Entrevista a K. K. Downing, líder de KK’s Priest y ex guitarrista de Judas Priest: ‘Una banda tiene que ser como un equipo de fútbol, lástima que algunos cantantes no quieran participar de ello’

Coincidiendo con los 25 años de Jugulator os ofrecemos esta charla con K. K. Downing en la que nos habla de los tiempos en los que entró Tim “Ripper” Owens a escena sustituyendo a Rob Halford. Tiempos duros en los que iba quedando lejos el Painkiller y en los que la banda estaba en el dique seco mientras el Metal God no paraba de ofrecer material de distinto pelaje.

Siempre es un inmenso placer el poder hablar con leyendas y K. K. Downing, eterno guitarrista de Judas Priest, es una de las más grandes que existen. Próximo a sus 70 primaveras, le duele tanto como a nosotros eso de ver a los Judas Priest actuales sin K. K. Downing ni Glenn Tipton. Durante décadas la definición del heavy metal, en una imagen, era la de Tipton y Downing con sus guitarras. Incluso he visto fotos de sus sombras proyectadas en un lateral de un gran recinto y sabes que son ellos… Es la sombra de la leyenda.

En 2011 se tomó una especie de pausa de Priest y se ha visto con la puerta cerrada a un posible retorno en su banda madre. Otros se retirarían, él ha preferido armar un nuevo grupo contando con Tim “Ripper” Owens a las voces y ha adoptado el nombre artístico de KK’s Priest. Prefiere no hablar de sus ex compañeros, pero algo le sacamos… Es también el típico gentleman inglés: afable, gran comunicador y absolutamente auténtico y creíble en sus respuestas y opiniones.

 

Hola, Kenneth. Estamos aquí para hablar de tu primer disco con KK’s Priest y creo que has conseguido un excelente disco de puro heavy metal en la pura tradición de Judas Priest. Mi primera impresión es que el álbum suena como una mezcla del material clásico de Judas Priest, especialmente del disco Painkiller (1990), mezclado con algunas de las mejores canciones de Jugulator (probablemente debido a la voz de Owen). ¿Tenías claro desde el principio cómo tenía que sonar el disco?

He pensado mucho en ello y de verdad que hice lo que me vino de una forma más natural. Así es como yo lo veo. Tenía los conceptos y las ideas para unas cuantas canciones, y quería, como bien has dicho, eso de mantener el sonido, que se sonase bien a mí. Quería ese sonido clásico y orgánico en la batería y en las guitarras… y luego estaba la voz de Tim “Ripper” Owens. No lo veo tanto como esa combinación que has mencionado. Yo incluso te diría que, si he de decirte un disco, nos acercaríamos más al Screaming for Vengeance (1982) con el añadido de otras influencias y eras del grupo, Pero definitivamente que si lo que hacíamos me sonaba bien a mí, íbamos a por ello.

En la banda podemos ver a músicos como Tony Newton en el bajo, A.J. Mills a la guitarra y Sean Elg a la batería. ¿Cómo elegiste a estos miembros de la banda? 

En 2019 hice algunos conciertos junto a unos amigos como Dave Ellefson (ex Megadeth), Ross the Boss (ex Dictators y ex Manowar) y Tim “Ripper” Owens. Evidentemente la elección de “Ripper” para el proyecto era clarísima. Somos amigos, hemos tocado y en el estudio muchísimas veces en el pasado. Es un cantante excelente. Tony Newton estuvo en las mezclas de los directos pues es ingeniero, productor, compositor y un gran bajista.

Desde que nos conocimos somos unos grandes amigos y lo vi también como un fichaje obvio. Con el guitarrista A.J. había estado trabajando con su banda Hostile, que tiene un estilo bastante más duro que el metal clásico. Cuando le conocí era un chico muy joven, ahora ya ha madurado más como guitarrista. Actualmente está más interesado por el heavy metal clásico y somos muy buenos amigos. Es un gran guitarrista y posee un gran directo. Ya tengo ganas de poder tocar sobre un escenario a su lado.

Cuando Les Binks (ex baterista de Judas Priest) no pudo grabar con nosotros teníamos a Sean que había estado tocando con Tim “Ripper” Owens en el proyecto Three Tremors, en el que se dedicaban a hacer versiones. Tocaban “Painkiller” y material similar. Le vimos en directo y comprobamos su energía y lo bien que era capaz de tocar. Así que todos juntos me parecieron una formación muy potente y eso se puede percibir en el disco.

¿Es «Return of the Sentinel» la canción más especial de este álbum? Es el tema más largo, tiene algunas partes progresivas, un final brillante y está en la pura tradición de Judas Priest.

