Megadeth – Cryptic Writings: 25 años del fin de la etapa gloriosa de la banda

Ficha técnica

Publicado el 17 de junio de 1997
Discográfica: Capitol Records
 
Componentes:
Dave Mustaine - Voz, guitarra
Marty Friedman - Guitarra
David Ellefson - Bajo
Nick Menza - Batería

Temas

1. Trust (5:11)
2. Almost Honest (4:03)
3. Use the Man (4:36)
4. Mastermind (3:46)
5. The Disintegrators (2:50)
6. I'll Get Even (4:24)
7. Sin (3:08)
8. A Secret Place (5:25)
9. Have Cool, Will Travel (3:26)
10. She-Wolf (3:38)
11. Vortex (3:39)
12. FFF (2:40)

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Podemos ver el Crytpic Writings de Megadeth como su último gran disco… o también como el inicio del declive. El grupo seguía la estela de su aclamado Youthanasia (el disco casi perfecto en el momento perfecto), pero ya habían pasado más de tres años desde entonces… y también hubo algunas otras cosas importantes que, en un principio, jugaron a favor de las huestes de Mustaine.

La rivalidad con Metallica era absoluta en esa época de vacas gordas para el pelirrojo, y claro, Hetfield y los suyos habían sacado Load un año antes, con los cortes de pelo, el rímel y un bajonazo importante en cuanto a contundencia y… claro, Mustaine quedaba como el gran salvador del thrash metal a pesar de que Cryptic Writings estaba más cercano al hard rock que a otra cosa. ¡Pero él no se cortaba el pelo! Y en las entrevistas que daba de promoción estaba realmente inspirado: “¿Qué me queda por hacer? Mezclar semen y sangre y hacer una portada, supongo…” (aquí estuvo realmente brillante azotando el culo de Ulrich).

Pero todo eso era un espejismo, y a pesar de que el disco de Megadeth mantiene el tipo, aporta un par de clásicos estelares, se mantienen como grupo y hay muy buenos momentos… traspasan líneas rojas, experimentan y apuntan hacia algo que se aleja mucho de lo que había sido Megadeth. Todas estas sensaciones se harán carne en el siguiente Risk, un disco que ya sabían que sería un fracaso, pero aun así lo editaron.

El disco

La obra iba a titularse Needles and Pins, aunque afortunadamente optaron por el título por el que le conocemos con esas referencias al voodoo de la bonita portada. «Trust» es gloria bendita y uno de los mejores singles de toda la carrera de Megadeth. Mantiene la calidad de lo mejor de Countdown to Extinction y del Youthanasia, quedando ese equilibrio excelso entre caña contenida y melodía en el estribillo. El riff es marca de la casa, Mustaine canta con toda la garra y gancho, y está genial en las dobles voces. Hay unos arreglos orquestados que irán ganando terrenos en posteriores temas y hay también ese parón atmosférico con el punteado de Friedman.

La otra imprescindible es “She-Wolf”, con ese inicio desnudo dejando a Dave solo a voz y guitarra para que luego se sume el resto, destacando la gran pegada de Nick Menza. Todo el tema avanza para explotar en un estribillo casi perfecto. Aquí Megadeth demostraban que estaban todavía para poder sentar cátedra y lucir músculo thrash. Y lo mejor de esta pieza es ese final guitarrero con twin guitars, tan original en el que los dos hachas del grupo se lucen. Recuerdo ese final del “She-Wolf” como uno de los momentos más espectaculares de esos conciertos.

Hay que reconocerle muchos méritos a la labor de producción de Dan Huff, habiendo prescindido de su habitual Max Norman tras los controles. Uno de los singles es el “Use the Man” que llega tras un fragmento de “Needles and Pins”. Aparece Mustaine cantando y rasgando la acústica dando el protagonismo total a letras y al lucimiento de un Dave, que realmente logra cotas de calidad muy destacadas. Es un tema muy desnudo a pesar de electrificarse, pero era de lo más accesible que habían hecho desde “A tout le Monde”. Eso a pesar del acelerón final que gasta el tema, llegando a la comercialidad y clarividencia de “Angry Again”.

Obviamente hay momentos menos inspirados como los de “Mastermind”, en la que juegan con voces distorsionadas, ganando protagonismo el sabio bajo de David Ellefson y especialmente en los juegos de guitarras en el solo, pero poco más. Mucho mejor le sienta al disco la velocidad de un “The Desintegrators”, en otro ejercicio vocal muy logrado y con la dupla MenzaEllefson demostrando que para muchos es la mejor base rítmica que tuvo nunca Megadeth.

“I’ll Get Even” ya da pistas de que la oscuridad y la melodía son el camino del próximo disco. Llegó a ser tocada algunas veces en directo. Me tiran más los medios tiempos pesados como “Sin” en la que vuelve Friedman a demostrar sus dotes dactilares. “A Secret Place” es algo larga y las guitarras tienen detallitos que parecen por momento sitares, dando un toque exótico al tema, que no le sienta nada mal. Da amplitud sónica al trabajo general.

Bajo al 11 en “Have Cool, Will Travel”, totalmente intrascendente, que por momentos parece una banda sonora de una road movie, aunque luego las cosas se van amueblando con cierta gracia. Tema que era carne de cara B y bonus track.

Afortunadamente el álbum tiene un gran final con ese “Vortex”, muy técnica y entonada, a la vez que deudora con su pasado thrasher. Hay allí un gran riff y mucha calidad, pues al fin y al cabo, es lo que el fan espera de un grupo como Megadeth. Finalizan con ese gran momento que es “FFF” que vendría a ser “Fight for Freedom”, y es una especie de remake de “Motorbreath”, que les queda genial y que en directo les dio mucho juego. Megadeth clásico para recordarnos quienes eran y de dónde venían.

Veredicto

Si os digo la verdad… me gustan Risk (y mira que es jodido eso) y The World Needs a Hero. Y es a partir de entonces cuando para un servidor Megadeth se instala en la intrascendencia más absoluta. Pasaron a ser un proyecto en solitario de Mustaine con nombres de músicos emergentes, discos desorientados y con directos que no pasan del aprobado.

Afortunadamente tuve la suerte de poderles ver en esa gira, justo en el Doctor Music de Escalarre, presentando Cryptic Writings. Allí tocaron hasta seis temas de este trabajo y quedé realmente contento, especialmente con “FFF” y su presentación como una perorata sobre el heavy metal. Visto con perspectiva le quedó un poquito DeMaio. Nofx salieron después y se mofaron del speech del pelirrojo.

Desgraciadamente Menza tendría que abandonar la posterior gira por problemas médicos, siendo sustituido por un tipo muy querido y brillante como Jimmy DeGrasso. Con ese cambio terminaba definitivamente la era de gloria de la formación más admirada y valorada (y a la vez duradera) de todas las que tuvo Mustaine a su lado. Cryptic Writings siempre será un disco infravalorado.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1043 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.