Entrevista a Jeff Plate, batería de Savatage, Trans-Siberian Orchestra y Alta Reign: ‘Echamos de menos a Savatage pero con la Trans-Siberian Orchestra tocamos en 2019 ante cerca de un millón de personas’

Quienes me conocen un poquito saben que mi banda favorita ha sido siempre Savatage, por lo que, que todo un Jeff Plate se pusiera en contacto con Science of Noise para que le hiciéramos una entrevista, fue algo muy especial. Conocía nuestra publicación y decidió que nos quería contactar para promocionar su primer disco con este proyecto llamado Alta Reign, que curiosamente se inspira en sus primeros pasos musicales cuando estaba empezando junto a Zak Stevens y Matt Leff en Wicked Witch.

Recordemos que este gran baterista es el titular de la Trans-Siberian Orchestra, una agrupación con todos los exmiembros de Savatage que llena estadios en Estados Unidos tocando villancicos metalizados y metiendo gran parte del material de su banda madre entre lásers, explosiones de pirotecnia y con una formación de unas 20 personas. Era el sueño del desaparecido Paul O’Neill y de Jon Oliva. ¿Mató este proyecto a Savatage?

Obviamente tenía decenas de preguntas para hacerle, pero lo paramos a la que llevábamos una hora. Él estaba relajado en Horsehads (Nueva York), rodeado de discos de oro y platino y con su gato haciendo apariciones esporádicas en el sofá. Pude preguntarle por Savatage y estuvo sincero, abierto y encantador. Algo parece que vuelve a moverse en el seno de Savatage y es posible que si algo positivo nos ha traído esta pandemia es que, quizá, han tenido tiempo para ponerse a repensar una vuelta a los ruedos. ¿Serán Savatage los próximos cabezas de cartel en festivales?

Bueno Jeff, felicidades, tienes una nueva banda llamada Alta Reign con un nuevo disco titulado Mother’s Day. ¿Alta Reign es un proyecto paralelo o es una banda que va a sacar más álbumes y hará giras cuando termine el coronavirus?

Definitivamente te digo que somos una banda, es más, ya estoy enfrascado en el segundo trabajo de Alta Reign. Es un proyecto empezado desde hacía muchos años atrás junto a Zak Stevens. Piensa que él y yo estuvimos juntos en un grupo llamado Wicked Witch. Tocamos juntos a finales de los 80 y principios de los 90. Teníamos a Matt Leff como guitarrista. Tocamos mucho y escribimos mucha música. Grabé muchísimas de esas tomas en cintas de casete. Es de allí de donde provienen muchas de las ideas de Alta Reign. Pequeños fragmentos de música que permanecía inédita en Wicked Witch. Sigo pensando que muchas de esas ideas son muy buenas y que valía la pena utilizarlas como punto de partida. Matt Leff murió hace poco más de un año por cáncer. Mientras luchaba contra la enfermedad hablamos sobre ello, así que tomé algunos riffs e ideas de allí.

En Alta Reign todos los miembros del grupo son de mi ciudad Horsehead en Nueva York. Jane Mangini, la teclista, vive en Pennsylvania. Está a unas horitas de aquí. Lo que tenemos claro es que habrá un nuevo disco y que nos encanta tocar en directo. Vamos a esperar a que pase el Covid y todo lo que tenga que venir hasta que los conciertos sean seguros y vuelvan a la normalidad. Yo estoy encantado con el proyecto y la gente del grupo.

En este álbum puedo ver diferentes influencias de bandas como Savatage, Queensrÿche, Metal Church, Crimson Glory, Journey… ¿Cómo defines el sonido de la banda? porque… es todo muy personal.

Lo bueno de todo es que nos comparan siempre con muchas bandas y muy diferentes. Eso quiere decir que no sonamos como nadie en concreto pero la gente ve allí influencias de Savatage, algo de la Trans-Siberian Orchestra, un poco de Dream Theater, también Journey, también Yes… Otra con la que nos han comparado mucho es Ghost, lo cual es curioso. ¡E incluso Disturbed! Lo que está claro es que somos una banda de hard rock y metal, y en algunos momentos es progresiva… pero a nivel vocal es todo melódico y pegadizo. Allí están Colin Holloway y Tommy Cook. También los coros apuntalan el efecto pegadizo y el gancho de las canciones. Hay también algo de pop en el grupo. Creo que te definiría a Alta Reign como una agrupación de heavy metal progresivo porque tocamos muchos palos y estilo distintos. Pero lo principal de todo es que el grupo suena muy original. Me siento muy orgulloso de esto. No queremos sonar como alguien en concreto, simplemente componemos canciones, y en la medida que lo hacemos, desarrollamos nuestro propio estilo.

Mis canciones favoritas son: “Mother’s Day” e “Immortal”. ¿Cuáles son los singles y qué canciones del álbum crees que se van a tocar en vivo?