La verdad es que creo que tiene un montón de significados para mí. Porque… Cuando empecé con todo este proyecto, me decidí a no desertar de todo lo que yo he hecho a lo largo de tantos años. No podía pasar página o cambiar de estilo o las letras, y ya no porque me sea prácticamente imposible hacerlo por edad, sino que es que es mi estilo de escribir y componer. Todo lo que haga va a estar siempre conectado a mi pasado, pero afortunadamente, lo que hemos hecho es una gran música con mucho presente y también con mucho futuro.

Y la voy construyendo con los cimientos del pasado. El caso es que me apetecía añadir algunos ingredientes nuevos a este viaje que emprendía. Yo siempre había pensado que estaría en Judas Priest para siempre, lo tuve en mente ya en 1969, durante esa primera encarnación del grupo con Al Atkins a la voz. Y trabajé duro durante muchas décadas, creando y centrándome en la evolución del metal clásico. Ahora toca ser auténtico y mantener algunos de los ingredientes originales para los años que siga como músico…

Pero si esta fuera la última cosa que hiciera en mi carrera, que espero que no sea así, ya que me encuentro genial… Es más, ya estoy componiendo el próximo disco… pero, si algo pasara y no pudiese ya continuar, creo que todas las emociones, la musicalidad y los sentimientos están en “Return of the Sentinel”. Creo de verdad que podría ser una especie de epitafio como despedida. Es una composición muy emocional para mí. Ese final de canción… es muy conmovedor en ese aspecto. Pero afortunadamente yo seguiré y es una canción de que da ideas para un futuro. Eso va a seguir en el próximo disco, que seguro podremos ofreceros en algún momento del año que viene.

Antes esperamos hacer un montón de conciertos, obviamente, pero mientras, estaremos trabajando en el próximo álbum hasta que exista la posibilidad real de tocar. Eso sucederá cuando termine la pandemia y estaremos en una muy buena posición. Sería girar cuando se pueda y en las pausas entre tramos de gira, terminar el disco, que ya está bastante avanzado. Lo bueno de todo es que no tendremos que parar el tour para tener que hacer un disco desde el principio. Hay mucho trabajo ya hecho…

Después de dejar Judas Priest en 2011, ¿qué hizo KK en la última década? Quiero decir, dedicaste tiempo para pasar con tu familia, tal vez leer libros, escribir música y… obviamente escribiste tu autobiografía.

¡Estuve haciendo un montón de cosas! No puedo decir que me retirase. El hecho de dejar Judas Priest no fue algo bonito. No estaba feliz. Los chicos dijeron que me retiraba, pero ellos saben perfectamente las razones por las que lo hice… Se lo dije. La primera cosa que hice fue producir a un grupo que se llamaba Violent Storm. El disco era muy bueno. Tenía allá a mi amigo Roizy ayudándome un poco en la tarea. Luego hice algunas apariciones en directo como invitado…

Luego Les Binks me dijo de regrabar “Beyond the Realms of Death” de Judas Priest, con Paul Crook, y lo hicimos. Luego estuve ayudando a una banda joven llamada Hostile en Inglaterra. En ella tocaba A.J., mi guitarrista actual. Era un chaval muy joven y ahora está muy metido en el metal clásico. Somos muy amigos y es un gran músico. Luego vinieron los shows de 2019 a la vez que fui ayudando a otra gente. Algunos de ellos artistas muy desconocidos en la escena. Siempre estaba haciendo cosas y me gustó todo eso de trabajar de productor.

También estuve componiendo cosas, incluso para Hostile. Si te fijas, no estuve quieto en ningún momento. Pero obviamente mi corazón y mi alma estaban en Judas Priest y yo siempre pensé que habría una oportunidad para volver a mi rol de siempre. Pero por alguna razón no ha sido lo que el resto del grupo quiso, hasta el punto de que me cerraron esa puerta. Así que empecé con esta banda… Lo volví a intentar luego, pero me dejaron claro que esa puerta iba a estar cerrada, así que continué con KK’s Priest, y bueno, yo espero…

Seguir construyendo todo lo que puede aportar KK’s Priest en un futuro. Toca presentarle al mundo lo que tenemos entre manos, y eso va a ser pronto, muy pronto. Yo miro hacia delante. Así que en agosto saldrá el disco mientras vamos presentando nuevos vídeos, y eso es algo muy excitante para nosotros.

