Entrevista a David Ellefson, bajista de Megadeth: ‘Para triunfar como guitarrista o batería de Megadeth es tan importante gozar de la aceptación de los fans como ser un excelente músico’

Es más que evidente que Megadeth es y ha sido una de las bandas pivotales del heavy metal en los últimos cuarenta años. La figura de su líder Dave Mustaine es tan inmensa que muchas veces los demás miembros de la banda han pasado casi desapercibidos, pero a su lado siempre ha tenido a David Ellefson, una rock star atípica con los pies en el suelo que, además de tocar el bajo en una de las bandas de thrash más importantes del mundo y en mil y un otros proyectos, saca tiempo para escribir libros (de autoayuda, biográficos y de ficción) y montar un sello discográfico, una productora de cine, una editorial e, incluso, una empresa productora de café. Tener la oportunidad de hablar con él ha sido todo un placer, y su figura me parece tan interesante que he preferido centrar mi entrevista en sus múltiples aventuras en solitario más que en su trabajo en Megadeth. Un trabajo y un futuro del que, por supuesto, también hablamos un ratito en esta extensa entrevista.

Español

¡Hola, David! Antes que nada, quiero darte las gracias por invertir algo de tu tiempo contestando a estas preguntas para nosotros. Y déjame decirte que estoy particularmente excitado por tener la oportunidad de hablar contigo, ya que Megadeth ha sido sin duda una de las bandas más importantes en mi proceso de crecimiento musical.

Oh, muchas gracias. Es muy amable por tu parte.

¡Un placer! Bueno, ¿cómo estás y cómo has estado viviendo estos tiempos tan extraños?

¡Estoy bien! En realidad, he estado muy bien este año. Por encima de todo, 2020 fue muy ocupado y productivo. Porque puedes estar muy liado haciendo muchas cosas pero no ser productivo (risas). Trabajamos mucho en el disco en solitario de Ellefson, que se acabó convirtiendo en No Cover y también hice muchas cosas para la Ellefson Youth Music Foundation. Además, grabé casi todo para el nuevo disco de Megadeth. Estuve muy ocupado y toqué en un montón de proyectos. Me miro el 2021 con muchas ganas porque tengo la sensación de que tengo un montón de cosas listas en la línea de salida, y tan solo necesito que alguien dé el pistoletazo para que los caballos empiecen la carrera.

¡Eso es genial! Intentaremos hablar de casi todo ello en unos momentos, pero vamos a empezar por el principio. Hace unas semanas publicaste el que es más o menos tu segundo disco en solitario tras ese recopilatorio que sacaste en 2019. Se llama No Cover y en él podemos encontrar 19 versiones de, mayormente, clásicos poco obvios del hard rock. Cuéntame por qué decidiste hacer un disco así y cómo llegaste a escoger las canciones y la gente que colabora en ellas. ¿Cómo fue el proceso de selección, adaptación y grabación?

En junio de 2020, el guitarra de Ellefson, Tom Hazaert, y yo decidimos que era inútil sacar un disco con material propio, ya que no íbamos a tener la oportunidad de girar ni probablemente de promocionarlo, así que tuvimos la idea de que, mientras tanto, podríamos grabar algunas versiones para mantenernos un poco en primera línea mientras seguíamos trabajando en el material original en segundo plano. Esa idea tan simple se acabó convirtiendo en bastante ambiciosa, ya que tal y como dices han acabado siendo 19 canciones y no hemos recurrido nunca a las más obvias, lo que creo que fue lo más divertido de todo el proceso.

Sencillamente me puse a pensar cuáles fueron las canciones que me inspiraron y que me hicieron querer tocar el bajo y empezar bandas de rock. Y ahora ya lo sabes (risas). Desde Bachman-Turner Overdrive a los Sweet y Dead Kennedys… cuándo me preguntan qué tres discos me llevaría a una isla desierta, Rebel Yell siempre está en esa lista. Y esa es básicamente la razón por la que escogimos esas canciones.

¿Y qué me dices de las colaboraciones que encontramos aquí? Porque más allá de los miembros habituales de Ellefson hay una buena cantidad de estrellas invitadas aquí….

Sí, es verdad, pero no lo empezamos como una colaboración. Empezó como un disco de Ellefson, que somos yo, Tom Hazaert, Andy Martongelli, nuestro batería Paulo Caridi y Bumblefoot, y ese fue el punto de partida. Pero a medida que nos íbamos metiendo en ello pensamos que muchos de nuestros amigos estaban sentados en casa confinados, así que les invitamos a formar parte de ello. Enviamos algunas pistas y todo el mundo estuvo de acuerdo y saltó a bordo del barco. Creo que, en muchos aspectos, les dimos algo en lo que centrarse y que les mantuviera musicalmente activos. También nos mantuvo conectados como una comunidad de artistas y cuando el disco llegó finalmente a las tiendas en noviembre, sentí como si hubiéramos liderado una especie de respuesta colectiva del mundo del metal saliendo victorioso sobre 2020 (risas). Para mí fue una gran vuelta de honor para un año que, de lo contrario, habría sido bastante deprimente. Pero la música nos ayudó a superarlo y ayudó a que nuestros fans lo superaran. Y aquí estamos, en 2021 haciendo más música!

Aunque has formado parte de un buen puñado de bandas al margen de Megadeth durante los últimos años, no empezaste con la banda Ellefson hasta 2019, y ahora vemos que se trata de un inicio de verdad de una ambiciosa carrera en solitario junto a los demás chicos que incluso os ha llevado a girar por lugares bastante pequeños que deben tener una energía muy distinta a lo que estás acostumbrado con Megadeth. ¿Por qué decidiste empezar esta carrera en solitario justo ahora y qué tipo de sensaciones y recompensas te genera como artista?

He tenido mucha suerte de estar en Megadeth. En mi vida he estado en muchas bandas, de las cuales un par de ellas han tenido cierto éxito y Megadeth se ha convertido en bastante grande. Pero el éxito no siempre está basado en las ventas de discos o el dinero que puedes generar con esas bandas, ¿sabes? Para mí, el éxito radica la satisfacción y el disfrute de crear la música, y para mí es importante que cuando me meto en un estudio para grabar algo, esto salga a la luz y pueda ser escuchado por todo el mundo. No soy ese tipo de persona que está sentado en casa, escribe canciones para él y nadie las escucha.