“Immortal” es la primera canción que compusimos. Considero que es un tema que cubre un poco todo el espectro que tocamos o queremos tocar. Es metal progresivo, los versos son muy metálicos, es una canción muy sólida y en cuanto a las voces te diría que hay unos coros muy melódicos y pegadizos. Fáciles de que se te queden y de poderlos cantar en directo. La segunda fue “Thin Red Line”. Con ambas canciones ya tocamos todos los aspectos a los que quisimos llegar y ambas las veo muy representativas de lo que proponemos. Ahora haremos una segunda campaña de promoción en Estados Unidos, y sí, estamos discutiendo qué canción podemos utilizar para centrar la campaña. En Europa estaremos de promoción bien pronto. No te sabría decir qué canción utilizaremos. Tocará hablar con la discográfica y ver cómo lo hacemos. Hay muchos temas en el disco que son representativos, muchos con metal progresivo y en la onda de Savatage. Gustará especialmente a los fans del grupo.

Para la portada ha trabajado con un artista ruso llamado Oleg Shcherbakov. Es una portada realmente hermosa y leí que estás planeando otra así que… ¿Tienes el próximo álbum en mente?

Vale, la canción “Mother’s Day” versa sobre la madre Tierra y trata sobre que la Tierra está un poco harta de el ser humano y que tiene que hacer algo al respecto. Opino que la humanidad debería ser algo más cuidadosa con su comportamiento. Y bueno, de la portada quedaba muy claro que tenía que estar presente la Tierra, pero también quería tener allí una heroína mujer, una guerrera. Yo vivo en una ciudad llamada Horseheads en Nueva York así que quería que el caballo fuera una conexión con ello también. Mi hermana durante años ha estado muy involucrada en el mundo equino, incluso al nivel de hacer competiciones, y mi madre también. Mi madre se llama Alta, y de aquí un poco viene el nombre del grupo. Le conté todo esto a Oleg. Le halé mucho de todo esto y él tuvo mucha, mucha paciencia conmigo. Había allí muchos bocetos e ideas sobre la mesa. Me encantaba su estilo y lo que había hecho con el disco de Zak Stevens en el proyecto Archon Angel. Habían contactado con él para la portada del disco. ¡Me encantaba! Un poco la portada es el resultado de todas esas ideas. Obviamente la protagonista de la portada lleva una mascarilla puesta, y no es algo que yo había relacionado con el Covid. Sencillamente quería que fuera misteriosa y anónima. Simplemente consideré que la máscara la haría más misteriosa y guerrera. Oleg hizo un gran trabajo con la portada. Ha habido muchos piropos hacia él y lo que hizo. Creo que encaja perfectamente con la música que ofrecemos y repetirá en el próximo disco.

Así que si ya te planeas repetir es que hay un nuevo disco en ciernes…

Sí, tenemos muy claro que vamos a continuar con el grupo y ya trabaja Oleg con varias ideas. Me encantaría tener otro disco editado para finales de 2021. Veremos si eso es posible. Mother’s Day ha salido en enero así que quizá lleguemos en enero del 2022. Me encanta el proyecto y la respuesta que ha tenido el disco ha sido muy positiva. Parece que a la gente le gusta así que estoy encantado con ello. Espero poderle dar continuidad.

Chris Caffery y Joel Hoekstra tocaron dos solos de guitarra en el disco, ¡algo que a los fanáticos de Savatage les encantará! ¿Habías pensado en otros invitados en el álbum?

Eso fue muy interesante puesto que Joel y yo tocamos juntos en la Trans-Siberian Orchestra, y cuando estaba grabando las demos para el disco estábamos de gira juntos y le pregunté si quería escuchar algo de lo que estaba haciendo, a ver si le gustaba. Le encantó y me dio muchos ánimos ya que le había gustado lo que escuchaba. Así que le dije: “Joel, ¿quieres tocar algo en el disco?” Y me dijo que obviamente sí. Justo en la entrada salvaje del disco, con tanta batería, le pregunté si podía meter algo o si quería meter un solo en la canción. Teníamos un par de días libres y ya al segundo me mandó lo que había grabado. Y era perfecto, es justo lo que esperaba de él. En los teclados también está Kim que también toca conmigo en la Trans-Siberian y a quien conozco desde hace más de 20 años. También contamos en esta canción con la voz de Wendy Drown. Wendy era la novia de Matt Leff. Cuando Matt murió todo fue muy triste, así que estuvimos hablando y le pregunté si quería cantar en alguna canción. Hay muchos invitados en este disco.

