Entrevista a Bobby Liebling, líder de Pentagram, y Sonny Vincent, ambos en The Limit: ‘Pasear fuera del CBGB’s de Nueva York vestido de punk era extremadamente peligroso’

Hay entrevistas muy especiales y esta es una de ellas, pues fue con dos leyendas a la vez: Bobby Liebling de Pentagram y el eterno guerrero del punk rock Sonny Vincent están ya en los 70 (casi) y llevan toda la vida pateándose clubs de mala muerte. Poseen centenares de anécdotas que contar puramente rock ‘n’ roll y puramente Spinal Tap. Solo la conexión horaria limitada por Zoom hizo que no continuásemos pues llegamos a un punto de pique de anécdotas entre Sonny y Bobby que parecía no tener fin.

El hecho de que se hayan juntado para hacer una agrupación como The Limit y que hayan debutado con un disco tan potente y logrado como Caveman Logic (2021) te saca de toda lógica. Este disco pide a gritos que merecen que les vamos en directo. El documental de Bobby, los directos en la antigua Yugoslavia, colarte en el concierto de Social Distortion por error… Un festival de la anécdota y un discazo a promocionar.

Hola, chicos. Soy Jordi Tàrrega de Barcelona escribiendo para la revista Science of Noise. En primer lugar, gracias por vuestro tiempo y enhorabuena por el álbum de debut Caveman Logic. ¿Dónde estáis ahora mismo?

Sonny: Yo actualmente estoy en Asheville en Carolina del Norte, y Bobby está en Maryland.

Bien… Caveman Logic es vuestro álbum debut, fue lanzado el 9 de abril y parece que la prensa y los fans están muy sorprendidos, si bien es un disco realmente bueno. ¿Estáis contento con las reacciones de los fans y la prensa?

Sonny: Estamos abrumados. No esperábamos para nada todas estas reacciones tan positivas de la gente. De verdad que estoy muy feliz con todo esto. Especialmente por el hecho de que hablen tan bien de toda esta combinación de sonidos tan diferentes que tocamos.

Bobby: Yo igual. Las opiniones nos llegan de gente muy diferente y de fans de estilos muy dispares.

Supongo que habéis respondido a esta pregunta muchas veces, pero tengo que preguntaros cómo os conocisteis y en qué momento decidisteis trabajar juntos en un álbum conjunto y en un proyecto como este…

Sonny: El caso es que yo tenía un chófer que me llevaba en muchas de las giras que he realizado y él era un fan de Bobby Liebling. También le conocía muy bien y le habló mucho de mi. Bobby no conocía mi trabajo ni mi música. Ese conductor le puso algunas de mis canciones a Bobby y de las mías a él, bueno… Bobby te puede contar su reacción…

Bobby: ¡Lo odié desde el primer momento! (risas). Escuché el material de Sonny Vincent y me quedé muy intrigado y pensativo de si llamarle para realizar algo de forma conjunta. El tema es que no nos habíamos escuchado el uno al otro hasta ese momento y desconocíamos el material del otro. Eso pasó hace cinco años y no fue hasta hace unos pocos años que empezamos a hablar y decidimos de grabar un disco juntos. ¡Sonny ni me había escuchado en Pentagram!

Sonny: No le conocía de nada así que me mandó material de sus primeros discos con Pentagram, y bueno, siendo yo un niño me encantaba lo que hacían Blue Cheer, así que me encantó lo que hacía. Luego me tocó a mí mandarle mi música, por lo que dijimos: “Vamos a hacer algo”, y empezamos a hablar mucho por teléfono. ¡Y no nos habíamos visto nunca en persona! Decidimos invitar a Jimmy Recca puesto que era un amigo común. Él había tocado con los Stooges de Iggy Pop y posteriormente con Ron Asheton’s The New Order. Él llevaba mucho tiempo sin grabar nada puesto que es un tipo muy selectivo y quisquillo con los proyectos que le llegan. Pero a nosotros no dijo que: “Adelante”. Ya nos ves a los tres… Así que nos fuimos a Portugal con unos amigos míos músicos. Así empezamos, tío.

