Destrage – SO MUCH. too much.

Nuestra Nota


8.75 / 10

Ficha técnica

Publicado el 16 de septiembre de 2022
Discográfica: Century Media Records / 3DOT Recordings
 
Componentes:
Paolo Colavolpe – Voz
Matteo Di Gioia – Guitarra, bajo
Ralph Salati – Guitarra, bajo
Federico Paulovich – Batería

Temas

1. A Commercial Break That Lasts Forever (4:04)
2. Everything Sucks and I Think I’m a Big Part of It (4:19)
3. Venice Has Sunk (feat. Federico Malaman) (5:12)
4. Italian Boi (4:24)
5. Private Party (feat. Devin Townsend) (4:01)
6. Sometimes I Forget What I Was About to (1:40)
7. An Imposter (3:59)
8. Is It Still Today? (4:18)
9. Vasoline (Stone Temple Pilots cover) (2:39)
10. Rimashi (1:55)
11. Unisex Unibrow (2:40)
12. Everything Sucks Less (3:35)

Multimedia




Escucha y compra

Este disco en Amazon: Destrage – SO MUCH. too much.
Todos los discos de Destrage en Amazon


Los italianos Destrage están de vuelta con su nuevo álbum, SO MUCH. too much. (2022), que veía la luz el pasado 16 de septiembre a través de Century Media Records. La banda cuenta con el auspicio, además, de 3DOT Recordings, discográfica de los fastuosos Periphery, «un proyecto repleto de pasión», en palabras del propio Misha Mansoor, guitarrista y uno de los miembros fundadores de los de Washington, D.C. A este respecto, Destrage comentan:

«Estamos súper emocionados de anunciar nuestro nuevo álbum, SO MUCH. too much., y nos gustaría agradecer a Periphery y a 3DOT Recordings por trabajar con nosotros y ayudarnos a llevar estas canciones hasta el gran público. Este disco está dedicado a todas las personas que nos apoyaron durante estos últimos tres años… que nunca dejaron de acercarse a nosotros y pedirnos nueva música. Ell@s son la razón por la que hacemos lo que hacemos. ¡No podemos esperar a compartir estas nuevas canciones en directo con tod@s vosotr@s! ¡Estamos de vuelta!»

Si bien para much@s de vosotr@s será la primera toma de contacto con esta banda afincada en Milán, este que aquí nos ocupa es ya su sexto trabajo de estudio tras Urban Being (2007), The King Is Fat’n’Old (2010), Are You Kidding Me? No. (2014), A Means to No End (2016) y The Chosen One (2019). SO MUCH. too much. está producido por Matteo «Ciube» Tabacco (Danny Trejo, Overcharge) y ha sido mezclado por un viejo amigo de la casa, el guitarrista de Fit for an Autopsy Will Putney, quien también está detrás de álbumes de Body Count, Norma Jean o Every Time I Die, entre otros. Con toda esta información, imagino que ya os podéis hacer una idea de qué va todo esto.

Sea como fuere, si les tenías por la mano, probablemente ya sepas que estos tipos no bromean con su música y que hasta la fecha no tienen un disco malo. Cada LP estalla en tus tímpanos con agresión pura, una maestría musical excepcional y unas ideas siempre brillantes que van mucho más allá del sonido metalcore de manual. Sin embargo, este nuevo trabajo me temo que eclipsa sus trabajos anteriores. En primer lugar, suceden muchas cosas a lo largo de todo el álbum, y no hay forma de que puedas captar todo en una sola vez. SO MUCH. too much. cuesta de digerir de buenas a primeras. Es demasiado tocho y requiere de toda tu atención mientras notas y percibes que este cuarteto trata de incorporar todo lo que se les pueda pasar por la cabeza… y mucho más. Quizá la música de Destrage se base únicamente en los fundamentos del metalcore, pero su propuesta muestra muchas exploraciones hacia otros géneros. Es casi alucinante comprobar como estos experimentados músicos incorporan algunos de los mejores ingredientes del metal progresivo, post-metal, metal alternativo, djent, sludge, mathcore, post-hardcore, shoegaze, rock psicodélico, post-rock, ambient, industrial, glitch e incluso música electrónica. Puede parecer una mezcla caótica para algun@s, pero Destrage combina minuciosamente cada elemento para trabajar en beneficio de sus composiciones. No he podido evitar pensar en nuestros Pervy Perkin durante los 42 minutos que dura esta obra.

