Crónica y fotos del concierto de Nightwish + Beast in Black - Sant Jordi Club (Barcelona), 1 de diciembre de 2018

Nightwish convencen con un concierto emotivo e impecable en Barcelona

Datos del Concierto

Bandas:
Nightwish + Beast in Black
 
Fecha: 1 de diciembre de 2018
Lugar: Sant Jordi Club (Barcelona)
Promotora: Rock 'n Rock
Asistencia aproximada: 3500 personas

Fotos

Fotos por Silvia Diez

Un par de semanas después de que Slayer y compañía hicieran temblar la montaña de Montjuic y el Instituto Geológico Nacional alertara sobre movimientos sísmicos en la capital catalana, nos disponemos a acudir al mismo recinto esperando encontrarnos un paisaje similar al futuro de Terminator. Por suerte podemos confiar en los arquitectos y trabajadores que realizaron los recintos que coronan Barcelona, pues el Sant Jordi Club se encontraba en óptimas condiciones.

Ésta vez sin lluvia pero sí acompañados por un biruji que no llegaba a los diez grados de temperatura, llegamos a los alrededores del pabellón aproximadamente una hora antes de abrir las puertas, comprobando que ya había una considerable hilera de personas esperando la apertura de puertas.

A las 18h en punto abrieron puertas y pudimos acceder al recinto después de pasar por los pertinentes controles de seguridad comprobando que un enorme telón limitaba el aforo del recinto a tres cuartos de su capacidad, por lo que era de esperar que no se llenaría como días antes.

Beast in Black

Sin prisas fuimos cogiendo posiciones para ver que tal se las gastaban Beast In Black en directo, pues en su primer trabajo había temas que prometían. Justo en el momento que “Night Crawler” de Judas Priest empezó a sonar a mayor volumen y antes de finalizar el tema los finlandeses fueron cogiendo posiciones enlazaron con el tema homónimo que abre su álbum “Berserker” (2017). “Beast In Black” sonó potente aunque la voz de Yannis me sonó algo baja al principio, algo que se corrigió enseguida. Atte Palokangas, el batería, se mostró como un auténtico showman, malabarista y apisonadora durante la ejecución de los temas, rol que no dejó de lado en el tiempo que duró su actuación. Por desgracia el hecho de llevar los teclados y algunos coros pregrabados, y con esto me adelanto al resto de la crónica, no acabó de convencerme, ya que tratándose de un grupo que basa su sonido en el uso (a veces excesivo) de los teclados deberían de haber llevado a algún músico de apoyo para tal menester.

Enlazaron con “Eternal Fire”, su particular “The Final Coundown”, que funciona perfectamente en directo e hizo cantar a los presentes que ocupábamos ya la mitad del aforo preparado. El detalle que me llamó la atención durante todo el concierto fue la ausencia del cantante en todas las canciones durante los solos. Siguieron con “Blood of a Lion”, “The Fith Angel” y “Born Again” en la que no bajaron el nivel en ningún momento. Anton Kabanen ejercía de líder realizando las segundas voces, dando evidencias de poseer una potente voz. Con “Ghost in the Rain” Yannis solicitó al personal que encendieramos las linternas de los móviles para acompañar la balada, momento bajón a pesar de su buen hacer, ya que estábamos metidos de pleno en su particular Heavy Metal. A continuación anunciaron la canción loca de Beast In Black, así se encargó de presentarla Yannis, aunque yo la hubiera anunciado como el “No hay huevos” de una noche etílica. Aparecieron ataviados con unas gafas oscuras con una pantalla iluminada en las que aparecía el título “Crazy, Mad, Insane”. Como si de unos Kraftwerk se trataran realizaron la canción a modo de autómatas. Como comenté en la reseña del álbum, se convirtió en una fiesta, allí estábamos bailando como si fuera el Sónar.

Acabaron su hora de actuación con “Blind and Frozen” y “End of the World” para quitarnos la metafórica purpurina de la anterior canción.

Fue todo un detallazo el avisar que estarían firmando y posando para fotos una vez finalizara Nightwish. Pueden gustarnos más o menos, pero en majetes no los gana nadie, así que aprovechamos para llevarnos un recuerdo en el móvil.

Destacar la gran labor de Yannis a la voz, estuvo impecable durante todo el concierto, y la potencia a la batería y buen rollo que tuvo Atte. Desde aquí propongo que cambien a la bestia empuñando un hacha que ilustra su portada por una fotografía del rubio batería empuñando sus baquetas.

Set List:

Beast in Black
Eternal Fire
Blood of a Lion
The Fith Angel
Born Again
Ghost in the Rain
Crazy, Mad, Insane
Blind and Frozen
End of the World

Nightwish

Con tiempo suficiente para refrescar nuestras gargantas y liberar las vejigas, oculto tras un telón negro se preparó el escenario para los grandes protagonistas de la noche. Puntualmente a las 20:30h se apagaron las luces para dar paso a la intro “Swanheart” maravillosamente interpretada por Troy Donockley acompañado de su gaita y flautas empalmado con la potente “Dark Chest of Wonder” arropada por efectos de fuego y pirotécnia y un espectacular montaje audiovisual. Floor salió al escenario acaparando toda la atención demostrando que es digna heredera del legado de la banda. Tiene potencia vocal de sobra para luchar contra todas las incansables comparaciones.