¿Podrías contarnos algo de tu reciente autobiografía llamada Heavy Dutty? Creo que todavía no está disponible en español…

Cierto, me encantaría que saliera en español pues ya ha sido traducida al portugués, concretamente para el mercado brasileño. Si hay alguien que puede estar interesado, que sepa que yo estoy absolutamente interesado en sacarlo en vuestra lengua. Me toca cruzar los dedos. De verdad que en otros idiomas ha sido todo un éxito. Incluso lo ha sido en finlandés, que lo hablarán unos siete millones de personas. Espero que también se traduzca en español, me encantaría.

Cuando tuviste que comenzar con una nueva banda, estoy seguro de que el primer nombre a contratar como vocalista fue Tim “Ripper” Owens. ¿Cómo fue volver a hablar con él y volver a trabajar en el estudio?

Fue fantástico… Es un frontman excepcional, tiene un gran talento y una voz maravillosa. Es un tipo rápido también y lo pilla todo al momento. Es muy eficiente en todo. Espero que su plaza de vocalista se mantenga. Trabajaremos codo con codo y vamos a crear un material muy bueno. Le va a encantar a todo el mundo. Los amantes del heavy clásico lo van a disfrutar.

Por otro lado, creo que es hora de volver a tocar algunas cosas de Jugulator y Demolition, discos en los que cantaba “Ripper”. Personalmente me encantó Jugulator. ¿Canciones como «Bullet Train», «Abductors», «Blood Stain» o «Cathedral Spires» tendrían cabida en los próximos setlists?

¡Absolutamente! Vamos a hacer lo que los fans nos pidan. Incluso vamos a tocar cosas de los primeros discos de Judas Priest. A mí lo que me interesa es salir a tocar en directo, y especialmente cosas que casi nunca he tocado. Tocaremos cosas de los discos de “Ripper” Owens, del nuevo disco, de los primeros años de la banda, y me encantará saber qué quieren los fans que toquemos.

Y ahora que lo dices, también te digo que me encantaría tocar “Cathedral Spires”. Me encanta lo que me propones. De hecho, solíamos tocar en directo “Bullet Train”. Algunas de las que mencionas las tocamos en el Steel Mill en 2019. Creo que tocamos “Bloodstained”… En fin, vamos a tocar lo que la gente nos pida.

Mi primer concierto de Judas Priest fue en la gira Jugulator y lo disfruté mucho, así que para mí es realmente especial esta oportunidad de ver a KK y Tim nuevamente en el escenario. ¿Cómo fueron esos años en los que tuviste que cambiar de cantante original?

Fue muy difícil… una situación muy compleja, pero me quedo con todos esos recuerdos de girar y tocar por todo el mundo con Ripper Owens. Es un placer trabajar con alguien que te pone las cosas tan fáciles y es tan positivo… Ya sabes, hay muchos otros cantantes que son muy… digamos que temperamentales (risas). Ripper es muy buen tío, tiene un gran sentido del humor y es un gran jugador de equipo.

Otros vocalistas se separan del grupo y van un poco a la suya, a veces incluso de una forma muy acusada. Una banda tiene que ser como un equipo de futbol y tiene que hacer esas cosas mismas que hacían los amigos cuando eran niños en la escuela. Lástima que algunos cantantes no quieran participar de ello. Y “él” no quiere hacerlo…

Quiero hablar de dos cosas que me encantan: el símbolo de Judas y el logo. ¿Cómo decidisteis el logo y el símbolo?

Yo estuve trabajando de forma muy estrecha con un artista inglés llamado Andy Pilkington. Mientras trabajamos había mucho feedback, pero también debería acreditar a otra gente que nos dio algunas indicaciones a la hora de trabajar en ambos: lo que requeríamos, las líneas básicas. Pero el último mérito es del artista que en el fondo es de quien nacieron las ideas principales.

Hay veces en las que un artista tiene muchas ideas y parece que una en concreto sea la brillante. Así que hay que desarrollar esa, un poco más. hasta llegar a buen puerto. Así que me toca darle todos los méritos a Andy Pilkington. Además, es un gran fan del heavy metal. Se unió a nosotros para trabajar y encajó perfectamente.

Y la última creo que es muy buena… ¿Veremos una motocicleta en el escenario en los shows de KK’s Priest?

¡No lo creo! (muchas risas). No lo creo, pero… quizá algo similar, quién sabe… Ya veremos. Muy interesante esta pregunta que me acabas de hacer Jordi… Es una pregunta perfecta para terminar la charla. Te voy a dar las gracias incluso. ¡Es muy buena! Porque por un lado me ha hecho reír… pero por otro lado me ha hecho pensar.

En fin, ha sido un placer, mis mejores deseos para todos los fans españoles. Tenemos ya promotores españoles con ganas de contratarnos así que estoy totalmente seguro de que habrá algunos conciertos en vuestra tierra, tan pronto como sea posible. Será maravilloso.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1050 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.