Entrevista a Ian Hill, bajista de Judas Priest: ‘Harley-Davidson no quiso regalarnos una motocicleta, pero nos vendieron una por un dólar’

Cuando hay un disco que presentar toca ceñirse, en gran parte, al nuevo material, pero a veces aparecen esas pequeñas oportunidades con músicos legendarios  con los que la entrevista queda fuera de las rondas de promoción y puedes dedicarte a charlar sobre la historia viva de un grupo, de las grandes anécdotas y sobre las leyendas que han generado. Eso sucedió con Ian Hill, el mítico bajista de Judas Priest, que a sus 72 años puede decir orgulloso que es el único miembro del grupo que ha estado siempre allí. Hill nunca abandonó la nave, nunca probó otros proyectos y siempre le ves en esa segunda fila en directo, como pegado con Loctite en su rincón.

Obviamente tocaba hablar de su nuevo disco Invencible Shield y de su productor Andy Sneap, pero especialmente de su nueva gira con Uriah Heep y con Saxon y de su futura participación en el Rock Imperium. Y ya que teníamos un largo rato para charlar pudimos explorar los trucos de directo del grupo, el paso de Tim “Ripper” Owens por la banda, la posibilidad real de que Ralf Scheepers entrase como vocalista o lo que supuso Painkiller para el grupo de Birmingham. Para muchos, el mejor disco de Judas Priest.

Muy buenas, Ian. Soy Jordi Tàrrega desde Barcelona. En primer lugar, permíteme decirte que esta es una entrevista realmente inesperada y un sueño hecho realidad. Empecé a seguir a Judas en 1991, he asistido a vuestros conciertos hasta nueve veces y voy a ver a Judas Priest en Cartagena, en el Rock Imperium de este verano. ¿Estás listo para la gira española?

Sí, ya preparados, estamos deseando que llegue ese día. Tenemos antes unos conciertos en los Estados Unidos y luego nos quedan unos tres conciertos en Europa. Después unos días libres, luego nos dirigimos otra vez a América para otra tanda allí y posteriormente de regreso a Europa a finales de junio, para comenzar festivales y abrir una segunda etapa de la gira europea.

Hay cuatro shows programados en España: Barcelona, Madrid, Cartagena y Pamplona. Probablemente sea una de las giras más grandes en España en muchos años y os acompañan Uriah Heep y Saxon. Así que no está mal…

Oh, sí, es un gran cartel, de verdad que lo es… Conocemos a Saxon y a los Heep desde hace mucho tiempo y es genial tenerlos en el cartel pues nos conocemos perfectamente, lo cual es bastante importante, pues sabes exactamente qué esperar de ellos. Así que no hay dramas entre bastidores. Son dos grandes bandas, dos grupos icónicos y un cartel tremendo.

Las entradas en todos los conciertos en España están cerca de agotarse.

Creo que sí, nos va bien y ha sido una agradable sorpresa.

¿Y los recintos en los que tocáis en Estados Unidos son igual de grandes en los que tocáis en Europa?

Sí, más o menos… son bastante similares de capacidad.

Bien, dime… ¿cómo es posible que después de 50 años de Judas Priest pueda lanzar discos como Firepower e Invencible Shield? Porque ambos son increíbles.

Oh, ¡gracias! Sí, es sencillamente un largo proceso que comenzó en 1974, en el que simplemente tú intentas mejorar con cada disco, ya sabes, sigues intentando mejorar cada vez más, aprendes algo todos los días y nunca dejas de ser un aprendiz. Empezamos a tener un miedo inicial a la hora de usar nuevas técnicas de grabación, diferentes artilugios, pero siempre avanzando. Lo intentamos, y si funcionaba, genial. Y si no… pues bueno, se descarta y eso es lo que hemos ido haciendo hasta el día de hoy. Probar cosas nuevas te mantiene moderno, te mantiene fresco y te mantiene relevante para las audiencias actuales.

Miras hacia abajo, miras al público, y hay un montón de gente joven allí. Y cuando digo jóvenes, me refiero a gente apenas lo suficientemente mayor como para entrar por sí mismos en nuestra música, son menores. Eso es una gran señal, y es genial el poder conectar con gente más joven después de hacerlo durante más de 50 años. Es todo un gran logro y estamos muy agradecidos por ello. Simplemente intentas mejorar con cada disco e intentas encaminar tus pasos en la dirección correcta, también con cada gira.