Para mí es importante que le lleguen a la gente, y con los años me he tenido que trabajar las críticas ante eso, porque a no todo el mundo le va a gustar todo lo que hago. Por supuesto, la gente siempre espera con mucha anticipación cualquier actividad relacionada con Megadeth, algo por lo que me siento afortunado porque estoy en Megadeth, así que estoy muy contento de poder vivirlo. Pero las cosas que hago fuera de Megadeth no están en absoluto pensadas para competir con ello. Solo tienen la intención de ser cosas a las que dedicar mi tiempo cuando Megadeth no está en la carretera o, como es el caso de los últimos tres años, mientras estábamos trabajando en el nuevo disco en segundo plano.

No hace falta que te diga que soy bastante ambicioso (risas), pero también escribo un montón de música y me gusta colaborar con otros músicos. Para mí tocar y componer con otra gente es divertido y siempre he disfrutado más de estar en una banda que de ir por mi cuenta. Quizás de una forma u otra siempre sentí que necesitaba a gente a mi alrededor, como alguien que cantara. Yo puedo cantar, pero nunca me he sentido cómodo como cantante principal. Me gusta escribir y colaborar con otra gente, así que para mí Ellefson, a pesar de llevar mi nombre, es un grupo a todos los efectos en el que estoy yo junto a Andy, Tom, Paulo y Bumblefoot.

También soy completamente realista en qué tipo de éxito comercial podemos alcanzar con ello, y no estoy aquí para intentar tocar en el Download con esto. Soy consciente de la realidad y por ello estoy la mar de satisfecho de salir a la carretera para tocar delante de unos pocos centenares de personas en salas pequeñas. Crecí en este tipo de lugares tanto con Megadeth como en otras bandas en las que estuve en Minnesota incluso antes de que empezáramos Megadeth, así que estoy familiarizado con el reto. Mi foco está en disfrutar el hecho de poder tocar nuestra música en directo preocuparme demasiado en intentar ser número uno o vender bien. Porque para eso ya tengo esto de aqui detrás, ¿sabes? (ndr. Señala a su pared trasera, con varios pósters y discos de oro y platino conseguidos con Megadeth)

Cuando nos subimos a un escenario con Megadeth la batalla ya está ganada. Toda la gente que está ahí ha venido a vernos a nosotros, así que parte del reto de Ellefson está ahí. Me gusta salir a tocar delante de gente que no está entregada a nosotros, y también me gusta pensar en esos fans que vienen sabiendo que van a ver algo distinto a Megadeth y que ahí no vamos a sonar a Megadeth. Así que vienen a apoyarme a mí, ya sea porque son fans míos o porque soy una cuarta parte de Megadeth. Y mi máximo agradecimiento siempre está con ellos, porque una vez sacas un disco, todo pasa a estar en manos de tus fans, y ellos son los que van a decidir su destino. Así es como lo veo.

Solo tenemos un tiempo limitado para esta entrevista, así que me va a ser absolutamente imposible hablar de todos los fregados en los que estás metido. A parte de tu trabajo en Megadeth, en Ellefson y en cualquier otra banda con la que colabores más ocasionalmente, también escribes y diriges una fundación, un sello discográfico, una editorial y una productora audiovisual. Quizás hay incluso algo más, pero esto es lo que tengo en mi lista por ahora (risas)

Por ahora, tú lo has dicho (risas). ¡Y hago café!

¡Vaya! ¡Y también haces café! (risas) Y para poder compaginar todas estas actividades, ¿cómo transcurre una semana de trabajo habitual para David Ellefson? ¿En qué estás más centrado últimamente?

Pues por ejemplo, tan pronto acabe con esta entrevista voy a gravar un pequeño vídeo para mi amigo Phil Demmel, que solía tocar en Machine Head y me ha pedido colaborar en una canción con él, Sticks de Steel Panther y Russell de Adrenaline Mob.

Uoo, ¡esta formación pinta interesante!

¡Sí! (risas) Vuelve a ser algo aleatorio. No suelo hacer este tipo de cosas y, honestamente, antes de 2020 y de la pandemia, estas colaboraciones eran algo casi ilegal (risas). No puedes hacerlo porque estás en tu banda y no puedes ir allí a tocar con estos tíos, pero creo que 2020 ha abierto una ventana en este sentido. Obviamente, No Cover es mi propia contribución a ello, pero es divertido cuando la gente te pide participar en sus cosas. Es divertido y te ayuda a mantenerte en forma.

Es divertido porque mi hijo es quien ser encarga prácticamente de todo el tema del café en Ellefson Coffee, así que es guay tenerlo involucrado en el negocio familiar. Esta mañana estaba hablando con Andy ya que fuimos a dar una vuelta en bici para hacer algo de deporte. Al levantarme siempre intento tomarme un café y hacer ejercicio, eso es lo primero de todo.

¡Y ya estás listo para el día!

Sí, exacto (risas). Asi que estaba pedaleando con Andy y hemos estado hablando sobre una canción para el siguiente disco de Ellefson en el que estamos trabajando. Vuelvo a casa y hago algo de prensa, como ahora. Después voy a grabar ese vídeo que te he dicho, y hoy me toca pagar los impuestos, algo que forma parte de la logística. Hoy es la fecha para pagar los impuestos así que no puedo escaparme de ello. Como mi nombre es el que está en la puerta, también tengo que ser fiscalmente responsable de todo ello (risas).

Me siento muy afortunado con mi vida, la verdad, ya que tengo la oportunidad de ser creativo y de trabajar tanto la parte derecha de mi cerebro como la izquierda. Tengo que manejar dinero y negocios pero a la vez puedo ser artísticamente creativo, y creo que este equilibrio me hace feliz (risas). No me gustaría ser siempre creativo, ya que si me involucro demasiado en esta vertiente siento que tengo que volver a mi centro, y si me dedico demasiado a los negocios, me convierto en un gruñón cascarrabias (risas). Así que necesito un poquito de ambos.

