Yersin – Guilt

Nuestra Nota


8 / 10

Ficha técnica

Publicado el 31 de octubre de 2020
Discográfica: Independiente
 
Componentes:
Chris Storey – Voces
Rob Scott – Guitarras
Chris Mallan – Batería

Temas

1. Guilt (4:08)
2 .Massive Head Wound (3:03)
3 .Northern Stronghold (3:42)
4 .Insidious, Mechanised Barrymore (3:33)
5 .Destroyer (1:08)
6 .Executioner's Bong (3:12)
7 .H M C D C D D? (2:37)
8 .Fritzl (2:49)
9. Scrotal Sacrilege (2:28)
10. Demonslayer (5:26)

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Desde UK, nos llega pisando muy fuerte Yersin, un trío formado por Chris Storey (voces), Rob Scott (Guitarras) y Chris Mallan (Batería) que propone una mezcla propia de thrash, crust y grindcore y algunas pinceladas de otros géneros extremos muy bien conseguida, pesada, feroz y rauda. Hoy están aquí para presentarnos su LP debut que estoy seguro de que no os va a dejar indiferentes.

Guilt arranca con el tema homónimo, uno de los más largos del disco, con unos acordes limpios, pero muy graves y muy oscuros, poco a poco la distorsión se hace presente y va aumentando su volumen, hasta que opaca por completo la anterior progresión, y entran unas guitarras con un downtuning del copón, distorsionadas hasta decir basta, y no tardan en añadirse unos guturales a doble voz que ponen los pelos de punta desde el segundo uno. La batería es machacona y va muy acorde con los tripletes hiperdistorsionados que van marcando las guitarras.

Excepto por algunos momentos en que se lanzan desgarradores guturales, las voces suelen ser rasgadas y cortantes, con un rollo hardcore/beatdown que se mezcla muy bien con el estilo de crust oscurote que se está tocando.

Seguidamente, pasamos a “Massive head wound”, que arranca con unos snares marcando el ritmo al más puro estilo de Napalm Death. Las influencias grind y death se hacen muy presentes en este tema durante todo el riffeo cerdísimo de la canción. El breakdown es simple y llanamente asqueroso en el mejor de los sentidos, y hará que quieras reventar todo a tu alrededor si ningún tipo de piedad, pero por favor, guarda un poco de energía, que esto tan solo acaba de empezar, y queda mucha cera por repartir. Yersin desde luego se ha lucido.

Si el breakdown anterior te ha dejado con ganas de más, la primera mitad de “Northern Stronghold”, el siguiente tema en la lista, se encargará de saciar esa sed de potencia y destrucción desenfrenada. La otra mitad simplemente te sacará los sesos por la nariz a base de baterías y riffeos punkarras. Uno de los mejores temas del álbum sin lugar a dudas.

Arranca “Insidious, Mechanised Barrymore”, feroz y voraz, con unas disonancias que te helarán la sangre la primera vez que las escuches. Las trazas de Core, crossover y brutal death se hacen más que palpables, y es que los ingleses no se han ceñido para nada a un único género para crear su sonido, sus referentes pasan por el grindcore como dije anteriormente, el thrash metal, algo de black metal también, death, crust, yo todo lo que hemos llegado a mencionar antes. Todo ello en su dosis justa y necesaria para crear su propia y peculiar versión de estos pútridos géneros.

Nos asalta “Destroyer”, la quinta pista de este brutal LP, la más corta, y por lo tanto, la que se lleva el título Grind por todo lo alto. En poco más de un minuto, la tormenta de blast beats y distorsión extrema habrán arrasado con tu sistema auditivo y con prácticamente todo lo que te rodea, prepárate por que no va a quedar ni el apuntador.

Las dos siguientes canciones son dos canciones independientes pero que creo que funcionan genial como una sola, “Executioner’s Bong” y “H M C D C D D?”, son un vorágine sin fondo de thrash metal y puro crust, así como si Municipal Waste hubiese tenido una noche de sexo salvaje y mucho downtuning con Terrorizer.

Pasa un poco lo mismo con “Fritzl” y “Scrotal Sacrilege”, pero en este caso, la estructura es mucho más pesada, rindiendo culto total a nuestros viejos pioneros de Napalm Death.

Finalmente nos encontramos con “Demon Slayer”, la guinda final del pastel, y el tema más largo del álbum. Un tema más lento y más progresivo, pero cargado de intensidad y pura tralla. No pasará mucho hasta que los ingleses vuelvan a ponerse a 100, dando así una magnífica despedida a un LP más que cojonudo y sublime como debut.

Yersin han demostrado de la fuerza bruta que son capaces de desencadenar, en un álbum que sienta como un soplo de aire fresco en los podridos terrenos crust. Asquerosamente brutal.