Crónica y fotos del concierto de Sweedish Death Candy + All Them Witches - Razzmatazz 2 (Barcelona), 25 de abril de 2019

All Them Witches conquistan Barcelona en una noche plagada de grandes conciertos

Datos del Concierto

Bandas:
Sweedish Death Candy + All Them Witches
 
Fecha: 25 de abril de 2019
Lugar: Razzmatazz 2 (Barcelona)
Promotora: Houston Party
Asistencia aproximada: 400 personas

Fotos

Fotos por Beto Lagarda

Nuestra Previa

All Them Witches conquistan Barcelona en una noche plagada de grandes conciertos

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Pues había llegado el momento y las brujas de Nashville, Tenesse, estaban por fin en Barcelona. Valientes los que tomaron la decisión de acudir a una aceptablemente llena Razzmatazz 2 en una noche barcelonesa en la que tenían lugar otros conciertos tan dignos de mención, como el de los padrinos del stoner/doom Saint Vitus en la Sala Bóveda, o el del maestro Mark Knopfler en el Palau Sant Jordi. Aun así, no fuimos pocos los que nos decidimos por acudir a la cita con All Them Witches, y creo que pocos o ninguno fueron los que se arrepintieron de su decisión un par de horas más tarde, lo cual espero dejar claro en las líneas que siguen.

Antes que nada quiero dejar claro que soy un cafre, y no llegué a tiempo para ver a los teloneros Swedish Death Candy, pero por suerte mi compañero Beto Lagarda, quien también firma las fotos de esta crónica, sí lo hizo, por lo que será el que tome el mando en los próximos párrafos.

SWEDISH DEATH CANDY por Beto Lagarda

Puntualmente se posicionaban sobre las tablas los chicos de Swedish Death Candy. La banda encargada de abrir el concierto de esta noche era una banda prácticamente desconocida que parecía de relleno por meter a alguien, presentando inicialmente una pobre entrada, la sala iba llenándose poco a poco mientras el show iba avanzando. Expuesta la situación de la sala, entramos al concierto que es lo que importa.

Los londinenses presentaban un atractivo lineup, una banda joven con poco recorrido pero con una potencia y dedicación de la que nadie puede decir algo malo, dispondrían de unos siete temas en unos 45 minutos aproximadamente, y solo puedo decir que ¡quedé flipado con SDC y su post rock – acid rock – R&B ! ¡Poca cosa!

La banda ofrecía ese plus de espectacularidad por su hiperactividad sobre el escenario, Jiwoon Whang, el bajista coreano dió un recital de como tocar en todas las posiciones posibles, su entrega no conocía límites, lo mismo con Marco Ninni, el batería de Bari se colocó en linea con sus compañeros, ¡cosa de agradecer para un fotógrafo como yo!, su altísimo nivel con las baquetas me dejó sorprendido. Y qué decir de las voces de Louis, un registro notable con una interpretación muy buena. Los temas sonaron incluso mejor que en versión álbum.

El show arrancó algo frío pero cuando el público vio el potencial la cosa se animó, la banda logró al momento ganarse al a veces complicado público barcelonés, cosa que quedó demostrada al final del show con múltiples comentarios de la gente que quedó prendada de la joven banda londinense. La recta final fue realmente apoteósica. Un gran acierto y un gran descubrimiento.

ALL THEM WITCHES por Pau Rosell

Rondaban las 21:30 cuando empezaba a sonar “War Pigs” de Black Sabbath en Razz 2, lo cual era un más que buen augurio de lo que se avecinaba, para poco después aparecer en escena Charles Michael, Ben Robby,que entre el humo empezaban a entonar la sugerente “Funeral for a Great Drunken Bird”, tema también elegido para abrir su segundo álbum de estudio Lightning at the Door(2013). Una intro ascendentemente perfecta cargada del sonido neo-psicodélico tan atractivo que ha sido capaz de atribuirse All Them Witches en los últimos tiempos marcaba el ritmo de lo que iba a acontecer durante la próxima hora y media.