Genial. Y de todas esas facetas que ocupan tu vida profesional a día de hoy, estoy particularmente interesado en tu carrera como escritor. En el pasado escribiste una guía de supervivencia para jóvenes músicos y tu propia autobiografía en dos volúmenes, pero esta vez has ido un poco más allá y te has aventurado dentro del mundo de la novela de ficción, publicando «Rock Star Hitman» hace unas pocas semanas. Si no me equivoco, se trata del primer capítulo de una saga basada en el personaje protagonista. ¿Siempre te ha interesado escribir? ¿Qué me puedes contar sobre el concepto de este libro y de toda la saga? ¿Hasta qué punto podemos ver reflejada tu propia carrera en él?

Creo que cuando dejé el alcohol y las drogas en 1990 y empecé a viajar por el mundo, de golpe me encontré con un montón de tiempo en mis manos si lo que haces no es emborracharte o drogarte en hoteles y aviones (risas). Así que necesitaba otras cosas para ocupar mi tiempo, con lo que empecé a centrarme en libros. En ese momento cosas sobre todo de ficción, con Dean Koontz y cosas así a la cabeza. Nick Menza era un gran fan de Dean Koontz, así que él y yo pasábamos muy buenos momentos hablando de esos libros.

A mediados de los noventa me empecé a interesar de verdad por la obra de autores como Norman Vincent Peale, Tony Robbins u otros gurús de la autoayuda, y eso es lo que me motivó a escribir «Making Music Your Business», mi propia versión de un libro de negocios orientado a los negocios en el mundo de la música. En esa época no había casi ninguno, y el mío fue uno de los primeros y, sin duda, el primero escrito por un músico. Algunos abogados y otra gente escribieron sobre ese tema, pero ningún otro músico lo hizo excepto yo.

Entonces llegamos a la década pasada, y todas las autobiografías y memorias de estrellas del rock se volvieron muy populares, así que Joe MacIver me convenció de hacer la primera y Tom Hazaert de hacer la segunda, «More Life with ‘Deth’. Siempre había querido escribir ficción, pero nunca he tenido una idea que me convenciera lo suficiente como para desarrollarla. Y de golpe, el año pasado estaba en Brasil y me llamó un amigo mío, así que empezamos a hablar. La idea me vino a la cabeza justo entonces: alguien que se pareciera incluso un poco a mí, alguien que es conocido por estar en grandes escenarios bajo todos los focos, pero cuando te bajas de ellos existe un mundo totalmente distinto, una especie de mundo de James Bond (risas). Y tu vida de rock star te proporciona la alfombra mágica para poder ir a cualquier sitio y hacer el trabajo sucio que tienes que hacer. Quizás es una especie de Killing is my Business (ndr. «Matar es mi negocio») (risas)

A partir de ese momento sencillamente empecé a escribir, y el libro fluyó muy rápidamente. Mi amigo Drew Fortier está haciendo una película que se llama «Dwellers» y que vamos a producir y editar bajo nuestra propia firma, Ellefson Film Company… Así que tenemos esta rueda de gente creativa a nuestro alrededor. Conmigo, Tom y Drew es divertido hacer cosas que no sean solamente música. Escribo letras para canciones, por supuesto, y las letras son un poco como un puzzle, ya que tienes que encajar con el concepto y tienes que estructurarlo muy bien a nivel de frases y afirmaciones. La inteligencia de una letra es ser capaz de decir mucho en muy pocas palabras y encajarlo con la música de forma que suene lo mejor posible al cantarlo.

Lo que siento cuando escribo un libro es que puedes escribir lo que quieras, y especialmente en ficción puedes escribir realmente lo que quieras. Disfruto mucho de este viaje por el mundo de la ficción en el que estoy, ya que te permite tomar todos los cambios dirección que quieras. Este año he estado viendo un montón de Netflix, y presto mucha más atención en como estos shows manejan el efecto sorpresa. Pero en realidad, es igual que la música, y siempre es genial cuando una canción se va por derroteros inesperados, algo que siempre hemos hecho con Megadeth. Así que escribir un libro es algo similar a la música, solo que cada uno de los dos artes tiene sus propios mecanismos y caminos que puedes tomar para que te lleven a sitios distintos y poder expresar cosas diferentes con ellos.

No he leído el libro, te lo confieso, pero ahora me ha picado la curiosidad (risas)

¡Eso está bien! (risas)

Y también estás preparando una especie de banda sonora para el libro, ¿verdad?

Sí, sí. Nos juntamos unos cuantos y empezamos a escribir las canciones con una especie de grupo inventado llamado Lucid. Fue divertido, y lo hicimos este julio pasado. Estuvimos grabando en Los Angeles con Drew, Mike Heller de Fear Factory y Vin Dombroski de Sponge. Una vez más, solo en 2020 podrás ver a gente de Megadeth, Bang Tango y Sponge en la misma habitación tocando juntos (risas), pero fue a partir del libro que nos animamos a escribir una banda sonora para él. Así que es divertido, pero piensa que tenemos el sello discográfico, la productora de cine, la editorial… así que es interesante que podamos crearlo todo dentro de nuestra propia casa y desde nuestro propio puente de mando. Puedo visualizar «Rockstar Hitman» como una obra audiovisual, con un guión y una película en algún momento. ¿Por qué no? ¡Al menos ya tenemos la música para acompañarla! (risas)

Suena realmente excitante. Bueno, llegados a este punto, creo que también es inevitable preguntarte algunas cosas sobre Megadeth…

Claro, por supuesto. Pregunta.

Lo primero que quiero saber es, claro, cómo se encuentra Dave. Ya veo que parece totalmente recuperado de su enfermedad y que el año pasado ya girásteis con normalidad. ¿Cómo habéis vivido todo este proceso tanto a nivel de banda como más personalmente, como compañero de grupo suyo que eres desde hace casi cuarenta años?

