Crónica y fotos del concierto de Dekta + It Came From the Void + Hollow Empty Minds - Sala Rec on Fire (Igualada), 15 de octubre de 2022

Dekta, Hollow Empty Minds e It Came From the Void demuestran el gran nivel de la escena underground

Datos del Concierto

Bandas:
Dekta + It Came From the Void + Hollow Empty Minds
 
Fecha: 15 de octubre de 2022
Lugar: Sala Rec on Fire (Igualada)
Promotora: Science of Noise / Wear Black Agency
Asistencia aproximada: 100 personas

Fotos

Fotos por Joan Moya / Joel Codina

Espectacular y brutal noche la vivida el sábado 15 de octubre, donde los tres grupos protagonistas nos dejaron un bolaco tremendo y sin un momento de respiro. Por mi parte, el dolor de cervicales me duró hasta el martes; hacía muchos años que no me pasaba. Como resumen, en una frase, me quedo con la que me comentó uno de los fotógrafos de la noche, Joel Codina, el cual me dijo: «He visto muchas sonrisas esta noche». Y es que así fue, sonrisas de felicidad, de alegría, de gozar con lo vivido.

Vayamos primero a la previa. Como representante de la organización del evento (al ser de Igualada, vaya), me presenté en la Rec on Fire pasadas las seis de la tarde para estar presente en las pruebas de sonido. Allí pude hablar de manera distendida con todos los músicos y ver las tablas y las maneras encima del escenario. Lo mejor y más brutal que no había sucedido nunca, según hablé y me comentó posteriormente Carles, el técnico de sonido, fue que cada grupo en menos de media hora había ultimado su “puesta a punto”. Como si se hubieran presentado con un pre set ya hecho expresamente para la sala. También fue bueno el momento en el que hablando con los jovencísimos Hollow Empty Minds, me presentaron a dos componentes de su crew, que no dejaban de ser dos de los padres de ellos. Mirando a unos y a otros me di cuenta de que ya empezaba a estar más cerca de la edad de los padres que de los músicos… jajaja.

Una vez terminado todo, nos fuimos juntos a cenar. Es lo bueno y la gracia de eventos así, ser una piña, hablar y hacer amistades. También ayuda que la sala sea una asociación sin ánimo de lucro y que se involucre en todo momento con los músicos y en conocerles; gente próxima, vaya. Comiendo unos bocatas, nos pusimos un poco al día entre todos, vicisitudes, el panorama musical actual, risas y muchas anécdotas musicales cayeron durante tan distendida cena.

Acabada la cena, nos fuimos para la sala, ya que faltaban unos 15 minutos para la apertura de puertas. Una vez allí, me dirigí a la fantástica terraza que hay detrás, y mientras me tomaba una cerveza artesana con unas amistades, vi como el primer grupo, Hollow Empty Minds, se iba preparando para el bolo, haciendo piña. Incluso parte de la crew había preparado todo para grabarlo y hacer un posterior video. Ya estábamos muy cerca del inicio del esperado primer concierto.

Eran las doce en punto de la noche y estaban a punto de salir, cuando me fijé que había cola en la entrada con bastante gente pendiente de entrar, por lo que me dirigí a los chicos para decirles que esperaran cinco o diez minutos más. Así que cuando ya entró toda la gente que estaba haciendo cola, ahora ya sí, fue su momento.

Hollow Empty Minds

A las 00:10 salieron al escenario estos jóvenes de Vilanova i la Geltrú y con ellos, en ese momento, algo más de 60 espectadores expectantes de ver y disfrutar de su música. Entre los integrantes del grupo, se podía ver ropa de pana o pantalones alternativos, muy a la par con el material que exponen. Marc, el vocalista, presentó al grupo y con una coletilla final diciendo que ellos hacían rock alternativo, aunque mucha gente diga que es metal; comentó que esta etiqueta se les quedaba un poco grande… Al final del concierto, quedó demostrado que sí, que hay rock, pero también metal y del potente, y para nada les queda grande la etiqueta metal.

Empezaron con la fresca y con toque punki «Landing Nowhere» donde ya se pusieron al público en el bolsillo. Con la segunda ya demostraron que tiene algo, «54» es toda una declaración de intenciones donde demuestran un potencial increíble. Marc tiene una sutil y bonita voz con cambios de registro que asombra, mientras que todo el grupo es un bloque irrompible, dando espectáculo sin parar y con su guitarrista Henry, también bajista en Blowfuse, que es como una versión joven de Flea de Red Hot Chili Peppers y se complementa al cien por cien con su otro compañero a las seis cuerdas, Nil. Con esta canción el público estaba moviéndose sin parar y disfrutando de un grupo que parece que lleven 10 años en activo por las maneras que tienen encima del escenario. «Crystal Heart» fue una bofetada en toda la boca llena de energía juvenil. Aquí ya empecé a berrear y cantar, moverme y disfrutar como todo bicho viviente que había allí.