La primera vez que eché un vistazo a la formación de la banda imaginé el cómo podría sonar el álbum, pero… sin embargo, creo que ese no es el tipo de música que la mayoría de la gente podría esperar de este proyecto, y bueno, el caso es que… ¡funciona! El disco es muy sólido, hay un estilo definido y puedo notar la personalidad de los líderes del grupo en las canciones. ¿Cómo podemos definir vuestra música? ¿Una mezcla de hard rock, goth ’roll y punk?

Bobby: Hay allí todo tipo de mezclas. Odio eso de tener que ser tan específico y colgar una etiqueta. Sencillamente sucedió. No pensamos antes el cómo debíamos llegar a sonar o si había que tener un % de rock y otro % de punk. Nunca nos sentamos para buscar un enfoque determinado a la propuesta musical. Sencillamente empezamos y llegamos donde la música nos llevó. Un poco como siempre hemos hecho pues para nosotros es lo más natural.

Sonny: Se trata más de algo intuitivo y de cómo te vayas sintiendo cuando juntas a toda esa gente en un estudio. Sabes que probablemente lo que salga de allí será muy cool. De verdad que ha salido mucho mejor de lo que podíamos haber llegado a imaginar en un principio. A todo el mundo le gustaba Jerry Lee Lewis y Little Richard, los Beatles y los Stones, pero actualmente yo tengo amigos a los que ahora les gusta Nick Cave, Lydia Lunch, The Fall, PJ Harvey… Una larga lista de artistas. Por otro lado, tengo a muchos amigos que escuchan a Metallica, Slayer, Judas Priest. Luego otros que escuchan a The Damned, a los Dead Boys o a los Dead Kennedys… Un poco es como si hubiera tribus de gente que le gusta algo en concreto. Luego estaba hablando de todo esto con Bobby y a ambos nos gusta la música soul de los 60. Nos encantan English Merseybeat Group, The Dave Clarke Five y en Estados Unidos Paul Revere and the Raiders o The Kinks. Hay allí muchísima historia musical que nos gusta. Los Four Tops por darte otro ejemplo, The Temptations, The Miracles… Todas esas bandas doo wop no encantan, el rock de los 50. Luego también nos gustan agrupaciones y leyendas country como Hank Williams. ¡Tenemos mucho en común! Y sabemos que allí a fuera hay mucha otra gente a la que le gusta el metal extremo, pero a la que también le gusta la música soul de los 60. El caso es que nos sentimos muy afortunados de que lo que nos ha salido juntos sea tan honesto, tan directo, y que gente que le gustan diferentes estilos musicales lo pueda sentir y disfrutar. Eso es lo que esperamos que suceda. Un poco que la gente “se atreva a cruzar al otro lado”, y se acerque a todas esas influencias que quizá le queden algo lejos. Eso es algo de lo que disfrutamos. De verdad que nos lo hemos pasado en grande creando este disco.

Me parece sumamente interesante la mezcla de estilos y el como han quedado. Es hora de hablar de la portada y el título del álbum: Caveman Logic. ¿Qué queríais expresar con la portada y ese título?

Bobby: Las letras de la canción “Caveman Logic” trata sobre mis gustos musicales y es algo muy personal. Un poco como si me hubiera quedado estancado en la era en la que crecía y en la que todo parecía gravitar hacia ese mismo pensamiento positivo de ir crecer y descubriendo cosas. Muchos de los que nacieron en los 70 piensan esa década junto a los 80 fue la mejor, y eso sucede un poco porque la música te marca, marca a toda esa generación. Se trataba de crear material similar al que oía de pequeño, y bueno, de esos sentimientos que nunca los he cambiado. Siguen allí. Un poco es una especie de tributo a esa era y a ese material musical con el que yo crecí. Era lo que más sonaba en mis años de formación musical. Y un poco de eso trata esta portada: del amor que uno siente por los viejos tiempos.