Y luego está el nombre de vuestro productor Andy Sneap, ¿verdad? ¿Es él probablemente la clave de vuestro éxito a día de hoy? Creo que entendió vuestro sonido y propuesta actuales, lo cual me parece una maravilla…

Sí, Andy está haciendo un inmenso trabajo en la producción, de eso no hay duda. Con Firepower nos lo hicimos prácticamente nosotros, auto-produciéndonos, lo cual fue genial. Pero pensamos luego que podría valer la pena probar con alguien externo al grupo. Sabíamos de la reputación de Andy Sneap, que es muy conocido, y decidimos preguntarle si le apetecía ser el productor. Aceptó, por lo que decidimos involucrar también a Tom Allom, pero sólo para tener una mente más veterana involucrada en el disco. Él es alguien que conoce toda la herencia de la banda.

Y ambos se llevaron muy bien. Por supuesto, hicimos todo este trabajo en medio de la pandemia, por lo que reunir a todos en un mismo lugar fue muy realmente difícil. Así que todo se hizo por separado. Cada músico tenía que hacer sus partes y Tom no tuvo mucha oportunidad de involucrarse más allá de algunos trabajos vocales que supervisó. Lo cual fue una lástima, pero… las cosas van como van, y, por ejemplo, las líneas de bajo iban tarde y el tiempo se estaba agotando.

Rob y Glenn empezaron a componer el disco incluso antes de la pandemia y, por supuesto, nos moríamos de ganas lanzarlo, la discográfica quería editarlo… así que las líneas de bajo se hicieron en habitaciones de hotel durante la última gira. Varias habitaciones de hotel del último año en las que me hospedé, lo cual fue genial. Simplemente entrábamos en la habitación de Andy, que allí tenía su portátil. Todo estaba preparado y delante de él lo grabamos. Funcionó todo de maravilla.

Así que para cuando terminamos esa última gira del 50 aniversario, todo lo que a Andy le tocaba hacer era entrar en el estudio y empezar a producirlo, luego mezclarlo y a aunar todos los instrumentos y sonidos. Funcionó todo de maravilla y fue una forma de grabar las líneas de bajo sin estrés alguno. No tienes todos esos cables y presiones varias en la parte posterior de tu cabeza o esas voces que te gritan eso de: “¡Date prisa! ¡Es mi turno! ¡Aparta que quiero hacer mi parte!”, y cosas así, lo cual muchas veces ocurre en los estudios.

Pero, de todos modos, funcionó realmente bien todo y Andy hizo un trabajo tremendo en la producción obteniendo las partes individuales de cada músico y mezclándolos todas juntas. Y las canciones quedaron terminadas conformando un álbum tremendo. Invencible Shield es un disco increíble.

Me encantan las primeras canciones de disco, pero mi favorita es “Crown of Horns”. ¿Cuál es la reacción de los fans ante el nuevo material?

Sí, “Crown of Horns”… La gente está familiarizada con ella porque se lanzó como single hace ya algún tiempo. De hecho, hay un video de la misma, así que los fans conocen el tema. No hay nada peor que subirse al escenario y presentarles una nueva canción y que luego estén como… “¿qué demonios es esto?”.

Ya sabes, silencio absoluto y el sonido de los arbustos rodantes y de muchas personas que no comprenden qué pasa, simplemente porque no están familiarizadas con la canción. Pero “Crown of Horns” fue una de las primeras en ser lanzadas y funciona muy bien. Es una buena composición a medio tiempo. Es incluso comercial y a los fans les encanta.

¿Cómo fue la experiencia de participar en el festival Power Trip en Estados Unidos? Porque allí estabais Metallica, AC/DC, Tool, Iron Maiden, Guns N’ Roses y Judas Priest. Fue casi como un salón de la fama del metal en un festival. ¿Cómo viviste esa experiencia?

Sí, fue genial hacerlo. Es que no pudimos rechazar esa oportunidad. Originalmente, Ozzy iba a hacerlo, pero tuvo problemas médicos y no pudo. Así que nos pidieron que nos hiciéramos cargo y que tocásemos en su sustitución. Y como digo, no puedes rechazar algo así con todas esas bandas juntas. Simplemente dejamos todo lo que estábamos haciendo y nos dirigimos hacia allí. Todo ese proceso llevó alrededor de una semana, unos días de ensayo, volamos, hicimos algo de promoción del disco, tocamos en el festival y nos volvimos para casa.