Pienso que Dave está bien. Hicimos nuestra última gira el año pasado, hace literalmente un año en enero y febrero. Teníamos un año lleno de cosas por delante pero, por supuesto, todo se canceló y ha quedado reprogramado para 2021. Pero creo que probablemente ha sido positivo que Dave pudiera quedarse en casa y curarse tranquilamente. Ha sido una situación realmente traumática con su cáncer de garganta, pero lo ha superado. Es un tío muy fuerte y está acostumbrado a superar situaciones duras porque nunca se rinde. Eso es lo que amamos de Dave, que es esa especie de guerrero sin miedo que siempre tira adelante y que nunca baja la guardia para que el enemigo le derrote. Pero al mismo tiempo todos somos humanos, claro, y creo que es bueno que este año le haya dado un poco de descanso.

Y estamos trabajando en el nuevo disco. Hemos escrito discos en la carretera y hemos escrito discos entre giras, y ahora, sin proponérnoslo y por culpa de la pandemia, tenemos un año absolutamente libre para reflexionar y pensar qué es lo que queremos hacer exactamente con este nuevo álbum. Normalmente esto es algo que nos llega espontáneamente en vez de ser algo sobre lo que sentarnos a discutir y a pensar. Las ideas aparecen aleatoriamente y eso es parte de la excitación. Estamos en las últimas etapas de su composición, y si el mundo vuelve a abrirse estaremos listos para volver y mostrar lo mejor de Megadeth de nuevo, seguro.

Hace tan solo unos días que todos los medios metálicos hablaban del posible nuevo título para el disco, que sería The Sick, the Dying and the Dead. Justo acabas de mencionar que estáis ultimando los últimos detalles de la composición… ¿con qué línea temporal estáis trabajando en relación a la publicación definitiva del disco? ¿Quizás no tenéis especial prisa al contar con que no vais a poder girar pronto? ¿Qué podemos esperar de él, tanto en lo musical como a nivel espiritual o energético, teniendo en cuenta que es el primer disco después de la enfermedad de Dave?

No puedo hablar mucho sobre cómo va a ser hasta que esté realmente hecho (risas). Hemos grabado muchos discos en nuestra carrera, desde Killing is my Business a Youthanasia o Risk, a lo que Dave hizo con Endgame o a Dystopia. Hemos hecho muchas cosas, pero creo que si hay algo que hemos demostrado en todos los discos de Megadeth, en cierta manera, es que somos una banda de thrash metal top pero que también incorporamos muchos más elementos a nuestra música. Y eso es algo que se nota en Dystopia con cosas como «Point in the Shadows» y «Conquer or Die», con Kiko, hasta los cortes más tralleros como «The Threat is Real» o «Failed Illusion».

Así que creo que la gente se ha acostumbrado a esperar que un nuevo disco de Megadeth no va a ser una experiencia unidimensional si no algo con muchas vertientes distintas. Y, personalmente, estoy muy contento que nuestros fans acepten eso. Y eso es algo que ha ocurrido siempre, desde Peace Sells con ese principio de «Wake up Dead», «The Conjuring» y luego todas esas cosas tan felices. Y en la cara B están las intros de «Good Morning, Black Friday» o «Bad Omen». Siempre ha habido variedad… ¡si hasta nuestro disco de debut empieza con un piano! (risas) ¡Aquí tienes a esa super banda de heavy metal! (risas)

Creo que hemos demostrado hacer música dramática y con mucho dinamismo, y con nuestra nueva formación es increíble lo fácilmente que podemos hacerlo. En lo referente a cuando va a salir, solo puedo decirte que la salida de los discos suele venir acompañada de giras y demás elementos promocionales, así que no es una decisión solamente nuestra. Nuestro trabajo es hacer la música, y los encargados de marcar los tiempos de la publicación son los managers y el sello discográfico, así que se lo dejamos a ellos. Digamos que voy a escuchar el disco de Megadeth al mismo tiempo (risas). ¡Pongámoslo así! (risas)

Vaya, ya veo (risas). Lo acabas de mencionar, pero aunque creo que a lo largo de los años habéis tenido una buena cantidad de músicos inmensos, me parece que con Kiko y Dirk a bordo habéis por fin podido amasar una formación estable y poderosa.

Sí, así es.

En mi opinión, que creo que comparte bastante gente, este es probablemente la mejor formación que habéis tenido desde el line up clásico con Marty Friedman y Nick Menza. ¿Estás de acuerdo? Si es así, ¿qué crees que Dirk y Kiko son capaces de aportar al sonido y la presencia de la banda, tanto en el estudio como en directo, que quizás no habíais sabido encontrar en los últimos años?

Sí, estoy de acuerdo. Mira, creo que cualquier nuevo miembro que se vaya a incorporar a la banda a estas alturas tal y como lo han hecho Kiko y Dirk tiene que, en primer lugar, ser capaz de interpretar el catálogo actual de Megadeth con increíble perfección. Pero también necesitan de la aceptación de los aficionados. Estará bien, mal o dará lo mismo, pero eso es importante: los fans tienen que darte la bienvenida con los brazos abiertos. Y creo que en ambos casos nuestros fans los han abrazado con pasión. Una vez cumplido esto, viene el siguiente paso, que es pensar en cómo va a sonar nuestra música a partir de ahora. Independientemente de quién escriba la música, ¿suena cohesionado? ¿sonamos a una banda? ¿está en línea con el sonido Megadeth? Y aunque la experimentación es liberadora, a veces también te puedes apartar demasiado del camino, y hay un par de discos en los que hemos sido bastante criticados por ello.

Sí, todos sabemos a cuáles te refieres (risas)

Sí, y lo entendemos. Hasta cierto punto tenemos que darle a la gente lo que quieren, y si miro a ciertas bandas como Slayer, Ramones o Motörhead, por ejemplo… bien, no se desviaron mucho y fueron bastante fieles a su propio camino. Creo que en Megadeth hemos tendido a ser un poco más aventureros, y eso forma parte de nuestra idiosincrasia como banda. Nosotros escribimos canciones, y una gran canción es una gran canción tanto si la tocas a través de una pared de Marshalls o es un tema acústico como ese «Conquer or Die» que hizo Kiko y que te comentaba antes, ¿sabes?