Sonny: Para la portada buscábamos algo y había un fotógrafo llamado Andy Kane que me mandó algunas fotos realmente buenas. Eran unas fotos muy bonitas de una habitación oscura conectada con otra habitación oscura en la que una figura humanoide se aproximaba. Todo con colores muy apagados. Estaba en blanco y negro con algunos tonos azulados en algunos detallitos concretos. A todos nos gustó mucho. A algunos del grupo les parecía muy bien, pero querían algo más, algo más impactante. Un poco era: “chicos, necesitamos escoger una portada ya”. Luego hablamos con Pellet, un amigo en común que tenemos Bobby y yo. Él rebuscó en Internet a varios artistas gráficos y nos dijo que tirásemos adelante con lo que teníamos. Bueno, él nos mandó centenares de dibujos hasta que llegué a un punto en el que me di cuenta de que de lo que se trataba era de que nos gustara a Bobby y a mi, aunque también al resto de chicos, claro. Volvimos a mirar este dibujo y vimos que también tenía algo muy bueno para la contraportada, así que se lo mandé a Bobby y él me dijo que sí, que ya lo teníamos. Estábamos contentos con ella y quedaba muy misteriosa…

Bobby: El hecho de que fuera misterioso nos encantó…

Sonny: Exacto, y que también fuera todo un poco retro… Un poco nos recordaba a las viejas portadas psicodélicas, pero también es algo actual, conectado con la ciencia. Nos gustó mucho y la elegimos.

A mi me parece que encaja perfectamente con la música que trae el disco. Es una gran portada.

Sonny: Gracias, hermano.

La primera canción «Over Rover» tiene algunas influencias doom y es el mejor comienzo para el álbum, pero tengo que decir que mi favorita es «Black Sea». ¡Gran canción! ¿Por qué decidiste poner «Over Rover» el primero y «Black Sea» la segunda? Quiero decir… las primeras canciones siempre son muy importantes.

Sonny: Bueno… el caso es que fue la discográfica la que decidió ese orden. Piensa que somos cinco en el grupo y que nos era imposible el poder escoger cuál era la mejor para empezar. Lo bonito de “Over Rover” es ese riff inicial. Recuerdo que antes de componerla ya tenía ese riff en mi cabeza, mientras estaba de gira. Tenía la idea de llegar a hacer algo con ese riff, y así es como empezó ese tema. Es algo así como introductorio, de esos que no sabes qué te espera luego. Con ese riff al inicio no tienes ni idea de cómo va a sonar el disco entero. No muestra las cartas, sigue el misterio. Y luego termina… y lo que suena luego es rápido y extremo a la vez que se mantiene el halo misterioso. Te toca pensar: “¿y ahora qué viene?”. Todo el tema es muy bueno. Luego tenemos a “Black Sea”, que es un tema que le ha gustado a mucha gente.

Hay en el álbum un guitarrista invitado como es Fabienne Lee Demers de U.D.O. Para el próximo álbum, ¿a qué invitados te gustaría tener?

Sonny: Para el siguiente no lo sé todavía, pero para este te diré que ha sido todo muy orgánico y natural. Nunca planeamos el tener a ningún invitado en el disco.

Bobby: Fue más una cosa que ocurrió luego de componer y grabar el disco Los invitados llegaron cuando estábamos realizando las mezclas del disco.

Sonny: Sí, estábamos en Portugal y ya habíamos terminado el disco, o si más no, el 90% del mismo. Fuimos todos para casa y yo ya tenía en el calendario marcado el hecho de volver para Portugal, trabajar en la mezcla y enviárselo a Bobby. Con la facilidad que te da Internet, sería todo muy fácil. Hice un trabajo extra de guitarras a la grabación ya hecha, como solos, guitarras dobladas o capas de sonido… Pero finalmente mi vuelo de ida hacia Portugal se canceló. Fue por el Covid, y de golpe y porrazo, me vi con la imposibilidad de volar hacia allí. Y en esos momentos yo no tenía ni idea de cómo manejarme en un sistema digital de estudio de grabación. No sabía como grabarme a mi mismo desde casa. No tenía ni idea de cómo poderlo hacer. Y pensé en que una opción para finalizar el disco sería que alguien más me ayudase a finiquitarlo con su guitarra y que lo enviase de vuelta al ingeniero de sonido que teníamos. Me puse un poco en la piel del productor. Ese era un buen modo de terminar el disco. Recordé que estando en Portugal, Bobby leía un libro que era una biografía de Michael Schenker. Yo no tengo mucha idea de su trabajo ni de quién es Schenker.Bobby me lo enseñó, yo lo escuché y de seguida me sonó esa forma de tocar que tenía. Le había escuchado muchas veces. Bobby le conocía perfectamente. Él lo adora… Y yo pensaba que podríamos añadir algunas guitarras y… para darle una sorpresa a Bobby y volarle el cerebro, podríamos hacer que mi amigo Dee grabase esas partes en clave Michael Schenker. A Dee le conozco porque yo viví en Alemania y giré por allí. Dee terminó yendo de gira conmigo y tocando la guitarra para mi. Es un guitarrista muy especial y toca con U.D.O.

