Por qué no deberías robarles las fotos a los fotógrafos de conciertos

Desde que estamos metidos en este mundillo del periodismo underground, hemos escuchado quejas periódicas y constantes sobre el mismo tema: hay bandas, agencias o promotoras que tienen el costumbre de agenciarse fotos de conciertos y, bajo el pretexto de unos pretendidos derechos de imagen (que no son tales, porque las fotos tiradas en un concierto pertenecen legalmente a su autor), usarlas alegremente para sus propias promociones (muchas de ellas con ánimo de lucro) sin tan siquiera perdirlo ni etiquetar, recortando firmas y modificándolas a su antojo. Por supuesto, no son la mayoría de bandas las que actúan así, ni mucho menos, pero quién más quién menos en el colectivo fotográfico se ha encontrado con esta situación y se ha llevado más de un encontronazo.

Así que para hacer pedagogía sobre el tema, y para recordaros que los fotógrafos de conciertos también merecen ganarse algunos euros, porque su esfuerzo y dinero les cuesta, hemos querido recopilar las experiencias y la opiniones de algunos de ellos, colaboradores y/o amigos de esta casa.

Manuel Damea

Lamentablemente si, muy a menudo y cada vez que lo hacen pienso en los compañeros que viven casi exclusivamente de la fotografía. Yo no tengo esa “suerte” y molesta mucho ver como se aprovechan de ti, imagínate a los profesionales

Uno de los que más me ha dolido ha sido recientemente, además de ni pedir permiso, ni mencionar al autor, borrar la marca de agua y editar la foto cutremente, al ponerme en contacto con la banda ni se dignaron a contestarme, suelen responder a todos los comentarios, casualidad menos al mío y la foto sigue en su Instagram. La solución sería denunciar pero en los tiempos que corren no puedo ni quiero emprender ese camino por una foto (no me crucifiquéis foteros). La banda es Savage Messiah y su insta esta lleno de fotos del estilo, sin autor y editadas.

Cuando publico una foto en mis redes sociales doy por sentado que hay un alto porcentaje de posibilidades de que otra gente pueda utilizarla, no tengo mucho tiempo para hacer de policía y estar revisando cada día si me la roban, pero aceptable es cuando te enteras que la han utilizado para publicarla, al igual que yo, por sus redes sociales nombrando al autor o etiquetando, etc. Es la única situación en que me parece aceptable, lo inaceptable es que la utilicen comercialmente, que se apropien de ella como si fuera suya, y cuando la editan para borrar tu rastro ya es para mi un delito en toda regla, es como si me pongo a tocar un tema de la banda y digo que es mío, exactamente lo mismo.

Fui miembro de una banda hace años y por haberlo vivido podría decirte que para los músicos y bandas noveles puede existir algo de ignorancia, muchas veces han utilizado fotos mías y al ponerme en contacto con la banda no ha habido ningún problema en llegar a un acuerdo, pero una vez estás metido en este mundo y te interesa hacerte ver no me creo ni una de las excusas que te dicen al apropiarse de tu trabajo.

Como bien dices y por ponerte un ejemplo, el guitarra de Cradle of Filth se puso en contacto conmigo por que vio una foto de su actuación en el Rock Fest y le encantó, me felicitó por mi “trabajo” (muy irónico supongo) y me pidió si podía pasársela a mayor resolución y si tenia más. Yo encantado le comenté que tengo más y que si las quiere a máxima resolución y sin firma le paso presupuesto, y su respuesta fue que el nunca había pagado por fotos suyas. Muchos otros te las piden haciéndose los locos en el tema económico como si ellos también tocaran en directo por amor al arte.

Todas estas excusas las puedo entender de muchas bandas locales que no ganan ni para cubrir gastos por tocar en salas pequeñas y además a kilómetros de casa, pero no de bandas que están realizando giras europeas con mil y una fechas en salas grandes. Y si a eso le sumas la avaricia de muchos de los que llevan a las bandas, que te hacen firmar contratos donde si utilizas tus fotos para beneficio propio te pueden crujir.