En Megadeth no intentamos poner reglas sobre si tiene que ser rápido, pesado o si tenemos que rellenar todos los huecos en blanco. Eso está fuera de la ecuación, pero nuestras premisas es que tiene que ser muy bueno, tiene que ser atemporal y tiene que tener algo que conecte con la audiencia. Y al final, aquello que conecta con nosotros cuatro en el local, que nos hace asentir con la cabeza y apretar los puños es lo que suele reflejarse mejor en la audiencia una vez lo llevamos a los escenarios.

Recuerdo cuando estábamos escribiendo nuestras primeras canciones juntos, allá por 1983. Cuando Dave nos venía con esas canciones mirábamos alrededor y todos pensábamos que eran la leche. Y esa es la referencia: tanto si la tocamos con un piano, una guitarra acústica o una pared de Marshalls, tiene que haber un efecto motivante y definitivo que entre en el juego.

Bueno, creo que nos estamos quedando sin mucho tiempo, así que voy con mi última pregunta por hoy.

Perfecto.

Adelante pues. Después de casi cuarenta años en una banda como Megadeth, con un montón de altibajos en vuestra carrera, con discos clásicos reverenciados por todo el mundo que han ayudado a conformar lo que conocemos como heavy metal y otros que han sido implacablemente aplastados por los fans y la crítica, supongo que habéis tenido que tomar muchas decisiones importantes tanto en lo musical como en lo organizativo o, digásmoslo así, en la faceta más de negocios de la banda. Con la perspectiva del tiempo, y asumiendo que habéis crecido y aprendido algo con todas ellas, ¿de cuáles de esas decisiones estás más orgulloso, cuáles crees que deberíais haber tomado antes y dónde crees que directamente metísteis la pata?

Con el tiempo he aprendido a no mirarme ninguna de ellas pensando si fueron buenas o malas porque creo que eso es algo totalmente subjetivo. Es como si alguien me preguntara «¿cuál es tu color favorito?«. No tengo ninguno. Hoy es azul pero mañana podría ser negro (risas). «Hey, ¿cuál es tu banda favorita?». ¡No tengo banda favorita! Me gustan Kiss, Iron Maiden, Sting, Post Malone… ¡me gustan muchísimas cosas! El estado de ánimo depende del día,, y creo que siempre hicimos lo que creímos correcto en el momento que hicimos todos esos discos. Lo único que te puedo decir es que los discos de los que guardo un mejor recuerdo y que al final más me gustan han sido aquellos en los cuales estuvimos muy conectados como banda, con los músicos y el management trabajando colectivamente como un equipo.

Entre ellos están ciertamente Countdown to Extinction, Youthanasia e incluso Cryptic Writings. También hubo unos cuantos discos que nos sirvieron para reconstruir la banda, y de hecho Dystopia fue uno de ellos. Lo mismo ocurrió con So Far So Good So What y quizás hasta cierto punto también con Rust in Peace. Dave, Nick y yo ya llevábamos juntos unos siete u ocho meses, pero Marty llegó literalmente un mes antes de entrar en el estudio. Se pasaba el día sentado en el sofá detrás de mí aprendiéndose las canciones y practicando antes de entrar a grabar sus propias partes.

He aprendido que en la música no existe un camino correcto o incorrecto. La música es el conjunto de esas pequeñas e infinitas decisiones que tomas mientras la estás componiendo, produciendo o grabando. Todas las notas han sido tocadas antes (risas). Hay doce notas en la escala cromática de la música occidental y entre todos las hemos tocado todas millones de veces, así que al final se reduce a tres cosas: qué nota tocas, cuándo la tocas y durante cuánto tiempo la tocas. Y eso es esencialmente lo que es la música.

Pienso que uno de los aspectos más valientes y aventureros de Megadeth siempre han sido por supuesto las letras y los conceptos. Hemos escrito un montón de canciones sobre un montón de temas y creo que lo primero de lo que somos realmente conscientes es de que no queremos repetirnos a nosotros mismos. Si se nos ocurre una línea y nos damos cuenta de que ya la usamos hace no sé cuántos años en no sé qué disco, la descartamos inmediatamente. O si estamos trabajando en una historia que sea demasiado similar a algo que ya hayamos hecho antes…. «nah». Y asegurarnos que todo sigue siendo fresco y convincente y que no nos repetimos a nosotros mismos es uno de nuestros grandes retos a la hora de afrontar un nuevo álbum.

Excelente. Bueno, pues esto es todo. ¡Muchas gracias por tu tiempo!

Gracias a ti, Albert.

Espero que todos estos proyectos que tienes en la línea de salida sean exitosos, que te aporten mucho y que te mantengan tan ocupado y feliz como estás ahora.

Sí, genial! ¡Feliz año nuevo! ¡Y muchas gracias por tu tiempo!

Te deseo lo mismo. Disfruta y gracias. ¡Hasta pronto!

Nos vemos, ¡adiós!

English

Hello David! First of all, thank you very much for spending some time answering these questions for us. Let me tell you that I am particularly excited for having the chance to talk to you, since Megadeth has been undoubtly one of the most important bands in my musical upbringing.

Thank you, that’s so nice.

So how are you and how have you been living through these weird times?

I’m fine! I’ve been actually doing really well. 2020 was really busy for me and productive more than anything. You can be busy doing a lot of stuff and not be productive (laughs). But for me, between working originally on an Ellefson solo record that turned into No Cover, I did a lot of stuff with the Ellefson Youth Music Foundation, I recorded stuff for the new Megadeth album. I was busy, you know, and I played in a lot of stuff. I feel good about 2021 because I feel I have a lot of stuff ready at the starting line, and I just need somebody to shoot the gun and let the horses begin the race, you know?

Yeah, that’s great! We will try to talk about most of this in a moment but let’s go first things first. A few weeks ago you published what is your more or less second full solo album after the compilation you released in 2019. It’s called No Cover and there you’ve recorded 19 cover versions of mostly hard rock non obvious classics, let’s say. Tell me why you decided to do such an album, why did you choose those songs and also the people that collaborates with you in it. How was the process of selection, readapting and recording?

