Iced Earth – The Dark Saga: 25 años del despegue de una banda fundamental

Ficha técnica

Publicado el 20 de mayo de 1996
Discográfica: Century Media Records
 
Componentes:
Matt Barlow - Voz
Jon Schaffer - Guitarra
Randall Shawver - Guitarra
Dave Abell - Bajo
Mark Prator - Batería

Temas

1. Dark Saga (3:43)
2. I Died for You (3:47)
3. Violate (3.:38)
4. The Hunter (3:55)
5. The Last Laugh (3:47)
6. Depths of Hell (3:02)
7. Vengeance Is Mine (4:22)
8. Scarred (5:54)
9. Slave to the Dark (4:03)
10. A Question of Heaven (7:44)

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Tiempos aciagos para Iced Earth y especialmente para su líder y artífice Jon Schaffer que sigue en prisión por haber tomado el Capitolio en apoyo a Trump. La historia dirá, pero siempre he creído que este caballero quijotesco tiene más de libre pensador y de libertario que de fascista. Se suele decir que lo mejor y lo peor de Estados Unidos ha salido de Florida… y bien: él es un perfecto ejemplo de ambas cosas. No solo ha sido y es un reputadísimo guitarrista y compositor sino que consiguió hacer de su forma de riffear como una marca distintiva. Se suele hablar mucho de los grandes solistas, pero Schaffer merece todo los méritos y aplausos como guitarra rítmica.

«Cuando The Dark Saga fue grabado todo se movió para coincidir con el lanzamiento de la película Spawn. Eso hizo que el disco llegase a más personas que nunca habían oído hablar de Iced EarthTodd McFarlane iba a incluir una canción nuestra para promocionar una figura de acción que habría tenido unas ventas de entre 300.000 a 400.000 unidades solo en los Estados Unidos. Esto ya por sí solo habría ayudado enormemente a la banda y nos habría puesto en lo alto de la lista de singles de Estados Unidos. En el número 1 concretamente. No importa la forma de vender un single. La mayoría de los artistas famosos lanzan singles antes de su disco y venden, quizás… 100.000 singles en los Estados Unidos. Y si este hecho no nos hubiera colocado los primeros en la lista de ventas en los Estados Unidos es posible que, por lo menos, hubiese atraído el interés de las compañías discográficas multinacionales y de sellos importantes. También, probablemente, habría atraído la atención de promotores y con ello proporcionarnos el acceso a giras más potentes en nuestra tierra como teloneros. Esto habría beneficiado a todos los miembros ya que hubiera habido un retorno de lo invertido en el grupo. Pero un ejecutivo de nuestra compañía discográfica era un imbécil y provocó que Todd McFarlane se retirara del acuerdo. Esta fue otra de las razones por las que me largué de Iced Earth.» (Randall Shawver para Science of Noise)

Los 90 fueron años en los que el heavy metal tradicional quedaba proscrito y grupos punteros como Manowar o Virgin Steele cruzaban el charco para hacerse un nombre lejos del Viejo Continente pues en sus tierras se vendía lo alternativo vestido con chándal. En su tercera entrega Burnt Offerings el grupo exploró su cara más sombría y metálica, muy cercana al thrash metal, en un disco que muchos fans de Iced Earth repudian. Para otros es el mejor… el caso es que con The Dark Saga empieza la era dorada del combo de Florida. Schaffer se desprende de voces críticas y da un nuevo inicio al grupo. Por vez primera la calidad general es rotunda y el disco funciona como una unidad sin relleno alguno. Parte del acierto recae en Jim Morris que desde entonces pasa a ser una pieza fundamental en todo lo que firman Iced Earth.

El disco

The Dark Saga puso en el mapa a esta gran agrupación a base de canciones pegadizas, diferentes y metálicas en la que mezclaba estilos con pasmosa facilidad. Posiblemente «I Died for You» es uno de esos ejemplos perfectos y definitorios que muestran un grupo accesible y tremendamente metálico. Contrasta esta con una pieza tan contundente y diabólica (en las voces) como «Violate», un poco conectando con su anterior obra por mucho que haya una evidente evolución en estilo. El trabajo de Matt Barlow (otro iluminado…) es rotundo en esas voces malévolas y los fraseos que contiene serán una marca evidente y todo una seña de identidad que queda fijada en cortes como este.

La excelencia asoma en «The Hunter», otro de sus clásicos por antonomasia y con todo merecimiento. Medio tiempo agresivo con una lección de lo que tiene que ser un riff base dominando una canción. Funciona perfectamente «The Last Laugh» a golpe de riff y con la batería tan real y acústica de un Mark Prator que también surte al disco de coros. Ese fue su primer disco con el grupo. La breve «Depths of Hell» no es de lo mas recordado pero encaja a la perfección con la nueva orientación de la banda. Ese mismo sonido es el que se explotará en el posterior Something Wicked This Way Comes con excepcionales resultados.

Palabras mayores en ese clásico que es «Vengeance is Mine» con esos coros tan del grupo y con segundas voces inquietantes y malvadas mientras Schaffer pone el andamio en la rítmica y Randall Shawver solea. A nivel compositivo la banda se muestra más inspirada que nunca, y el perfecto ejemplo de ello es el corte que da nombre al disco y que lleva por nombre “Dark Saga”. Oscuridad y brumas inquietantes en las que entra Barlow junto a las guitarras cortantes y precisas. Es esa mezcla alquímica de thrash con heavy metal herencia del llamado power metal americano de los 80 que representaron grupos como los primeros Savatage, más tarde Cage o Sanctuary. Aquí están los brillantes juegos de parones y de cumbres y valles.

En la misma línea encontramos el tema final que un poco aglutina todos y cada uno de los ingredientes que han presentado en el disco. Voces femeninas invitadas, desarrollo extenso y momentos muy épicos con el ya clásico y definido sonido del grupo. Este tema es clave puesto que será lo que explotarán a partir de entonces con enormes resultados, hasta que Matt dijo basta queriendo salvar al mundo en un alarde iluminado de patriotismo exacerbado. Más allá de ello su demostración vocal en esta composición lo hace llegar al Olimpo de los vocalistas. Pocos, muy pocos, han podido sacar tanto de su voz.

Completan el trabajo temas más repetitivos como “Scarred” que evoluciona sin aportar nada más, por mucho que funcione y que luzcan esos juegos pregunta-respuesta en el estribillo y los agudos agónicos de Barlow. Más directa y redonda es “Slave to the Dark” que junta riff y línea vocal de forma brillante. De verdad que ya se atisbaba que en Iced Earth había un proyecto con todas las de la ley. A revindicar a Shawver, que después de este disco se largaría para no volver a hablar nunca más con Schaffer. El grupo ya tenía la fórmula… tocaba explotarla y hacer las Europas.

Veredicto

Hay quien ve esta obra como la mejor de Iced Earth. Yo la situaría un poco por debajo de Something Wicked This Way Comes, pues aquí queda fijado el estilo, y el único pero, es la repetición evidente de ideas que ensombrecen a alguna de las composiciones. Destaquemos la espectacular portada de Spawn de Todd McFarlane que podía haber puesto al grupo en lo más alto, pero finalmente no entraron en la banda sonora del film. De Iced Earth me encantan todas sus etapas (incluso la de Ripper Owens), pero la cosa está como está y Jon Schaffer se ha ganado que la industria le dé la espalda durante unos cuantos añitos…

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 625 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.