Algo que siempre he pensado es gestionar los pases de otra manera, primero si una promotora reparte pases para fotógrafos, pedidos por medios de comunicación (que también ellos deberían tenerlo en cuenta) que sean para eso, fotógrafos, estar en el foso y ver a tu lado una persona que está con un móvil o directamente con un pase de foto ganado en un concurso es algo que la misma promotora debería prohibir. Vaya por delante que me considero un aprendiz y mi nivel no llega a la suela de los zapatos de los que suelen pisar los fosos, pero no entiendo que al ver una foto pésima hecha con un móvil y publicada en cualquier medio a los promotores no se les caigan los ojos y vean que no es muy buena publicidad para sus conciertos.

¿Regularizar? Como muchas otras profesiones, que hubiera normas o leyes creadas específicamente para conciertos por quien corresponda: promotores, salas y por supuesto fotógrafos para que trabajar en los fosos fuese más profesional. ¿Una licencia como los taxistas? No sé, pero seguro que ayudaría a profesionalizar algo que no se toma en serio. Podría ser la manera de cambiar la percepción de la mayoría de bandas, managers, dueños de salas, publico porque al contrario de lo que pueden creer este trabajo es duro, la imagen que tienen es de ocio y disfrute que entras gratis a hacer cuatro fotos y en primera fila.

Con una legislación los fotógrafos podrían tener algo donde agarrarse, a unas normas para la entrada al foso, además de para la seguridad es también su lugar de trabajo, al igual que está prohibido estar al otro lado de una barra si no eres camarero, por muy primo del cantante que seas. Aunque me temo que cuando pase esta situación las cosas pueden ir a peor, espero equivocarme.


Beto Lagarda

Pues este es un tema complejo y siempre huyo de polémicas. Lo primero que siempre intento analizar es la situación y el sujeto. En cuanto a la situación, me han cogido prestadas algunas de mis fotos para las redes sociales y no me ha importado en absoluto. Tengo el “honor” de haber sido “expoliado” por grandes nombres como Andreas Kisser (Sepultura), Phil Anselmo (Pantera, Down, Scour), Matt Heafy (Trivium), los thrashers Warbringer, Dark Funeral… pero lejos de molestarme, para mi es un placer y un orgullo.

Y con esto entro en el segundo de mis análisis. ¿Soy un fotógrafo profesional o un aficionado? Creo que en nuestra escena y en mis alrededores casi todos somos fotógrafos aficionados que disparan por placer y hobby. Casi nadie se gana ni ganará la vida con las fotos. Esto es una realidad que a la mayoría les molesta. A mi, me da igual. Disfruto como nadie en el foso y considero que si un artista del nivel de los anteriormente citados ha considerado una foto mía digna de ser compartida en sus círculos personales es un honor. Eso si, etiquetar al fotógrafo, aunque sea aficionado, es obligado.

Otro tema es cuando uno es un fotógrafo profesional que en el foso hay tirando a muy pocos. Estos no acostumbran a tener estos problemas, pues sus fotos son tan increíbles que los artistas ya saben que allí no pueden tomar prestado nada. 😛

Estos pensamientos me vienen a la cabeza porque comparo mi oficio real con mi oficio aficionado a las fotos. Yo tengo una empresa en el mundo de la construcción y el mantenimiento y sé lo que vale mi trabajo. Veo los “piratillas”, que hay a patadas, y veo que sus trabajos baratos acostumbran a ser un desastre, poco profesionales y chapucero. Yo como profesional no me rebajo al precio de los “piratillas” aunque a veces tenga clientes que me digan “es que fulanito me lo hace a mitad de precio”. A ver chicos, no obligo a nadie a venir a mi empresa, el que considere que mis servicios no valen lo que pido, que vayan a jugársela con el otro.

Y con esto aprovecho para darle la vuelta a la tortilla. Nos quejamos de que nos puedan robar fotos, pero, ¿quién de vosotros no se ha descargado un disco en mp3 para no pagar la suscripción de Spotify o Apple Music? ¿Quién de vosotros no compra discos en formato físico? ¿O quien no se descarga las series y las películas ilegalmente para no pagar un Netflix?

Cualquier tipo de “robo” acaba perjudicando a uno u otro.