Bobby: (Interrumpe) Tiene una habilidad fabulosa con la guitarra y tiene un sumo gusto a la hora de hacer los fraseos o de dar respuesta a la voz contestando a la línea vocal principal. Además, siempre le añade algo de picante.

Sonny: ¡Y nada de esto estuvo planeado! En ningún momento íbamos a contar con Dee para el disco. Ese ticket de avión cancelado nos llevó a que él tocara sobre las pistas ya grabadas y casi terminadas. Dee me las mandó con los añadidos y yo se las mandé a Bobby. Y yo me quedé esperando a que sonara el teléfono pues estaba esperando su reacción.

Bobby: Jejejejejeejeje…

Sonny: Bobby es un tío muy musical, con mucho espíritu sensible, ¡y me llamó llorando! ¡A lágrima viva! Diciendo: “¡Me encanta lo que está haciendo este guitarrista con el disco!”. Y yo encantado de que le hubiera gustado tanto.

Bobby: Fue muy conmovedor puesto que siempre había querido tener a un guitarrista solista que pudiera tocar de esta forma tan rápida y ágil y que tuviera esa habilidad técnica necesaria de darle ese plus a las canciones. El problema lo tuvimos luego pues nos era muy difícil el superar el trabajo de Dee ya que había cubierto de polvo mágico todas nuestras canciones.

Todas las partes de guitarra me parecen excelentes, debo decirlo. Por otro lado Svart Records ha editado el disco en CD, en descarga digital y en vinilo… Creo que el vinilo es la mejor opción para vosotros. ¿No es así?

Sonny: El vinilo es muy cool. Mira, esta es otra de las consecuencias de la pandemia. No pudimos hacer el prensado como estaba planeado. Tuvimos que suspender la cita y luego se retrasó. Tuvimos que hacerlo en Finlandia, en un sitio mucho más caro. Pero a pesar del cambio y la inversión hubo un golpe de buena suerte, porque cuando pones el álbum en el tocadiscos puedes entender el por qué tanta gente lleva diciendo durante décadas que el vinilo es un formato muy superior al resto. El secreto está en el prensado y en el corte capturando la música de una forma increíble. Obviamente en digital también suena muy bien pero el vinilo tiene…

Bobby: ¡La calidez!

Sonny: Exacto, la calidez. Yo siempre había estado entre dos aguas: podía escuchar la música en vinilo y en digital sin problema, pero ahora que hemos sacado este disco… Si tengo que quedarme con un formato en concreto no tengo duda alguna: vinilo y a muy alto volumen. Pero la opción en digital también es buena.

Bobby: A mi me encanta el formato CD y tiene mucha calidad, pero en el fondo se trata de una cuestión de preferencia personal El vinilo siempre será mi favorito. Hay que entender a los que lo quieren todo en formato digital.

¿Por qué elegiste The Limit como nombre para la banda? ¿Tenías otras opciones?

Bobby: Teníamos una larga lista de nombres estúpidos (risas).

Sonny: Sí, yo envié un a todos los de la banda, Hugo, Joäo, a Bobby y a Jimmy… pidiéndoles que me enviaran un mail con 12 ideas sobre posibles nombres para una banda. Había allí muchísimos nombres horribles y yo pensaba sobre qué debería hacer: si colgarme o pegarme un tiro directamente. Ambas opciones me parecían buenas. De verdad que era muy deprimente eso de mirar la lista… Cosas como Telephone Booth, Massage Artist, Mayonnaise on Bread with Pickles… ¡Esos jodidos nombres de banda eran terribles! De verdad que me sentía muy frustrado. De repente Bobby me dice que tenía algo y lo dibuja en un papel a la vez que me dice: “Yo siempre soñé en tener una banda que se llamara The Limit”, y eso algo que lo llevo pensando desde hace décadas. Podríamos usar este nombre. Era bueno, así que finalmente este nombre se quedó. ¡Por fortuna Bobby tenía un nombre para el grupo!