Well, back in june of 2020, the singer of the Ellefson band Tom Hazaert and I just decided that it was futile to put out an album of original new material, because we would not be able to tour and probably promote it, so we thought that in the mean time we could just record some cover songs and that could at least hold us over while we are working on the solo album in the background. And then that effort turned out to be pretty ambitious cause like you said it turned out to be 19 songs, and not such obvious songs, which I think was the fun of it.

I was just thinking about what songs inspired me and made me wanna play the bass and start rock bands, and I think now you know cause here it is (laughs). From Bachman-Turner Overdrive to Sweet, the Dead Kennedys, …. When I get asked three albums to take to a desert island, Rebel Yell is always on that list. And that’s basically why we chose these songs.

And what about the collaborations we find in there? Besides the usual members of the Ellefson band there are several star musicians on it, maybe from your circle of friends?

Yeah, but it didn’t start out as a collaboration. It started out with the Ellefson band, which is me, Tom Hazaert, Andy Martongelli, our drummer Paulo Caridi and Bumblefoot, so there’s where we started. And then, as we started to get into it we just realized that a lot of our friends were sitting at home locked down, so we started to invite them to be part of it. We sent out some tracks and everybody agreed to get on board and do it. I think that in a lot of ways it gave them something to look forward to, it kept them musically active, it kept us connected as a community of artists and by the time the record came out in november I feel like we had a collective voice in a true form of heavy metallers like we were victorious over 2020 (laughs). So to me it was a great victory lap for a year that otherwise would have been kind of depressing. But music got us through it, got our fans through it and here we are, in 2021 making more music!

Actually, and even though you’ve been part of quite a few bands outside of Megadeth in the last years, you didn’t start the Ellefson band as such since 2019, and it looks like a proper start of a solo career along with the other guys in the band. Of course you also started touring quite small venues, which might feel energetically very different from what you are used to with Megadeth. How come you decided to begin with this project precisely now, at this stage of your life, and what sort of fuel you get from it as an artist?

I’ve been very fortunate with Megadeth. In my life I’ve been in a lot of bands, a couple of them quite successful, with Megadeth of course being very large. But the success isn’t always based on the record sales or the money you made from them, you know? To me, the success is the enjoyment of making the music, and to me is important that when I get into the studio to do something, that it actually comes out and releases through the public and through the retail channels. That’s really important for me, I am not a guy who sits at home, writes music and then no one hears it.

It’s important for me that people hear it. And over the years I had to work through the criticism of that, because not everybody is gonna like everything you do, and of course people are always waiting with anticipation for the next Megadeth activity, which again I am lucky because I am in Megadeth, so I am happy to have that. But the things that I do away from Megadeth are in no way meant to compete against that. They are meant to be just things that I do when Megadeth is off the road or, in the case of the last three years, we’ve been working in the background on a new album.

Obviously I am pretty ambicious (laughs) but I also write a lot of music and I like to collaborate with people. To me the collaborative stuff is fun and I always enjoyed being in a band rather than just being a solo guy. Maybe to some degree I always felt that I needed that. I needed someone to sing, because I can sing but I never sort of fancied myself as the lead singer. I like collaborating and writing with other people, so to me Ellefson is a group. Again, it’s me, Andy, Tom, Paulo, Bumblefoot

I am also very realistic in the sort of commercial success of these things. I don’t go out trying to play Download Festival with this. I know the reality of them, and that’s why I am ok going out and just playing to several hundred people in small night clubs and those kind of venues. I grew up in those with Megadeth and other bands I had in Minnesota before we even started Megadeth, so I know the challenges, and for me I just try to make it more about the enjoyments of performing the music and not get all caught up in things like I have to be number one or to be the best, because I get to do that behind me (ndr. Points at all the posters and platinum records from Megadeth hanging in his wall), you know? (laughs).

When we go on stage with Megadeth is like the battle is already won. There are already there to see us, so part of it is the challenge too. I like going out on people that are not sold to us, and I like to think about those fans that come out to see something other than Megadeth and knowing it’s not gonna be Megadeth. So they come out to support me, either as a fan of me or as a quarter of Megadeth. My thanks is always to the fans, because once you put a record out everything is in the hand of your fans, and it’s up to them to decide the fate of that. That’s kind of my background on it.

We only have a limited time for this interview, so it’s impossible to talk even remotely about all the stuff you’re involved in. Besides your work in Megadeth, Ellefson and whatever other bands you are occasionally working with, you are also a writer, you run a foundation as you mentioned, a record label, a publishing group and a film production company. Maybe even something else, but that’s what I have in my list. (laughs)

For now, yes. And I make coffee! (laughs)

Correct! You make coffee too! So to run all this stuff, how is a normal working week for David Ellefson and what are you currently focused on these days?

For example, as soon as I am done with this interview I am gonna shoot a little playthrough video for my friend Phil Demmel, who used to play in Machine Head and asked me to play on a song with him, Sticks from Steel Panther and Russell from Adrenaline Mob.

Wow, that’s an interesting line up!

Yes! (laughs) It’s this random thing again. We don’t usually do these things and, quite honestly, before 2020 and the pandemic those things were kind of illegal (laughs). You can’t do that because you are in your band and you can’t sort of go over and play with these other guys, but I think 2020 opened up a window. Obviously, No Cover is my own effort with that, but it’s fun when people ask you to play on things. It’s fun and it’s good to keep your chops up.

It’s funny because my son is largely running the coffee operation now, Ellefson Cofee, so it’s nice to have him involved in the family business. This morning I was talking to Andy because we went off for a bike ride to get exercise. I wake up and I try to do coffee and exercise right away, that’s my first thing.

And then you are set for the day!

Exactly (laughs). So I was out riding and Andy and I were talking about a song for the next Ellefson album that we are working on. I come home and I do some press or some media, just like now. Then I am gonna shoot a little video and I have to pay taxes today, so that’s part of the logistics. Today is tax day, so I can’t escape from that. Because my name is on the door I have to also be fiscally responsible about it all as well (laughs).

