Marillion – Script for a Jester’s Tear (Deluxe Edition)

Ficha técnica

Publicado el 3 de abril de 2020 (esta re-edición) / 1 de marzo de 1983 (edición original)
Discográfica: Parlophone Records / Warner Music
 
Componentes:
Derek Dick “Fish” - Voz
Steve Rothery - Guitarra
Pete Trewavas - Bajo
Mark Kelly - Teclados
Mick Pointer - Batería, percusión

Temas

Disco 1: Script for a Jester’s Tear (2020 Stereo Remix)
1. Script for a Jester’s Tear (8:42)
2. He Knows You Know (5:23)
3. The Web (8:50)
4. Garden Party (7:20)
5. Chelsea Monday (8:17)
6. Forgotten Sons (8:23)

Disco 2: Market Square Heroes EP (2020 Stereo Remix)
1. Market Square Heroes (4:16)
2. Three Boats Down From the Candy (4:30)
3. Grendel (17:17)
4. Bonus Track: Charting the Single (2020 Remaster) (4:52)

Disco 3: Live at the Marquee Club, London (29/12/1982)
1. Garden Party (8:46)
2. Three Boats Down From the Candy (5:24)
3. Grendel (19:24)
4. Chelsea Monday (9:14)
5. He Knows, You Know (5:31)

Disco 4: Live at the Marquee Club, London (29/12/1982)
1. The Web (11:23)
2. Script for a Jester’s Tear (9:35)
3. Forgotten Sons (11:25)
4. Market Square Heroes (5:27)
5. Margaret (6:43)

Disco 5: Blu-ray
- Documentary: Sackcloth and Greasepaint - The Story of Script for a Jester’s Tear (93:00)
- Recital of the Script: Live at the Hammersmith Odeon – 18th April 1983 (81:00)
- Script for a Jester’s Tear (2020 Remix) - 5.1 Audio Version
- Market Square Heroes EP (2020 Remix)
- Live at the Marquee Club – 29th December 1982
- Promo Videos: "Market Square Heroes", "He Knows, You Know", "Garden Party" & Live at the Marquee Club 1982

Multimedia



Escucha y compra

Este disco en Amazon: Marillion – Script for a Jester’s Tear (Deluxe Edition)
Todos los discos de Marillion en Amazon


Aún recuerdo, como si fuera ayer, la primera vez que tuve este vinilo entre mis manos…

En mi neófita etapa de formación musical ocasionalmente compraba recopilatorios que incluían temas de varios artistas, más que nada para ampliar mi espectro gustativo. En uno de estos compendios promocionales, concretamente el dedicado al festival Reading Rock de 1982, descubrí a los indispensables Marillion. Ese nombre inspirado en unos textos narrativos de J.R.R. Tolkien y las dos extrañas pero adictivas piezas en directo (“He Knows You Know” y “Three Boats Down From the Candy”) deudoras de un estilo que en aquel momento ignoraba, el rock sinfónico o progresivo, captaron mi absoluta atención. Por suerte, pude saciar mi reciente inquietud sonora gracias a un representativo surtido de elepés de dicho género que un querido primo me cedió gustosamente. Y en medio de todos esos plásticos de Genesis, Jethro Tull, Camel y Alan Parsons Project apareció el Script for a Jester’s Tear (1983) que, inesperadamente y para certificar un probable destino preestablecido, se convirtió en un desinteresado regalo de mi familiar. Ya cautivado por la pintoresca carátula, las preliminares audiciones del cancionero encerrado en este debut superaron considerablemente mis ilusionantes expectativas. Quedé tan prendado que lo escuché de todas las maneras posibles: de cabo a rabo, por indistinta cara o, a menudo, escogiendo un determinado punto de sus surcos. En cualquier instante me dejaba llevar por la impresionante composición que da título al álbum, recuperaba el single que ya conocía, me recluía en el entramado de “The Web”, vibraba con el sarcástico himno de la fiesta campestre, era absorbido por la melancolía de “Chelsea Monday” o recorría el oscilante trayecto de la demoledora “Forgotten Sons”. El inicio de un idilio prácticamente incondicional.

Pero este artículo no versa sobre las grandes virtudes o los pocos defectos de esta seminal obra sino del contenido, condensado en cuatro CD’s y un Blu-ray, de su actual suntuosa edición. De entrada y sin rodeos, es un producto primordialmente dirigido al colectivo de seguidores acérrimos aunque también puede ser una buena adquisición para los melómanos que no tengan ninguno de estos formatos. Se podría decir que, tanto visual como musicalmente, es una retrospectiva bastante completa (las demos o tomas en vivo que faltan ya vieron la luz anteriormente) a un precio de venta suficientemente ajustado.

¿Qué es lo más jugoso para el fan, como yo, de la banda? Por un lado, el concierto inédito grabado el 29 de diciembre de 1982 en el histórico Marquee Club de Londres, insertado en los compactos tres y cuatro. Por otra parte, evidentemente, el documental Sackcloth and Greasepaint que, mediante las declaraciones de sus principales protagonistas, repasa todos los pormenores de la gestación de este disco. Con opiniones y valoraciones harto sinceras de tres ex miembros del conjunto (el fundador y batería Mick Pointer, el fugaz bajista Diz Minnit y el carismático e histriónico vocalista Derek Dick “Fish”), de los permanentes Steve Rothery, Mark Kelly y Pete Trewavas, y del ilustrador Mark Wilkinson. Y, finalmente, el atractivo libro encartado en la cajita, repleto de instantáneas vintage, artwork, letras, redactados externos y los esenciales créditos.

El resto del material no me sobra pero tampoco me quita el sueño. Especialmente porque nunca he tenido debilidad por las remezclas de registros originales. Por poner un símil, soy de los que piensa que las fotografías no deberían ser retocadas.

Termino con unas acotaciones para los indecisos:

  • Este es el quinto lanzamiento de una serie de ocho re-ediciones de lujo de los trabajos que Marillion realizó bajo el sello EMI durante el periodo 1982-1995. Hasta el día de hoy, tres de la época primigenia (Misplaced Childhood, Clutching at Straws y el aquí comentado Script for a Jester’s Tear) y un par de los años con el cantante Steve Hogarth (Brave y Afraid of Sunlight).
  • Hay un número de copias, prioritariamente las encargadas por adelantado en las páginas web del grupo o del fornido escocés Fish, que vienen firmadas por los implicados.
  • Y, por supuesto, son referencias de tirada muy limitada.

Siempre recordaré, como si fuera ayer, la primera vez que tuve entre mis manos este cofre de coleccionista porque me llegó, milagrosamente, en pleno confinamiento por culpa de la infausta pandemia del Covid-19.