Canciones perfectas: «Blackbird» de Alter Bridge

La mayor parte de la gente coincide en que la música es un estímulo placentero especialmente potente que se usa con frecuencia para influir en los estados emocionales. La capacidad de la música para provocar reacciones fisiológicas está perfectamente documentada; esta produce una respuesta mediada por el sistema nervioso autónomo que afecta a la frecuencia cardiaca, respiratoria, a la conductividad de la piel y a la temperatura periférica. La música aquieta o estimula a la mente, enriquece al ser humano, y por eso también se dice que alimenta el alma.

Hay cientos de canciones que provocan en mí todos esos estímulos, cientos de temas que me aceleran el pulso, pero pocas provocan tanto con lo hace el octavo tema del segundo trabajo de estudio de los norteamericanos Alter Bridge. «Blackbird» es, sin lugar a dudas, una de las canciones más emocionantes que jamás haya escuchado, y en vivo, esos estímulos se elevan a la enésima potencia.

La banda

Alter Bridge es una banda estadounidense de metal alternativo que se formó en 2004 en Orlando, Florida. Está compuesta por el guitarrista principal Mark Tremonti, el bajista Brian Marshall y el batería Scott Phillips, quieres fueran miembros de Creed, junto con el vocalista principal y guitarrista rítmico Myles Kennedy, anteriormente en The Mayfield Four y el líder del actual proyecto en solitario de Slash. A Tremonti se le ocurrió el nombre de un puente real que solía estar ubicado en Grosse Pointe, Michigan, cerca de su antigua casa en Alter Road. Alter Bridge lanzó su álbum debut One Day Remains en 2004.

Después de la primera gira de la banda, abandonaron su contrato con Wind-up Records en 2006 y firmaron con Universal Republic, lanzando su segundo álbum, Blackbird, que fue recibido positivamente por la crítica, en octubre de 2007. La banda pasó los siguientes dos años de gira y trabajando en otros proyectos antes de volver a reunirse en 2010 para trabajar en su tercer álbum. Titulado AB III, el álbum fue lanzado en octubre de 2010 a través de Roadrunner Records. Este álbum es mucho más oscuro y posee un sonido más dinámico y progresivo que los dos anteriores. En enero de 2011 vio la luz el primero de sus cuatro álbumes en directo, Live from Amsterdam. Live at Wembley se estrenó el 26 de marzo de 2012, mientras que Live at the O2 Arena y Live at the Royal Albert Hall fueron publicados en 2017 y 2018 respectivamente. Fortress (2013), The Last Hero (2016) y su más reciente Walk the Sky (2019) completan su discografía.

A pesar de su éxito relativamente bajo de público y del apoyo de su discográfica, la música de Alter Bridge ha contado siempre con el favor de la crítica, y la banda se ha hecho conocida por sus frecuentes y extensas giras y por tener una base de fieles y leales seguidores, entre los cuales me incluyo. Los miembros individuales de Alter Bridge también están involucrados en varios proyectos paralelos, incluidos trabajos en solitario y colaboraciones de Kennedy con Slash y ex miembros de Led Zeppelin. En 2009, Ultimate Guitar Archive nombró a Alter Bridge la 36ª mejor banda de la década.

La estilo de Alter Bridge a menudo se caracteriza y describe como «pesado, pero melódico». Su música ha sido incluida en varios géneros, incluyendo rock, hard rock, metal alternativo, post-grunge, heavy metal y metal progresivo. Su música está co-escrita por Kennedy y Tremonti, mientras que las letras están escritas principalmente por Kennedy, aunque Tremonti escribió la mayoría de las letras y toda la música de One Day Remains.

A menudo reconocida por sus actuaciones en vivo, la banda generalmente no suele frecuentar grandes estadios. En cambio, Alter Bridge actúa regularmente en lugares más pequeños, como era su intención desde el principio. Myles Kennedy dijo en una entrevista:

«Definitivamente somos una banda de directo. De eso se trata para nosotros. Hacemos discos para poder salir de gira y tocar para la gente.»