Todo eso en una semana, y de verdad que fue una gran experiencia. Es un concepto nuevo comparado con los festivales europeos. En Europa hay docenas de bandas al día tocando en todas partes, con un pequeño escenario aquí, una carpa allí, lo que sea… Eso está genial, especialmente para lo que son las bandas emergentes ya que hay mucha gente allí. Vienen a verlos, y reciben la exposición a todas esas personas. Pero este festival eran sólo dos bandas cada día. Fue un nuevo concepto y funcionó de maravilla en cuanto a festivales se refiere. No hay ese estrés a la hora de empezar.

Tampoco hay dramas entre bastidores sobre bandas que se exceden de tiempo o cosas que salen mal. Todos sabían lo que estaban haciendo. Cada grupo ofreció grandes actuaciones cada día y todo funcionó muy bien. Y todo estaba muy bien trabajado… Se presentó un montón de gente en el desierto de California. Y sí, fue un cartel icónico y nos sentimos muy honrados de que nos pidieran tocar allí.

Imagínate si hubiese una edición del Power Trip 2, ¿quién iría a tocar allí? Porque es imposible tener un mejor cartel que este en mi opinión (risas).

Sí, tendremos que hacerlo de nuevo, ¿verdad? Quizá suceda… No sé, muchas de esas bandas participantes están envejeciendo, y no sé si estarán allí para una próxima edición, así que no lo sé. Tendremos que esperar y ver qué pasa.

Siempre os he querido decir que me encanta el símbolo de la banda, esa cruz. ¿Recuerdas cuándo tuvisteis esta idea y el por qué os decidisteis por este logo?

Sí, aparecía fue de la portada del segundo disco, Sad Wings of Destiny. No puedo recordar el nombre del chico, su apellido era Woodroffe. Él hizo la ilustración, era un gran artista, un artista absolutamente brillante. Y no sé si recuerdas esa portada del disco, que tiene al ángel caído allí, con las flores a su alrededor… Y de ahí vino, pero no sé cómo se le ocurrió, ni idea. Pensamos que era un gran símbolo y lo tiramos adelante, lo usamos. Se llamaba Patrick Woodroffe, ahora me acuerdo, y esa fue su idea, que como sabes, ha llegado a ser un gran emblema para Judas Priest.

He conocido a mucha gente con esta cruz de tatuaje.

Sí, realmente no tiene un significado profundo, aparte de la mera afiliación con la banda. No hay un significado espiritual, digámoslo así.

¿Por qué la banda hace sonar el “War Pigs” de Black Sabbath antes de comenzar el concierto?

Esa canción hace que la gente salga del bar. Básicamente, sirve para eso. Además, conocemos a Back Sabbath desde hace muchos años y hemos sido grandes amigos del grupo. Se trata solo una canción perfecta para poner a la gente en ambiente. Lo hemos hecho durante años y años y ahora es parte de la tradición dentro de nuestros conciertos. Y esta hace que los fans que ya han estado en nuestros conciertos y no están en sus asientos, pues que la escuchan y saben que comienza el espectáculo. Esa es su función.

Y cuando termináis el concierto, suena el “We Are the Champions” de Queen como despedida…

Sí, es simplemente otra tradición, lo hemos hecho durante muchos años. No sé por qué la elegimos, pero lo que está claro es que todos somos fans de Queen y esta es una de sus grandes canciones. Es simplemente una gran canción de cierre.

Parece que “The Green Manalishi (with the Two Pronged Crown)” es una de las canciones más tocadas en vuestro set list y es una gran versión. ¿Entiendo que es una canción importante importante para la banda? ¿Y qué tan importantes fueron Fleetwood Mac para Judas Priest?

Todos éramos fanáticos de Fleetwood Mac. Yo especialmente era fan de los Fleetwood Mac originales. Estoy hablando de Peter Green y Jeremy Spencer, Danny Kerwin, Fleetwood y John McVie que fueron la banda original, y todos éramos grandes fans de ellos. Hicieron algunas canciones tremendas… De verdad que eran composiciones avanzadas a su época. Pero esta versión, en realidad, fue una idea de la compañía discográfica. Dijeron que sería genial si la grabábamos.