Ray Molinari

Cada semana me encuentro con este tipo de problema. Para mi cualquier apropiación de una foto mía para sacar provecho económico es igual de flagrante. Aunque sea solo para anunciar un concierto, usar una foto como si fuera un póster, ya es usarla para sacar dinero sin pagar al autor. En mis casos, han sido tantos, que escoger uno me cuesta, pero por poner uno, una banda me vino a regalarme una copia de su CD por que aparecían fotos mías que no me pagaron ni preguntaron si podían ponerlas. Por suerte les fue mal y palmaron dinero. El karma, quizás. Lo que encuentro habitualmente con bandas que saben que has estado cubriendo su concierto, y te piden que les mandes las fotos gratis, muchas veces sin haber tenido nada que ver en que tu estuvieras haciendo fotos, y cuando les dices que no, normalmente se molestan mucho, incluso he recibido insultos. También hay bandas que llevando su propio fotógrafo, al que seguramente no paguen, piden las fotos a los otros fotógrafos que han cubierto su bolo, gratis evidentemente.

Hay bandas con millones de seguidores en sus redes sociales, que te roban (si, roban) fotos, y o te dicen que es promoción para ti ( cosa que no es cierto, la gente da me gusta por inercia, sin mirar si está o no está bien esa foto), o no te responden cuando les haces llegar una queja (siempre primero por privado), o simplemente te responden que estaban en la red. En mi caso, he llegado a borrar de mi página todas las fotos de un grupo para que no las pudieran usar. Lo de poner marca de agua tampoco les gusta, en cierta ocasión un músico me escribió un mensaje pidiendo que redujera mi marca de agua porque se veía mucho, cosa que me daba protagonismo para su gusto y la gente no solo lo vería a el. Pensad cualquier situación absurda, y nos habrá pasado a los fotógrafos en alguna ocasión. Otra cosa habitual, es coger las fotos porque alguien te habrá pagado y no vas a cobrar dos veces. Porque ellos no te van a pagar, que lo hagan otros y así los pueden robar tu trabajo. Saben que no todos medios pagan por ir a cubrir conciertos? Y aunque así fuera, ¿por qué lo que pagan otros les da permiso a coger nada a las bandas? Hacerlo sin preguntar ni pedir permiso, deja claro el respeto que nos tienen.

Solucionados mas bien pocos, por que si es en un post digital, quitan la foto y así no la pagan, y si es en formato físico, tipo dossier de promo, muchas veces no lo acabas sabiendo y no puedes denunciarlo. Lo habitual, cuando he solucionado cosas ha sido llegando a un acuerdo pactado del uso.

Me parece aceptable cualquier uso pactado. En mi caso, si se ponen en contacto conmigo para usar las fotos, depende el uso que le quieran dar, les digo las condiciones. No es lo mismo alguien con quien tengas ya un trato habitual, a una banda que no conoces personalmente. Pero todo se puede hablar. No es lo mismo un post en RRSS, que para un póster o un disco.

Lo que no me gusta es que recorten fotos, usen capturas de pantalla, borren la marca de agua, y demás mutilaciones de mi trabajo. Porque cuando hacen esto normalmente ni ha pedido permiso ni ha dado créditos de autor.

La gente hace estas cosas porque no respetan nuestro trabajo. Les gusta suficiente para usarlo, pero no para pagarlo. Las bandas se quejan si la gente piratea su música, y ellos hacen lo mismo con nuestras fotos. En mi caso, soy un gran consumidor de música en formato físico porque valoro el trabajo de las bandas. En mas de una ocasión comprando el disco después de un concierto, el grupo me ha pedido gratis las fotos mientras me cobraba el disco. Estoy de acuerdo que cobren su trabajo, es lo correcto. Pero pedir que regale el mío ya no.

Cada caso es diferente. Habrá que lo hacen por que no le dan valor al trabajo del fotógrafo, los habrá que lo hacen por tener la cara muy dura, los habrá que creen que como salen en la foto, pueden hacer lo que quieran con ella.

Siempre habrá alguien que regale su trabajo. Porque es amigo o fan del grupo, porque empieza, o por cualquier otro motivo. Con que las bandas que me piden las fotos gratis no se molestaran cuando les digo que tienen precio, a mí casi me serviría. Legalmente, es como lo de bajar música pirata, poco se puede hacer si solo son en RRSS, ya que lo borran y listos. Si aparecen en un formato físico ya tienen las de ganar.

Si las bandas preguntaran por el uso de las fotos, igual que a ellos se les pregunta para usar una canción en un anuncio o otro formato, se evitarían problemas. La solución práctica es poner una marca de agua que sea inevitable, pero les da igual. En mi caso, las bandas que no son conscientes (que la lista es larga y crece a cada semana casi) no las vuelvo a fotografiar y así me ahorro disgustos. Y insultos.