Cuando terminen las restricciones pandémicas, ¿Habrá planes de realizar una gira por Europa o tocar en festivales?

Bobby: Todo el mundo nos hace esta pregunta y lo único que podemos decir es que a día de hoy no se pueden hacer planes ya que no sabemos lo que nos deparará el futuro inmediato. Si lo supiéramos puede que sí tuviésemos alguna idea sobre lo que hacer. Sería genial el poder tocar conciertos o lo que surgiese, ya fuera en Europa o en otro sitio. Disfrutaríamos todos de ello, banda y público.

Sonny: Lo que sí puedo decirte es que hemos tenido ofertas de grandes agencias, ha habido mucho interés en nosotros y seguimos esperando a ver qué sucede. Ojalá podamos tocar pronto. Nos toca esperar. Primeramente, The Limit era un proyecto para sacar un disco, y a medida que crece… nos enorgullece. No lo vemos como un proyecto paralelo, es algo muy especial para nosotros. Obviamente ambos tenemos nuestras cosas: Bobby tiene a Pentagram, yo hago mi material propio, pero The Limit va creciendo y está quedando algo sumamente especial. Es algo con personalidad y con un feeling especial que va más allá del típico proyecto. Nos morimos de ganas de salir a tocar en directo por lo que esperaremos a ver qué pasa.

Algo que me encanta es que The Limit, por estilo y propuesta, puede tener cabida en todo tipo de festivales, desde metal hasta punk, pop, rock… Un festival perfecto para The Limit es el Azkena en España donde Pentagram tocaron hace años. ¿En qué tipo de festival os gustaría tocar?

Bobby: Nos gustaría tocar en cualquier festival que le gustase tenernos en cartel. Es igual si son festivales o pequeñas salas. Como ya te he dicho, si la pandemia nos deja vamos a tocar donde nos quieran. Nos encanta tocar en directo

Sonny: Muy probablemente buscaremos algún festival en España. Nos encantaría, a ver qué sale. Nos encantaría tocar este material delante de mucha gente…

Yo estoy seguro que el Azkena os llamará, está hecho para The Limit, de verdad que lo creo (risas). Vale, esta es para Sonny. Asistí a tu concierto en Barcelona en Rocksound hace años. No había mucha gente, pero fue un concierto excelente con pura actitud rock ‘n’ roll. ¿Te acuerdas de ese concierto en Rocksound? ¿Es España especial para ti?

España es genial para mi, porque la primera vez que toqué allí fue diferente. Piensa que yo estaba muy acostumbrado a tocar en los Estados Unidos y Canadá u otras partes de Europa. El caso es que en la mayor parte del mundo hay ciertas tendencias que se repiten, y bueno, en España esos tópicos se vinieron a bajo. Tendencias que tengo asociadas a lo que es la iconografía del rock ‘n’ roll. Cuando toqué por vez primera en España, yo miraba a la gente y las chicas españolas no actúan como las típicas canadienses o estadounidenses. Ellas no miraban al escenario con esa cara de “Oh, que guay, me encanta el cantante, es supersexy”. Les importaba tres pimientos el cantante. Ellas están allí por el rock ‘n’ roll, hacen air guitar y se vuelven locas con la música. Creo que a las españolas les es igual si está allí Ricky Nelson, Elvis o Jim Morrison. Su sentimiento es en plan: “o esta banda mola o no mola”, no están para tonterías. Eso para mi fue muy reconfortante. Creo que el pensamiento de las chicas es muy diferente al de otros lugares en el mundo. Por cosas como estas considero que tocar en España es toda una experiencia. He podido girar por toda vuestra geografía varias veces y me encanta.

¿Y de la última vez en Barcelona, en concreto?

Ahora mismo recuerdo una situación muy divertida, y no sé si fue en Barcelona o en Madrid (risas). El caso es que teníamos una dirección para ir y conducíamos sin GPS. Vimos una larga cola de gente para entrar, gente de seguridad y… ¡nos venimos arriba! “¡Ostras, esto será un show espectacular!” Piensa que a estas alturas de mi carrera yo estoy acostumbrado a salas pequeñas, y claro, veíamos a los miembros de seguridad conwalkie talkies y pensamos que iba a ser un conciertazo, más que nada por la expectativa que veíamos en el ambiente. “¡Mira esos cordones de seguridad!”.