Le siguió la tremenda “Wish I had an Angel” avisando que el nivel del concierto iba a estar muy alto en las dos horas previstas. Un imprevisto ataque de tos de Floor nos preocupó por unos segundos que parecieron eternizarse. Por suerte el agua en esta ocasión sí curó el mal.

El intenso nivel no bajó en ningún momento durante los siguientes “10th Man Down”, con una tremendo Marco Hietala al bajo y a las voces, y “Come cover me”. En ésta última la presencia de Troy con las flautas y a la segunda guitarra da más riqueza al tema. La compenetración y el buen ambiente entre los miembros de la banda es palpable. El menudo guitarrista Emppu Vuorinen es impecable en los solos, disfrutando de cada momento y compartiendo guiños y risas con el resto de los miembros, agradecimiento que le fue devuelto por parte de los presentes en más de una ocasión. El batería Kai Hahto, totalmente integrado en la familia Nightwish, es sólido y creativo. Siendo un más que digno sucesor de Jukka Nevalainen. Todo bajo la atenta mirada de Tuomas Holopainen, subido en su púlpito rodeado de teclados y ataviado con un sombrero de copa al más propio estilo Steampunk, se le ve hacer guiños y sonreír complaciente sin perder un ápice de concentración a la hora de realizar sus orquestaciones y complejos solos al teclado.

Gethsemane” es un placer a los sentidos, apoyada por las proyecciones de un bosque virtual en 3D, seguida de los paisajes en la delicada “Élan”. Sigo repitiéndome en destacar el trabajo de imagen y sonido, pero es impecable. “Sacraments of Wilderness” precedió la maravillosa “Dead’s Boy’s Poem”, soy un sentimental y ésta canción me sobrecoge. El ambiente creado fue espectacular, los pasajes recitados con voz infantil me ponen la piel de gallina y Floor derrocha voz.

Tocaron una adaptación de una canción tradicional, “Elvenjing”, en el cual todos los músicos acapararon el protagonismo mientras Floor desapareció del escenario. Sin pausa enlazaron con “Elvenpath” antes de seguir con la coreada y saltada “I Want my Tears Back” dejando el nivel altísimo para lo que quedaba a continuación. “Last Ride of the Day” continuó en el mundo de Imaginaerum (2011), época de mi desconexión con Anette al frente, aquí Floor le da mucha más personalidad y fuerza a la canción. Temazo.

El set list elegido se salió de los tópicos, así que puedo decir sin rubor que le puedo dar una patada a mi Top 5 previo al concierto, porque lo que nos estaban ofreciendo esta noche es un abanico de temazos que perduraran en la memoria de muchos de los presentes. Doy fe de ello pues mi hijo, que me acompañaba al concierto, no para de investigar en la discografía de los finlandeses basándose en el listado de canciones de esa noche.

The Carpenter” fue interpretada por Troy antes de empalmar con la siempre efectiva “The Kinslayer”. Al finalizar, Marco interactuó con el público, momento que aprovechó Tuomas para sacar una botella de vino y unas copas para brindar con Floor antes de iniciar “Devil & The Deep Dark Ocean”.

Nemo” delicadamente nos arropó a todos dándonos cuenta que por desgracia esto iba a acabar pero no sin antes achicharrarnos las pestañas con los efectos de fuego en “Slaying the Dreamer” antes de la obligada pausa precediendo los bises.

Para finalizar se marcaron un ESPECTACULAR “The Greatest Show on Earth” de 24 minutazos, en la que todos los integrantes sonaban a un nivel altísimo dando cuenta que ya nos encontrábamos casi en las dos horas de concierto sin bajar la intensidad. Por si eso fuera poco, festival de confeti y pirotécnia finalizando la fiesta con la grandísima “Ghost Love Score”.

Gran nivel de entrega provocando que las más de dos horas de espectáculo nos supieran a poco viendo la entrega de los finlandeses durante el concierto y la cara de satisfacción de mi hijo.

Antes de marchar aprovechamos para poder realizarnos unas fotografías con Beast In Black, derrochando simpatía. Sólo ver las caras del batería Atte daba ganas de invitarlo a unas cervezas.

Hablando de cervezas, dejaremos para otra ocasión la anécdota en la devolución y reembolso del importe de los vasos.

Gran noche en la que nos fuimos a dormir plenamente satisfechos con lo vivido.

Set List:

Swanheart.
Dark Chest of Wonder.
Wish I had an Angel
10th Man Down.
Come Cover Me.
Gethsemane.
Élan.
Sacrament of Wilderness.
Dead Boy’s Poem.
Elvenjing / Elvenpath.
I Want My Tears Back.
Last Ride of the Day.
The Carpenter.
The Kinslayer.
Devil & the Deep Dark Ocean.
Nemo.
Slaying the Dreamer.
The Greatest Show on Earth.
Ghost Love Score.

Salud y Heavy Metal.

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Abel Marín

Músico frustrado, escritor bloguero ocasional y amante del metal en su variedad de estilos. Vivo con la esperanza de poder llegar a viejo acudiendo a salas de conciertos y festivales. Sí los rockeros van al infierno, que me guarden sitio y una cervecita.

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