Crónica y fotos del concierto de Vola + Voyager + Four Stroke Baron - Sala Boveda (Barcelona), 20 de septiembre de 2022

VOLA-zo: Bóveda saluda a los futuros reyes del prog

Datos del Concierto

Bandas:
Vola + Voyager + Four Stroke Baron
 
Fecha: 20 de septiembre de 2022
Lugar: Sala Boveda (Barcelona)
Promotora: Madness Live! / Atonal Music Agency
Asistencia aproximada: 300 personas

Fotos

Fotos por Manu Damea

Está claro que la ramificación del progresivo emocional liderada por grupos como Leprous, Porcupine Tree, Riverside y demás está haciéndose con su nicho de mercado y que hay un creciente público capaz de llenar una sala Bóveda hasta casi el sold out. Personalmente me parece el estilo musical más atractivo de la actualidad y que los daneses Vola hayan conseguido este rotundo éxito, y que su gira europea como cabezas de cartel les lleve a la península ibérica, es sencillamente impresionante. Su anterior disco Witness y ese directo en la piscina vacía tienen gran parte de la culpa.

Four Stroke Baron quedan fuera de juego

Me encantan todo tipo de estilos y propuestas, pero… los norteamericanos Four Stroke Baron están en la linde de lo pasable y poco más. Son un trío original, disfuncional en tema estético, especialmente en cuanto a vestimentas, y con un vocalista en chándal Adidas negro que tira de efectos y filtros de voz durante todo el concierto, mediante un talk box. Si no soportas el autotune el talk box continuo se asemeja bastante, y eso hace que la cosa sea monótona hasta límites muy remarcables.

Incluso cuando su vocalista hablaba con el público lo hacía sin sacar los efectos de voz. Contrario al estilo reservado de su vocalista está un hipervitaminado y sobreactuado bajista rubio, técnico y preciso, pero dando la nota y ese necesario punto de entrega total. El baterista va con la gorra para atrás y es “un máquina”, todo a tiempo y con virguerías incluidas. Su prog machacón mejoró cuando entraron en sonoridades y tempos doom, pero la verdad es que no terminaron de cuajar ante un público que ya a esas horas estaba demostrando que iba a haber una muy buena entrada.

De todas formas, os tengo que decir que en disco me gustan bastante más y puedes percibir todas esas influencias de Devin Townsend, que, por cierto, les ha producido algún disco.

Voyager vuelven crecidos y coloristas a Barcelona

Era la segunda visita de los aussies Voyager a Barcelona y en la primera también pude estar, fue en el Be Goode ejerciendo de teloneros en un show interesante y prometedor. Esta vez pudieron desplegar todas sus muchas artes, y es que no era el único que acudió allí por los australes. Con un sonido pulcro el quinteto lució con la maravillosa “Colors”, dejando en poco la apuesta del grupo previo y con el plus que daban los churros de luz con los que pudieron jugar, haciendo honor al nombre del tema.

Sonrisas, mucha movilidad y con el vocalista Daniel Estrin armado con un keytar. Su look a lo Tilo Wolf de Lacrimosa es muy característico. Por otro lado, digamos que el bajista Alex Canion Ha perdido pelo y que Simone Dow ahora lleva gafas. Estos cambios en lo físico, porque en lo musical han vuelto a dar un salto de calidad que todo el mundo percibió en la repleta sala. Es un prog luminoso, divertido, con momentos pop y en el que, de repente, te aparecen guturales. Todo muy bien hilvanado. Poseen un estilo muy propio como pudimos comprobar en “Submarine” en la que Dow hizo un solazo.

Siguieron los juegos de luces y los teclados (enlatados) al más puro estilo ochentero en “Brightstar”, muy juguetona, pero para accesible hay que hablar de “Dreamer”, con la que el grupo intentó entrar en Eurovisión (este 2022) ahora que Australia participa activamente en el certamen. Entendámosles, un campeonato austral con ese país-continente compitiendo contra Papúa Nueva Guinea, Vanatu e Islas Salomón sería poco televisivo… Mejor participar contra países europeos. Acompañamos la canción con palmas y alegría. Hubo un momento en el que la banda se agachó para luego regalarnos otra de las clásicas: “Hyperventilating”. Aquí los coros de Alex fueron absolutamente impresionantes. Canta muy bien y muy alto.

Personalmente les descubrí con el genial disco The Meaning of I, y justo tocaron la canción que da título al disco. Menuda combinación de melodía y fuerza a golpe de riffs, pasando del metal al pop. Daniel levantó un palo de luz y Dow y Scott Kay jugaban a tocarse las cuerdas de la guitarra ajena. Detalles sencillos, pero cuando vienen armados de tan buena música y precisión, lucen de verdad. Despedida con la mágica “Ascencion” en la que su líder dio gracias a que ya podemos volver a vivir conciertos después de tres años de parón. No podemos dejar de destacar el impresionante nivel de su baterista Ashley Doodkorte. Aparte de la precisión y calidad, es sumamente espectacular y posee mucho vuelo en la pegada.

