Las 5+1 mejores canciones de L7 según… Rubén de Haro

Nacida en Los Ángeles en 1985, L7 irrumpió en la escena musical con un sonido crudo y enérgico que las posicionó como una de las bandas pioneras del grunge y el rock alternativo. Combinando elementos del punk rock con influencias del hardcore y algo de metal, crearon un estilo distintivo que las diferenciaba de sus contemporáneas. Sus letras, cargadas de actitud y sarcasmo, abordaban temas como la rebeldía, el empoderamiento femenino y la crítica social, lo que caló en una audiencia que buscaba una alternativa, con sentido y diferente, al rock convencional.

L7 no solo destacó por su música, sino también por su actitud desafiante y su imagen rebelde. Su presencia escénica electrizante y su estilo rompedor las convirtieron en íconos del rock alternativo, desafiando las normas de género y empoderando a las mujeres en la escena musical.

A pesar de que han pasado ya varias décadas desde su génesis, y que desde entonces la cosa ha mejorado algo –casi a todos los niveles–, L7 sigue siendo una banda icónica. Su música ha trascendido el tiempo, inspirando a nuevas generaciones. Su legado como pioneras del grunge y el rock alternativo las posiciona como una de las bandas más importantes de la historia del rock.

Es importante destacar que L7 fueron pioneras en reclamar su presencia en un mundo machista como el de la música. En una época dominada por bandas masculinas, cuatro jóvenes irrumpieron con una energía y actitud que desafió los estereotipos de género y abrió el camino para que otras mujeres se atrevieran a ocupar un lugar en la escena musical. Su legado no solo se limita a su música, sino también a su papel como activistas e inspiradoras para las mujeres que buscan hacerse un hueco en un mundo dominado por hombres.

En breve, el próximo 22 de junio, podremos ver a esas cuatro leyendas que responden a los nombres de Donita Sparks (voz, guitarra), Suzi Gardner (guitarra), Jennifer Finch (bajo) y Demetra Plakas (batería) actuando en la sala Wolf de Barcelona, donde interpretarán su célebre Bricks Are Heavy (1992) íntegramente. No os perdáis la oportunidad de presenciar en directo a estas estrellas, leyendas, diosas.

«Shove»

Álbum: Smell the Magic (1990)
Discográfica: Sub Pop Records
Autoras: Donita Sparks y Suzi Gardner

«Shove», el tema con el que se abre Smell the Magic, no es solo una canción, es una declaración de principios. Con un riff de guitarra que se impone desde los primeros acordes, establece un precedente de fuerza y determinación. En una época donde el rock estaba saturado de artificios glamurosos –Mötley Crüe, Poison, Warrant–, L7 irrumpió en la escena con una crudeza que desafiaba las normas establecidas, ofreciendo una alternativa visceral y auténtica.

La música de L7, y en particular «Shove», se convirtió en un símbolo de empoderamiento. La voz rasgada y la guitarra con tintes de blues no solo crean una atmósfera de rebeldía, sino que también invitan a la reflexión sobre el papel de la mujer en la sociedad y en la industria musical. La canción es un claro himno de autoafirmación, una llamado a tomar el control y a no ceder ante las presiones externas.

Más allá de su contenido lírico, «Shove» fue, es y será un claro ejemplo de la lucha por la igualdad y la justicia. Su influencia se extiende a movimientos como el Riot Grrrl y el grunge, pero su legado trasciende géneros y épocas. La canción sigue siendo un recordatorio potente de que la música puede ser una herramienta de cambio, un medio para expresar descontento y aspiraciones.

Es, en definitiva, más que una canción: es un manifiesto de resistencia, una obra que captura el espíritu de una generación dispuesta a empujar los límites y a hacerse oír en un mundo que a menudo intenta silenciar sus voces.