El álbum

Al principio estaban Creed, banda estadounidense de post-grunge marcada por un notable éxito en el extranjero y por más de 40 millones de discos vendidos en todo el mundo. Sin embargo, los continuos trastornos y notorios estados de depresión del cantante Scott Stapp provocaron que la banda se librara de él poniendo fin a la aventura de Creed en 2004. Ese mismo año, resurgiendo de esas casi idénticas cenizas, apareció Alter Bridge, una nueva banda formada por los músicos de Creed más el vocalista Myles Kennedy.

Después del lanzamiento de 2004 One Day Remains, primer álbum de Alter Bridge, quedó claro que el cambio estilístico no eran muy notorio, pues las composiciones iban muy en la onda de su anterior banda. Obviamente, la receta utilizada por Tremonti durante sus años en Creed, en gran medida rentable, se lanzaría nuevamente para deleite de sus fans. Pero tres años más tarde, ¿qué pasa con su nueva criatura, Blackbird (2007)?

Bueno, como siempre, su famosa receta, basada en una dicotomía entre pistas de heavy metal y pasajes más melódicos, todavía está presente. Como de costumbre, la interpretación de las piezas es perfecta. El dominio de los sentimientos de Tremonti, sus solos y su manera de destrozar cuerdas no faltan, los ritmos de Scott Phillips aún vibran con el mismo entusiasmo, mientras que Kennedy asume su papel de líder con dignidad, pasando de la «ronquera» típica del género a melodías más dulces y acogedoras.

Como de costumbre, Alter Bridge sabe cómo usar el talento de composición de sus diferentes miembros. Ocupando un terreno en el que predomina un metal poderoso y técnico, encontramos títulos como el más representativo en este campo «White Knuckles». Pero también hay espacio para la suavidad, y algunos movimientos toman la emoción de la mano, como es el caso de «Brand New Start», la ligereza folk de «Watching Over You», que dota al álbum de una relativa dulzura, y la que aquí nos ocupa, «Blackbird», su tema más épico y grandioso hasta la fecha.

Sin embargo, como suele ser costumbre, la calidad de las canciones es dispar y algunas siguen siendo anecdóticas, como es el caso de «Break Me Down»; hablamos de temas que no desencadenan la misma euforia que la mayoría de sus «colegas», a pesar de que se basan casi en los mismos patrones.

A modo de conclusión, con Blackbird la banda cambió un poco su etiqueta, quitándose la venda de Creed que cubría sus ojos. Pero este cambio no es suficiente para que su música evolucionara. Algunos dirán que el sonido de Alter Bridge se ha vuelto más pesado con el paso de los años (yo opino igual), pero esto solo se verifica en una minoría de sus pistas. Por enésima vez, Tremonti y sus secuaces nos ofrecen algunos éxitos pero no provocan que la banda vaya más allá de los caminos ya trazados con anterioridad. Sin embargo, incluso teniendo en cuenta que su música permanece claramente «estancada», sigue siendo atractiva, bella y muy de desgastar el botón de repeat.

El tema

«Blackbird» es, sin lugar a dudas, una de las favoritas de los fans de la banda. En mi caso, es su canción más top, y la canción con más significado, al menos para su creador, Myles Kennedy.

El tema habla sobre un amigo suyo, Mark Morris, quien tenía su propia tienda de guitarras en la ciudad natal de ambos, Spokane, en el estado de Washington. Mark era un gran tipo y fue quien le dio su primera guitarra cuando Myles no era más que era un niño. Así nació una amistad que perduró en el tiempo hasta que desafortunadamente enfermó y murió. Cuando el vocalista de Alter Bridge recibió la noticia de su muerte, decidió honrar su memoria con una tema, y así es como nació «Blackbird».

El origen de «Blackbird» parte del verso inicial, cuya parte de guitarra ya tenía compuesta Myles para cuando tuvo lugar tan trágico suceso. El resto del tema surgió casi sin querer. Fue uno de esos momentos, tan inspirados y honestos, que uno siempre espera tener para canalizar -como compositor- todo lo que lleva dentro. Así es como nació «Blackbird». La primera parte de guitarra y la parte de la melodía del verso surgieron fácilmente, mientras que la parte más desafiante de  crear fue el coro. El tema en sí tiene un tufillo muy pink. Diría que hay una clara influencia de Pink Floyd. Por lo menos, el primero de los solos de guitarra, el que interpreta Myles, está definitivamente inspirado en Gilmour.

