Simon McBride – The Fighter

Nuestra Nota


8.5 / 10

Ficha técnica

Publicado el 27 de mayo de 2022
Discográfica: earMUSIC / Edel Group
 
Componentes:
Simon McBride – Voz, guitarra
Dave Marks – Bajo, teclados
Jon Finigann – Batería
Shannon Forest - Teclados

Temas

1. Don’t Dare (4:15)
2. Show Me How to Love (4:21)
3. Kingdoms (3:35)
4. The Fighter (4:20)
5. High Stakes (3:39)
6. Let Me Go (3:48)
7. 100 Days (3:21)
8. King of the Hill (3:53)
9. Just Takes Time (3:10)
10. Back to You (3:18)
11. Trouble (3:55)
12. The Stealer (4:25)

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Los que tuvimos el inmenso lujo de verle en directo en el Calella Rock todavía seguimos alucinados del poder y clase que posee este fenómeno de la naturaleza nacido en Belfast. No sé si es mejor cantante que guitarrista, y de verdad os digo que sus discos en estudio no terminan de reflejar lo que es este hombre sobre las tablas. Eso mismo pensaron Deep Purple pues se han hecho con sus servicios para sustituir (temporalmente) al gran Steve Morse.

Finalmente, el premio gordo se lo lleva Simon entrando en la lista de los inmensos guitarristas de Purple. Posiblemente este fichaje ha sido la mayor publicidad para este disco en solitario que vuelve a cumplir con creces. Quizá esta vez vaya a lo más directo, con temas muy cortos y con más ímpetu en la composición que en los lucimientos dactilares o en el indagar en el blues. Pasan los 12 temas como un suspiro y hay algunas piezas realmente buenas, todo en formato power trio, al estilo Hendrix, Robin Trower y tantos otros.

Personalmente me quedaría con “100 Days” con ese inicio tan puro de blues del delta, que le conecta con esas partes de Zeal & Ardor, pero que todo avanza hacia lo luminoso y pegadizo. El estribillo es genial y hay momentos con voces dobladas. No he escuchado toda su discografía, pero me atrevo a decir que es de lo mejor que ha compuesto nunca.

“The Fighter” es el tema que da título al disco y va en esa misma línea de buscar ese equilibrio entre las raíces y lo comercial, para todos los públicos. El riff es deudor de los Zeppelin y está hecho con maestría. Ha sido el claro single y ofrece todas las virtudes de McBride al que acompaña una excelente banda cargada de detalles técnicos y de un gran sonido.

El inicio curiosamente es más deudor de Led Zeppelin y ya te vislumbra que estamos ante una gran obra. Es una canción optimista y bien trabajada, pero se supera en la posterior “Show Me How to Love”, con un impresionante estribillo que se va intercalando con pasajes instrumentales en los que da rienda suelta a las seis cuerdas. Es puro feeling y consigue un single clarísimo y apto para todo tipo de públicos. Esta en directo es de esas que te deja con la boca abierta, y más si el resto del grupo clava los coros.

En “Kingdoms” estamos con vueltas de Zeppelin, pero ya adivinas que hay unas marcas evidentes de estilo propio. Aquí hay solo pirotécnico y muchos detalles de bajo con un inspirado Dave Marks. De todas formas, hay un solazo de puro shredder que puede recordarte a Steve Vai por momentos. La balada “Let Me Go” es uno de los más grandes lujos del disco y entiendo que los Purple le fichen puesto que podemos imaginar qué bien encajaría esta pieza en un nuevo disco de los de Roger Glover.

“High Stakes” es rockera y movida, con gancho y punch. Otro buen ejemplo de que lo que tiene entre manos. Ha sido single, pero para nada la destacaría como lo mejor de esta completa obra. En “King of the Hill” hay un acercamiento a Gary Moore más bluesy, especialmente en la entrada. Tema festivo con un excelente Jon Finigann tras las timbalas y un tema que apunta a blues, pero que agita bien la coctelera de estilos con los que juega.

En “Just Take Time” juega con volúmenes e intensidades. Basada en un riff principal marcado y con una gran línea vocal en la que el de Belfast derrocha actitud y clase. A destacar también el arrebato eléctrico de “The Stealer” con un deje a Saxon, y es que este señor ha estado en bandas de la NWOBHM. A pesar de parecernos un joven valor ya tiene más de 40… Otro gran solazo de salida para dar el cierre

Es en “Trouble” cuando hay el momento evocador sin caer en balada y tirando de alma blues comercial, con esos teclados añadido que le dan un cierto aire sureño a todo. Otra gran canción en un disco realmente logrado. El “Back to You” peca de dar vueltas sobre lo mismo, pero goza de grandes interludios guitarreros.

Posiblemente The Fighter sea el mejor disco de McBride, y eso que tiene de muy, muy buenos. Gran banda, muy buenas canciones y lucimiento total en voz y guitarra. Empezó a sus 16 años con Sweet Savage, banda menor de la NWOBHM y no ha perdido nunca el norte, siendo pura humildad. Ahora ya está con la consagración absoluta que es entrar en la familia Purple, pero más allá del fichaje, deberíais darle una oportunidad a su material en solitario, y especialmente a este The Fighter que nos ocupa.

Si Ian Gillan dijo que es uno de los tres mejores guitarristas del mundo, es por algo. Pero es que este hombre es también cantante, compositor y productor. Yo no veía algo similar desde Gary Moore (en cuanto a músico tan completo), otro norirlandés… Escuchadle y ya me diréis. Y si viene a vuestra ciudad a tocar… ¡ni lo dudéis!

Fotografía: Mark Hylands
Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1051 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.