«Shitlist»

Álbum: Bricks Are Heavy (1992)
Discográfica: Slash Records
Autora: Donita Sparks

«Shitlist», el enérgico décimo corte de su álbum Bricks Are Heavy, es una pieza que encapsula la esencia del grunge con una actitud desenfrenada y un sonido crudo y directo, muy directo. Este tema destaca por su naturaleza rebelde y su capacidad para canalizar la ira y el descontento a través de riffs contundentes y unaz voces desgarradoras.

En el contexto del álbum, «Shitlist» contribuye a la atmósfera densa y oscura que caracteriza a Bricks Are Heavy, un trabajo que ha sido descrito como agresivo, enérgico y sarcástico. La canción es un reflejo de la actitud desafiante y la autenticidad que L7 aportó al movimiento grunge, diferenciándose de sus contemporáneos por su enfoque directo y sin concesiones.

La presencia y carisma de L7 en este álbum son raros para el movimiento grunge del que formaban parte, y cada canción, incluida «Shitlist», es un deleite, incluso si no todas las canciones funcionan completamente. La canción se mantiene como un himno de angustia y una actitud despreocupada que tanto antaño como hoy en día sigue siendo relevante.

Pero la canción no solo es reconocida por su lugar en el álbum de marras, sino también por su icónica inclusión en la película de Oliver Stone, Natural Born Killers (1994). La canción se convierte en el telón de fondo de una de las escenas más memorables del film, donde los personajes Mickey Knox, interpretado por Woody Harrelson, y Mallory Knox, interpretada por Juliette Lewis, desatan una violenta paliza en un bar de carretera. La energía desafiante de «Shitlist» complementa perfectamente la intensidad y la naturaleza caótica de la escena, amplificando la sensación de anarquía y la crítica social que impregna la película.

La canción, con su ritmo implacable y su actitud combativa, no solo acompaña la acción en pantalla, sino que también se entrelaza con el mensaje de la película, sirviendo como una extensión de la narrativa y la psique de los personajes. «Shitlist» y Natural Born Killers se convierten en un paralelo de expresión artística, donde la música y el cine se unen para explorar los límites de la sociedad y la cultura popular.

Además de su memorable «aparición» en Natural Born Killers, L7 también dejó su huella en otra producción cinematográfica de 1994, la película de culto Serial Mom de John Waters. En esta cinta, las integrantes de L7 aparecen bajo el pseudónimo de Camel Lips, mientras interpretan en directo «Gas Chamber». Este tema no solo fue escrito por L7 para la banda sonora de la película, sino que también contó con la colaboración en la letra del propio Waters, un detalle que subraya la sinergia creativa entre la banda y el icónico director.

«Shitlist» trasciende su papel en el álbum de L7 para convertirse en un elemento definitorio de una escena que ha quedado grabada en la historia del cine, demostrando cómo una canción –que captura el espíritu combativo de una banda que no tenía miedo de expresar su furia y enfrentarse a las convenciones– puede intensificar y dar forma a la visión de un director y al impacto emocional de una película.


«Andres»

Álbum: Hungry for Stink (1994)
Discográfica: Slash Records / Reprise Records
Autores: Donita Sparks y Suzi Gardner

«Andres» es la pista que da inicio al álbum de 1994 Hungry for Stink, y destaca por su sonido grunge característico y una actitud desenfadada. La canción narra una situación aparentemente cotidiana con un toque de humor e ironía. Según la letra, la narradora se dirige a un personaje llamado Andres, disculpándose por un problema con una llave atascada en la cerradura y la necesidad de aire acondicionado debido al calor reinante en el ambiente.

La letra no ofrece detalles concretos sobre quién es exactamente Andres, dejando espacio para la interpretación. Podría ser un amigo, un vecino, o incluso un personaje ficticio creado para la ocasión. Lo que sí que queda claro es que la canción utiliza este escenario para crear una imagen vívida de frustración y disculpa en medio de una situación algo incómoda.

