Canciones perfectas: «Misery» de Soul Asylum

Creo que a Soul Asylum nunca se les ha tenido el respeto que se merecen. En los años 80 fueron una de las bandas más trabajadoras dentro de la escena del rock underground, conocida por su combinación estridente pero enfática de energía punk, potencia guitarrera hard rock y unas canciones que iban desde las más furiosas a las más calmadas y sinceras. Lanzado en 1988, Hang Time les convirtió en banda de culto y en uno de os grupos más queridos por la crítica, pero con Grave Dancers Union (1992) agregaron un poco más de brillo a su propuesta musical, endurecieron el sonido de sus guitarras, escribieron canciones que pasarían a ser himnos y se convirtieron en una de las bandas más importantes en la escena del rock alternativo gracias a los sencillos «Runaway Train» y «Black Gold». Después de la buenísima acogida de Grave Dancers Union, Soul Asylum tuvieron problemas para repetir el éxito comercial y de crítica, y se desvanecieron a finales de los 90. Sin embargo, la muerte del bajista y miembro fundador Karl Mueller en 2005 provocó su regreso al estudio y a los escenarios, con la banda actuando bajo el liderazgo incuestionable del vocalista Dave Pirner y lanzando álbumes notables como Delayed Reaction en 2012 y Change of Fortune en 2016.

No sé si os pasa a vosotr@s también, pero Soul Asylum es una de esas bandas de las que no eres capaz de recordar el nombre de ninguno de sus álbumes, pero sí eres capaz de acordarte del nombre de varias de sus canciones. Ok, de acuerdo, «Runaway Train» no cuenta. Pero ahí están «Can’t Even Tell», «Somebody to Shove», la enorme «99%» o la que aquí nos ocupa, «Misery», un tema enorme que una comedia gamberra sacó del baúl en el que uno almacena sus objetos más preciados y que muchas veces se queda criando polvo en el desván del olvido.

La banda

Soul Asylum es una banda de rock alternativo estadounidense formada en el verano de 1981 por Dan Murphy (guitarra), Karl Mueller (bajo) y Dave Pirner (voz y guitarra), amigos de la escuela secundaria de Minneapolis. La banda (llamada Loud Fast Rules hasta 1984) se convirtió rápidamente en una de las pioneras del rock universitario estadounidense, siguiendo la tradición de otros grupos de Minnesota como Hüsker Dü y The Replacements.

Al obtener su primer contrato discográfico con el sello local Twin/Tone Records en 1984, grabaron un total de cuatro álbumes y un EP. La banda luego fichó por A&M Records, con quienes lanzaron dos álbumes más, pero aún gozando de cierto éxito como banda en directo, las ventas no les acompañaron y pensaron en más de una ocasión en arrojar la toalla.

En 1992, firmaron con Columbia Records para producir Grave Dancers Union, un disco que llegaría a transformarlos de rockeros universitarios a superestrellas internacionales. Los primeros dos singles del álbum, «Somebody to Shove» y «Black Gold», ocuparon posiciones altas en las listas de éxitos, pero fue la tercera canción del álbum y su videoclip sobre adolescentes desaparecidos lo que les catapultó definitivamente. «Runaway Train» llegó al quinto puesto del Billboard Hot 100, elevó las ventas hasta lograr el doble platino y les hizo ganar un Grammy a la mejor canción de rock en 1994.

En 1995, Soul Asylum siguió el éxito de Grave Dancers Union con Let Your Dim Light Shine, que llegó al número seis del Billboard 200. «Misery» sí llegó al número uno. Después de lanzar Candy From a Stranger en 1998, los miembros de la banda se tomaron un descanso y no lanzaron un nuevo álbum de estudio durante una buena temporada. Durante ese descanso, Dave Pirner lanzó un álbum en solitario y Dan Murphy salió de gira y grabó con Golden Smog, un supergrupo de country rock formado por músicos del área de Minneapolis

Rgresaron en 2004 para grabar su noveno larga duración, The Silver Lining, reunidos por la noticia de que Mueller fue diagnosticado con cáncer de garganta. Hasta este punto, en Soul Asylum siempre habían estado Murphy, Mueller y Pirner, a pesar de que su formación había sufrido varios cambios. Eso cambió el 17 de junio de 2005, cuando Mueller falleció después de terminar su trabajo en varias pistas del nuevo álbum. The Silver Lining fue lanzado en 2006 y dedicado a la vida y la memoria de Karl Mueller.

A finales de 2005, el ex bajista de The Replacements Tommy Stinson y el ex batería de Prince Michael Bland se unieron a Soul Asylum en homenaje al difunto Karl Mueller. La banda fue abandonada por Columbia Records, pero en 2009 anunció que estaban trabajando en un nuevo álbum, siendo Stinson su bajista oficial.