Estamos ante cuatro auténticos animales, musicalmente hablando. Estos tipos son capaces de perpretar airosamente canciones progresivas, técnicas y tan complejas como sea posible, aparentemente sin el más mínimo esfuerzo. ¿Recordáis otra banda italiana llamada The Little White Rabbit y su excepcional hOle (2012)? Pues por ahí irían los tiros si el conejito blanco en cuestión se hubiera chutado 100 tripis en vena. Desde que publicaran hace ahora tres meses el primer e impactante sencillo «Everything Sucks and I Think I’m a Big Part of It», la cosa ya prometía. Guitarras frenéticas que subrayan unas transmisiones vocales tanto o más frenéticas todavía, oscilando entre guturales y chillidos de lo más «cándidos». Pues esa sería precisamente la tónica que se repite a lo largo de todo este trabajo, y seguramente la pandemia tenga algo que ver en todo ello. En palabras de Matteo Di Gioia, guitarrista de la banda:

«Venimos de una época muy aburrida. Es el sentimiento de decepción, de quedarse solo y decepcionado. Es muy introspectivo, pero también es narcisista. En la sociedad occidentalizada, pensamos que todo trata sobre nosotr@s, así que hay algo de eso en SO MUCH. too much.»

Las guitarras suenan de locura desde el primer segundo de «A Commercial Break That Lasts Forever», tema que abre el álbum, y hasta el final de «Unisex Unibrow», tema con el que cierran las hostilidades sónicas justo antes de ese gran final acústico que es «Everything Sucks Less». Ambos canales de guitarra estallan con tremendo virtuosismo, licks, shreds, riffs, melodías, armonías y otras delicias sonoras. Cada segmento suena como una ecuación alucinante y lleva el razonamiento (musical) más allá de los límites de la comprensión. ¿Cómo cojones tocan tanto y tan bien? Las líneas de bajo -igualmente complejas- son las principales responsables de mantener este material lo más masivo y compacto posible, pero también ayudan al rendimiento excepcional de la batería al proporcionar gran parte de la dinámica de todos y cada uno de los temas de este SO MUCH. too much., de nuevo sin contar el tema final. No he sabido descifrar si Gabriel Pignata, bajista habitual de la banda, está o no detrás de las líneas de bajo, pues me temo que ha dejado la banda; en la foto promocional que nos ha proporcionado Century Media Records -y que podéis ver tras este escrito- no aparece. Es obvio que nada sonaría tan profundamente enérgico sin esas acrobacias rítmicas enormemente complejas y acentos proporcionados por il signore dietro la batteria Federico Paulovich. Al igual que el resto del grupo, el vocalista Paolo Colavolpe nos ofrece una actuación de primer nivel a través de gritos y mil y un gruñidos, pero que no os sorprenda si, de repente, os topáis con algunas partes de canto limpias. Este álbum tiene de todo para tod@s, así que deberíais echarle un vistazo de inmediato si os gusta el metalcore with a bunch of twists. Por poner un ejemplo. Imaginaos por un instante que Mr. Bungle, The Dillinger Escape Plan, Converge y Slayer celebraran una cena de empresa en una trattoria. Pues eso…

La banda ha contado con dos colaboraciones de excepción. En el tercer corte, «Venice Has Sunk», encontramos un solo de bajo de lo más funk interpretado por el prodigio italiano Federico Malaman, uno de los mayores talentos actualmente tras las cuatro, cinco… cuerdas, mientras que un par de temas más allá, en «Private Party», encontramos la presencia de ese otro genio que responde al nombre de Devin Townsend, quien presta su guitarra y voz a un tema que es tan calmado/corrosivo como pegadizo, especialmente el estribillo. Es, sin duda, de lo mejorcito de este álbum:

«Leave me alone
I’m dancing on my own
Leave me alone
There’s a private party in my soul.»

Y no, no me olvido del corte número nueve: ese fastuoso festín que es la versión que se cascan del clásico de Stone Temple Pilots «Vasoline» (Purple, 1994), un tema que pasado por el tamiz de Destrage, suena de maravilla. Capas y más capas de instrumentación lo convierten en una agradable sorpresa para encarar la recta final de este trabajo con una sonrisa aún más amplia… si cabe.

Es posible que Destrage hayan llegado a esta fiesta sin haber sido invitados y de puntillas, a través de una cuerda floja entre saltos de compás y grooves que te aplastan la cabeza, voces inquietantemente esquizofrénicas, maestría progresiva, melodías cantables y momentos dignos del Infierno de Dante; de nuevo pensando en Pervy Perkin. Hay pocas bandas en la actualidad capaces de poder redefinir lo «extremo», y Destrage es una de ellas. SO MUCH. too much. es una hermosa y gamberra obra de arte. De veras que vale la pena la inversión de tiempo requerida para comprender sus muchos giros y piruetas, que no vienen más que a demostrar que estos italianos siguen siendo tan esenciales como siempre. Álbum MUY recomendable… ¡MUCHO!

Fotografía: Pietro Agostini
Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 390 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.