Gran concierto con ese final en el que el bajista jugó con voces guturales para el deleite del público. Qué bien se manejan en directo y cuántas tablas han ido ganando. Creo que el paso por Eurovisión (Australia) les ha hecho crecer y los palos de colores son otro plus a su excepcional oferta musical. Grandísimo directo. Recordemos que llevan muchos, muchos años de carrera.

Vola apuntan a leyendas del prog

Los progresivo-daneses buscaron una entrada original con el grupo entrando uno a uno y yendo sumándose instrumento a instrumento. Rugió la sala con ganas mientras veíamos como estaban rodeados por los palos de luz en azul. El cuarteto cuenta con dos teclados y un piano trasero, pero lo que toca destacar de verdad es el atreverse con una lenta de inicio, pero menuda lenta… “24 Light-Years”. Fue impresionante escuchar a toda la sala cantando la letra quedando el grupo totalmente emocionado. Es su nuevo himno…

Continuaron con “Alien Shivers”, tirando de juegos de samplers y con los palos de luz haciendo el juego de lágrimas a tono con el logo del grupo a tamaño gigante que estaba detrás, de telón de fondo. Las luces verdes y azules tomaron el control ejerciendo un peculiar influjo en la sala y ya Asger nos saludó: “Han pasado muchas cosas en el mundo en estos últimos tres años”. Avisó que tenían disco nuevo y el grupo arremetió con fuerza con “Napalm”, a la vez que tiraban de luces de imitación de fuego. Cuánto juego le dio al grupo esa jaula de palos luminosos que les rodeaba…

Lucía la blanca guitarra de su líder en “Stray the Skies”, una del disco Inmazes, justo con el que les llegué a conocer… Un tema muy metálico, adornado por luces blancas. Nicolai Mogensen compaginó su trabajo en el bajo, en los coros y con los teclados, combinados con el teclista Martin Werner. El vocalista, sobre la canción, nos puso en situación, “en una especie de tren en el que uno viaja solo”. El respeto y la devoción de la sala fue tremenda. Pocas veces he visto en la Bóveda momentos de silencio como los que se les ofreció a Vola.

Sorprendió lo bien recibida que fue “Ruby Pool”, con esas luces rojas y con el señor Adam Janzi demostrando que como baterista es un fuera de serie, y mira que hay bateristas buenos en la escena… “We Are Thin Air” es lenta, pero intensa y “Future Bird” fue de las que más lució en esta velada adornada por los tonos rojos y amarillos. Enfatizo en los juegos de luces, pues son la clave de directo del grupo más allá del rotundo nivel técnico y compositivo. Ráfagas de luz blanca y luego uno de los grandes momentos de la noche: La alternativa “These Black Claws” sorprendió a la multitud. Menudo estribillo y luego esa voz rapeada enlatada. En directo, curiosamente, suena como un tema muy de Rammstein.

Y seguimos con las sorpresas, la siguiente fue la versión acústica y desnuda de “Enter”, bañada en luces lilas y acompañada por un silencio sepulcral. El baterista y Martin en el piano trasero se fueron añadiendo, pero el gran Asger Mygind tuvo su gran momento de lucimiento. Rotunda ovación y contraste con “Ghost”, con sus contratiempos y esos detalles tan progresivos a ritmo de samplers, y todo ello, bajo luces azules. Una de las más esperadas era “Head Mounted Sideways”, muy metálica y con esos dejes tan de Porcupine Tree. Headbanging generalizado y mucho feeling.

Para “Smartfriend” tiraron de luces de todos los colores para luego agradecer a las dos bandas teloneras y terminar con “Straight Lines”, quizá ya el tema más reconocible y famoso del grupo. No hubo casi parada para bises y empalmaron “Whaler” con tonos azulados en sus escalas árabes, y la final “Inside Your Fur”, con el presente bajo de Nicolai. El sonido perfecto nos permitió disfrutar de ese intenso y contundente tramo instrumental tan logrado.

Despedida, aplauso y Porcupine Tree de música de fondo: toda una declaración de intenciones. Salió la gente más que satisfecha a pesar de que los precios del merchandising eran de bandas muy consolidadas. Salí con la misma sensación con la que salí la primera vez que vi a Porcupine Tree en directo, y eso es decir mucho… Veo a Vola creciendo y con la necesidad de mayores salas en sus próximas venidas y a los australianos Voyager con un salto de popularidad evidente. Pero más allá de ello… me quedo con el triunfo global del prog emocional progresivo.

Setlist Vola:

24 Light-Years
Alien Shivers
Napalm
Stray the Skies
Ruby Pool
We Are Thin Air
Future Bird
Your Mind Is a Helpless Dreamer
These Black Claws
Enter (Acoustic)
Ghosts
Head Mounted Sideways
Smartfriend
Straight Lines
—-
Whaler
Inside Your Fur

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1050 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.