A principios de 2012 firman con el sello independiente 429 Records para publicar el álbum Delayed Reaction, uno de los mejores en años. A finales de año, Dan Murphy anunció que dejaba la banda. Pero Pirner siguió adelante con una nueva formación con Justin Sharbono a la guitarra, Winston Roye al bajo y Michael Bland tras la batería. Después de lanzar una campaña de crowdfunding para financiar un nuevo proyecto, Soul Asylum completó su primer álbum posterior a Murphy, Change of Fortune, que fue lanzado por eOne Music en marzo de 2016. Hace solo un par de meses, en abril de 2020, Soul Asylum volvió a la acción con el álbum Hurry Up and Wait, con Ryan Smith a la guitarra, quien se unió después de que Justin Sharbono dejara la formación.

El álbum

Tras la aparición de su exitoso Grave Dancers Union en 1993, álbum que pasó 76 semanas en el Billboard y que fue certificado triple platino, estableciendo a Soul Asylum como uno de los grupos de rock más exitosos de la primera mitad de los 90, la banda publica Let Your Dim Light Shine un par de años más tarde, confirmando así que habían renunciado definitivamente al modus operandi de grabar en falso directo, técnica con la que tan nefastos resultados obtuvieron durante los 80. Aquí, el encargado de poner un poco de orden y de hacerles brillar de nuevo es el productor y batería de Garbage Butch Vig. El sonido genérico convencional resalta la personalidad colectiva de la banda, y deja la voz desaliñada de Dave Pirner, que nunca fue un portento en vivo, brillar de forma desigual durante todo el disco.

No sé si la vida personal de Pirner influyó algo a la hora de componer los temas de este trabajo, pero por aquel entonces ya venían circulando rumores y acusaciones de que ser el novio de Winona Ryder le había suavizado y le había robado su jugo creativo. Tampoco seré yo quién analice si la actriz fue de todo menos una musa para el artista, más aún cuando el álbum se me antoja claramente como una continuación lógica en el movimiento constante de Soul Asylum para llegar a ser una banda adulta y madura, máquina esta que ya estaba en marcha mucho antes de que Ryder y Pirner se conocieran. Recodemos que este Let Your Dim Light Shine es su séptimo álbum de estudio.

No obstante, el trabajo nos muestra a una banda en desacuerdo consigo misma, tratando de mantener su antiguo toque alternativo mientras se aproximan cada vez más a esa meta anteriormente citada a la que quizá ya habían llegado tras la publicación de Grave Dancers Union. El álbum es dispar, pero brilla por momentos, especialmente en la canción «Caged Rat», un tema paranoico que recorre un amplio espectro de sonidos, desde el pop más suave hasta el metal más crudo.

Musicalmente, Soul Asylum esta vez no llegan a las cotas de creatividad que se esperaría de ellos, recurriendo demasiado a menudo a ayudarse de los clásicos para hacer que la locomotora siga avanzando, como es el caso de «String of Pearls», en la que se ayudan del riff del clásico de John Mellencamp «Jack & Diane». Las letras se quedan a medio camino, y si bien las ideas son buenas, no logran llegar a ninguna parte. Además, las odiosas comparaciones con el carisma compositivo del líder de The Replacements Paul Westerberg, tampoco ayudaban.

El resultado final es que esta banda, que años atrás se buscó las castañas para ganarse el respeto y lograr algo de fama, está todavía buscando su propia personalidad, cosa que puede ser de todo menos buena si tenemos en cuenta que en 1995 ya llevaban 15 años en este negocio.

El tema

En 1995, la escena alternativa se había convertido en algo mainstream, ya que las bandas que lideraron el camino a seguir años antes ya estaban atrapadas en las redes de las limitaciones que marcaba la industria musical. Parecía que las guitarras pesadas empezaban a pesar demasiado sobre los hombros de las majors, pero una vez comenzaron a venderse, esa especie de miseria cambio de rumbo, pasando de estar con el agua al cuello a alimentar un poco más a la máquina.

Kurt Cobain, quien ya llevaba unos meses muerto, demostró que todo aquello podría tener consecuencias trágicas, pero bandas como Soul Asylum ya estaban atrapadas. Ellos ya llevaban más de una década jugando a eso de ser rockstars antes de llegarles el éxito con Grave Dancers Union y el single «Runaway Train». Su nuevo éxito resolvió sus problemas financieros, pero provocó otros nuevos, ya que el éxito cosechado les obligaba a promocionarse y actuar a un ritmo que para muchas bandas podría ser implacable y/o inalcanzable. Su base de fans creció y así llegaron los problemas típicos que surgen cuando el dinero y el sustento de otr@s depende de tu propio trabajo. Todo esto se tradujo en «Misery», tema compuesto por Dave Pirner para expresar su frustración al respecto.

La «fábrica» ​​donde se fabrica la miseria se visualiza en el video con escenas de una planta de prensado de CD’s que hace copias del single. Columbia Records, la compañía discográfica de Soul Asylum, no tuvo problemas con la crítica, ya que la canción fue un éxito. «Misery», irónicamente hablando, pasó a alimentar aún más a la máquina.

