Dying Fetus – Make Them Beg for Death

Nuestra Nota


8 / 10

Ficha técnica

Publicado el 8 de septiembre de 2023
Discográfica: Relapse Records
 
Componentes:
John Gallagher – Voz, guitarra
Sean Beasley – Bajo, coros
Trey Williams – Batería

Temas

1. Enlighten Through Agony (3:28)
2. Compulsion for Cruelty (4:36)
3. Undulating Carnage (4:08)
4. When the Trend Ends (3:54)
5. Throw Them in the Van (1:41)
6. Feast of Ashes (4:36)
7. Hero’s Grave (3:41)
8. Raised in Victory / Razed in Defeat (3:38)
9. Subterfuge (4:18)

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La banda con el logo más jodidamente feo del panorama death mundial, que hábilmente camuflan tras la ttf Impact, está de vuelta… ¡y qué vuelta!

Dying Fetus es de esas bandas que no necesitan presentación, de esos combos que llevan, desde su Maryland natal, repartiendo cera —brutal y técnicamente perfecta— desde inicios de los 90. Un trío que parece querer negarse a levantar el pie del acelerador (¡topicazo!) y no mostrar signos de cansancio. Este Make Them Beg for Death (2023) que veía la luz el pasado 8 de septiembre, el noveno ya en su haber, suena tan salvaje y desagradable como cualquier cosa que hayan lanzado antes. La banda, liderada por el vocalista John Gallagher, sigue a rajatabla esa manera de entender y hacer música que tiene como pilares principales la violencia y la sangre —que podemos ver adornando la brutal portada— que les ha hecho tan queridos. Death metal de manual, sin filtros y, sobre todo, sin concesiones. Seis largos años hemos tenido que esperar para poder deleitarnos con la continuación de su soberbio Wrong One to Fuck With (2017), mal les pese a algun@s.

Y yo me pregunto: ¿hay que castigar a una banda por hacer tan bien lo que tan bien sabe hacer? La respuesta, según mi punto de vista, es un no rotundo. «Uyyy, es que siempre hacen lo mismo. Ya cansan…». Idos a la mierda. No dar una oportunidad a una banda como Dying Fetus es no tener ni puta idea de la vida, es hacerse un flaco favor a un@ mism@. Pero bueno, quién soy yo para forzar a nadie a hacer algo que no quiera hacer. Lo dicho, una lástima, porque, encarando ya la recta final del año 2023, nos topamos de bruces con una banda en estado de gracia. Ellos, como pocos, saben cómo profundizar en las entrañas del death metal para regalarnos un trabajo que suena añejo y fresco a partes iguales, repleto de riffs pegadizos hasta convertirlos (casi) en memorables. En palabras del propio Gallagher:

«Cualquiera que sea el estilo de música que estés haciendo, conviértelo en algo que la gente quiera escuchar repetidamente.»

Tras tantas décadas de trayectoria musical, con un total de 14 cambios de formación y dos cambios de sello discográfico, que una banda como Dying Fetus todavía sepa encontrarle un sentido a su música, es encomiable. El camino por el que han tenido que viajar no ha sido placentero… pero todavía están aquí, y el duro viaje obviamente no ha tenido ningún impacto en sus habilidades musicales. Qué bueno que es ver a una banda de la vieja escuela en tan buena forma.

La canción que abre el disco, «Enlighten Through Agony», supone toda una descarga de riffs y ritmos explosivos, que vienen a demostrar que Dying Fetus are in da houz y que tienen muy claro lo que queremos escuchar. Esta canción tiene un contraste impresionante entre las partes que la componen, alternando entre riffs pesados y clásicos y solos frenéticos y vibrantes; cuesta creer que solo sean tres. Es una gran carta de presentación y da una buena imagen del proyecto en general. La quinta canción, «Unbridled Fury», es una de mis preferidas, especialmente por el trabajo de guitarra, muy técnico. Sin embargo, lo mejor de la canción es el final del solo, seguido poco después por uno de los mejores breakdowns del álbum. El resto del disco sigue esta misma línea explosiva, como «Feast of Ashes», «Undulated Carnage» y «Hero’s Grave» (mi segunda favorita del disco), tres cortes que tienen el suficiente potencial y mala leche para convertirse en las nuevas favoritas en sus directos por sus múltiples grooves, beatdowns y miles de secciones.

Me gusta el uso que hacen de los ritmos más pesados. Entre tantísimos trabajos de death metal como se publican cada semana, es fácil perder el hilo entre tantos muros de sonido y esa instrumentación tan rápida. Sí, aquí hay mucho de eso, sin embargo, hacen un buen trabajo separándolo y manteniendo al oyente interesad@ y atent@.

Dying Fetus son unos maestros en su oficio después de más de tres décadas pateándose la escena, y se nota en la musicalidad y la composición de las canciones. Es un disco dinámico que es técnico y no al revés. No pierden el tiempo interpretando largos solos de guitarra y batería. En cambio, escriben canciones de tres y cuatro minutos que muestran su destreza musical y, al mismo tiempo, te golpean sin compasión mientras ellos, en lugar de esperar a que te levantes del suelo, siguen adelante.

Siempre he pensado que el sonido de Dying Fetus tiene la forma de un bebé nacido de una noche de pasión loca y desmedida entre Carcass y Cannibal Corpse, pues mezcla muchos de los elementos favoritos de los sonidos de las dos bandas. Make Them Beg for Death es un disco muy placentero de escuchar y definitivamente merece estar en la legendaria discografía de la banda. Los norteamericanos nos demuestran que todavía están en la cima del death metal. Hay bandas más técnicas, sí, pero ninguna de ellas ha perfeccionado el género —técnico y violento— que Dying Fetus ha refinado durante tantos años. Estamos ante un trabajo imprescindible para los fans de la banda y del death metal en general. Espero que no tarden otros seis años en lanzar otro.

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 558 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.