Carlos Oliver

Foto: Xavi Mercadé

Todo lo que se publica en internet es susceptible de ser manipulado, copiado y usado sin el permiso de su autor. Pasa con las películas, la música y, por supuesto también y mucho más fácilmente, con las fotografías. Como fotógrafo uno ha de ser consciente de que tipo de imágenes sube a la red, con que tratamiento y medidas implícitas de protección y autoría. Hay que hacer un balance sobre el riesgo y el tiempo que vas a perder en reclamar tus derechos en algunos casos y la visibilidad y el escaparate que pueden aportarte las redes sociales. Yo siempre intento que lo que muestro sea sólo un pequeño aperitivo de lo que pueda ofrecer  e incitar a que si a alguien le interesa esa u otras fotografías a mayor calidad contacte directamente conmigo y me escriba en privado.

Hay mucha gente (especialmente, bandas) que me piden fotos con él único reconocimiento de mencionarme como autor. Es el pan de casi cada día. Soy bastante (quizás demasiado) benevolente si las comparten desde mis redes sociales tal y como las publico, sin ningún tipo de alteración y desde donde han sido subidas. Evidentemente, si me piden el archivo les digo que eso conlleva una prestación económica, que puedo ofrecerles un producto de muchísima más calidad y les sugiero unos precios adaptados. El 95% de las veces, ahí se acaba la conversación. Pero algunas veces siguen interesados y se puede llegar a un acuerdo. Sólo por ese pequeño margen, vale la pena tener las ideas claras sobre cómo proceder. Sólo valorando tu trabajo permitirás que otros también lo valoren al mismo nivel. Tú puedes ser un gran profesional pero si no sabes venderte, estás perdido. A mí me han llegado a pedir fotos gratis bandas que han vendido millones de discos en su trayectoria y, por supuesto, un buen puñado de likes no me van a aportar absolutamente nada. Y luego, a lo mejor, hemos llegado a un acuerdo que nos ha beneficiado mutuamente incluso a largo plazo. Y ese es uno de los grandes males de muchos profesionales, porque de la apariencia no se vive, sino de la realidad. Más flagrante es cuando ni siquiera te piden la foto y ves que la han utilizado, sin mencionarte y quitando la marca de agua. Del mismo modo, intentas llegar a un acuerdo amistoso pero aquí el ‘mal’ ya ha sido realizado.

¿Por qué hemos llegado a esta situación? Me niego a creer (aunque a veces llego hasta dudarlo) que la modalidad del todo es gratis se haya instaurado tan a fondo en la sociedad que a veces alguien pueda llegar hasta a ofenderse cuando se le pide una contraprestación. Entiendo que hay bandas, medios o editoriales que comienzan o que no tienen recursos pero si verdaderamente quieren ser reconocidas deberían esforzarse y valorar más a otros profesionales que, cada uno desde su campo, lucha por llevar su trabajo hacia delante. Sólo de este modo saldremos, todos unidos, de la vulgaridad y de la mediocridad que se ha instaurado en nuestros días.

¿La solución?… Respeto e integridad. Y desde un punto de vista más funcional y práctico, cabría ofrecer una mayor información y, al mismo tiempo, facilitar y agilizar los trámites de denuncia y endurecer las penas que atenten contra los derechos de autor y la ley de propiedad  intelectual. Es tan fácil como entender que las fotos y sus derechos de explotación pertenecen SIEMPRE a los fotógrafos y, ante la duda o desconocimiento, preguntar antes de actuar.


Mario Olmos

Pues la verdad es que no me he encontrado mucho con este problema, no sé si es que soy muy malo o las bandas que hago fotos van sobradas de imágenes. Un par de bandas no dudaron en hacer pantallazos de la web, recortar y poner en sus RRSS, me etiquetaron y palabras de agradecimiento, no lo solucioné, sencillamente pasé… En otra ocasión un dueño de una imprenta no dudó en pedirme una foto en la que él salia con una banda, yo le pregunté sus tarifas para imprimir unas fotos y no dudó en pasarme la web con las tarifas, a lo que respondo con un mail con las mías, fue mano de santo.