«Misery» se convirtió en su segundo éxito más grande después de «Runaway Train», y también llegó al número en las listas.

Por cierto, ayer me dio por empezar a ver (y digo lo de «empezar», pues no la acabé) Jay and Silent Bob Reboot (2019), lo más nuevo de Kevin Smith. Aunque no estoy aquí para hacer críticas cinematográficas, aunque ya haya hecho alguna (esta y esta otra), os adelanto que los primeros 25 minutos son una auténtica basura. Y todo esto para deciros que «MIsery» se escucha al final de la película Clerks II (2006), también dirigida Smith, pues resulta que el cineasta de New jersey es muy fan de la banda. De hecho, Soul Asylum escribió «Can’t Even Tell», la que quizá sea mi canción preferida de ellos, para la banda sonora original de Clerks (1994).

La letra

La canción gira entorno a la industria de la música, específicamente la escena del rock alternativo tal y como era en 1995, después de la desaparición forzada de Nirvana. ¿Qué hacían bandas como Soul Asylum sino explotar su propia miseria y venderla a adolescentes infelices? El dolor y la angustia eran muy populares en ese momento. Esta es la versión de Soul Asylum sobre la mercantilización y la explotación de la escena.

Negatividad, tristeza, desolación, lástima, hastío vital. Y orbitando alrededor de todo ello, la escena alternativa o grunge de mitad de los años 90. A modo de resumen -long story short-, podríamos resumir todo aquello con una frase que vendría a decir algo así como que «el grunge vendía miseria». Para expresar todo ello, la banda utiliza el símil de crear, de fundar una empresa y vender una miseria que, lejos de tener sus días contados, se les antoja como una fuente inagotable de inspiración. Frustrated, Inc. (Frustrados, S.A.) , así se llama la factoría encargada de comercializar las miserias de aquellos que hablan de cortarse las venas, de que el mundo es una basura y de que los de arriba nos roban las ganas de vivir. Ellos, los artistas, no son más que los creadores  encargados de transformar las vivencias en la miseria que nosotros, los fans, nos encargaremos de consumir e interiorizar. La empatía de toda la vida de Dios, vamos.

«Misery» critica el uso comercial que hicieron las discográficas de los sentimientos más profundos y oscuros de sus artistas, y de provocar la necesidad de querer, de necesitar cada vez más y más. Cuando hablan de “suicide kings and drama queens” creo entender que hablan de Kurt Cobain y Courtney Love, pero cuando un artista copa las listas de éxitos y logra la tan ansiada fama, seguir hablando de fracaso puede ser algo así como una pose vacía. Es como cuando criticaban a Zack de la Rocha, vocalista de Rage Against the Machine, por hablar de lo que hablaba en sus letras, siendo él un «niño de papá». Un recurso era criticar desde dentro, pero el capitalismo puede convertir en hits canciones que le echan en cara toda la mierda de la industria: “Did you satisfy your greed?”.

Las discográficas siempre se han movido por los mismos impulsos, y un día te ponen en lo alto de la cima, para al día siguiente pegarte la patada. Si tus mierdas venden millones de discos, te quiero ver exprimirlas 24/7 para poder llenarme los bolsillos mientras tus mierdas pasan a ser las mierdas del gran público. No quiero que me entregues un disco depresivo si luego tienes la intención de hablar de unicornios y arcoíris. Quiero más y más miseria, y si no me la das tú, ya vendrá otro al que se la pueda robar. El ascenso y la caída eran cuestión de meses.

«They say misery loves company
We could start a company and make misery
Frustrated Incorporated

Well I know just what you need
I might just have the thing
I know what you’d pay to see

Put me out of my misery
I’d do it for you, would you do it for me
We will always be busy making misery

We could build a factory and make misery
We’ll create the cure, we made the disease
Frustrated Incorporated
Frustrated Incorporated

Well I know just what you need
I might just have the thing
I know what you’d pay to feel

Put me out of my misery
All you suicide kings and you drama queens
Forever after happily, making misery

Did you satisfy your greed, get what you need
Was it only envy, so empty

Frustrated Incorporated
Frustrated Incorporated (Put me out of my misery)
Frustrated Incorporated (I’d do it for you, would you do it for me)
Frustrated Incorporated (Forever after happily)
Frustrated Incorporated (I know just what you need)
Frustrated Incorporated.»

Conclusión

El final de Clerks II me hizo repescar esta canción de mi cajón de canciones casi olvidadas. Al final de la película, Dante Hicks y Randal Graves tienen su propio negocio y pueden hacer lo que quieran. Claro, se trata de un trabajo de mierda, pero es su mierda y ellos la controlan:

Dante: ¿Puedes sentirlo?
Randal: ¿El qué?
Dante: Hoy es el primer día del resto de nuestras vidas.

Fabricar tu propia miseria y hacer con ella lo que te venga en gana. ¿Te hace?

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 361 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.