5 canciones felicianas para encarar septiembre según… Science of Noise

Septiembre, el mes maldito, el lunes del año. Volver a empezar, nuevas/viejas rutinas, tras las vacaciones. Despertador, sueño, ligaduras, mala leche, ira, rabia y destrucción. Sí, amigos, septiembre suele ser una mierda de mes por lo que implica. Ya, desde unas semanas antes, nos atormentan con aquello de «la vuelta al cole», así que imagina si es la vuelta al curro.

Para amenizar este comienzo de mes, que empieza en un par de días (pero no en lunes), os traemos cinco temas agradables, buenrollistas, de esos que transmiten alegría y ganas de vivir. Porque si el mes, de por sí, ya es malo, al menos que la música dibuje sonrisas.

 

«Panama» por Xavi Prat

Artista: Van Halen
Álbum: 1984 (1984)
Autores: Eddie Van Halen, Alex Van Halen y David Lee Roth

A poco de finalizar el plazo, me dicen que debo hacer otra canción para el top, así que la primera que leéis es la última (o penúltima) que se escribe. Lo digo por si los textos se leen raros del tirón.

En esta segunda elección quería huir del power, estilo dominante en cuanto a felicidad y buenrollismo, ya que ya lo había usado. Así pues, me voy a por el hard rock, otro de los estilos más felicianos que hay. Y empezamos a deshojar la margarita. Que si algunos temas modernos, algún otro más gamberro… al final, felipada al canto y volamos hacia Panamá de la mano del malogrado Van Halen.

Sí, podría haber escogido, entre otras, su gran himno «Jump», pero como la he usado en otros tops, aquí tenemos a otra de sus grandes. En este tema, a diferencia del mencionado, el protagonista deja de ser el teclado, y Eddie se dedica más a su instrumento principal y por el que será recordado, la guitarra. Sin embargo, como en el estilo en general, no es un tema donde los instrumentos reinen. Más bien es la línea vocal la que manda, como suele pasar. Y lo hace a medias entre dos adjetivos que ya he usado, gamberro y buenrollista. Si, además, vemos el videoclip, esta sensación crece de manera exponencial. Los vuelos de Roth y las imágenes que van llenando la pantalla son muy de los 80, como no podría ser de otra forma, cuando el rock llenaba estadios.

Salir por la mañana con «Panama» a todo volumen es salir a un nuevo día en el que el sol brilla y el cielo es azul. Es salir con una sonrisa y la música tan metida en el cuerpo, si no eres un muermo, que tendrás que frenarte para no dar unos saltitos o ir haciendo el caballlo a lo «Gangnam Style». «Panama» es un chute de vitaminas y optimismo, y subir a una farola y gritarle al país por el que lleva el título. Buen rollito, nen@s.


«Time to Break Free» por Xavi Prat

Artista: Gamma Ray
Álbum: Land of the Free (1995)
Autor: Kai Hansen

Ideé este top para hacerlo solo, pero lo dije en el grupo y, rápidamente, algunos compañeros se unieron a la idea. No sé si me alegré o no, pues tenía un buen racimo de canciones para escoger. Cuando lo dije, escogí esta canción, y ahora no sé si me arrepiente. No por mala elección, que desde luego no lo es, sino porque hay tantas que, quedarme solamente con una, cuesta. Pero lo hecho, hecho está.

Es innegable que el power en general, y Helloween en particular, es el estilo positivo y feliz por antonomasia, seguido muy de cerca por el glam y el hard rock, es decir, mis estilos predilectos. De hecho, allá en los 80, a lo que hacían las calabazas se le llegó a denominar happy metal, con lo que todo está dicho. Curiosamente, no he escogido nada de ellos (por la música, letra aparte, «Rise and Fall» o «Dr. Stein» hubiesen sido las elecciones naturales), pero sí de dos de sus iconos más incontestables, uno de ellos el padre de todo esto, y que desde hace poco han vuelto a casa. No vamos a descubrir ahora ni a Kai Hansen, una de las cinco o 10 personas más influyentes del metal, ni a su segunda criatura, Gamma Ray. Tampoco vamos a descubrir a una de las voces más talentosas que nos ha dado nuestra música, Michael Kiske, pero sí resaltaremos lo curioso que cantase este tema, en Gamma Ray, cuando la voz del grupo, desde este disco, era el propio Kai. La historia es más que conocida.