Entramos en el recinto escoltados, entramos con la furgoneta con todas esas medidas de seguridad… Y me preguntan: “¿Cómo se llama la banda?” y yo: “Sonny Vincent”. Entonces miraron en la lista y nos dijeron que NO. Que no estábamos programados allí y nos dijeron que no tocábamos ese día. “¿Cómo? ¿Qué quieres decir?”. “¡Pues que tocáis en el club de al lado! ¡Aquí no!”. Sin quererlo nos habíamos colado en el sitio donde iba a tocar Mike Ness con Social Distortion (risas). Teníamos que tocar en un recinto adyacente, mucho más pequeño y después del concierto de Social Distortion. Bueno, el tema es que no quiero malos rollos con Mike Ness, pero algunos periodistas dijeron que estuvieron en ambos conciertos y que el nuestro fue mejor que el de Mike. En fin, lo pasamos genial en ese concierto de pequeño formato. Bueno, el caso es que es una bonita historia que contar más allí de si nuestro concierto fue mejor o peor que el de Social Distortion. Fue un momento muy Spinal Tap… Joder, tocamos en una sala muy pequeña al lado del concierto principal…

¡Yo estaba allí! ¡Fue en Barcelona! Y fui a ambos conciertos. Mike no tuvo una noche especialmente buena y la gente empezó a tirar sus vasos llenos contra el escenario. Me gustó más lo que hizo Sonny Vincent.

¡Oh, genial! Fue un gran concierto. Me encanta que estuvieras allí.

Ok, esta es para Bobby: en 2011 se emitió el documental titulado “Last Days Here” y ahora es ya un clásico. Creo que como el caso de Anvil: fue un documental que mostró a la gente quien era Bobby y sus Pentagram y cambió las cosas para mejor. ¿Estás orgulloso de esa película?

Bobby: Bueno… ahora miro para atrás y veo ese documental… y te digo que estaba muy orgulloso de cuando se estrenó. Lo hicieron muy bien. Nos llevó cinco años para terminarlo. Piensa que la compañía que lo iba a editar se quedó sin financiación cuando lo estaba grabando. Me encantó cuando salió a la luz, pero ahora, diez años más tarde, me encantaría que… bueno, apareció en ese momento, y me hubiese gustado que alguien hubiese documentado bien lo que pasó con el grupo los posteriores 10 años al documental, ya que la base de fans creció exponencialmente a unos niveles que nunca hubiera imaginado. Ese film nos expuso a un público que nunca nos había visto. Pero te lo repito: me hubiera gustado que hubiera habido un seguimiento documental de lo que sucedió luego. Eso es lo más interesante de todo en el fondo.

Sonny: Ese documental es un poco extraño…

Bobby: Bueno, es un documental un poco diferente a la historia que ha sido…

Sonny: Lo que tengo que contarte es que cuando salió ese documental yo no había empezado ni a hablar con Bobby. Y cuando le conocí tampoco lo había visto. Unos días después de haber quedado con Bobby en el estudio vi ese documental, ¡y joder! Pensé que necesitaba a cinco miembros de seguridad para guiar a Bobby, dos enfermeras, un psicólogo, un masajista… así que llamé le llamé. Le dije que el documental y que era genial, pero… que claro, quizá debía hacer algo por él. Era como si a nivel psicológico necesitase algo. Ves el film y supones que necesita ayuda…

Llegados a este punto os preguntaré por cuál es el truco que siempre quisisteis hacer en un escenario. pero nunca lograsteis?

(Risas de ambos)

Sonny: Joder… Déjame pensar… El truco que siempre quise hacer en un escenario y nunca pude…

Bobby: Yo lo tengo claro: el tener hologramas de la misma banda, ponerlos en directo, pero a la vez, que la banda entrase dentro de los hologramas y que de repente fuese la banda real tocando. Es realmente complicado hacer una cosa así, pero creo que se podría lograr.