Otro buen amigo, Mark Thurston, canta en “Thin Red Line” y en “Rise”. Este último era un tema que tenía muy claro que debía terminar el disco. Quería cerrar con la energía a tope, y ese corte lo tenía. Es casi caótico en su desarrollo, y claro, el tipo adecuado para tocar un solo allí era Chris Caffery. Así que trabajamos para dejarle un hueco a Chris al final del tema. Suena genial… Él y yo llevamos juntos desde 1995, lo que son más de 25 años juntos. Es genial que toque conmigo en el disco. Consideré el hecho de que entraran otros invitados en el disco, pero… la gente en la banda ya son suficientemente buenos, no era necesario. Tampoco quería promocionarlo con una larga lista de invitados. Quise hacer uso del talento que ya había. Tommy Cook lo hizo genial en las guitarras. A nivel de voces Colin Holloway y Tommy lo hacen de fábula, igual que Jane Mangini a los teclados. Luego está Kevin McCarthy al bajo. Con él nos conocemos de 40 años atrás. Y luego está Zack Hamilton a los teclados. El tema era llegar a ser una banda, poder llegar a tocar algunos conciertos o incluso una gira. Es justo con quienes quiero hacerlo.

Has hablado de “Rise” y es un tema algo diferente a los otros, entiendo que esté al final pues son casi ocho minutos y tiene un final inesperado.

Sí… La verdad es que nos tomó bastante tiempo llegar a desarrollarla. Tenía muy claro que había que terminar con ella el disco, con pleno de energía y ya lo había hablado con varios de mis amigos. Neil Peart murió al año pasado, el siete de enero. Yo soy baterista y él es una absoluta influencia. Cuando Neil murió me dio por escuchar a Rush semanas enteras. Y soy un enamorado de lo que consiguió al terminar la cara A del 2112. Él va creciendo entre el caos sónico y todo explota al final… esa era la idea. Y lo bueno es que mucha gente me lo dice: “No esperábamos ese final”. Eso siempre es muy bueno.

En 2002 tuve la oportunidad de asistir dos veces a los shows de Savatage en España y en Wacken. En esos tiempos tocabais con Jeff Waters de Annihilator y Damon Jiniya, un cantante increíble. Siempre pensé que un álbum con Damon podría ser fantástico, pero eso nunca llegó. ¿Dónde encontrasteis a Damon y dónde está ahora?

Damon vivía por la zona de Tampa en Florida. Era amigo de Jon Oliva y nos decía que debíamos probar a Damon. Él era fantástico, lo hizo muy bien en un puesto que era muy poco agradecido. Era en plan: vienes de gira con un disco (Poets and Madmen) ya editado, en el que no has participado. Jon había hecho todas las partes vocales. A él le tocaba hacer todas las canciones de Zak Stevens, y eso no es nada fácil, pero lo hizo genial. De verdad que fue un periodo muy interesante en Savatage, pero a la vez para la T.S.O. Porque el nivel de Savatage estaba subiendo, pero la Trans-Siberian literalmente despegó. En América ya éramos muy famosos. Paul y Jon dedicaban casi todos los esfuerzos en la orquesta trans-siberiana. El caso es que no habíamos hecho una gira con Savatage desde que empezamos con el otro proyecto. Y lo puedo entender, era su proyecto entonces, y se demostraba que era un éxito potencial. Y vale, te hablo por mi parte, pero también por la de todos: echamos de menos a Savatage. En fin, las cosas habían cambiado y las prioridades mandaban…

Sobre Damon te diré que no tengo ni idea de lo que debe estar haciendo. Ha venido a algunos de los shows de la Trans-Siberian y nos hemos comunicado con él vía mail varias veces, pero poco más. No le veo desde que hicimos esa gira en 2002. Creo que sigue cantando y trabajando en su circuito local en Florida y espero que esté muy bien.

¿Podemos decir que la Trans-Siberian Orchestra mató a Savatage o fue la evolución lógica para Savatage?

Sí… Si miramos atrás y nos vamos a Gutter Ballet, lo escuchas y ya puedes intuir esas futuras influencias. Incluso en los videoclips de ese álbum. Y luego hay varias que ya apuntaban hacia esa dirección como “Jesus Saves” o “When the Crowds Are Gone”… Son todas ellas muy TSO. Paul O’Neill ya tenía la idea de formar esa orquesta desde hacia muchos años. Cuando el “Christmas Eve Sarajevo 12/24” fue un exitazo en Estados Unidos vieron la oportunidad que esperaban Paul y Jon. Era el momento de hacer algo más especial de lo que habían hecho hasta ese punto. Savatage fue una banda alucinante y soy muy afortunado de haber estado con ellos. Amo la música, la gente y al grupo. Pero cuando estás en un negocio, en este caso el musical, y te surge la oportunidad de hacer algo grande… tienes que aprovecharla. Allí Paul vio que había esa oportunidad, y aquí estamos, 25 años después. Hemos vendido 14 millones de discos, hacemos giras masivas y tenemos un gran éxito. Y de verdad que confiábamos en ello, pero ten en cuenta que era una decisión muy dura que tomar. Era en plan: “vamos a ir a por todas con esto, vamos a darlo todo a pesar de que vamos a decepcionar a mucha gente, muchos se van a enfadar”. Esa fue la decisión, y creo que ha funcionado. Y sí, creo que si miras atrás en la discografía del grupo y te fijas en Gutter Ballet, en Streets o en la canción “Chance”… todas suenan bastante a la Trans-Siberian Orchestra, con esos juegos de coros y la orquestación. También eso mismo está en The Wake of Magellan. Todo estaba ya cimentado para Jon y Paul y el poder dar el paso hacia algo más grande, más allá de que se hubiese llegado a pensar en la TSO como es ahora. Simplemente creaban las canciones que les gustaban. Allí están las influencias y los primeros pasos.