Así que le dimos nuestro toque, ya sabes a lo que me refiero. Y de verdad que fue muy bien recibida. De todos modos, era una canción familiar para todos ya que era una tema de Fleetwood Mac y nuestros fans disfrutaron de nuestra versión. Es una composición importante a la hora de tocar en directo. Y Rob juega con el público antes de tocarla, y es sencillamente una de las canciones favoritas de los fans. Para nosotros también lo es, es un gran tema, un potente medio tiempo. Grandes partes vocales, grandes solos…

Y hablando de las canciones… con tantos discos que tenéis ¿cómo decidís el set list?

Oh, es difícil, y se complica todo más con cada álbum que sacamos. Para añadir nuevas canciones, tienes que quitar algo, así que, seguro que estás quitando la canción favorita de alguien, y este es un dilema que tenemos con cada nuevo disco. Pero hacemos un gran esfuerzo para mantener a todos el mundo contento. Puedes hacer tal vez tres, posiblemente cuatro canciones nuevas, dependiendo de cuánto tiempo dispongas. Pero realmente no puedes ir más allá, porque si no, estás quitando demasiadas canciones favoritas de los fans. Pero hacemos nuestro mejor esfuerzo y tratamos de mantener a todos contentos.

Y hasta ahora parece que hemos hecho un trabajo decente en esto. Hemos estado trabajando en los sets durante las dos o tres primeras semanas de esta gira, intercambiando una por otra y cosas así… Y creo que ha quedado un set listmuy decente. Continuaremos haciendo esa base de canciones y variando alguna, solo para que no se vuelva aburrido para nosotros. Tocar las mismas canciones cada noche es algo monótono, así que cambiaremos un par de ellas de vez en cuando. Pero estamos contentos del set list.

¿Y qué canciones son obligatorias de tocar en un concierto de Judas Priest? Supongo que “Painkiller”, “Living After Midnight”, “Breaking the Law”, “Hell Bent for Leather”…

Sí, todas estas están en el set list. Esas son las canciones que no puedes omitir en directo. Es que piensas que prefieres no tocar alguna de esas canciones otra vez, o durante una temporada… pero lo que pasa es que ves la reacción de los fans ante esas canciones en directo y es cuando te das cuenta del por qué las estás tocando cada noche.

Se obtiene un tremendo feedback con los fans y eso lo notas nada más cuando comienzas con la intro o riff de cualquiera de las que mencionaste. Y como dije: son favoritas de los fans y simplemente no puedes dejarlas de lado. Es un poco como si Iron Maiden dejaran de tocar “Run to the Hills” o temas emblemáticos como este. No puedes hacerlo.

Pero, por otro lado, estáis tocando en cada gira canciones no habituales. Siempre rescatáis algún tema de los “olvidados”. Para esta gira he visto “Saints of Hell” del álbum Stainless Class o “You Don’t Have to Be Old to Be Wise” del British Steel. ¿Por qué estas canciones para esta gira?

Sí, son temas que se suelen definir como “deep cuts”, ¿verdad? Algunos fans exigen eso: el que toquemos canciones que no hemos tocado durante mucho tiempo o que no se han llegado a tocar nunca. Así que metemos una o dos de esas de vez en cuando para complacer a esas personas que tanto lo reclaman.

Y de verdad que hacemos un gran esfuerzo todos para elegir las que a todos les pueden gustar más. Las dos elegidas esta vez, ambas son muy rockeras y entran muy fácilmente. Son canciones más simples o directas, y la gente, al escucharlas, se deja llevar por el ritmo.

Leyendas como AC/DC o Iron Maiden tienen su propio sonido, y pasan los años… siendo fieles al mismo. Pero Judas Priest ha cambiado su sonido y estilo a lo largo de los años. Es por eso que, en mi opinión, Judas Priest es la banda de heavy metal más grande de la historia: porque siempre se atrevió a cambiar su estilo musical. ¿Estás de acuerdo en esto?