Sonny: Pues yo optaría por tener al grupo cenando sobre escena y luego verles tomarse una ducha sobre el escenario, verles contestar al teléfono y, entre todo ello, tocar algunas canciones. Creo que sería muy divertido. Hay algunas cosas de estas que he llegado a hacer sobre un escenario. Recuerdo una vez, cuando cayó el muro de Berlín que separaba las dos Alemanias, yo estaba tocando en alguna de las Repúblicas Bálticas y luego fuimos a Croacia. Juraría que fue con un grupo llamado Shothgun Rationale. Tocamos mucho en directo en aquel tour. En esos días la mayoría de aquellos países no tenían la posibilidad de ver o escuchar rock. Notamos que en las primeras giras por allí la gente se colocaba cerca de la salida. Yo le pregunté a los promotores el por qué había centenares de personas cerca de a salida mientras estábamos tocando. Me respondían que no sabían qué esperar de nosotros y que dependiendo de lo que vieran, o de lo que pasase, se largarían de la sala. Allí tocamos un concierto que fue una locura ya que cuando empezamos a tocar, todo el mundo se fue.

¡Todo el mundo! Yo estaba tocando con un chico llamado Gary Taylor, que era inglés. Y me dijo: “¡Venga, sigue tocando, ni se te ocurra parar!” Me recordó que teníamos que continuar tocando pues había un contrato firmado. Y yo en plan: Gary tío, toda esa jodida gente se ha largado, hay que parar”. Al final entró en razón y fuimos al backstage y nos tomamos unos snacks. Quedaba mucho tiempo. Salimos fuera y allí había unos chicos bebiendo una especie de whisky hecho en granjas y mezclado con algún veneno. Le pregunté al promotor el por qué se habían largado todos y me respondió que tenían miedo, que no habían visto nunca algo así.

Así que al volver en el backstage les planteé al grupo de salir a tocar solo por diversión y que nos cambiásemos los instrumentos. Que tocásemos cada uno con el que se nos daba peor. Podía ser una experiencia divertida, y allí me ves a la batería. El baterista fue el guitarrista solista, y el tío en su vida había cogido una guitarra… Cada uno con lo que peor se le daba, y ala, a hacer una jam. Tocamos algo de surf, de pop, rock garajero… Lo pasamos genial e incluso entró gente a vernos. Luego en el backstage vino un chico de por allí y nos dijo: “¡No me gustó nada la primera banda, pero la segunda ha sido muchísimo mejor, ha sido una pasada!” (risas).

Bobby: Con Pentagram una vez decidimos llamarnos Ralentless Ghouls y decidimos vestir de forma diferente, maquillarnos y salir a tocar un material que nunca antes habíamos tocado. La mayoría de gente que estaba allí no tenían no la más remota idea de que éramos los mismos Pentagram. Tocamos dos veces en esa ocasión, es decir, primero como Ralentless Ghouls para “telonearnos” y luego como Pentagram.

Esta es para Bobby: ¿es cierto que Gene Simmons de Kiss quería comprarte una canción de «Starlady»?

Bobby: No fue Gene Simmons, fue Paul Stanley. Ambos nos habían venido a ver en la sala de ensayo. Un poco eso se puede ver en el documental y de forma bastante fidedigna a cómo sucedió todo. No les gustó especialmente lo que hacíamos y menos como banda, pero sí que les interesó parte del material que teníamos. Nunca llegamos a negociar nada porque para mí las canciones son como hijos. Aparte, ya te decían que si la compraban iría firmada por Stanley y Simmons. Eso no iba conmigo. El perder todo derecho de una canción que es tuya no me parece justo. Sí que se interesaron, pero no llegamos ni a negociar por ellas.

Esta es para Sonny: Cómo fue eso de tocar en el C.B.G.B’s. Fue el templo del punk rock y por allí tocaron muchas de las bandas más importantes y hubo conciertos legendarios. ¿Cómo era el lugar? ¿Era grande? ¿Estaba lleno de gente en cada concierto? Creo que la gente en general tenemos el sitio idealizado un poco, pero tú estuviste allí ¡Supongo que estarás orgulloso de haber tocado en el C.B.G.B’s!