Myles y Mark grabaron una primera versión. En aquella época, Myles estaba instalado en la casa de Mark, y él entró para ver cómo sonaba, para tener un poco de perspectiva de por dónde iban los tiros. Ambos se sentaron y la escucharon durante horas, y llegaron a la conclusión de que aquello era muy bueno. Como compositores aquél fue uno de esos momentos con los que sueñas, vivencias que hacen que toda la búsqueda y el trabajo valgan la pena.

En cuanto a lo difícil que puede ser cantar una canción como es debido cuando su significado es tan profundo, hay algunas noches en las que es un verdadero desafío para el propio Myles, porque si te sumerges en las letras (y él lo hace día sí, día también), los recuerdos te inundan:

«Recuerdo una noche. Otro amigo había fallecido recientemente, un fotógrafo amigo nuestro, y su esposa estaba allí, al lado del escenario, y ella sabía lo mucho que significaba esa canción. El hecho de que ella estuviera allí y tocarla fue un verdadero desafío. Pero, como artista, sabes que eso es lo que pasa con la música. Si es tan honesta y las emociones son tan puras, eso debería suceder siempre. Eso es lo que debería hacer el arte. Debería resonar así contigo y debería crear momentos reales de introspección. Algo así como un homenaje a los amigos, a los seres queridos.»

A pesar de su éxito, «Blackbird» no llegó a ser lanzado nunca como single, cosa que sí sucedió con «Rise Today» (30 de julio de 2007), «Watch Over You» (14 de enero de 2008), «Ties That Bind» (21 de enero de 2008; solo en el Reino Unido) y «Before Tomorrow Comes» (22 de abril de 2008).

Con casi ocho minutos de duración, es la canción más larga de la banda hasta la fecha. Ha sido aclamada por la crítica desde su lanzamiento, ya que los críticos, los fans y los miembros de la banda la han citado a menudo como el punto culminante tanto del álbum como de su carrera como banda.

En febrero de 2011, la revista Guitarist nombró a los dos solos de guitarra consecutivos de la canción, que son interpretados por Myles Kennedy y Mark Tremonti respectivamente, como colectivamente el mejor solo de guitarra de todos los tiempos. En una encuesta, en la cual participaron los lectores de la revista, la canción ganó y derrotó a las interpretaciones de guitarristas tan famosos como Slash, Eddie Van Halen, Jimmy Page, Jimi Hendrix o Steve Vai por un amplio margen.

1. Alter Bridge – «Blackbird» (Mark Tremonti/Myles Kennedy): 16.52%
2. Van Halen – «Eruption» (Eddie Van Halen): 13.58%
3. Guns N’ Roses – «Sweet Child O’ Mine» (Slash): 11.7%
4. Guns N’ Roses – «November Rain» (Slash): 9.4%
5. Pink Floyd – «Comfortably Numb» (David Gilmour @ Pulse: Live): 8.26%
6. Dream Theater – «Hollow Years» (John Petrucci @ Live at Budokan): 5.18%
7. Dream Theater – «Under a Glass Moon» (John Petrucci): 5.16%
8. Led Zeppelin – «Stairway to Heaven» (Jimmy Page): 4.89%
9. Lynyrd Skynyrd – «Free Bird» (Gary Rossington/Allen Collins): 3.22%
10. 
Megadeth – «Tornado of Souls» (Marty Friedman): 3.11%
11. 
Jimi Hendrix – «Voodoo Child (Slight Return)»: 2.97%
12. 
Steve Vai – «For the Love of God»: 2.44%
13. Jimi Hendrix – «All Along the Watchtower»: 2.14%
14. The Eagles – «Hotel California» (Joe Walsh/Don Felder): 2.24%
15. 
Dire Straits – «Sultans of Swing» (Mark Knopfler): 2.17%
16. Led Zeppelin – «Since I’ve Been Loving You» (Jimmy Page): 2.05%
17. 
Gary Moore – «Still Got the Blues»: 1.78%
18. 
Michael Jackson – «Beat It» (Eddie Van Halen): 1.6%
19. Manic Street Preachers – «Motorcycle Emptiness» (James Dean Bradfield): 0.74%
20. Jethro Tull – «Aqualung» (Martin Barre): 0.57%

La letra

Tal y como ya he adelantado unos párrafos más arriba, el significado de «Blackbird» gira entorno a la pérdida de un ser querido.