Musicalmente, «Andres» refleja la energía y el estilo tan distintivos de L7, con guitarras potentes y una actitud rebelde que invita a l@s oyentes a no tomarse las cosas demasiado en serio. Es, sin duda, una de las favoritas entre l@s fans y un ejemplo del espíritu lúdico y la crudeza que L7 aportó al rock alternativo de los años 90. No podía, por tanto, faltar en este top.


«Fuel My Fire»

Álbum: Hungry for Stink (1994)
Discográfica: Slash Records / Reprise Records
Autores: Donita Sparks, Bill Walsh, Ross Knight y Peter «Dirty» Jones

Sin abandonar Hungry for Stink, nos desplazamos hasta el corte número ocho, «Fuel My Fire», una canción que destaca por su intensidad y fuerza. Conocida por su sonido guitarrero y su actitud desafiante, y la energía que transmite es palpable, con una letra que habla de frustración y la necesidad de liberar la ira acumulada.

La canción fue notablemente sampleada por The Prodigy en su célebre trabajo de 1997 The Fat of the Land, lo que demuestra su influencia y la capacidad de trascender géneros musicales. La versión original de L7 es un típico tema más o menos punk estridente y enérgico, construido alrededor de dos potentes riffs de guitarra, uno para el verso y otro para el estribillo. A pesar de su simplicidad, estos riffs son suficientes para darle a la canción una fuerza considerable. En contraste, la versión de The Prodigy es aún más directa, con un ritmo de batería contundente y la voz de Keith Flint, que recuerda a la de John Lydon, acompañada de un ruido electro-punk distorsionado.

Lo que much@s no saben es que «Fuel My Fire» no es una composición original de L7. La banda tomó la melodía de una canción llamada «Lost Cause» de la banda australiana de punk Cosmic Psychos y le puso una nueva letra. Esos dos riffs básicos viajaron desde la escena punk de Melbourne hasta la escena rave del Reino Unido, pasando por el grunge de Los Ángeles de L7.

Además, es curioso notar que Kim Deal, conocida por su trabajo con The Breeders, ayudó a escribir el éxito de The Prodigy, «Firestarter», gracias a una parte de guitarra de The Breeders que fue sampleada. Esta interconexión entre artistas y géneros muestra la influencia y el legado de «Fuel My Fire» en la música contemporánea.

¿Puede una canción evolucionar y encontrar nueva vida en diferentes contextos musicales, manteniendo su relevancia y su capacidad de inspirar a otros artistas a lo largo de los años? La respuesta es que sí, y «Fuel My Fire» es un claro ejemplo de ello.


«Drama»

Álbum: The Beauty Process: Triple Platinum (1997)
Discográfica: Slash Records / Reprise Records
Autoras: Donita Sparks y Suzi Gardner

«Drama», del álbum The Beauty Process: Triple Platinum de 1997, es una canción que refleja un punto de inflexión en la carrera de L7, marcando tanto el final de una era como el comienzo de otra. Con la salida de Jennifer Finch, la banda se enfrentó a un cambio significativo, pero lejos de disminuir su ímpetu, la banda sacó al mercado un álbum que algun@s consideran el mejor de su carrera, mostrando una madurez y una confianza renovada en su identidad musical.

La canción se distingue por su sonido algo más metal y un enfoque más liberador, alejándose de los trabajos anteriores de la banda. La producción nítida y el sonido más heavy, por así decirlo, proporcionan a «Drama» un aire más afilado que se alinea con la actitud llena de desafío que L7 siempre ha proyectado. A pesar de que «Drama» no se desvía radicalmente de los trabajos previos de L7, su energía y ejecución reflejan una madurez en la composición.

La canción aborda temas consistentes con la narrativa habitual de L7, expresando desdén por aquell@s que intentan derribarlas y apuntando a las injusticias y frustraciones personales. La canción es un testimonio de la resistencia y la autoafirmación, elementos que han sido una constante en la música de L7 y que continúan llegando de verdad a aquell@s oyentes que buscan autenticidad y fuerza en el rock.