¿Te llegaste a imaginar el éxito absoluto de los dos primeros discos de la Trans-Siberian Orchestra?

(Se lo piensa un poco) En cierto modo sí… y debo decirte que sí porque el tema “Christmas Eve Sarajevo 24/12” fue un gran éxito en Norteamérica. Esa canción fue el despegue, y eso sucedió un año antes de que sacásemos el primer disco de la TSO. ¿Esperábamos tanto, y tanto éxito? Yo te diría que no… Pero sabíamos que estábamos trabajando con un material muy popular y que podía gustar a los fans. La sorpresa fue de verdad el primer hit: el “Christmas Eve Sarajevo”. Christmas Attic funcionó muy bien y luego ya vimos que teníamos que dar una continuación lógica y darle forma a un espectáculo para poder girar con él. En 1999 empezamos con algunos conciertos y todo funciono muy bien. Fue la primera piedra hacia el éxito masivo, que en el fondo son nuestros directos.

Cada año tocamos delante de cerca de un millón de personas y solamente en ocho semanas de gira, obviamente con las dos encarnaciones de la TSO. Es alucinante todo lo que nos ha sucedido, pero es lo mismo que he dicho una y mil veces: “yo tengo la mejor butaca para ver todo ese espectáculo”. Veo desde la batería todo lo que sucede en la Trans-Siberian Orchestra, desde allí. Veo como cada año las multitudes van creciendo, veo como la producción cada vez es más grande, el grupo mejora cada año que pasa y todo me parece increíble. Estoy muy orgulloso de todo y me siento muy afortunado de ello. Aunque también tengo que recordar a la gente la enorme cantidad de trabajo que supone todo esto. Especialmente por parte de Paul O’Neill: él lo dio todo para este proyecto. Él quería crear algo que fuese atemporal, quería que fuese fantástico, y lo consiguió. Todos confiábamos en él.

¡Pero es que es alucinante la formación que lleváis!… En Wacken estaban todos los ex de Savatage, Russell Allen de Symphony X, Vitalij Kuprij, Nathan James, Jeff Scott Soto… Es una maravilla para todo fan de heavy metal. Me imagino la inmensa calidad que debe haber en los castings cada vez que tenéis que fichar a alguien nuevo. ¡Las colas deben ser enormes!

(Muchas risas). Sí, cuando empezamos la gente no tenía ni idea de qué era la Trans-Siberian. Tampoco sabíamos cuánto de exitoso podía llegar a ser el proyecto. Pero a medida que la cosa empezaba a crecer y a mejorar con los años se hizo muy popular y el estatus que alcanzó fue muy elevado. Hay un enorme número de gente que quiere formar parte de ello, y en todas las posiciones: baterías, guitarras o vocalistas. Hemos sido muy afortunados ya que cuando nosotros giramos (en fechas navideñas) no nos pisamos con muchas otras giras potentes y eso permite que mucho talento entre a formar parte de la TSO. Quizá deberíamos fichar a alguien nuevo… pero yo estoy encantado de tener a Joel Hoekstra a la guitarra, tengo a Chris Caffery en la otra, Russell Allen de cantante, a Caleb Johnson. Si te vas a la TSO de la costa Oeste tienes a Jeff Scott Soto, Chloe Lawry de vocalista también, es alucinante la cantidad de talento que hay allí. Pero para mi, para Chris Caffery, Johnny Lee Middleton y Al Pitrelli (el núcleo Savatage), que hemos estado desde el principio… hemos crecido con ello. Sentimos orgullo y defendemos lo que hemos creado y conseguido entre todos. Cada vez que alguien nuevo recala en nuestras filas tiene que llegar a entender cómo funciona todo. Y no es nada fácil eso de hacer ocho conciertos en cinco días cada semana. Es mucho trabajo, estás muy expuesto. Todo el que entra le encanta y pide repetir al año siguiente.