It’s really a blessed life, because I get to do my creative stuff and I have to do some right brain and some left brain. I gotta deal with money and business yet I get to deal with creative, and I think that balance makes for a happy David (laughs). I wouldn’t want to be all creative, because if I involve myself too much on this side I feel like I need to come back to the middle, and if I do all business I get very grumpy (laughs). So I need to do a little bit of both.

That’s great! From all those facets of your professional life right now, I am particularly interested in your writing career. In the past you’ve written a survival guide for young musicians and your own autobiography in two goes, but now you’ve gone even further and braved into the fiction side of literature, recently publishing your first novel, which is called «Rock Star Hitman», which if I am not mistaken it is meant to be the first volume of a saga baed on that same character. Have you always been interested in writing? What can you tell me abut the conception of this book and this saga, and how much of your own career is reflecting on it?

I think when I got sobered up back in 1990 and I started travelling the world, there is a lot of down time if you are not getting smashed or drunk in airplanes and hotels (laughs). So I needed some other things to occupy my time and I started to turn into books. Mostly fiction at the time, Dean Koontz and things like that. Nick Menza was actually the big Dean Koontz fan, so he and I had a lot of fun talking about those books.

By the mid nineties I really started getting into stuff like Norman Vincent Peale or Tony Robbins, some kind of those self help guru guys, and that’s what led me writing «Making Music your Business», so I did my own music business version of a business book. And there weren’t any back then, I was one of the first ones and certainly the only one written by a musician. There was a couple made by some lawyers and other people, but mine was the only one written by a musician.

Then as I got into the last decade, of course, and of course those rock star memoirs and autobiographies got to be popular, so I was encouraged by Joe MacIver to do the first one and then I was encouraged by Tom Hazaert to do the second one, «More Life with ‘Deth». And I always wanted to write fiction, it’s just that I never had an idea. And suddenly, this last year I was in Brazil and a friend of mine called me up and when we were talking, the idea came to me about someone even like myself: you are sort of known for being on the stages and the bright lights, but when you are not on the stage there’s a whole other sort of world of James Bond going on (laughs), and your rock star life provides the magic carpet to get to a round where you have to do the dirty work that you have to do. Maybe a sort of killing is my business (laughs).

So from there I just started writing it, and the book flew through very quickly. My friend Drew Fortier is also just doing a film that we are putting out under the Ellefson Film Company called «Dwellers»… so yeah, we got a nice little wheelhouse, you know, of creative people. Between me, Tom and Drew… it’s fun to do things other than just music. I write lyrics, of course, and lyrics are a bit like a puzzle, because you have to fit this concept, you have to break it down into phrases and stances.. the cleverness of a lyric is saying a lot with very few words and putting it to music in a way that it sounds good when you sing.

What I find when I write books is that you can write whatever you want, and specially with fiction you can really write whatever you want. I really like this fiction journey I am now because you can take all kinds of really twisting corners. I’ve been watching a lot of Netflix this year, and I pay attention now when these shows take these turns. But again it’s just like music, and it’s cool when music takes this turn, and with Megadeth we’ve always done that. So writing books is similar to music, it’s just that each of them have their own sort of roads that can take you to different places and you can express different things with them.

I haven’t read the book, actually, but now I am quite motivated to do it (laughs)

Yeah, nice (laughs)

And you are also preparing some sort of a soundtrack for it, isn’t it?

Yes, yes. We put together and we started writing the songs and we sort of made up a group called Lucid. That was fun, it happened last july. I was in L.A. recording and me and Drew with Mike Heller from Fear Factory and Vin Dombroski from Sponge. Again, only in 2020 could a guy from Megdeth, Sponge and Bang Tango get in a room and play some music together (laughs), but it started around the book that we started writing the soundtrack for it. So it’s fun, but look, we’ve got the record label, we got the film company, we got the book companyso it’s kind of fun that we can create within our own wheelhouse, our own little cottage industry we can do all of it. I can see «Rockstar Hitman» being a screenplay of some story at some time. And why not, at least we already got the music to go with it! (laughs)

That sounds really exciting. Well, I guess it is unavoidable to ask also a few questions about Megadeth, and of course the first think I would like to know is how is Dave feeling. Everything looks like he is fully recovered from his illness, and last year he was already touring and everything. How have you all lived this process both as a band and also on a personal level for you, as his companion in the band for so many years?

I think Dave is doing well. We did the tour a year ago, literally a year ago in january and february. We had a big year ahead and of course that all got cancelled and rescheduled until 2021. But you know, in a way it was probably good for Dave to just be at home and heal. That’s a seriously traumatic thing that he went through with throat cancer. He went through it, he is tough, he goes through these things and he sort of keeps pushing. That’s what we love about Dave, that he is that fearless warrior that never stops and never lays down to let the enemy overtake him. But at the same time we are all human, and I think this year was probably good to just let him heal up.

And we’ve been working on the record. We’ve written records on the road, we’ve written records inbetween tours and now, not by any schedule of our own but by the pandemic, we have this year off to just be able to kind of reflect and think about what we were going to write about. What’s that record about. Usually those things just come to you and it’s not something you can sit down and work out, at least not with us. Usually the ideas just come randomly and that’s part of the excitement of it. We’re in the final stretch of writing the last bits for it, and as the world opens up we hope in 2021 it will be good to get back out and be doing Megadeth again, for sure.

It was just yesterday actually that all over the metal news it was that the possible new title for the album would be «The Sick, the Dying and the Dead». You just mentioned that you are in the final stretches of writing, but what timeline are you working with in relation with the album release? Are you somehow not in a rush because you think that you are not gonna be able to tour for it soon? Also, what can we expect from it, both musically and in terms of spirit or energy, considering that it’s the first record after Dave’s illness and recovery?

Well, I can’t talk too much about what it’s gonna be until it’s done (laughs). We’ve done a lot of records in our career, from Killing is my Business to Youthanasia to Risk, to what Dave did with Endgame and to Dystopia. There is a lot of stuff there, but I think that if there is something that we have shown in all Megadeth records, to some degree, is that we’ve prove to be a premiere thrash band but we also do a lot of other stuff too. And I think we showed on Dystopia with things like «Point in the Shadows» and «Conquer or Die», with Kiko, and all the way to «The Threat is Real», «Failed Illusion» and this really ripping stuff.