Tras un buen comienzo la elegida para continuar era “3-5-7” de su anterior trabajo Sleeping Through the War (2017), en la que destaco en la intro la base rítmica de Robbie Staebler a las baquetas, quien es capaz de lograr infinidad de sonidos y ritmos con la batería más precaria que he visto en mi vida sobre un escenario, disponiendo de un único platillo. Dicho esto, recalcar también que desde la salida de su teclista, la banda se ha consolidado como trío, perdiendo un alma fundadora y un sonido que la hacía aún más característica, pero al que hasta el momento no se había echado especialmente de menos, debido posiblemente a un carismático Charles Michael Parks Jr., a un primer buen solo de Ben McLeod (del que ya haremos mención aparte, porque madre mía) y a un final de “3-5-7” cargado de energía stoneraque empezaba a calentar de manera seria a todos los asistentes.

Tras un breve speechde presentación por parte de Charles, era el turno de presentar por fin su último trabajo, ATW (2018), y la elegida para ello fue “Diamond”, quinto corte del plástico. Con los primeros compases pudo verse un cambio de actitud en gran parte de los asistentes, los cuales tenían ganas de escuchar el nuevo material metiéndose de lleno el aura oscura de este “Diamond” que iba poco a poco subiendo en intensidad hasta los primeros punteos setenteros por parte de Ben McLeod, cuyo show ya no pararía hasta el final del concierto, y que acabó “Diamond” marcándose un tremendo solo y atreviéndose incluso con experimentales sonidos cual Tom Morello, dejando entrever que pese al carisma y el talento del multi-instrumentista Charles MichaelParks Jr., el alma musical de All Them Witches es este señor.

Tocaba salir de nuevo de ATW y bajar (un poco) la intensidad cuando sonaba “Charles William”, tema más lineal y tranquilo que los anteriores sobre el que Ben McLeod seguía haciendo de las suyas, convirtiendo un tema que para mí no es ni de lejos uno de los mejores de su discografía en un temazo brutal gracias al directo de este trío de Nashville. Para volver a levantar a la gente, no necesitaron mucho esfuerzo ya que pronto llegó el turno de “Fishbelly 86 Onions”, tema de apertura de ATW, en el que con un ligero toque QOTSA, queda reflejada a la perfección su habilidad de parecer antiguos y modernos al mismo tiempo. Sí que es verdad que en este corte se echó un poco en falta el sonido de los teclados respecto a la versión de estudio, lo cual se olvidó rápido cuando McLeod, a lo suyo, se marcó un espectacular solo al más puro estilo Jimmy Page sobre la pegadiza línea de bajo de Charles y las habilidades de Staebler con su precaria batería, dejando plasmados infinidad de recursos con su único platillo utilizándolo como ride, como splash, y vete a saber si como algo más. A todo esto, un inspirado McLeod dejaba boquiabierto a más de uno en la sala (yo incluido) con su sonido zeppelianoque puso patas arriba Razz 2.

Pues nada, sin salir de ATW, y sin que nos abandonara el espíritu de Jimmy Page, llegó el turno del blues “Harvest Feast”, con una intro en la que es inevitable recordar aquel “Since I’ve been loving you” de la mítica banda británica. Más de diez minutos de puro bluesque se iba electrizando por momentos en un tema que es como una barra libre de recursos y sacada de rabo de este neo Jimmy Page llamado Ben McLeod que si no lo había hecho ya, acabó de conquistar a todos los asistentes de la noche. Para finalizar la fiesta de “Harvest Feast”, largos minutos instrumentales con solos espectaculares, donde destaco un cambio de guitarra de McLeod tras enfundarse un slide con el que seguiría maravillando al público, viniéndose muy arriba junto con sus dos escuderos para dejarnos uno de los momentos de la noche.

Seguíamos en el universo ATW, muy buen trabajo de los americanos, y la elegida era “Workhorse”, perfecta para bajar a La Tierra después de la locura desatada minutos antes, y perfecta también para acordarnos de que había tres buenos músicos en el escenario, lo que por momentos era difícil de percibir debido al eclipse total de McLeod. Muy buena presencia de este “Workhorse” en el escenario en la que destaco el envolvente vozarrón de Charles y los truquitos de Staebler jugando con la parte metálica de la caja, para cómo no, finalizar con otro buen solo de Ben.