Y son conciertos muy largos. Os movéis entre dos horas y dos horas y medias, y a veces, dos conciertos por día.

Exacto, y hace unos años los conciertos se acercaban a las tres horas, quizá demasiado largos, sin embargo, sigue siendo un show espectacular desde que empieza hasta que termina. Girar por Europa sale muy caro. Este es el factor determinante…

¿Por qué la Trans-Siberian Orchestra no realiza casi giras por Europa y toca tanto en los Estados Unidos? Asistí dos veces en Amsterdam y todavía estoy esperando la próxima gira. ¿Hay planes de hacer una gira por Europa?

Te confieso que no hay planes actualmente para girar por Europa. Siempre es una posibilidad que está allí y se suele hablar de hacerlo. La Trans-Siberian Orchestra tiene un show muy potente y cuesta mucho dinero ya solo el ponerlo en marcha. El sueño de Paul O’Neill era el de hacer algo memorable y eso implica fuego, lasers, un gran equipo de gente entre bastidores… Para llevarlo a cabo necesitas mucho tiempo y dinero. Lo que le funciona a la TSO es hacer la gira invernal por Estados Unidos. Como aquél que dice también acabamos de perder a Paul O’Neill (descanse en paz maestro) hace poco más de tres años. Un poco estamos planteándonos todavía el cómo encaramos nuestro futuro. Lo que está claro es que la gira de navidad por Estados Unidos va a continuar porque ya está consolidada totalmente. El management y la banda tienen claras las fechas y lo que hay. Y todo lo que podamos hacer fuera de nuestras fronteras se suele hablar. Las dos veces que lo hicimos fue un éxito, pero sigue habiendo demasiado en juego.

El próximo mes de abril celebraremos el 20 aniversario del disco Poets and Madmen. Es un gran álbum, pero desde mi punto de vista, no fue el mejor final para Savatage. Canciones como «Comissar», «Stay with me A while» y «Morphine Child» son excelentes, pero se alejan bastante del anterior Wake of Magellan. ¿Cuál es tu opinión sobre este disco?

A mi me encanta este disco… Absolutamente. Es divertido puesto que cuando sacamos Dead Winter Dead, “Christmas Eve Sarajevo” llegó a ser un gran hit en Estados Unidos y la canción “Dead Winter Dead” fue un gran éxito en Europa. La formación que grabó Dead Winter Dead y que hizo el posterior tour del Wake of Magellan en Europa era fantástica. Pero las cosas cambiaron… Zak Stevens abandonó el grupo, Al Pitrelli entró en las filas de Megadeth y estuvo allí unos cuantos años. La Trans-Siberian Orchestra empezó a desarrollarse y a hacerse cada vez más grande…

Cuando grabamos Poets and Madmen estábamos en un periodo de transición, pero, curiosamente, estábamos muy bien de ánimos y también muy motivados. Estábamos en formato cuarteto: Johnny Lee, Chris Caffery, Jon Oliva y yo mismo. Lo hicimos entre los cuatro. Fue muy interesante y todo funcionó entre nosotros sin tensión alguna. Cuando estábamos en el estudio para grabar este disco de verdad que nos sentíamos la mar de bien y a mi me siguen gustando mucho aquellas canciones. Me encanta “Commissar”, “Surrender” es una gran composición o “Gotta Get Back to a Reason” es otra de muy buena. A nivel compositivo estamos hablando de una gran obra, de inicio a fin.

A todo esto, hay que añadir un cambio de sello, que muchas cosas eran nuevas, que también estaban sucediendo muchas otras cosas a nuestro alrededor… Entiendo lo que me dices y que muchos fans del grupo te digan que no querían ver terminar al grupo de esta forma. Pero también te digo que el disco era muy potente, lo que pasó es que fue grabar el disco, ir de gira y terminar con la banda. Jon Oliva tuvo que cantar todas las partes vocales, y repito: me parece un disco excelente. Cada uno puede tener su opinión, y esa es la mía, y estoy muy feliz con ese álbum.

Asistí a Wacken 2015 y me pareció estar viviendo algo histórico. Dos escenarios a la vez con más de 50 músicos en escena. Creo que es ya historia del rock lo que logró Savatage ese día. Nunca se había hecho algo así. Recuerdo que llovió mucho, pero no puedo entender el por qué todavía no se ha publicado un DVD sobre aquello. Ese fue el show más grande de la historia de Savatage y la TSO, así que … ¿por qué no hay un DVD todavía?