El tema es power genuino en la más honda hellowiniana desde el puro inicio. Felicidad y buen rollo a raudales, una melodía que, si no estás muerto por dentro, te hará mover el cuerpo. Escuchar «Time to Break Free» por la mañana es empezar bien el día, con un chute de alegría que hará que el sol brille más y la mierda huela menos. «Time to Break Free» es Hansen. Es power. Es alegría y felicidad. Es lo que el mundo necesita. ¡Feliz vuelta al cole!


«You Wear It Well» por Toni López

Artista: Crown of Thorns
Álbum: Breakthrough (1996)
Autor: Jean Beauvoir

Que Jean Beauvoir es un genio lo sabe menos gente de la que debería; de todos sus proyectos, seguramente este, Crown of Thorns, fue el que tuvo mayor acogida, contando, sobre todo en sus dos primeros discos, con el beneplácito de crítica y público.

Corría el año 96 y ante ellos se planteaba la difícil tarea de mantener el nivel mostrado en su disco debut; Breakthrough llegaba para saciar a todos los que pedíamos más, y a fe que consiguió su propósito; temas a caballo entre el hard rock y el AOR, y una inconmensurable versión de The Beatles «Don’t Let Me Down».

Y es justo detrás de ese corte, en tercera posición del disco, donde encontramos esta maravilla, que desde la primera vez que la escuché, me transmite un buen rollo enorme.

«You Wear It Well» es un tema fácil, directo. Una magnífica melodía abre el tema, el estribillo es muy pegadizo, gran interpretación tanto de los instrumentistas como de la voz, sin demasiadas florituras; un buen solo y repetición del estribillo tantas veces como sea necesario. Ya lo dije, un tema muy sencillo, pero que siempre me pone una sonrisa en el rostro, que me da muy buen rollo, y que es uno de los primeros que me vienen a la cabeza cuando me preguntan por temas que me eleven el ánimo. Sí, la letra es absolutamente banal, la música no pasará a la historia como un hito en la música, pero es evidente que la música te puede estremecer desde la mayor complejidad hasta algo tan sencillo en apariencia como este tema. Una buena inyección de positivismo para encarar las cuestas de la mejor manera posible, que por supuesto es siempre con música.


«Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye» por Jordi Tàrrega

Artista: Axxis
Álbum: Back to the Kingdom (2000)
Autores: Dale Frashuer, Gary De Carlo y Paul Leka

Cuando nuestro amado Xavi Prat propone alguno de sus tops siempre soy de los primeros en acudir a su llamada. Esta vez toca hablar del siempre traumático y doloroso fin del verano, pero aquí le damos unos aires nuevos de esperanza y optimismo con música: un top que te anime a encarar una buena rentrée. La primera canción que se me viene a la mente y que transmite optimismo puro y felicidad para la vuelta al cole es el «Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye» en versión Axxis.

Qué grandes fueron los germanos Axxis en pleno año 2000 con ese espectacular Back to the Kingdom. El disco es sencillamente apabullante. Nadie tenía esperanza alguna en que el grupo rememorase los tiempos esos gloriosos de Kingdom of the Night de 1989, pero 11 años más tarde lo consiguieron. Es un disco brillante y completo en el que no hay espacio para el relleno y en el que destacan especialmente ese material propio de puro hard rock acelerado con ese toque algo más de power. Los estribillos son impecables.

Pero… entre tanto single potencial hay una versión que a la postre ha quedado como imprescindible en sus directos: «Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye». El tema original es de Steam pero fue reivindicada por las Bananarama en 1983 con una versión que lo petó y muy actualizada a los 80. Axxis hicieron lo propio acelerándola y llevándola a su terreno. Les salió de cine, tanto que cuando el grupo está entre bastidores, ya en los bises, la gente canta el estribillo para que el grupo aparezca y la cante.

Hemos hablado poco de Axxis en Science of Noise y me parece un error que tendremos que subsanar con el tiempo. En la última ronda del machacón y feliz estribillo Richard Michalski doblaba los tiempos con el doble bombo, baterista, que, por cierto, desapareció sin dejar rastro. No he vuelto a mirar si lo encontraron, pero el líder del grupo Bernhard Weiss nos lo contó hace lustros en una entrevista.

