenta de que cuenta con un estudio previo de Bruce Dickinson y de Rob Haldford. En 1996 grabaron The Dark Saga, ese estupendo álbum conceptual del Hell Spawn, un disco con un estilo ligeramente diferente sin perder su toque agresivo de Jon Schaffer a la hora de repartir riffs a diestra y siniestra. Sin embargo, en The Dark Saga, existe una canción en la que Barlow demuestra que no sólo los Maiden o los Priest pueden lograr una interpretación hermosa. Por supuesto que hablamos de “A Question of Heaven”, último corte del plástico. Pero ese será tema para otro escrito.

El purgatorio y su diabla

Para el año de 1996, Iced Earth lanzó al mercado The Dark Saga, un álbum inspirado y en colaboración con los creativos del Spawn, aquel infame anti héroe proveniente del infierno que es constantemente amenazado por las fuerzas del Malebolge y el Payaso (Clown) todos productos del buen Todd McFarlene. La portada de dicho trabajo fue elaborada por Greg Capullo, la cual, también fue usada en alguno de los números de la serie regular, cosa aquí, que Capullo seguiría colaborando con la banda años después en su álbum póstumo, el Something Wicked This Way Comes (1999). En Days of Purgatory, la banda decidió dejar de lado al Spawn y optaron por Purgatori, una diosa vampira creada por Brian Pulido y Steven Hughes para la revista Chaos! Comics, ¿será la razón de que el álbum lleve Purgatory en su nombre?

La intención de realizar este proyecto, fue para poder remasterizar viejas canciones y darles más potencia a otras pistas en las tomas del bajo o la batería, cosa que es muy notable. Aquí lo interesante es que se retomaron canciones de álbumes pasados: Enter the Realm (1988), Iced Earth (1990), Night of the Stormrider (1992) y Burnt Offering (1995), dejando totalmente de fuera material de The Dark Saga. En Days of Purgatory nos encontramos con dos curiosidades que hacen especial este trabajo, pues no sólo se trata de una remasterización de temas, sino también funge como carta de presentación de dos temas interesantes. “Written on the Wall” del Iced Earth, fue regrabada con una nueva letra y se le cambió el nombre a “Cast in Stone”. “Winter Nights” fue una pieza que quedó fuera del Night of the Stormrider debido a que la interpretación de la misma implicaba notas muy altas, notas que Gene Adam no lograba alcanzar. Sería hasta éste trabajo que fue retomada y grabada con las voces de Matth Barlow.

La música

Existen dos versiones de Days of Purgatory. La primera versión consiste en una colección de quince canciones, siendo éstas las que se señalaron al principio de estas líneas, siendo que se hizo otra edición de doble disco, la cual consta de veintidós temas, siendo agregados: “Before the Vision” (Night of the Stormerider), “Burnt Offerings” (Burnt Offerins), “Brainwashed” (Burnt Offerings), “Life and Death” (Iced Earh), “Creator Failure” (Burnt Offerigs), “Dante’s Inferno” (Burnt Offerings).

No me detendré aquí a desmenuzar canción por canción porque eso nos llevaría un gran espacio, sin duda las piezas se logran escuchar frescas y la voz de Barlow logra darles más fuerza y otro estilo. Fue, en su momento, una gran manera de dar a conocer al nuevo público el antiguo trabajo de la banda y actualizar su repertorio hasta el momento.

Lo que me gustaría señalar, sobre todas las remasterizaciones del álbum, es que las versiones del Night of the Stormrider tienen algo especial, no sabría decirlo con clara exactitud, pero a mi entendimiento, es el efecto de la poderosa voz de Matth Barlow crea una nueva atmósfera en los temas haciéndolos más épicos. Por ejemplo, En “Angel of Holocaust”, de entrada, el tema clásico es brillante, pero con la mejora del sonido, se vuelve espectacular, más vivo. Hay que decir también que los coros que por ahí podemos apreciar durante la canción, hacen que ésta nueva versión sea genial.

En “Stormrider”, la voz de Barlow vuelve más temible al tema, el vértigo creado por la filosa guitarra de Schaffer, encuentra su punto cumbre aquí gracias al apoyo vocal del pelirrojo. Cuando nos adentramos a “Pure Evil”, sientes realmente esa maldad que te narra la canción. No hace falta decir más. En “Desert Rain” el estribillo repitiendo el nombre de la canción se vuelve agradable. Si en la versión original, tras escucharlo ya lo tarareabas como loco, con la versión mejorada no paras de repetirlo una y otra vez. “Travel in Stygian”, “Reaching the End”, “Before the Vision” son temas a destacar en su versión más moderna como en la original, cualesquiera de las dos son buenas, pero como he dicho, hay algo en la voz de Barlow que las hace más tremendas.

Pero hagamos especial énfasis en “Winter Nights”, tema que quedó fuera del Night of the Stormrider debido a que Gene Adam no alcanzaba las notas requeridas según los estatutos del supremo líder de Iced Earth, Jon Schaffer. Winter Nights” comienza con un riff potente acompañado del bajo y la batería, dando pie a las estrofas que entona Matth Barlow y que corona con sus agudos. Pasado unos instantes, llegamos a un interludio en la canción muy melódico, donde la voz de Matth Barlow demuestra su potencial y grandes matices, para, después, dejar a la guitarra de Randal Shawer requintear a sus anchas. “Winter Nights” es de esos temas que escuchas igual a como te bebes el agua; lo disfrutas tanto que sientes que dura poco y quieres más, pero así son ese tipo de joyas. En cuanto a “Cast in the Stone”, musicalmente es fenomenal, pero no dista en (casi) nada a la música “Written in the Walls”, pero la voz de Barlow brilla con su agudo, algunos falsetes y en esa épica narración a mitad del corte.

Lo que digo es que…

Days of Purgatory es un trabajo muy disfrutable, pues a los viejos temas, se les impregnó nueva vida. No nos ofrecen nada especial más allá de “Cast in the Stone”, aunque sea sólo la letra en esencia, y de “Winter Nights” que me parece que es la joya oculta en este trabajo. Por mi parte que disfruto mucho todas las canciones, en especial las canciones pertenecientes a Nights of the Stormrider, ya lo dije, hay algo en estas regrabaciones que las hacen especiales. Recomiendo mucho que se acerquen a Days of Purgatory si apenas están descubriendo a Iced Earth. Y, por último, sostengo lo que dije al principio del texto, Matth Barlow fue el mejor vocalista que la banda pudo ofrecer, pero como dicen. Para gustos, Colors