Sí… Eso es algo de lo que se ha hablado. No es que quiera eludir la pregunta, pero sí te diré que lo hemos comentado y que sabemos que a los fans les gustaría que editásemos ese DVD. Pero tienes que entender que Paul (O’Neill) siempre fue un tipo muy particular a la hora de tratar todas estas cosas. Eso te explica también el por qué las cosas se alargan en el tiempo. Pero sí, se ha hablado y bastante de esto. Paul O’Neill dijo durante años que quería hacer algún día un concierto en dos escenarios a la vez y con las dos versiones de la Trans-Siberian Orchestra tocando a la vez. El resto siempre pensamos que se trataba de una idea totalmente loca… pero hizo que sucediera eso mismo en Wacken. ¡Fue alucinante! Pero lo más increíble de todo aquello fue que nuestro equipo de gente y los managers fueron los que hicieron posible que eso sucediera. Los técnicos tuvieron que imaginarse el cómo podíamos hacer que ambas bandas pudieran escucharse a ellas mismas y a la banda del otro escenario. De verdad que técnicamente les suponía un gran reto (risas). Y estoy seguro que esto no ha ocurrido nunca más en ningún otro festival, en ningún sitio ni en ningún momento (NDT: Sí que ocurrió una vez… Sabaton tocaron posteriormente en el mismo Wacken con exmiembros del grupo en el otro escenario, por lo que lo que hizo Savatage-T.S.O. ya es algo que va a quedar y será imitado).

Y como bien dices llovió mucho y muy fuerte. Había barro a una altura más que considerable. Mi mujer estaba allí fuera entre la gente, con unos amigos y se quedó clavada en el barro. Fueron nuestros amigos quienes la tuvieron que sacarla del barro. Y el final del concierto fue tremendamente espectacular, con montones de pirotecnia, luces. Y a la vez paró de llover, se abrieron las nubes haciendo que la luna iluminara el escenario. Fue impresionante… casi irreal parecía todo aquello. Estábamos todos bastante nerviosos por todo el aspecto técnico del directo. Si algo no funcionaba se iba a notar de verdad y el concierto hubiera perdido mucho. Pero no sucedió, y cuando terminó estábamos contentísimos y aliviados todas y todos. Yo estaba muy contento por Paul (O’Neill) ya que él siempre lo había tenido como un sueño y lo consiguió. Fue un concierto increíble.

Yo es que creo que es historia del rock, pasará a los anales del rock. Es una idea que a nadie se le había ocurrido… reparar en que hay un escenario al lado y utilizarlo… Por cierto, ¿Cómo decidisteis el set list de Savatage? Hacía años que no tocabais así que era una sorpresa para todos.

(Risas). Lo decidieron Paul y Jon Oliva. Savatage no habían tocado en 12 o 13 años y quisimos tocar un poco de todo, desde nuestros inicios. Por eso empezamos con “24 Hours Ago”, luego todos los temas más populares y queridos por los fans europeos.  Dimos cabida a “The Hourglass” del The Wake of Magellan, la cual interpretamos junto a la Trans-Siberian Orchestra. Esa fue maravillosa, sonó genial. Qué orgulloso me siento de haber formado parte de esa experiencia. Pero un set de Savatage siempre es difícil de hacer. Hay muchas canciones. Podríamos tocar cuatro horas enteras y continuaría habiendo canciones que la gente echaría en falta. Jon y Paul estuvieron mucho tiempo para decidirlo. Musical y visualmente fue una pasada.

¿Por qué te uniste a Metal Church? Esta banda es especial para mí porque mi primera entrevista en inglés fue con Kurdt Vanderhoof. Amo a la banda, pero desde mi punto de vista prefiero las primeras etapas con David Wayne a la voz. ¿Prefieres la época de Mike Howe?

Yo entré en Metal Church en 2006. El año antes estuve de gira por Europa con Chris Caffery y abríamos para Metal Church. Esa fue la primera vez que les escuché y vi todo su legado musical. Sí que conocía temas sueltos como “Start the Fire” o “Ton of Bricks”. Pero les veía cada noche y pensaba: “Este material es genial”. Es un poco lo que me había pasado con Savatage. Les había escuchado de refilón, especialmente el Hall of the Mountain King y el Gutter Ballet… pero cuando entré y escuché bien el resto de temas me volaron la cabeza con todo ese material tan fantástico. Eso mismo me pasó con Metal Church. Cuando Kirk Arrington no pudo más a nivel físico y ya no podía girar más y pensó en dedicarse a otras cosas Kurdt me llamó para si quería unirme a ellos. Obviamente di el sí. Estuve con ellos 11 años. A mi me encantan sus primeros discos. Un material muy bueno y el trabajo de Kirk Arrington era fantástico. Eran jóvenes y tenían mucha energía. Grandes canciones y un gran trabajo también de David Wayne a la voz… Pero también me gusta mucho todo lo que grabaron con Mike Howe posteriormente. Cuando yo entré cantaba Ronnie Monroe y la formación ya era muy diferente, pero discos como Light in the Dark eran muy buenos. This Present Wasteland también era muy bueno… Kurdt había estado peleando mucho, durante muchos años, con Metal Church, y había muchos problemas con la discográfica de entonces, había giras apalabradas… Fueron tiempos algo frustrantes, pero lo sacamos adelantes con Generation Nothing e insuflamos energías renovadas a todo aquello. Habíamos fichado por Rat Pack Records y John O’Brien había hecho un excelente trabajo con nosotros. Luego volvió Mike Howe y eso fue una pasada. Era muy positivo, todo funcionaba y Kurdt estaba encantado con su vuelta componiendo XI (gran disco):