La intensidad se iba a mantener reducida por un rato más cuando vimos a Charles cambiar las cuatro cuerdas por las seis, colgarse una guitarra y empezar a entonar los acordes de “Talisman”, preciosa balada de su tercer trabajo Dying Surfer Meets his Maker (2015), con 2 guitarras entendiéndose a la perfección. Tocaba volver a Sleeping through the War, y para mí disfrute era el turno de “Alabaster”, que arranca con un sonido noventero que, como nostálgico de la década y del sonido nu metalque nos dejaron bandas como Limp Bizkit (sí, ¿algún problema?), Deftones o incluso Incubus en alguno de sus primeros discos, me flipa. Y en directo no fue menos. Uno de los temas más experimentales y ajenos al sonido psych-blues de la banda.

Llegando ya al final del show, llegaba también el final de ATW con “Rob’s Dream”, con su sonido atmosférico repleto de toques setenteros, el cual desemboca en un potente riffque no podría ser más Black Sabbath, posiblemente creadores de esto del stoner, por suerte para todos los mortales. Hacia el final, otra vez McLeod haciendo gala de sus dotes a las seis cuerdas, para disfrute y despelote de una entregadísima Razz 2. Y por fin, había llegado la hora de la verdad. Verso acapellade Charles para reventar del todo la sala con el riffcargado de stonerde “When God Comes Back”, otra vez del Lightning at The Door, para mí uno de los trabajos más logrados de los de Tenessee. Este es posiblemente el trayazo más mainstream de la banda, pero con todo el derecho del mundo, y que cada vez que oigo, no puedo evitar acordarme del maestro Peter Green al frente de los verdaderos Fleetwood Mac, en la primera parte de “Oh Well”, que es uno de mis temas preferidos de todos los tiempos.

Tras la locura desatada con semejante temazo, y con mi cuello ya dislocado, la banda se despedía del escenario tímidamente para volver al poco y regalarnos el postre de la noche, con la melódica y extraña “Blood and Sand/Milk and Endless Waters”. Una intro un poco The Who, melódicos arpegios tras una especie de speech por parte de Charles, sobre una base rítmica lenta y marcada y un envolvente bajo distorsionado lo justo. Añadir que en la especie de estribillo de este corte, los acordes, fácilmente distinguibles los acordes de “Hey Joe”, por lo que hubo más de un Jimmy presente en Razz 2 el pasado 25 de abril. ¿Otro guiño? Eso lo dejo a elección del lector.

Esto había sido todo, ahora sí que las brujas se despedían de Barcelona, espero que no para siempre, ya que son una de las bandas que más me han calado en los últimos tiempos. ¿Y cómo podrían no gustarle a alguien, cuando podemos disponer de blues, stoner, psicodelia y rock and roll sin dejar de sonar actuales y alternativos? Hay gustos para todo, pero para todo el que no se haya sumergido aún en el universo All Them Witches, le recomiendo que lo haga pronto. Por mi parte, toca estar atento para futuras visitas, trabajos, o cualquier cosa que decidan hacer las brujas de Nashville, Tenessee, las cuales pareces que van a acompañarme durante mucho tiempo.

Pau Rosell
Sobre Pau Rosell 24 Artículos
Como rockero nacido en Canarias y en los 90 (¡El Nu Metal mola!), me pasé la infancia luchando en todos los recreos para poner mis discos; “…And Justice For All” siempre era uno de ellos. En esto del rock desde que escuché por casualidad Deep Purple, a lo que siguió Led Zeppelin y ya no hubo vuelta atrás. Pasión por la música desde niño, prácticamente todos los estilos que derivan del rock, aunque un poco hater con el Glam. Guitarrista amateur, batería frustrado, y con ganas de adentrarme en este mundo como algo más que un hobby.