So I think people kind of come in a way to expect that a Megadeth record is not gonna be a one dimensional experience but rather a multidimensional experience. I am personally glad that the fans accept that. Even as back as Peace Sells, you know. From the beginning with «Wake up Dead» into «The Conjuring» and the happy stuff. And in side B there’s all these intros to «Good Mouring, Black Friday», the beginning of «Bad Omen»…. So there’s always been variety. Even the first Megadeth record starts with a piano! A-ha, there goes this super heavy metal band, and them «BAM!» (laughs).

I think we’ve proven to make music that’s dramatic, has a lot of dynamics to it and I think certainly now this line up is just incredible being able to do that. So that’s that, and as far as when it comes out, well, albums release usually surrounds touring and promotion things, so this is more than just a decision for the band. Our job is to make the music and it’s up to the management and the record label to set the schedules and set those timelines, so we leave that to them. Well, I’ll be listening to the Megadeth record at the same time! (laughs) Let’s put it that way (laughs).

Ok, I see! (laughs) You actually just mentioned it, but even though you’ve had quite a lot of amazing musicians with you over the years, it seems that both with Dirk and Kiko on board you achieved a really stable and powerful line up.

Right.

In my opinion, and I think it’s shared by most people I’ve spoken to, this is probably your best since the classic one with Marty and Nick. Do you agree? If so, what do you think Dirk and Kiko are able to give to the overall sound and presence of the band, both in studio and live, that maybe you haven’t fully had in those previous years?

Yeah, I agree. Look, I think any member who comes into the group at this point just like Dirk and Kiko had, you first have to be able to play the existing Megadeth music to an incredible perfection. But you also need acceptance of the fans. Being right, wrong or indifferent, this is important: the fans have to welcome you. And I think both of them have been graciously accepted by the fans. Then you move to the next step, which is what is the new music sound like. And regardless of who writes it, does it sound cohesive, does it sound like a band, does it stay on track with the Megadeth sound? And while experimenting is liberating, you can also go too far off the track, and we’ve been criticised on a couple of albums for that.

Yeah, we all know which ones (laughs)

Yeah, and we understand. We get it. To some degree we must give the people what they want, and if I look at certain groups like Slayer, the Ramones, Motörhead…. they didn’t deviate very much and they did stay pretty straight down the path. I think Megadeth has tended to be a little more adventurous, and that’s just part of who we are. I think we write songs and a great song is a great song, wether is played through a wall of Marshalls or it’s done on acoustic like, again, «Conquer or Die», that song Kiko did, you know?

In Megadeth we try not to put the rules that it has to be fast, or it has to be heavy or it has to be constantly filling the blank. We have taken that from the way, but first of all it just have to be great, it has to be timeless and it has to be something that connects with the audience. And I think when it connects with the four of us in the room and we are all nodding with our heads and clenching our fists, that usually translates very well to the audience when we take it to the stage.

I remember when we were writing the very earliest songs together in 1983, those songs that Dave was writing we all looked around and thought this was fucking cool. And that’s the benchmark, wether if it’s played with a piano, an acoustic guitar or a wall of Marshalls, there’s a rip curl factor that has to come into play.

Ok! I think we are getting to the end of our time, so I’ll go with my last question for today.

Perfect.

After forty years in a band like Megadeth, with lots of ups and downs in your career, with classic albums that are revered by everybody and helped shape the face of metal, while others have been relentlessly bashed, I am sure you had to take so many important decisions both in the strictly musical side of things but also organisational or let’s call it business perspective. With the perspective of time and assuming that of course you’ve learned and grown from everything, which of those decisions are you most proud of, which ones do you think you should have taken earlier and when do you think you simply messed up?

You know, I’ve learned to not really look at any of them thinking if they’ve been good or bad because that’s totally subjective. It’s like when people ask me «what’s your favourite colour?». I don’t have one. Today is blue, tomorrow will be black (laughs). «Hey! What’s your favourite band?». I don’t have one! I like Kiss, Iron Maiden, Sting, Post Malone… I like all of it! The mood depend on the day. I think that we did what we thought was right at the time when we made those records, and I will say that it seems like the albums that have been my favourites were the ones when we were very connected as a group, with the band and the management working collectively as a team.

Within those it will certainly be Countdown to Extinction, Youthanasia, even Cryptic Writings. There were also a few records that were rebuilding the band, and Dystopia was one. We were rebuilding the band while we were making the record. Same as So Far So Good So What and maybe to some degree even Rust in Peace. Me, Dave and Nick had been together for seven or eight months and then Marty came in literally a month before we went into the studio. He was sitting on the couch behind me learning parts and practising before he started recording his own parts.

I’ve learned with music that there’s no right or wrong way. Music is just this kind of small little decisions that you make as you are making it, producing it and recording it. The notes have all been played before (laughs) There’s twelve notes in the chromatic scale of western music and they’ve all been played heavily, so it’s a matter of three things: what note you play, where do you play it and how long you play it for. And that’s music essentially. That’s it.

And I think probably one of the more adventurous things with Megadeth are of course the lyrics and the concepts. We’ve written a lot of songs about a lot of topics and I think probably the biggest thing that we are very cognescent of is not repeating ourselves. If we come up with a line and we notice that we’ve already used it back on whatever other past album, or we come up with a storyline that is very similar of any other we did in the past… we are «nah». And that’s probably one of the biggest challenges lyrically, is to make sure that is something that’s fresh, compelling and that we are not repeating ourselves. That’s part of us really digging deep on the lyrical side of things.

Very good. Well, then that’s it. Thank you very much for your time.

Thanks to you, Albert!

I wish that all these projects that you mentioned are ready in the starting line are all great and successful, and specially that you get a lot from them and you keep busy and happy.

Yes, nice! Happy new year to you! Thanks for your time today!

Same to you! Enjoy and thank you very much! Bye!

See you! Bye!

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Sobre Albert Vila 894 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.