Me gustan todas las etapas de Metal Church. Sí que la cosa cambió con el tiempo… pero cuando escuchas a Kurdt tocar sabes al momento que es él además que posee un excelente sentido de la composición y sabe como componer grandes riffs pegadizos de heavy metal. Y lo mejor de todo es que es una música genial y divertida de tocar. Siempre que estuve con ellos en un escenario disfruté mucho. Pero hubo un momento concreto tocando con ellos en el que mi cuerpo me dio señales de que quizá debía darme un descanso. También a nivel familiar sucedieron cosas y la lógica me pedía que estara junto a mi familia. Eso es por lo que tuve que dejar a Metal Church. Momento de pensar en la salud y en la familia. Y estoy totalmente orgulloso de haber formado parte de Metal Church. Grabamos unos discos muy buenos.

En Science of Noise escribimos sobre canciones perfectas, y una sobre la que quiero escribir es “Chance” de Savatage. Tú no estabas cuando se grabó Handful of Rain, pero es una canción que has tocado muchas veces. ¿Qué nos podrías contar sobre “Chance”?

Yo entre en Savatage en 1994 y ese disco ya estaba escrito. De hecho, Jon Oliva toca la batería en ese disco. Cuando les conocí y entré a formar parte del grupo todo ya estaba grabado y finiquitado. Tenía el Hall of the Monutain King, el Gutter Ballet y también el Edge of Thorns ya que era el primer disco con Zak Stevens y “Chance” era algo muy diferente a lo que había oído hasta aquél entonces. Me quedé muy sorprendido con ese tema. No solo era una gran canción, sino que también era muy diferente a lo que venían haciendo. Quizá te lo definiría como algo más intenso de lo que nos tenían acostumbrados. Es una canción muy poderosa. Juegos de voces, esa letra de Paul O’Neill… Tienes que escucharla bien y parar atención, es un tema que te lo pide cada vez que suena. Cuando la tocábamos en directo es cuando todo eclosionaba. Este tema lo tocábamos hace dos años con la Trans-Siberian Orchestra, con todas sus partes vocales y la orquestación original. Sonaba genial, era muy emotiva. Te confesaré que mi momento favorito cada noche que tocábamos era el “Chance”. Eso de tener a Zak Stevens cantando delante de mi con Chris Caffery tocando la guitarra era siempre un gran momento tremendo para nosotros. Es uno de esos estadios en los que Paul se coronó como compositor. Y un poco es lo que más se acerca a lo que vino luego con la Trans-Siberian Orchestra. La orquestación, los coros polifónicos y la forma de componer. Cada vez que Paul y Jon se sentaban juntos a componer miraban hacia el futuro y esa canción fue un punto de inflexión.

El mejor concierto de toda mi vida fue en Moncofa (Valencia). Savatage tocó en el Rock Machina como cabeza de cartel durante dos horas y 30 minutos y… fue increíble. Mucha gente que estuvo allí recuerda ese concierto como el mejor de sus vidas. Es más, gente que no conocía a Savatage dice que fue el mejor concierto que nunca vio y es la vez que he visto a más gente llorar de emoción. Allí estaba Damon Jiniya, Jeff Waters de Annihilator tocando… No sé si lo recuerdas, pero hubo magia esa noche… Lo que ya no sé es si desde el escenario puedes llegar a percibir esa magia que se vive entre el público…

Absolutamente… No recuerdo el show en particular, pero te diré que mis mejores experiencias como músico de directo las he vivido en Europa. Hay veces en las que el fan es muy pasional. Hay muchos sitios allí en los que Savatage son muy conocidos, respetados y queridos. Recuerdo que teníamos una gira muy potente. Esa formación era muy buena e íbamos todos a una y Damon era muy bueno. Teníamos también un gran show que ofrecer. Imagino que esa noche a nivel de producción todo marchó de forma excelente, entiendo que sonamos muy bien y que empastamos perfectamente sobre escena.

También recuerdo la gira del Dead Winter Dead en 1996. ¡Cada noche era sold out! Eso era increíble. Quedé impresionado de la energía y entrega de los fans europeos. Pero lo mejor de todo, y volviendo a la gira que me comentas, y a pesar de que la formación había cambiado bastante… allí estaban Chris, Johnny y Jon Oliva. Luego estaba Jeff Waters que es un guitarrista increíble… y también estaba Damon, un monstruo del directo. Él se entregaba al máximo. ¡Y gracias por comentarme esto! De verdad que me haces muy feliz, porque me haces recordar cuando yo era joven e iba a ver conciertos que me hacían estar en una nube. Rush, Van Halen… todas esas bandas y su música me hacían amar el rock n’ roll y a querer ser músico.