Depende del uso que se le quiera dar a las fotos, si son para RRSS no permito que se modifique nada, si son para work art y pagando pueden hacer lo que quieran. Creo que la gente hace este tipo de cosas por absoluto desconocimiento de lo que supone la imagen, y el trabajo que hay detrás de ese momento. En la mayoría de casos es un absoluto pasotismo, «si está en la red, es gratis», en el resto de casos que son minoría, es que les da igual y tienen una absoluta falta de escrúpulos.

Básicamente, lo que se necesita es una educación al respecto del uso de imágenes propias y ajenas, del pagar por usar. El concepto de que si está en la red es gratis, es demasiado tentador. La solución es bien sencilla, publicar una única foto del evento en las RRSS y dirigir a la banda o al espectador a un mail para que si quiere ver mas imágenes pague por verlas. Hacer una web por suscripción simbólica (que ayudaría a pagar el alojamiento WEB) y un precio por descarga


Manuel Rubiales

Primero dar las gracias a Science of Noise por darnos a los fotógrafos la oportunidad de dar nuestras opiniones.

Por la parte que me toca no he tenido muchos casos de robo de imágenes, pero sí de manipulación de ellas.

Normalmente los músicos te piden permiso para usarlas, pero los hay que incluso les da por revelarlas a su gusto o borrar la marca de agua.

Yo pongo de ejemplo el caso de un grupo que justo al día siguiente de subirlas a mis redes, las pasaron a blanco y negro y las recortaron por donde les dio la gana. Les envíe un mensaje comentándoles que si yo he revelado las fotos en color es porque es lo que quería y que al menos me pidan permiso. Me sorprendió que encima se sintieron ofendidos, a mí no se me ocurriría cambiar estructuras o ecualización de un tema musical, creo que es lo mismo y parece que no se entiende.

Hay como siempre la disputa de la protección de imagen que es lo mismo que mi cara o mi foto. El músico siempre cree que es su imagen y tienen el poder de usarlas como quieran y yo creo que si te han dado permiso para entrar a realizar fotos y no hay cláusulas anteriores las fotos son del fotógrafo. Yo no pongo pegas que las compartan (más bien me gusta) o que las usen de cabeceras de redes, pero si las vas a usar como cartel, para discos o promo es de lógica que me pregunten antes y yo tenga la palabra de decirles si les cobro por ellas o se las regalo, al fin y al cabo es un trabajo.

Otra cosa es cuando te contrata la banda, el tema ya es algo diferente. Ellos ya tienen todo el derecho a hacer con ellas lo que quieran y si no hay nada escrito en el contrato que diga lo contrario yo también. Digo lo del contrato, porque hay veces que te piden que firmes que no publiques las imágenes por la causa que sea.

Me he encontrado (y muchas veces) que vas a realizar fotos a un grupo porque les conoces o te apetece, por el simple hecho de sacarles unas fotos para el recuerdo y te envían un mensaje diciendo que antes de subir una foto se las enseñes para decir cual puedes subir. Es algo que reconozco que llevo muy mal, no por decir que las fotos son mías sino que me siento como que no confían en mi elección de la mejor toma. Es normal que el que dispara ve un fotón y el músico se ve gordo, cara rara, etc.

Es como elegir la mejor foto de posado con siete músicos, es una misión imposible que entre ellos se pongan de acuerdo en la fotografía porque no miran el conjunto, miran solo su propia postura o cara y es cuando el fotógrafo (psicólogo, jeje) tiene que convencerles. Por esa regla hay veces que cuando me pasa siento ganas de dejarlo todo.

La visión que se suele tener de los fotógrafos de conciertos es que tienes la suerte de poder ir a muchos conciertos gratis y lo que no entienden es que hay un trabajo antes y después del concierto. Primero prepara todo el material, si no conoces al grupo, informarte un poco en vídeos para ver cómo se mueven y que iluminación suelen usar y lo más costoso, es ponerse a elegir las fotos y editarlas. Si quieres sumar horas es una jornada de trabajo como para decir que es solo disparar.

Para poder tener las cosas claras de la pertenencia de las imágenes captadas siempre tendremos disputas al no salir una ley (fácil de entender) que pueda claudicar este debate constante entre el fotógrafo y el fotografiado. Por mi parte ya no me como mucho el coco y quitando las imágenes de niños, todas las demás las publico y punto.


