Hellripper – The Affair Of The Poisons

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 9 de octubre de 2020
Discográfica: Peaceville Records
 
Componentes:
James McBain – Multi instrumentista

Temas

1. The Affair Of The Poisons (4:59])
2. Spectres Of The Blood Moon Sabbath (3:37)
3. Vampire`s Grave (2:59)
4. Beyond The Convent Walls (4:29)
5. Savage Blasphemy (3:11)
6. Hexennachtm (2:50)
7. Blood Orgy Of The She-Devils (2:51)
8. The Hanging Tree (4:45)

Multimedia



Escucha y compra

Este disco en Amazon: Hellripper – The Affair Of The Poisons
Todos los discos de Hellripper en Amazon


Una de las cosas necesarias (entre otras) para que un grupo se gane mi alma en lo que a música se refiere, es hacer que lo nuevo suene a viejo, con la producción justa y necesaria para que el sonido sea crudo, pútrido y cortante, aspecto que nuestros protagonistas de hoy dominan a la perfección.

Inspirado por bandas old-school tales como Venom, Kreator, Sabbat y Metallica, James McBain formó Hellripper en 2014, y desde entonces, con la salida de su EP debut The manifestation of Evil y su inminente expansión, la banda dejó bien claro su misión en el panorama musical: “Total fucking mayhem!”

Más recientemente, la banda ha firmado con Peaceville Records, y de su mano nos traen su segundo LP titulado The Affair Of The Poisons que ofrece la mezcla de thrash/black/speed metal y punk por la que Hellripper se ha hecho conocido.

De buenas a primeras nos encontramos con “The affair of the poisons”, el tema homónimo del disco, que empieza con un riff lento y pesado, thrasher a más no poder y que hará que te partas la cabeza en tan solo los 30 primeros segundos del álbum. Tras esta magnífica introducción, llega el tifón de blackened thrash que tanto caracteriza a la banda de James, y llega para quedarse hasta el final. 

Los riffs son pegadizos, afilados y contundentes, está claro que las guitarras hacen un trabajo sublime, pero tomaos unos segundos para apreciar el bajo cerdísimo que suena de fondo, y la batería que reparte una tralla que para qué. El plato fuerte me lo dejo para el final, y es que no puedo llegar a expresar con palabras lo durísima que me la pone que James suene como un perro rabioso a cada berrido que pega, la virgen, qué potencia.

Los coros también son sublimes, tienen unas melodías que no incitan a otra cosa más que aullar a pleno pulmón las letras, además de destilar una aura oscura e intrigante que pone los pelos de punta (algo parecido vimos en el EP Black arts and alchemy, y no puedo estar más satisfecho de que esos detalles nos acompañen de ahora en adelante), una auténtica pena que el tour europeo (al menos las fechas en Barcelona) haya sido cancelado.

Seguimos con “Spectres of the blood moon sabbath”, el primer single publicado del disco, el que se encargó de preparar el escenario sobre el que acontecería el álbum, y el que me enamoró totalmente desde la primera escucha.

Muchísimo más directo y furioso que el anterior tema si cabe, un ritmo juguetón muy rollo Mötorhead / Tank, pero con el triple de mala hostia, que irá aumentando a medida que avance la canción. También es una de las dos canciones del álbum en que Joseph (guitarrista en vivo) toca la guitarra solista, papel que sin lugar a dudas borda por completo.

Las letras, como es tradición y como deberíamos haber empezado a notar a estas alturas, tratan temas sobre la brujería, lo oculto, el satanismo y blasfemias varias, incluso basándose en hechos históricos o leyendas escocesas, como es el caso del anterior tema, “Beyond the convent walls” o el siguiente “Vampire’s  grave”.

“Vampire’s grave” es el tercer corte del álbum y donde se reafirman las influencias antes mencionadas, una explosión de rock’n’roll encabronado y crudo como debe ser, algo así como si Metallica cuando sacó el Kill ‘em All hubiese tenido un hijo con Mötorhead y Venom fuese el primo cabrón que le enseña a soltar tacos.

Vamos con “Beyond The Convent Walls ”, uno de los temas más directos del álbum, furia desenfrenada de principio a fin, una buena hostia de black thrash frenético en toda la boca sin más florituras, que nos deja listos para el siguiente corte, uno de mis favoritos sin duda.

“Savage blasphemy” arranca a toda hostia y sin miramiento alguno, y bastan 21 segundos exactamente para saber que te espera una buena paliza, el platillo del segundo 22 termina de poner la guinda al pastel, y se manifiesta el desmadre más absoluto, riffeo dinámico, batería extremadamente rápida, y voces que simplemente parece que estén maldiciendo todo cuanto les rodea.

Los dos siguientes temas, “Hexennacht” y “Blood orgy of the she devils” son los temas más cortos del álbum y tienen bastantes similitudes, ambas se hacen muy amenas puesto que los riffs son pegadizos y con un rollo muy ochentero, y si ya son cortas de por sí, el ritmo y estructura punky hace que pasen aún más rápido, sin duda mucho más de lo que me gustaría.

Por último, llegamos a “The hanging tree”, la traca final del álbum, y que empieza con un rollo blacker más pureta, riffeo a lo Celtic Frost / Darkthrone y algún que otro “ugh!” que remarcan esta sensación y hacen que la canción huela un poco a black escandinavo. Las voces potentes y profundas que rujen junto a escalas menores y una hábil batería nos llevarán a lo más profundo del averno, hasta finalmente despedirse con un arpegio acústico muy inesperado que nos dejará con muy buen sabor de boca (¿Algún fan de Immortal en la sala?), a la espera de escuchar más de este prodigio de banda.

Hay muchas bandas que han intentado lo que Hellripper ha hecho aquí, pero lo que hace destacar esta banda por encima de todas las demás es que James ha conseguido mezclar thrash, rock, speed, punk y black metal de forma utópica donde cada influencia tiene su lugar justo y necesario, y se ha conseguido crear un sonido único con el que identificar la banda. Todas las canciones son sobresalientes, todas tienen su lugar bien ganado y defendido por lo que es difícil escoger un favorito, un álbum muy completo en el que sin duda James ha dado todo de sí, y no dejará indiferentes a los seguidores del género, ya sean old o new school. Hellripper llega pisando fuerte, y llega para quedarse un buen tiempo, aspirando a ganarse el trono a los putos amos del black / thrash actual.