Crónica y fotos del concierto de Obeses + Setembre - Sala Nau B1 (Granollers), 19 de mayo de 2018

El huracán Obeses invade Granollers

Datos del Concierto

Bandas:
Obeses + Setembre
 
Fecha: 19 de mayo de 2018
Lugar: Sala Nau B1 (Granollers)
Promotora: Nau B1
Asistencia aproximada: 220 personas

Fotos

Fotos por Albert Vila

Nuestra Previa

La previa de Science of Noise: OBESES en Granollers

El cuarteto de Tona Obeses es una de las propuestas más frescas que ha salido del panorama catalán en los últimos años. Liderados por la intensa personalidad de su cantante y guitarrista Arnau Tordera, su música coge sin ningun pudor

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Por lo normal, no soy particularmente fan de las bandas que lo petan en el panorama catalán, digamos, más mainstream. Ni Manels, ni Petits de Cal Erils, ni Amics de les Arts ni ninguno de estos grupos, a los que le tengo todos los respetos, son capaces de erizar ni uno solo de mis pelos. La excepción más notoria son los osonenses Obeses, una banda que, a pesar de estar a veces englobada dentro de ese gran paquete que es el rock en catalán de primera fila (eso del “rock català” creo que ya pasó a mejor vida como etiqueta), no tiene realmente nada que ver con ninguna de ellas (ni con ninguna otra, de hecho).

Mi primer contacto con la banda de Arnau Tordera (que no tenía ni idea que era un personaje habitual del APM?) tuvo lugar, precisamente, en la Festa Major de Granollers de hará cuatro o cinco años. Como es habitual en este tipo de entornos, uno está más preocupado en socializarse y ponerse chuzo que no en estar demasiado al tanto de lo que ocurre en el escenario, pero los gorgoritos mercurianos del excéntico vocalista me obligaron a acercarme unos pasos a ver qué leches estaba ocurriendo ahí. No los pude disfrutar al 100%, pero despertaron mi interés lo suficiente como para que al día siguiente mismo me pusiera a investigar sobre ellos, quedando totalmente enganchado a su valentía y a su total ausencia de límites estilísticos.

Tanto en ese disco que me atrapó – Zel (2013) – como en todos los siguientes podías encontrar desde baladas disneyescas a sardanas, a country, charleston y cabaret, power metal, musicales épicos, rock progresivo y simfónico, falsetes histéricos, hard rock setentero y un larguísimo etcétera de pasajes e influencias que me arrancaron carcajadas de maravillada estupefacción y me ganaron como fan de forma inmediata. Y por mucho que a priori pueda parecer que esta amalgama de estilos no pega ni con cola, en sus manos sonaban a lo más natural del mundo.

Curiosamente, hasta hoy no había tenido la oportunidad de volver a verlos en directo, en lo que iba a ser la primera vez que venía sabiendo qué es lo que me esperaba. Antes del concierto, y como ocurre frecuentemente en los eventos organizados por la Nau B1 de Granollers, hubo una pequeña tertulia en la que banda y fans pudieron charlar animadamente sobre el estado actual de la música rock en Cataluña. Una charla que seguro que fue interesante, pero a la que me fue imposible asistir.

Setembre

Los encargados de abrir la velada fueron los locales Setembre, una banda de la que debo confesar que conocía poco más que la identidad de alguno de sus miembros, profusos actores en la pequeña escena musical de la ciudad. Al no ser un estilo que controle en exceso, me resulta complicado clasificar su propuesta, que situaría en algun sitio en el universo del rock adulto de infuencia británica. En septiembre tienen lugar los últimos coletazos del verano, y me parece un nombre bastante adecuado para definir el espíritu de su música, mayormente directa y luminosa sin ahorrar en ramalazos melancólicos más propios de un ambiente más otoñal.

Las cincuenta personas que, cuando empezaron, se agolpaban a cinco metros del escenario, se convirtieron en unas cien a medida que transcurría su entretenida descarga, en la que presentaron canciones de sus dos discos de estudio, con especial émfasis en el segundo, De feres i treves. Si bien la banda empezó y acabó con dos guitarras eléctricas (y las canciones finales fueron las más rockeras de largo), durante la mayor parte del concierto el vocalista Joanjo Rubio sustituyó la Les Paul por una acústica que pareció definir de forma más clara su sonido. Un sonido que, por cierto, fue impecable en todo momento.

No muchos entre el público parecían conocerse el repertorio de la banda, así que el momento álgido llegó cuando Joanjo se sacó un lazo amarillo del bolsillo y lo anudó al palo de su micrófono, anunciando que ellos no suelen hacer versiones pero que la situación lo requería. Con ello, se lanzaron a por una interpretación de “Yellow”, de Coldplay, recibida entre aplausos tanto por la canción como por el lazo, accesorio habitual en tantos catalanes a día de hoy. Aunque no mentiré si digo que en lo personal no es una banda que me tocara especialmente, sobretodo porque el suyo no es un estilo con el que me suela emocionar, está claro que dieron un concierto impecable en ejecución y actitud.

Setlist Setembre:

Et busco
Dins la teva pell
Respiro fons
Julieta
L’últim dia a la terra
On
Yellow (versión de Coldplay)
Vaixells de paper
Seguir o marxar
Bitllet d’anada
Després de tot
De feres i treves

Obeses

A la que Setembre se bajaron del escenario, las 100 personas se conviertieron en más de 200 y todo el mundo dió cuatro pasos al frente, creando una buena claca multigeneracional agolpada frente al escenario. Ya sé que cada vez que vengo a esta sala digo lo mismo, pero no puedo sino lamentarme que no existan más posibilidades de modulación, de manera que, si no está lleno del todo (cosa muy difícil), siempre acaba pareciendo algo desangelado. En todo caso, si te mantenías alrededor de las primeras filas se pudo vivir un concierto muy intenso en el que hubo una comunión excelente entre una banda entregada y una buena cantidad de fans muy fans que se sabían todas las letras de pé a pá.