No era grande precisamente… Tenía una forma rectangular y tenías la sensación de estar dentro de un vagón de tren sin asientos. Llegó a ser la Meca del directo de la época. Recuerdo una vez estar entre la gente y me decían que habían venido de diferentes países para estar allí. Y yo pensaba: “Menuda mierda, han venido de tan lejos y ahora se encuentran este vertedero”. Ellos pensaban que al llegar allí creerían que era un sitio alucinante, pero te encontrabas luego con un bar normalito con escenario rodeado de grafitis.

Pero lo divertido de todo era el carácter distintivo del lugar asociado al punk. La gente pensaba en el sitio, en el lugar y en el mito generado. La generación de Bobby y mía escucha las canciones de esos grupos que pasaron por allí y te trasladan a un momento y a un lugar concreto. Te identificabas con los grupos, con las letras. Pero llegó un punto en el que me di cuenta de que muchos de esos grupos que escuchaba de pequeño y que pasaron por allí (ahora que ya soy mayor), no eran tan buenos en su mayoría ni eran los más indicados para hablarle a la juventud, pero bueno, más allá de algunos de esos mensajes e ideas la música sigue siendo buena.

Cuando escuchas a músicos multimillornarios que viven en castillos en Escocia, y me puedo referir a Zeppelin o a los Stones se alejan de la realidad de todos esos chavales… Lo del CBGB’s era música hecha por gente normal, no de adinerados que gastaban sus fortunas en proyectos éticamente reprobables. Era márketing para la gente joven. Y me gusta mucho la música de Mick Jagger. Especialmente cuando toca la harmónica. El punk era un romper con todo con connotaciones filosóficas. Eso es lo que supuso el punk como estilo.

Bobby: Podías sentir un aura de orgullo en ese lugar. Tocar allí fue para mi una inmersión total. Era algo especial, algo muy fashion para la época. También había personajes de todo tipo allí dentro, con mentalidades muy diferentes.

Sonny: Era algo muy distintivo pues había bandas con escasa técnica y conocimientos de los instrumentos y el negocio. No era profesional, pero había mucho talento en bruto y formas de expresión. Cada noche que acudías allí había momentos en los que se te ponía la piel de gallina. Esas actuaciones eran muy crudas. Entrabas en el espectáculo de forma muy rápida y la gente te apretaba para que sucedieran cosas sobre escena. Todo era muy orgánico. La misma Debbie Harry fue camarera del Max’s, durante un tiempo, y luego la veías en escena tocando con un grupo que se hacía llamar Stilettos y tocaban rock de los 50. Luego evolucionaron hacia Blondie. También llegaron los Dead Boys desde Ohio, que se bajaban del coche y empezaban a tocar… Cada noche era especial y lo podías sentir que algo grande podía acaecer. Llegaron a pasar allí más cosas de las que esperábamos que pasasen…

Nosotros solíamos pasear por los aledaños de la sala y por Nueva York vistiendo nuestro estilo punk. Era ropa que nos hacíamos nosotros puesto que en esa época no podías ir a una tienda de ropa y comprarte por unos dólares ropas punk rock. No había todavía tiendas de ese estilo y ni ese tipo de prendas. Yo vestía una especie de terciopelo naranja con mallas apretadísimas. Me hice una especie de colgante con una lata de atún que limpié y até a un cordón, a conjunto con un collar y cuerdas de guitarra atadas a mi pierna. Estábamos buscando una identidad propia y lo hacíamos nosotros mismos. Obviamente, pasear fuera del CBGB’s vestido de punk era extremadamente peligroso.

Andar con esas pintas en esos días por ese Nueva York provocaba reacciones extremas por parte de la gente. Si consideras que la cultura imperante tuvo una reacción muy negativa hacia los hippies, o hacia los rockeros… ¡imagínate con nosotros! Tampoco a Hendrix y a Zeppelin les gustaba el punk, por lo que el público lo odiaba desde un inicio. O si más no, esa fue la primera reacción. Te paseabas así vestido y los chavales que vendían periódicos en los kioskos te decían: “¿Ehhh, que ya es Halloween? ¡Que te jodan tío!”. La gente te solía insultar todo el día. Por alguna razón esa imagen provocaba miedo a la gente de esa sociedad y cuando te paras a mirar el desarrollo y evolución del estilo ves que……………..

Y aquí se corta la comunicación por Zoom

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.