Sí… las personas y los grupos encuentran su fórmula y se aferran a ella. Luego la gente, los fans, les aman por eso mismo. Y no hay nada malo en eso, en absoluto. Como bien dices, AC/DC, Iron Maiden, entre otros, lo han conseguido. Y son geniales, son realmente grandes bandas con su sonido propio, por lo que la gente sabe exactamente qué esperar de ellos cuando sacan un disco.

Nosotros siempre hemos sido un poco más experimentales y no hemos tenido miedo a probar cosas nuevas. Es como lo que te dije antes: que suena como el poder dar ese paso adelante cada vez que toca hacerlo. Y mira, te pongo un ejemplo: el disco como Turbo con los sintetizadores de guitarra. Ese experimento tuvo una recepción realmente enfrentada y nos hizo perder a muchos fans de toda la vida, pero nos hizo ganar a muchos fans nuevos también.

Y eso fue gracias a atrevernos a hacer el cambio que hicimos. Aunque probablemente en Turbo cambiamos un poco demasiado… Pero eso te puede pasar. No hay que tener miedo de intentarlo. Lo que sí hay veces que funciona… y otras veces no funciona tan bien. Pero esa siempre ha sido nuestra filosofía: al menos, intentar hacer cosas frescas y seguir avanzando.

Quiero confesarte que el disco Painkiller es, en mi opinión, el mejor álbum de heavy metal de todos los tiempos. Por lo que, ¿cómo ves Painkiller después de todos estos años?

Es un gran disco, sí. Lo editamos el último año antes de que Rob hiciera su propio proyecto por un tiempo. Y como bien dices, ese fue el disco perfecto para poder seguir adelante. Un poco es comparable a lo que hicimos el disco Turbo, que tuvo en el momento de edición una recepción con opiniones encontradas. Eso hizo que dejásemos los sintetizadores de guitarra de lado en el Ram It Down.

Y comenzamos a explorar terrenos mucho más duros. Y luego, el paso adelante hacia esa dirección, obviamente fue Painkiller. Ese disco era una evolución del anterior. Fue un álbum muy duro: Painkiller. Fue la perfecta demostración de donde estábamos en ese momento musicalmente hablando. Y siempre destacará por eso. Es un gran disco y en él hay algunas canciones impresionantes. Y a partir de allí, Rob hizo su propia carrera por un tiempo al margen del grupo. Después regresamos con Angel of Retribution.

Tuvimos que tratar de imaginar dónde estaríamos si Rob hubiera estado con nosotros durante esos 10 años o los que fuera que estuvo fuera del grupo. El caso es que él estaba haciendo su propio proyecto con Fight. Pero sí, Painkillersiempre será un disco importante porque fue el punto culminante de donde estábamos en ese momento.

¿Alguna vez has pensado en la posibilidad de tocar Painkiller entero en directo?

Me parecería una opción perfecta. Podríamos tener una gira de aniversario con determinados discos. Y ya lo hicimos una vez hará unos 20 años. Aniversarios de 20 años, 15 años… Fechas clave. Pero luego te sucede que tienes que dejar espacio para las canciones nuevas también. Así, que sí, que nos encantaría intentar hacer ese tipo de cosas, pero eso implicaría que nunca tendríamos tiempo libre. Porque tendrías un disco nuevo, luego tendrías un álbum de aniversario que está cerca, y luego, posiblemente, estarías metido en la composición de otro disco.

Nos mataríamos a trabajar, y a nuestra edad, la vejez está más cerca de lo que piensas. Nos encantaría hacer cosas así, pero se tienen que dar unas circunstancias muy concretas para hacerlo. Si hay un nuevo álbum, simplemente no tienes tiempo para apartarlo y tocar un disco completo. Y eso de tocar un disco entero es un gran concepto, de eso no hay duda. Lo hicimos una vez con British Steel y funcionó muy bien. Salimos a la carretera y lo hicimos. Pero no había nada más sucediendo en ese momento, ni discos nuevos ni giras programadas.

Creo que Judas Priest fueron una de las primeras bandas en hacer eso de tocar un disco en entero y en su orden original. Creo que fue una muy buena idea.

Tal vez sí fuéramos la primera banda de metal. Otras bandas ya lo habían hecho antes pues creo que Pink Floyd solía hacerlo en su día. Solían salir de gira y hacer el disco completo que presentaban. Ha habido una banda o dos más que lo hicieron, pero no me vienen ahora miso los nombres. Muy probablemente seamos uno de los pocos grupos de metal que lo han hecho. Lo que pasa es que, ya que puedes hacer algo así, demuestra qué tan bueno es el disco en su conjunto.