En el contexto de The Beauty Process: Triple Platinum, «Drama» contribuye a un álbum que tiene algo más de consistencia que Hungry for Stink, y aunque tiene momentos que realmente son adictivos, creo que no funcionan tan bien como lo sí lo hacen en Bricks Are Heavy. Esto significa que el álbum apelará tanto a los fans de antaño como a los de bandas como Motörhead y AC/DC. Estamos ante un un buen disco de hard rock que puede hacer que algun@s fans añoren los días en que las chicas de L7 parecían revolucionarias.

«Drama» es, en definitiva, una representación poderosa del espíritu inquebrantable de L7 y de su habilidad para adaptarse y evolucionar sin perder la esencia de su sonido característico, manteniendo su relevancia en el panorama del rock más o menos duro.


Bonus track: «Pretend We’re Dead»

Álbum: Bricks Are Heavy (1992)
Discográfica: Slash Records
Autora: Donita Sparks

«Pretend We’re Dead» es la canción que salvó a L7 y fue escrita en solo un par de minutos por Donita Sparks después de una ruptura sentimental. Pero ella disfrazó el tema modificando la letra para abordar lo que suele conocerse como «la apatía del mundo».

La letra de «Pretend We’re Dead» se convirtió en un himno contra la pasividad y la indiferencia, abordando temas que aún hoy resultan vigentes. Sparks, con una perspicacia notable, señaló la tendencia humana a ignorar los grandes problemas que nos rodean: el cambio climático, la desigualdad y la degeneración de la sociedad. La letra denuncia cómo la gente se acomoda en una rutina tóxica, optando por fingir que todo está bien en lugar de enfrentar la realidad.

Esta canción, con su línea melódica pegadiza y su potente mensaje, resume la esencia del punk y del grunge, géneros conocidos por su actitud de confrontación y su deseo de cambio. Sparks utiliza una metáfora contundente: fingir estar muert@s para ilustrar cómo la apatía nos convierte en marionetas manejadas por aquell@s en el poder. El mensaje es claro y desafiante: si continuamos ignorando los problemas, estamos permitiendo que «los de arriba» sigan manipulándonos.

L7, con su actitud punk y su fuerte personalidad, especialmente la de Sparks, feminista declarada, no solo entregó música, sino también una llamada a la acción. La banda no es solo un grupo musical; es una declaración política y social. Su famoso gesto en el Reading Festival de 1992, cuando Sparks arrojó su tampón a la audiencia en respuesta a su hostilidad, es un testimonio de su valentía y de su rechazo a conformarse.

La importancia de «Pretend We’re Dead» no solo radica en su calidad musical, sino en su capacidad para inspirar a las personas a cuestionar todo a su alrededor. Sparks y su banda instan a sus oyentes a no aceptar ciegamente las soluciones que se nos ofrecen y a luchar por un cambio real. Cuestionarlo todo es el mensaje principal de la banda, y es una lección que sigue siendo relevante.

L7 nunca fue una banda conformista. Desde su inicio en 1985, han desafiado las normas establecidas, mezclando grunge, punk y metal con una actitud desafiante y un compromiso político. A lo largo de su carrera, han utilizado su música como plataforma para abordar temas sociales y políticos, creando conciencia sobre las libertades civiles y los derechos de las mujeres, como lo hicieron con su organización Rock for Choice.

Al escuchar «Pretend We’re Dead», un@ no solo disfruta de un gran tema de rock alternativo, sino que también recibe un mensaje poderoso: no debemos permitirnos caer en la apatía. Debemos cuestionar, desafiar y cambiar. L7 nos recuerda que, aunque el mundo esté lleno de problemas graves, no podemos darnos el lujo de fingir que estamos muert@s.

Rubén de Haro
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Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.