Mägo de Oz – Alicia en el Metalverso

Nuestra Nota


7 / 10

Ficha técnica

Publicado el 26 de enero de 2024
Discográfica: Warner Music Spain
 
Componentes:
Rafa Blas - Voz
Jorge Salán - Guitarra
Víctor de Andrés - Guitarra
Fernando Mainer - Bajo
Txus di Fellatio - Batería
Carlos Prieto "Mohamed" - Violín
Francesco Antonelli - Teclados
Josema Pizarro - Flautas, pitos

Temas

1. Alicia en el Metalverso (12:01)
2. El sombrerero loco (4:30)
3. El Metalverso (4:55)
4. Seremos huracán (4:56)
5. Como un susurro (6:23)
6. Luna de sangre (5:36)
7. Somos hijos del rock (3:46)
8. Por si un día te pierdes (4:58)
9. La voz de los valientes (7:47)

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Odiados y amados a partes iguales, el grupo de rock hispano más importante de la historia están de vuelta con su ¿14? disco de estudio. 14 ya.

Como sabéis, los cambios suelen estar a la orden del día en la cabeza de Txus di Fellatio. En esta ocasión tenemos nuevo cantante en la figura de Rafa Blas, tras el despido impresentble de Zeta y la huída de Patricia. A las seis cuerdas sigue de Andrés y recuperamos a mi idolatrado Salán, al que considero uno de los mejores guitarristas de rock europeos de la actualidad. Antonelli se suma a los teclados y el resto sigue igual. Nada mal el line up, especialmente si tenemos en mente como era aquél del principio. Es evidente que, excepto en la batería, el upgrade del grupo ha sido tremendo. Es lo que tiene la fama y los euros…

Luego tenemos una ristra de colaboradores interesante. Isra Ramos (ex Avalanch) canta en «Luna de Sangre». Carlos Escobedo (Sôber) lo hace en «Seremos Huracán». Diego Palacio, el ex Mägo Manuel Seoane, o Diva Satánica son otros ilustres invitados.

Alicia en el Metalverso (2024) no es un disco largo. En total son 9 temas y, después desde muchos años (diría que desde finales de los 90 con La Leyenda de la Mancha (1998)), no es doble. Pero sí ha evolucionado. Escuchado bien el disco, diría que es más heavy, más metalero. Obviamente tiene sus violines, flautas y pitos y partes folk, pero en general el plástico tiene una potencia que hace años perdieron. O dejaron. El sonido no es solamente más metalero, es también más moderno, acorde con el metal de este siglo XXI pero sin perder sus señas de identidad.

En esta ocasión, di Fellatio nos relata la historia de Alicia, una chica transgénero y lo que cuenta a su psicólogo, adentrándose en el País del Metalverso. Bullying, anorexia, ciber acoso, y miedo son algunos de los problemas con los que lucha Alicia. Con la ayuda de su amigo El Sombrerero Loco, un vagabundo sin hogar, conoce a extraños personajes como La Reina Roja, una famosa youtuber que ejerce su dictadura en las redes de Internet. Pero vamos a las cancines, que supongo que es lo que os interesa.

Empezamos con el homónimo, «Alicia en el Metalverso», y si, en general, nos tenían acostumbrados a empezar a piñón, aquí la cosa cambia. Son 12 minutos de declaración de intenciones, de hacernos entender que esto no es lo de siempre, a pesar de tener los elementos que les ha hecho grandes (eso sí, algunos más escondidos que otros). Me viene a la cabeza «Astaroth», para que os hagáis una idea del estilo de canción que es. Es uno de los temas en los que creo que más se nota el upgrade instrumental que el grupo viene experimentando desde hace años. Nada típico para abrir. El segundo corte, «El sombrero loco» ya lo habíamos escuchado. La intro cantada en inglés por una dama empieza, también, a dejar las cosas claras, pero cuando empieza la carga la cosa mejora. Algo en la melodía vocal me suena, y el estribillo es Mägo 100%. Triunfará en directo. Acabamos el primer trío con «El Metalverso» y su punteo/solo inicial, que me juego el cuello a que es de Salán. Luego empieza la carga a «doble bombo» (sí, las comillas están puestas con toda intención). La melodía vocal es de las mejores del disco y, sin embargo, quizá necesites más de una escucha para que el tema te empape.

El segundo bloque empieza con otra conocida, «Seremos huracán», y su grito contra el bullying. Vuelve a ser Mägo 100% con lo que ello implica: melodía, comercialidad, facilidad de escucha, un estribillo enorme pero esta vez con unas guitarras muy buenas. Creo que no es sorpresa si digo que el dueto a las seis cuerdas de la actual formación es de muy altos vuelos, pero al ser del grupo que es, el hate estará servido. Bajamos el ritmo con «Como un susurro», la balada del disco. Estoy en un punto de mi vida en que las baladas, si no voy directamente a buscarlas, me cansan, y esta vez no es una excepción. Ojo, no es mala para nada, y Blas demuestra unas capacidad tremendas, pero… Llegamos al 66% con «Luna de sangre» e Isra Ramos a la voz principal y me juego el cuello que a parte de la composición. Es, con mucha diferencia, el más alejado al estilo del grupo/disco y, por supuesto, trae a aquellos Avalanch a la memoria. Es un muy buen tema pero que no pega en el disco.

Va, que encaramos la recta final. «Somos hijos del rock» me da que quiere enlazar con los primerísimos Mägo, con los de Juanma a la voz, aunque evidentemente con todas las florituras que el grupo ha ido cogiendo con las decadas. Es un tema muy hímnico, muy Judas de los 80 y su «United» sin tener absolutamente nada que ver musicalmente. Como su antecesora, no me pega ni con el disco ni con el grupo. «Por si un día te pierdes» me ha transportado al 98 y su La Leyenda de la Mancha. Con un tempo de nuevo muy moderado, demasiado para mi gusto, seguramente sea el tema más folk del disco. Tampoco me hace mucho tilín. Algo diferente es el último tema, «La voz de los valientes», que tras una intro casi a capella, la potencia sí está presente. El tema va a más a medida que el metraje avanza y el estribillo vuelve a ser muy bueno. Las guitarras marcan la calidad ejecutiva que tienen los madrileños y por ahí me parece descubrir a Vivaldi (ojito, eh?!). En definitiva, casi 8 minutos de lo mejorcito del disco. Gran final.

Como conclusión diré que me ha desconcertado, y no sé si es bueno o malo. Diría que bueno, porque la evolución es siempre positiva y necesaria. Como decía al principio, nos encontramos a un grupo mucho más heavy, más potente y diferente. Si bien su anterior lanzamiento me hizo enrojecer de vergüenza, este no. Puede gustarme más o menos, pero valoro el esfuerzo de querer ir un paso más allá de no anclarse tanto a sus raíces, aún sin perderlas.

Rafa Blas es un cantante potente, que pega mucho con el grupo. ¿Mejor que Zeta? A mi su voz me gusta más y, también, me recuerda más a la de Jose, pero no me atrevo decir categóricamente quién está por encima.

Me quedé en los Mägo que acabaron en el Gaia (2003). Posteriormente he escuchado los temas, claro, pero como álbum solamente rescataría Ira Dei (2019). A este podría rescatarlo también, aunque este nuevo sonido me ha desconcertado.

Quien me haya leído ya sabe mi antipatía por el batería madrileño, pero al César lo que es del César. Sabe llevar el grupo, su sonido y su esencia muy bien, así que no puedo más que aplaudirle por ese atrevimiento.

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 392 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.