Cuando una canción es elegida para un disco, es que esta es una canción decente para entrar allí, de lo contrario, no estaría en el álbum a pesar de que ya sabes que nunca va a destacar, que nunca va a ser la favorita de los fans. Así que, si puedes salir y tocar el disco completo, y hacer que la gente disfrute de cada una de esas canciones, eso es señal de que estamos ante un buen disco. Y como ya te dije, es algo que nos encantaría hacer, sólo es cuestión de encontrar el tiempo y la motivación para hacerlo. Un disco sólo dura 45 minutos, por lo que, de todos modos, deja espacio para otros temas. Es un buen concepto, así que lo seguiremos teniendo en cuenta.

¿Fue el álbum Demolition el punto más bajo en la historia de Judas Priest? Tal vez no el disco, pero sí la gira del Demolition. Los recintos en los que tocasteis en ese tour eran mucho más pequeños de los que soléis tocar.

Sí, fue uno de esos momentos bajos. Es una de esas cosas en las que ves que la banda es algo más que las partes que la conforman sus miembros. Rob estaba haciendo su proyecto y nosotros seguíamos adelante sin él. Ninguno de nosotros lo estaba haciendo particularmente bien. Creíamos que estábamos bien, pero no estábamos tan bien. Y te diría que hay algunas canciones geniales en Demolition. Un par de mis canciones favoritas de siempre están ahí como por ejemplo “Lost and Found”, una gran canción. Pero no estaba Rob Halford

Habría sido todo diferente si hubiera estado él en la banda. Habría generado con él mucha más atención desde el principio. Una de las razones por las que Rob volvió a la banda fue porque era necesario. Y es que realmente lo era. Todavía teníamos mucho más que ofrecer como Judas Priest y no como individuos o músicos en solitario. Y él regresó en 2004, y seguimos adelante desde ese mismo punto en el que lo dejamos. Pero sí, desde un punto de vista comercial, digamos que fue un punto muy bajo en la carrera de Judas Priest.

Los años 90 fueron una década difícil para las bandas tradicionales de heavy metal. No hay muchas bandas que recuerden esos tiempos con cariño… ¿Cómo recuerdas los 90?

Lo fueron, sí, fue una década muy mala. Lo que pasó, es que, hasta los años 90, el heavy metal era muy versátil. Había todo tipo de géneros diferentes dentro del estilo. Es decir, nosotros hemos compuesto canciones como “Before the Dawn”, hemos hecho “Painkiller” y todo lo demás… Así que para nosotros era todo muy, muy variado. Y a finales de los años 90 todo se fragmentó. Si te metías en una banda de grunge, tocabas grunge. Si te metías en el speed metal, tocabas speed metal.

Lo mismo pasaba si tocabas en una banda de gótico…. Y eso es justo lo que pasó, que todo se fragmentó. Y eso mismo fragmentó también la base de fans del estilo… Creo que actualmente la escena está volviendo a ser bastante versátil, y creo que es mucho mejor que sea así. Y como estaba diciendo antes, es muy importante intentar mantenerse al día con los tiempos y estilos que corren. Es importante intentar dar ese paso adelante a la vez que mantenerte moderno y relevante.

Y creo que justo esto eso es un testimonio de lo que es nuestra banda, que pudimos salir airosos siempre de ello. Cuando Rob regresó, lo continuamos desde donde estábamos justo en el momento de su partida, justo después de Painkiller. Así que, sí, pero digamos que toda la década de los 90 fue un poco de bajón para el metal tradicional.

Quiero preguntarte sobre uno de mis cantantes favoritos. Se llama Ralf Sheepers, ha estado en Gamma Ray y está en Primal Fear. Cuando Rob dejó la banda, ¿fue Ralf una opción real para convertirse en un nuevo cantante de Judas Priest o no?