Irene Vernedas

Me acuerdo de cuando empecé a interesarme por la fotografía, solía pedirles ayuda a amigos para hacer mis proyectos a cambio de fotos gratuitas. El trato les parecía y me parecía bien, dado que yo aún estaba cursando mis asignaturas de fotografía y ellos se llevaban fotos más o menos buenas y podían usarlas a su antojo. Cuando quise profesionalizarme más en el tema empecé a hacer books a quien quisiera, para su uso personal por un precio ridículamente bajo.

Hice sesiones, claro que sí, pero nunca sabréis que fotos hice porque la mayoría cortaron la marca de agua al publicarlas. Hubo una  temporada que incluso dejé de poner la marca porque total, pa’ que, si la cortarían igualmente. Sentía que las horas que estaba haciendo y editando las fotos no servían para nada y cuando quise subir el precio (un poquitín, creo fueron como 5 euros) para que me saliera más rentable, los comentarios eran algo así como: “uf, por ese precio le pido a un amigo que me las haga gratis” o “¿y a mí, no me las harías gratis? Venga, que somos colegas” y no nos olvidemos del típico “¿Me haces una sesión de fotos, me maquillas y me peinas tú también?”.

Al final dejé de hacer las sesiones de los demás y empecé a hacer fotos de paisaje que fui guardando en una carpeta del ordenador hasta que casi tres años atrás, empecé con la fotografía de conciertos. Como hace relativamente poco que estoy metida en esto, no tengo muchas quejas. Claro que algún que otro grupo ha cortado mi marca de agua al colgarla en las redes y quiero pensar que va más en relación con la estética de la imagen que otra cosa (espero, vaya). De hecho, las bandas a las que he tenido el placer de fotografiar se han mostrado mucho más agradecidas por mi trabajo de lo que había sentido nunca, así que solo puedo dar las gracias por haberme devuelto la pasión por la fotografía que casi se me había ido a la mierda.


Willy

Creo que, quien más o quien menos, hemos pasado por esto de que nos cojan una foto de nuestras redes y la publiquen sin citar, la recorten, le pasen algún filtro de Instagram o todo a la vez. Si debatiéramos tod@s junt@s seguramente tendríamos distintas sensibilidades sobre el tema por lo que gracias por aportar una perspectiva amplia del tema.

Es importante decir que la mayoría de veces las bandas que han utilizado mis fotos lo han hecho de manera respetuosa y, como en muchas ocasiones, nos acordamos de aquell@s que no lo han sido tanto y es en ellos en los que voy a pensar mientras escribo. No voy a citar nombres ya que en la mayoría de casos lo hemos resuelto en privado y pienso que se ha entendido mi punto de vista.

Para mí cada caso no es igual. Para mí es importante la situación de cada grupo y los recursos que tiene y sobre todo cómo nos comuniquemos y sentir que la banda o la promotora van de cara. La palabra que mejor lo puede definir es que haya un equilibrio entre la banda o la promotora y yo. No sé, hay bandas que, a la que hacen un concierto o sacan un disco, se interesan porque te llegue o porque vayas a su bolo y promotoras que siempre te dan todas las facilidades hayan tres peticiones de acreditación o hayan veinte. Para mi todo esto importa.

Pero vamos al lío! Hay una banda con la que me han pasado unas cuantas aventuras. La primera fue después de publicar las fotos de un concierto en la redes con la marca de agua, uno de ellos se puso en contacto conmigo por si les podía pasar las fotos sin marca de agua para guardarlas de recuerdo. Se las pasé y al cabo de un rato las colgaron en sus redes. Yo que sé! Tanto te molesta mi marca de agua? Si las quieres para colgarlas en tus redes sociales no me cuentes que son para guardarlas en tu ordenador. Bueno, la segunda vez que me pide fotos de otro bolo le digo que lleguemos a un acuerdo que no será muy difícil. Me ofrece cambiar las fotos por merch. No es que haga el negocio del siglo pero acepto. Les paso las fotos y mi dirección de envío y tan amigos, al menos lo hemos hablado y los dos estamos de acuerdo. Pues al cabo de quince días le tengo que escribir que qué pasa con mi merch? Me dicen que se habían olvidado, que iban muy liados. Flipo y les hago un poco cruz y raya. Al cabo de un tiempo les volví a hacer fotos y ¿sabéis cuál fue la táctica? Se puso en contacto otra persona del grupo como si fuera la primera vez que me pedían algo. Aquí ya flipé y les expliqué lo que cuesta el material o que muchos de los conciertos los pago de mi bolsillo. Tuvo una respuesta comprensiva y creo que aquí ya quedo todo más entendido (no me compraron las fotos, claro está). La verdad es que si vuelven a tocar iré a verlos y que no guardo rencor, de hecho considero que tengo buen rollo con alguno de ellos. Fue mi primera experiencia y me lo tomo como aprendizaje.