Si bien en directo, como es normal, su abanico de influencias y de posibilidades se limita un poco y todo suena algo más homogéneo que en estudio, Obeses se pegaron un concierto para enmarcar que dejó a todo el mundo satisfecho. La hetereogenidad de sus miembros es bastante definitoria de lo que nos espera: Arnau Tordera, que despertó pasiones indisimuladas entre las féminas que se amontonaban en las primeras filas, ejerció de líder indiscutible con su habilidad a la guitarra, su impresionante versatilidad vocal y su pinta de seductor rock star de cuero, patillas y sonrisa socarrona. A los mandos de su keytar (y, en ocasiones, de su teclado), el excénrico Arnau Burdó y su permanente cara de despistado rural en pijama binario, mientras que el bajista Jaume Coll, una persona aparentemente normal, se mantuvo impasible durante todo el concierto, como si nada de todo lo que ocurría le afectara lo más mínimo. Tras la bateria, a Maiol Montané se le vé el espiritu jebi a la legua, lanzándose a aporrear el doble bombo a la que tiene la mínima oportunidad.

El concierto estuvo abrumadoramente centrado en Fills de les Estrelles, un último disco que ha visto la luz hace pocas semanas y del que tocaron todos sus temas sin excepción (incluyendo “Himne d’Obeses” pregrabado como intro y outro). Y a pesar de no ser aún clásicos, la gente venía con los deberes bien hechos, coreando todas y cada una de las notas de himnos del futuro como serán “Mà amiga”, “Ens en sortirem” o la épica y conciliadora “Fills de la mateixa mare”. Hubo tangos con invitados sobre el escenario (“El tango de les mentides”), hubo cabaret (“Cafè, copa i puro”), hubo piropos cruzados (“Guapo!”), hubo baladas dulces y seductoras (“Perdona’m”) y hitazos bailongos (“Botifarra amb seques”), y aunque quizás su actuación fue menos extravagante de lo que uno podría pensar a priori, se sacaron de la manga dos horazas de concierto festivo de lo más entretenido.

Los amantes del rock más duro tuvimos que esperar hasta la segunda parte del concierto para que se dejaran ir con sus metaladas más célebres. ¿Es una versión de “Perfect Strangers”? ¡No! Es “L’Atlàntida”, dedicada a la figura del gran poeta Jacint Verdaguer (a quién ya le dedicaron una opera rock entera, por cierto). ¿Y qué me decís de “Un món de bojos”, con amago de guturales y todo? Antes de llegar a un bis de lo más metalero, dejadme destacar un par de temas: “Es compten les pigues” habla del encuentro entre dos chicas de instituto que descubren el sexo y la atracción mutua, en una canción con un aire a “Mujer contra mujer” (de Mecano) brutal que no me puedo creer que sea casual. Para acabar al set principal, “L’aria de l’hermafrodite” sirve de excusa perfecta para que Arnau dé rienda suelta a sus falsetes apasionados y se anime a hacer jugar a un público totalmente solícito.

Como digo, si durante la mayor parte del concierto dejaron su vertiente más dura un poco de lado, el bis vino sobrado de motivos para sacar los cuernos a pasear. Empezaron con “Invasió Terrícola”, el gran primer single de su último disco, un tema potente y divertido con descarados dejes de anime japonés. Continuaron y me sorprendieron con el que es, para mí, su mejor tema de todos, la brutalmente épica “L’ombra sols fuig en la nit”. Con ella, me dejaron con el corazón en un puño siguiendo la historia del pobre chico que se va a la guerra en un mar de power metal y teatralidad dramática a lo Mar i Cel.

Para acabar, otro himno de puño en alto y sacudidas de cuello como es “Ens Hem Alçat”, quizás su canción más descaradamente metalera, en la que se vio a Maiol disfrutar como un niño tras los parches y que sirvió para poner el punto y final a un concierto completísimo que sacó sonrisas de felicidad a todos los presentes. Por cierto, que me sorprendió y me desagradó un poco que no tocaran “Viru$”, uno de mis temas favoritos, pero vamos, que se trata de una pega bien menor. Obeses demostraron ser una garantía en directo, y a mí juicio son una banda que merecería algo más de reconocimiento del que tiene. De hecho, me huelo que algunos sectores no se les acercan demasiado más por prejuicio que por otra cosa, porque si, por ejemplo, ser progresivo significa inventar, experimentar, evolucionar y no estancarse, se me ocurren pocos grupos que le hagan más honor a tales etiquetas.

Setlist Obeses:

Ulleres de lluna
Hem vingut a molestar
Nata muntada
Mà amiga
El monstre de l’armari
Botifarra amb seques
Ens en sortirem
Cafè, copa i puro
Guapo!
Brindem, brindem
Perdona’m
El tango de les mentides
L’Atlàntida
La dotzena campanada
El nostre temps
Es compten les pigues
Un món de bojos
Fills de la mateixa mare
L’Aria du l’hermafrodite

Invasió terrícola
L’ombra sols fuig en la nit
Ens hem alçat

Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta.

Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.

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Sobre Albert Vila 350 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.