Sí, él estaba en la lista, sí que lo estaba. Y creo incluso que fue contactado en un momento dado. Él tiene una gran reputación, tiene una gran voz, una gran presencia en el escenario… Tiene todo lo que hace falta. Pero es que luego nos llegó ese video de “Ripper” cantando en una banda tributo de Judas Priest y estaba clavando todas las canciones de Rob… Ya sabes, teníamos que ir a por ese tío. Y funcionó, más o menos… Sí, habría sido diferente con Ralf, no sé qué hubiera sucedido con él en el grupo. Pero así fue como “Ripper” consiguió el trabajo.

Y la verdad es que fueron un par de fans los que enviaron a Scott Travis ese video, una vieja cinta en VHS. Es que vimos a Tim Owens clavando todas nuestras canciones sobre el escenario, y pensamos: “Oh, ya lo tenemos, es que no tenemos que enseñarle nada de nada”. Esa fue la razón principal por la que elegimos a Tim. Y tiene una voz tremenda. Ahora está ahí, fuera cantando ese material y todavía está sacando perfectamente las canciones. Pero sí, digamos que Ralf Scheepers estaba definitivamente en la lista de posibles cantantes de Judas Priest.

¿Recuerdas cuando decidisteis poner una motocicleta en el escenario en “Hell Bent for Leather”?

Sí, creo que fue en la gira de Killing Machine. No sé cómo surgió… quizá había alguien con una motocicleta allí y le preguntamos: “¿Podemos tomar prestada tu moto?” De hecho, creo que eso fue lo que sucedió. Alguien dijo que sería genial si Rob apareciese con una moto sobre el escenario. Creo que fue así como surgió todo aquello. Y, de hecho, contactamos con Harley-Davidson para ver si estaban interesados en proporcionarnos una motocicleta.

Y dijeron: “Bueno, no podemos daros una, pero te venderemos una por un dólar”. Por alguna razón quisieron hacerlo así… Por lo que terminamos con una Harley-Davidson muy elegante sobre escena. Y Rob la ha estado conduciendo en el escenario durante estos años, aunque no estoy seguro de si es la misma que desde el principio. Desde entonces, ya sabes, es como una marca registrada de la banda.

¿Qué recuerdas de esos años locos en Ibiza en los 80 grabando discos?

Oh, tienes razón, esos fueron años locos debido a múltiples distracciones. Sí, pero más allá de las distracciones, digamos que había un excelente estudio en la isla en ese momento dado. Juraría que se llamaban Los estudios Mediterráneo. Cambiaron de manos un par de veces mientras estuvimos por allí. Hicimos las bases para tres discos del grupo en esos estudios. Primero el Point of Entry, comenzamos el Scream for Vengeance y luego el Defenders of the Faith. Todos eso discos tienen su punto de inicio allí y la verdad es que fue un gran lugar genial para grabar.

Estamos hablando también de conceptos importantes como por ejemplo el de que si querías relajarte… Simplemente salías a la piscina y tomabas el sol. Saltabas a la piscina, jugabas un poco… Luego trabajabas otro poco y después salías de noche a tomar algo. Fue un gran ambiente de grabación. Luego estaba obviamente el verano en Ibiza… Estaba todo congestionado, había un montón de gente allí con turistas por todas partes. Pero durante el otoño y la primavera, donde no hay mucha gente allí, era un lugar absolutamente hermoso.

Alquilamos motocicletas y el hecho de estar con gente no era algo necesario durante todo un día entero… Así que te subías a tu motocicleta, enfilabas las colinas de la isla y hacías kilómetros y kilómetros por pequeñas pistas de tierra. Eran entonces pequeñas carreteras de tierra. Lo disfrutamos, por lo que fue un lugar excepcional para grabar y buscar momentos de soledad. Todo era muy tranquilo… Y ese estudio estaba en la cima de una colina, localizado en el centro de la isla. Estabas lejos de todo. Pero si querías un poco de marcha, estaba todo aquello a sólo cinco millas de distancia de la ciudad.

Es un gran lugar que me trae grandes recuerdos pues hice muy buenos amigos allí. Fue una lástima que no pudiera seguir adelante ese estudio porque estoy seguro de que habríamos terminado grabando allí de nuevo, pero sucedió lo que sucedió, y aquello se incendió quedando todo reducido a cenizas….

¿Cuál es el primer álbum que compraste con tu propio dinero?

Pues sería uno de John Mayall & The Bluesbreakers con Eric Clapton. Ese fue el primer álbum que me compré. Fue concretamente en el Turner’s Music Shop de la calle Paradise, en West Bromwich.