Otra movida fue con una promotora. Después de que nos acreditaran a Science of Noise para que cubriera el concierto, hiciera las fotos y las publicásemos, me escriben para que les pase cuatro fotos que querían publicar en su web, así en plan exigencia, sabes? Si me entran mal ya no hago tanto el primo y le explico mis condiciones y me suelta que la mujer que había fotografiado es “su” artista y que los derechos de la fotografía son suyos, como representante. Entramos en unos debates sobre la propiedad intelectual que mira, en el bar con l@s amig@s vale, pero con un pavo que no conozco y por mail pues que quieres que te diga, me da pereza.

Otra anécdota fue en la presentación del disco de un veterano cantautor ex hardcoreta, en un teatro. Como estaba bastante enganchado a su aventura en solitario y a mi compañera también le gustaba compro dos entradas y vamos de público en primera fila, sin pedir acreditación ni nada. Yo soy incapaz de dejar la cámara en casa y me la llevé y saqué una foto bastante chula que colgué en redes con su marca de agua. Pues en un puñado de eventos de Facebook utilizó la foto, cortada, filtrada, sin que se viera la marca de agua, sin pedir, sin mencionar. Una amiga lo vio y me lo dijo rollo que guay que usa tu foto, ¿no? Le conté que ni permiso ni nada y ella le escribía en cada evento que esa foto era mía, jajajaja.

Yo no creo que sea demasiado quisquilloso, al final ni vivo, ni entra en mis planes sacar un euro con la fotografía pero sí que me mola que haya un poco de respeto entre bandas, promotoras, personal técnico y fotógraf@s. Por mi si yo cuelgo una foto de tu banda en redes sociales a baja resolución y con marca de agua puedes compartirla, guardártela e imprimírtela. No me molará mucho que la retoques o que no me cites si la compartes y no me molará NADA que la cortes para que no se vea la marca de agua. Si quieres algo más de la foto lo podemos hablar y seguro que llegamos a un acuerdo, siempre que no te pases de ranci@. Creo que es sencillo, yendo de cara las cosas deberían salir bien normalmente.

También como colectivo fotero creo que tenemos que asociarnos un poco y compartir más las experiencias. No digo que tod@s pongamos los mismos precios a las fotos pero si poner unos precios de mínimo para no perjudicar el trabajo del fotógraf@ profesional. Que hay mil circunstancias eh! Yo a mi colega no le cobro nada pobrete que en cada bolo y cada disco palma pasta, pero tenemos que hablarlo más. También con las bandas, habrá las que actúen con más mala fe pero habrá también las que piensan que como es un hobbie o como entramos al bolo de gratis ya estamos content@s, como la banda que llaman por primera vez para tocar en algún sitio o con alguien guay que seguramente pagaría por hacerlo… Tenemos que hacer pedagogía, sobre todo con nuestras bandas más cercanas, que conocemos o tenemos algún tipo de trato. Y, en casos determinados, también tenemos que retratarl@s (no digo fotografiarl@s) en redes sociales. Hacer público que nos pasa esto y que tal artista ha actuado así con algún@ de nosotr@s. Cada un@ después hará lo que crea pero yo si veo que tal fotógrafo ha tenido una movida con algún artista por el tema de las fotos y después me viene a mí, pues como mínimo ser consciente de lo que ha ocurrido previamente y actuar en consecuencia.

Y ya que me dejáis soltar la chapa pues decir que hay personas y colectivos que se han portado de lujo siempre conmigo. Ese festi que tiene el mismo trato contigo que con las bandas, esa banda que siempre que publica algo te busca para regalártelo o tantas otras personas que te piden las cosas de cara, bien, con ganas de entenderse y no de sacar tajada de donde no hay.

Avatar
Sobre Albert Vila 841 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.