«The willow it weeps today
A breeze from the distance is calling your name
Unfurl your black wings and wait
Across the horizon it’s coming to sweep you away
It’s coming to sweep you away.»

El ciprés fue considerado durante mucho tiempo como el adorno apropiado para un cementerio, pero su tupida sombra entre las tumbas y su espeso y pesado follaje del verde más oscuro, inspiran solo pensamientos deprimentes y presentan la muerte bajo su imagen más espantosa, mientras que el sauce llorón (willow), por el contrario, transmite una imagen del dolor sentido por la pérdida de los difunto, y transmite unos relajantes, aunque melancólicos reflejos. Es el momento de desplegar las alas, de partir hacia un lugar mejor.

«Let the wind carry you home
Blackbird fly away
May you never be broken again.»

Una vez llegues a tu (mejor) destino, todo será mejor para ti, aunque los que todavía estamos vivimos no hayamos podido encontrar consuelo ni curar el dolor de que provoca tu ausencia.

«The fragile cannot endure
The wrecked and the jaded a place so impure
The static of this cruel world
Cause some birds to fly long before they’ve seen their day
Long before they’ve seen their day.»

Aquí Kennedy se lamenta por tan repentina e inesperada pérdida. Su amigo falleció muy joven, a los 41 años de edad, cuando todavía tenía toda una vida por delante. Es por ello que se lamenta que «algunas aves vuelen mucho antes de que hayan visto su día».

«Let the wind carry you home
Blackbird fly away
May you never be broken again

Beyond the suffering you’ve known
I hope you find your way
May you never be broken again.»

El coro se repite y le desea al recién fallecido que «encuentre su camino», la felicidad.

«Ascend may you find no resistance
Know that you made such a difference
All you leave behind will live to the end
The cycle of suffering goes on
But memories of you stay strong
Someday I too will fly and find you again.»

Justo antes de encarar el final de la canción repitiendo el coro, Myles le desea surte a Mark, su difunto amigo. le dese un feliz viaje y que lo que le impidió seguir con vida, no le impida llegar al final de su ascensión, de su camino. Recuerda lo mucho que significó para sus seres querido mientras estaba vivo y que todo lo que deja atrás vivirá hasta el final acompañando el dolor y el sufrimiento de los seres que le quisieron y estuvieron a su lado. Por último, lo inevitable. «Algún algún día yo también volaré y te encontraré de nuevo». La muerte nos llegará a tod@s, tarde o temprano, y será ese el momento de volver a reunirnos con nuestros seres queridos allí arriba, al otro lado del horizonte.

«Let the wind carry you home
Blackbird fly away
May you never be broken again

Beyond the suffering you’ve known
I hope you find your way
May you never be broken again
May you never be broken again.»

Conclusión

Estamos ante un tema verdaderamente asombroso, ante una de las más bellas canciones jamás escritas. Solo Alter Bridge puede poner tanta emoción en una canción sobre la muerte, que en realidad, lejos de provocar tristeza, es incluso edificante.

Como alguien que perdió a un ser querido (mi madre) demasiado pronto, he de decir que realmente me ayudó a superar su ausencia, al igual que también lo hizo «In Loving Memory», tema incluido en su álbum debut que Tremonti escribió tras la muerte de su madre. No diré que «Blackbird» hizo que cambiara mi perspectiva sobre la muerte, pero sí me hizo darme cuenta de que la muerte no es el final, sino un nuevo y feliz comienzo en un lugar mejor. Por la paz y alegría que esta canción provoca en mí, «Blackbird» es una canción perfecta, y jamás podré agradecérselo a Alter Bridge lo suficiente.

En palabras del propio Kennedy:

«Para mí, «Blackbird» siempre es lo más destacado del set. Por mucho que me encante tocarla en directo, a veces puede ser difícil debido a su origen e historia que hay detrás. No siempre es una canción fácil de tocar, pero hay algo que obtenemos, que nos llega al ver la reacción de la multitud al escuchar la canción. Significa algo para ellos. Esa es la recompensa. Es impresionante. Ves a gente por ahí realmente que incluso te muestra con orgullo su tatuaje de «Blackbird». Tienen la letra tatuada en sus cuerpos o el logo tatuado en su brazo. Es bastante abrumador.»

Rubén de Haro
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Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.