The Black Dahlia Murder – Verminous

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 17 de abril de 2020
Discográfica: Metal Blade Records
 
Componentes:
Trevor Strnad - Voz
Brandon Ellis - Guitarra
Brian Eschbach - Guitarra
Max Lavelle - Bajo
Alan Cassidy - Batería

Temas

1. Verminous (3:49)
2. Godlessly (3:27)
3. Removal of the Oaken Stake (4:25)
4. Child of Night (3:37)
5. Sunless Empire (3:57)
6. The Leather Apron's Scorn (3:33)
7. How Very Dead (3:07)
8. The Wereworm's Feast (4:35)
9. A Womb in Dark Chrysalis (Interlude) (0:48)
10. Dawn of Rats (4:35)

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Por fin tenemos entre nosotros lo nuevo de The Black Dahlia Murder. Por fin para quién sea seguidor acérrimo de los norteamericanos, claro. Ya sabéis, estos chicos, a partes iguales, reciben palos como reciben elogios. El típico grupo que gusta, o no gusta, poca gente hay con término medio con ellos. Al menos así lo veo yo tanto por amigos como por las críticas generalizadas. Yo soy de los que se pirran con su música, con sus ritmos cargados, llenos de latigazos y técnica, y sí, Trevor me encanta, aunque no calle ni con la cabeza cortada y la lengua arrancada.

De acuerdo, su sonido, excepto en sus inicios un tanto metalcorienses, siempre se ha caracterizado por una línea a seguir sin demasiados cambios de rumbo, pero para que cambiar, si son los putos amos haciendo este estilo extremo, brutal y arrollador. ¿O grupos como Motörhead u Obituary, no ha hecho durante toda su vida exactamente lo mismo, sin variar ni un ápice su sonido? Y que conste que yo siempre he sido de los que me gustan, mayoritariamente, lo grupos que evolucionan a lo largo de los años, aunque siempre debe haber excepciones, y una es TBDM. Hay gente que se queja que siempre es más de lo mismo, empalagoso y demasiado acelerados. Para gustos colores, claro.

Reconozco y debo decir que muchas canciones pueden sonar a lo mismo, pero joder, que si me paro a pensar, y si hiciera un greatest hits, creo que de cada álbum me saldrían mínimo tres o cuatro temas como imprescindibles y encima, notorios. Vaya, estoy demostrando ser un puto fan de póster de los de Detroit, ¿verdad? Para mí no tienen ningún trabajo malo, quizá habrá alguno un pelín más irregular que otros, pero continuará teniendo un carisma brutal en su música. Y es que guste o no, The Black Dahlia Murder, es de esos grupos que tienen una esencia reconocible que hace que escuches algo suyo y rápidamente sepas que son ellos.

Así que el año que no olvidaremos nunca y quedará en los anales de la historia, han sacado su noveno álbum, de nombre Verminous (2020). Gran nombre por cierto, ya que se podría traducir como una enfermedad acompañada de producción de gusanos, seeee, molaaaa. Así que el disco empieza con “Verminous”, vale no tiene la intro tan brutal de su anterior disco, de esas que crean expectación. Aquí nos encontramos en unas alcantarillas o vete tú a saber donde, con ruido de goteras, para empezar directo a la yugular, con un estilo más thrash que de costumbre, sobre todo por su riff principal, sin dejar de lado los ritmos frenéticos de la batería y la bestial rapidez musical de la banda. Un buen puñetazo sobre la mesa para disipar cualquier duda de que hayan bajado la guardia.

La siguiente “Godlessly” sigue con el estilo típico, pero ya se empieza a palpar algo diferente, como si fuera todo un pelín más pesado, más denso, más grave, y con Trevor en estado puro y con una voz, para mí, aún más perfecta con todos sus cambios. “Removal of the Oaken Stake” es donde se nota esto, con algunos pasajes más de “medio tiempo” si se puede aplicar esto a TBDM, jaja. Aquí se nota ya la perfecta simbiosis con Brian Ellis, en este tema en concreto, con sus excelsos riffs muy melódicos.

“Child of Night” es otra marca de la casa, aunque siguiendo el patrón de tener un sonido un poco más grave que de costumbre en sus últimos discos, incluso un poco más de instrumentalidad, dejando que Strnad, descanse unos segundos, pero esa velocidad… Por Darrell, y esa voz… sacada del mismo infierno. Son ellos en estado puro. Con el tema “Sunless Empire” de inicio inquietante, da paso a un tema quizá más armonioso, con un ritmo más pausado y con solo excelente de medio minuto por parte de Ellis. Con “The Leather Apron’s Scorn” sigue un poco la línea de la anterior canción, aunque quizá más oscura, sin tanto arte barroco pero con muchos matices y buena dosis a las cuatro cuerdas de Max Lavelle.

Seguimos con “How Very Dead” que es otra canción TBDM en estado puro, llena de agilidad, cambios y crudeza. Iniciamos el último tercio del disco con “The Wereworm’s Feast”, donde se postula otro solo al comienzo del tema, para presentarnos un corto rápido, enérgico, brutal, con riffs estilo melodeath sabor clásico y con un ritmo muy marcado. La penúltima canción “A Womb in Dark Chrysalis (Interlude)» es una tema acústico por parte de las seis cuerdas y con un ruido de fondo, angustioso, por así decirlo, como tiene que ser viniendo de los de Michigan. Otra vez recordando a esos que nos deleitaban grupos como In Flames en los noventa.

Y este pedazo de disco acaba con la apoteósica, “Dawn of Rats” comienzo jugueteando con el black metal, otro tema de corte pesado, sin dejar de lado su rapidez, pero diferente y esos riffs alargados y esa suciedad palpable en el ambiente. ¿Conclusión? Pedazo de disco.

The Black Dahlia Murder continúan con su estilo ágil, brutal, ese aire pútrido, ese estilo tan “recargado” pero a la vez tan técnico… Pero si es cierto que en general es un álbum no tan ultra rápido, un poco más grave o pesado, pero son ellos, lo mismo pero para mí, llevado a otro nivel, donde todo el grupo saca su mejor versión, y donde la presencia de Brandon Ellis, se nota al cien por cien. Yo, como fan, lo he disfrutado como nunca. No digo que hayan cambiado de estilo ni que hagan una cosa diferente. Los cambios son sutiles, pero se palpan en el ambiente, pero para bien. Quizá los que esperen esa tralla destructora de cerebros no les flipe tanto, pero es un excelente disco. Otro más a su colección. Por cierto, antes de acabar quiero aplaudir a nuestro paisano Juanjo Castellano Rosado, artífice de la espectacular portada de este excelente Verminous.

Dídac Olivé
Sobre Dídac Olivé 112 Artículos
Soy de esa generación que la “post-pubertad” lo pilló entre el metal primigenio (lo que llamamos ahora old school) y la nueva ola que fue el Nu metal, es decir, pasado mediados de los 90. Me encantan muchos estilos pero sobretodo el rock clásico y evidentemente el metal, este último es una forma de vida y encima me gusta desgranar y reconocer la riqueza de todos sus subgéneros. Uno ya tiene su edad (los mechones blancos en la barba no están por que sí) pero no me cierro para nada a grupos nuevos, eso sí, mientras haya fuerza y calidad, aunque hoy en día hay mucha. Como nacido justo entrados los ochenta también se incluye que soy un friki de cuidado (rol, videojuegos, Star Wars, pelis Gore, literatura fantástica y un largo etc.) vaya que toco de todo un poco. En resumen, espero contagiaros mi pasión metalhead a la vez que disfrutáis de mis aberrantes destripes.