¿Cuál es el truco que siempre quisiste hacer en el escenario, pero nunca lograste?

No lo sé, creo que hemos hecho la mayoría de cosas que siempre quisimos hacer en un momento u otro. Sí, creo que hemos hecho casi de todo. A lo largo de los años, hemos tenido luces láser, bengalas, niebla, petardos, llamas… Una vez incluso terminamos con fuegos artificiales en un par de shows al aire libre. Pero no lo sé, quizá haya otras cosas más que podamos hacer.

No sé si es cierto, pero he leído que, en vuestros inicios, la banda usaba una ametralladora real en el escenario después de tocar “Genocide”. ¿Es eso cierto?

Sí, sí, Rob hizo eso. Pero no era una ametrallados real, o eso creo… Era una ametralladora de cine, eso es todo lo que era, nunca fue real.

¿Puedo preguntarte sobre Glenn Tipton, está bien?

Está tan bien como cualquiera pueda estar dada su situación, evidentemente. Creo que va a intentar salir y hacer un par de shows con nosotros. No quiero que nadie salga y compre entradas anunciando que viene Glenn porque las probabilidades son las que son y probablemente no puede marcar unos shows determinados en los que tocar.

Pero sale al escenario cuando se siente lo suficientemente bien, así que saldrá y hará un par de canciones con nosotros. Pero la enfermedad de Parkinson es muy dura y en este momento estamos inmersos en un viaje de ida y no hay retorno. Se están haciendo avances médicos todo el tiempo, así que, quién sabe, quizás podamos salir de ello algún día u otro. Pero en este momento actual Glenn está tan bien como puede estar.

Me encanta cuando sale a tocar, lo hizo por dos veces en Rock Fest Barcelona y fue una pasada verle allí con vosotros.

Sí, sí, es genial cuando puede salir con nosotros… A los fans les encanta y a a la banda también. Desafortunadamente, no es tan frecuente como nos gustaría que sucediera.

¿Cómo recuerdas el estúpido juicio por dos chicos que se suicidaron en los años 80? El PMRC, Tipper Gore, ¿fue quizá el momento más triste para la banda?

Sí, bueno, nos cosieron… es que nos cosieron. Y es que lo politizan todo… Si te digo la verdad, todavía hay grandes preguntas que podemos hacernos a día de hoy sobre todo aquello. Es decir, no sé, no tengo por qué incriminarme refutando nada de lo que se ha dicho ya, pero, si puedes escuchar esa canción, es que está todo bajo el amparo de la enmienda de la libertad de expresión.

Bien, si puedes escuchar esa canción, ya sea hacia adelante, hacia atrás, o boca abajo… no importa si puedes escucharlo de la forma que sea, porque eso es todo lo que hay. Así que ellos lo intentaron, y dijeron que era todo subliminal. Y decían que había un mensaje subliminal en “Better by You, Better than Me”. Y tú dices: “es que no puedo escucharlo”. Y ellos te responden… “no puedes, porque eso que escuchas es subliminal”.

Y luego dependía de ti el demostrar tu inocencia sobre algo que no puedes escuchar y que no está allí. Y así de estúpido fue todo aquello…. Creo que el juez, después de dos días de comenzar el juicio, se dio cuenta de que había cometido un error inmenso. Pero simplemente todo aquello fue un montaje, y eso es todo lo que puedo decir sin ser llevado a la cárcel, o eso espero…

Para terminar, ¿dónde y cómo ves a Ian Hill y a Judas Priest en diez años?

En diez años, seré muy afortunado de estar por aquí todavía. Si podemos garantizar mi presencia, ya seré una persona muy feliz. Pero veremos a dónde va todo… pues en este momento nos lo estamos tomando paso a paso. Por ahora tenemos una larga gira por delante. Así que terminaremos con ella y veremos hacia dónde vamos luego. Veremos si hay otro álbum de Judas Priest, si hay otra gira… Pero de momento no hay planes de jubilarse todavía, así que estaréis con nosotros un poco más de tiempo.

Ian, gracias por tu tiempo, ha sido una entrevista increíble. Nos vemos en Cartagena.

De acuerdo, muchas gracias, Jordi. Ha sido un placer, compañero. Adiós.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1370 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.