Escuchar esto de la gente nos hace sentir muy orgulloso de lo que hacemos. Y te digo: No hemos tocado durante muchos años como Savatage, lo sabemos… Pero también sabemos que hay mucha gente que le encanta el grupo, hablan de esos conciertos y esperan vernos otra vez en directo. Quién sabe… Me llena de orgullo el pensar que fuimos muy buenos. Dejamos una gran impresión en la gente y de verdad conseguimos hacer lo que queríamos hacer: Queríamos ser una banda grande y queríamos tener unos grandes directos cada vez que subíamos a un escenario. Obviamente siempre hay conciertos mejores que otros, pero también están esos momentos mágicos en los que la gente suele hablar sobre un determinado show y me encanta sentirme parte de ello. Es todo un orgullo.

Yo me acuerdo de que incluso hubo un momento en que la banda se quedó sin energía eléctrica y en vez de abandonar el escenario Jon le dijo a Chris Caffery que se quedase y que improvisaran una pieza instrumental, creo que era el “Temptation Revelation” y justo cuando terminaba el tema volvieron las luces… ¡Si lo planeas no te puede quedar mejor! Fue un momento casi como de Trans-Siberian Orchestra antes del éxito de la Tran-Siberian Orchestra (risas).

(Risas) Jon es increíble, increíble… Es buenísimo con el público. Aunque todo marche mal y creas que no hay solución él siempre encuentra una forma de arreglarlo. Él tiene una gran personalidad y es un tío muy divertido, y la gente le ama. Cuando algo así sucede él se queda con una sonrisa y le dice a la gente: “vamos a improvisar una canción ahora mismo, cantad conmigo”. Siempre que hay algo que no funciona y necesitamos tiempo para arreglarlo allí está Jon para entretener a las masas. Y cuando todo está arreglado continúa el show como si nada hubiese pasado. No hay nadie como él ni lo ha habido, ni nunca lo habrá. No hay palabras para definirle… He estado muchos años trabajando con Jon Oliva, exactamente desde 1994 y me siento muy afortunado de haber estado allí y de haber estado trabajando con alguien como él. Muy orgulloso de todo lo que han conseguido Jon y Paul. La Trans-Siberian Orchestra se hace más grande cada año que pasa y de Savatage cada año se habla más de ellos como banda, así que esto indica que hicimos lo hicimos bien y eso me hace sentir genial.

¿Llegaste a tocar y conocer a Criss Oliva?

¡No! Desafortunadamente para mi nunca coincidí con él. Aunque sí que tengo una bonita historia sobre él: Cuando Zak entró en Savatage yo seguía en Boston con Matt Leff, que era nuestro guitarrista. Habíamos comprado el Edge of Thorns de Savatage y recuerdo a Matt diciendo: “Waaawww, este guitarrista es alucinante”. Escuché bien y me pareció que ese guitarrista era tremendamente bueno. Giraron presentando ese disco y tocaron en Nueva York justo cuando yo me había mudado allí. Eran dos horas o tres antes del concierto y yo había decidido irles a ver, pero al final no lo hice. En esos días trabajaba mucho y me tocaba levantarme muy temprano. Definitivamente es una de esas noches en las que desearía volver atrás en el tiempo y cambiar esa decisión. Me hubiera encantado ver en directo a Criss Oliva y a esa formación. Me hubiese gustado mucho conocerle y estoy convencido de que nos hubiésemos llevado muy bien y trabajado perfectamente. Criss Oliva era fantástico, de largo uno de los guitarristas de rock más infravalorados de la historia. Cuando le escuchas tocar ves que es algo serio, hay mucho potencial con esos solos maravillosos y esa forma de tocar la guitarra rítmica… Un poco es como su hermano Jon, y sí, la gente sigue amando a Criss. Obviamente cuando murió en ese accidente de coche en 1993 (NDT: Un conductor borracho se subió a la calzada y se lo llevó por delante) todos pensamos que fue una pérdida irreparable. Fue terrible… Para su familia, para su mujer… para todos.

En esos días Savatage tuvo que volver a reformularse todo pues hacía bien poco había llegado Zak Stevens y Edge of Thorns había sido un éxito. Se nos fue muy joven… pero siempre está presente en espíritu y sentó las bases de lo que fue posteriormente el grupo. Nunca le conocí, pero sé que algún día lo haré… Ojalá hubiésemos tocado juntos en el grupo, hubiera sido genial.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.