En fin… toca volver a la rutina, pero siempre todo es más fácil con canciones como «Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye». Ese estribillo te acompañará durante días. Toca reivindicar a Steam, a las Bananararma, pero especialmente el legado de Axxis, auténticos obreros del hard rock alemán y una de las agrupaciones más infravaloradas que conozco.


«Americans Abroad» por Albert Vila

Artista: Against Me!
Álbum: New Wave (2007)
Autor: Laura Jane Grace

Me alegra sobremanera haberme apuntado a participar en este top, porque de lo contrario parecería que solo el power metal es alegre y da buen rollo. Y ni mucho menos. De hecho (a parte de que a mí ese estilo me ralla lo suyo), yo siempre he asociado el buenrollismo, la festividad y la ligereza despreocupada y festiva con ciertas bandas de la amplia esfera punk rock, desde Randy Backyard Babies o The Baboon Show, por no hablar de Dropkick Murphies, Flogging Molly o los americanos Against Me!.

Y ojo que es posible que las letras del cuarteto liderada por la genial y carismática Laura Jane Grace no sean particularmente positivas (más bien al contrario, ya que suelen ir entre la protesta social más cruda – a veces esperanzada, eso sí – y la crisis existencial más descarnada), pero con esta banda me ocurre algo curioso que estoy seguro que compartís todos aquellos que disfrutáis de su trabajo y los habéis visto en directo alguna vez: sobre un escenario, Against Me! te hacen feliz. No sabría ni decir de qué se trata exactamente, pero hay algo en su música y en su actitud que hace que, a medida que pasan los minutos, la pista se llene de sonrisas sinceras y de ojillos brillantes, que la gente enloquezca a lanzarle piropos a Laura y que los abrazos corran por doquier.

Eso no es algo que ocurra con muchas bandas (en mi experiencia, y a este nivel, con ninguna), así que desde el principio tuve clarísimo que mi elección para este artículo debían ser ellos. Lo que me ha resultado bastante más complicado es decidirme por una sola canción, ya que al pegar un repaso por encima a su más que notable discografía (algo que me ha servido para recordar que los siete álbumes que han puesteo en el mercado son magníficamente disfrutables) he encontrado muchos temazos, pero quizás tampoco tantos que se ajustaran exactamente al espíritu de este artículo. Por ello, y antes de rebanarme demasiado los sesos hasta dar con la elección perfecta, me quedo con una de mis favoritas, y ya. «Americans Abroad», perteneciente a su genial cuarto trabajo New Wave, es un pepinazo alegre y festivo que habla de la incidencia de Estados Unidos a nivel cultural y económico en el mundo, sus innatas ansias de conquista, sus aires de superioridad y el propio papel de la banda en todo el tinglado. Un temarral que, si no os da buen rollo, es que no tenéis sangre en las bandas.

A día de hoy, y tras un año y medio sin conciertos de verdad, no os creáis que tengo ya tantas ansias de que vuelvan como tenía hace unos meses, pero el recuerdo de las recientes visitas de Against Me! rebentando la sala Bikini, abriendo para Bad Religion en una velada memorable o haciéndonos felices en un Primavera Sound de cuando los Primavera Sound aún molaban ha despertado en mí una generosa dosis de nostalgia sobre esos días en los que salir, abrazarse y disfrutar de un concierto con normalidad y sin protocolos no era un privilegio lejano. Dicen que el final del verano siempre es un buen momento para la nostalgia, de días que se acortan y de vuelta a una rutina que no siempre es mejor que las vacaciones, y fíjate por dónde, ahí he acabado. No sé si he contribuido demasiado a insuflarme felicidad y alegría para combatir el septiembre, pero sí que me ha hecho añorar un poco más la vida que teníamos y que, esperemos, pueda volver más o menos en breve. Y un concierto de Against Me! sería una forma excelente de celebrarlo.

Avatar
Sobre Redacción Science of Noise 247 Artículos
Revista web donde encontrarás desde lo más cercano a lo más lejano. Rock, metal y punk llevado con pasión.