Cayó la más intimista y preciosista «How Far» donde en esta, si no recuerdo mal, hicieron un break de décimas de segundo silenciando instrumentos al unísono, que o sale a la perfección o sale como el culo. Fue lo primero. Cuando pasó, ipso facto me giré para mirar un músico colega mío y me miró con un: «¡Joder, vaya pasada!» El ambiente se iba caldeando y el sudor iba apareciendo, encima en esta hubo un coro por parte de de groupies que hizo emocionar mucho. Incluso Ot se tiró encima del público y fue zarandeado por ellos.

Con «Journey» ya fue una pasada ya que Marc se marcó una intro a lo Mercury en el Live AID, y con toda la sala siguiéndole. “Eoo”, “aaieeeooo”. Brutal, como la canción, con cambios y bajadas y partes progresivas de hipnotismo. Entre canciones había algún momento de pausa con su vocalista comentado jugadas, agradeciendo a los espectadores presentes, a la sala, revista y agencia las ganas que tenemos de ayudar a la potentísima escena local. Y también pidiendo que la gente se volviera loca, aún más si cabe, pero lo hicimos.

Su bolo subió decibelios con «A Lot to Say», que tiene mucho significado con lo que promueven encima del escenario. Aunque también, por desgracia, hubo tiempo para anunciar que su batería Sergi, dejaba el grupo por causas personales. Acabaron con “Circles” pero toda sala quería más y más, por lo que Marc, ni corto ni perezoso desde el escenario me preguntó si tenían tiempo para más. Evidentemente la respuesta ya la sabían, así que acabaron con una extra, la destructiva y con partes prog, “Destroy Them” para acabar con un bolo que terminaré, sinceramente, tiempo en olvidar.

ESPECTACULAR CONCIERTO. Tengo que decir que en su momento, el año pasado vaya, los descubrí gracias a un amigo prog-metalero del trabajo que después de 10 años trabajando juntos, por primera vez me vino con una tarjeta de un grupo, en este caso, los Hollow, diciendo que los había visto en un concierto y los tenía que escuchar y por encima de todo, ver. Sinceramente, tenía razón y este grupo tiene algo, algo fresco que los hace diferentes. Los pobres todo esto lo sabían, se lo había explicado vaya, y después del concierto me comentaron que tenían un plus de presión encima para contertarme, haha. Por mi parte contento de ver también a toda la gente de la sala disfrutar con ellos y ver la calidad de los jóvenes de hoy en día que no tiene nada que ver a la de mi época, tanto, por encima de todo, profesionalidad como oportunidades de formarse, ya que hoy en día pueden sacar información de donde sea y cuando sea.

Setlist Hollow Empty Minds:

Landing Nowhere
54
Crystal Heart
Dyschronometria
How Far
Ain’t a Saint
Journey
A Thunder to Be Heard
A Lot to Say
Circles
Destroy Them

Después de lo vivido, era el momento de los headliners Dekta. Por lo que, entre cambio de grupo, tuvimos el tiempo justo para salir a la terraza a tomar el aire, comentar lo que acabábamos de vivir, pasar un momento por el backstage a felicitar a los del Garraf, respirar hondo después de sudar y movernos sin parar, para continuar con más música brutal y subir un poco la agresividad.

Dekta

Curioso el cambio que hacemos los metaleros. En las pruebas de sonido, me presenté y hablé con ellos, super majos (como todos los grupos) dicharacheros y felicianos. Primero me abracé con Rust, su batería, con el que había entablado los contactos para el bolo. Yo soy alto, pero es que él me sacaba como un palmo o más y cuando me abrazó, sentí que lo hacía un oso, pero con mucho cuidado de no aplastarme… jajaja. Dejando a un lado las coñas, estos tíos tan alegres, a la que se ponen sus siniestras máscaras imponen y mucho, encima si dos de ellos superan el metro noventa, pues ni os digo. Pero como digo, los metaleros vamos de negro y presencia siniestra, pero somos como unicornios de colores, pero sin el «como».

Era la una y cuarto aproximadamente cuando salieron a la palestra nuestros Slipknot autóctonos. A esa hora, la Rec on Fire estaba suficientemente llena teniendo en cuenta la que está cayendo a nivel global y que había dos bolos en Barcelona. Por esta razón había mínimo como unas 20 personas menos que conozco que hubieran ido a Igualada, pero ya tenían entradas. Parece poco, pero en una sala underground, 20 personas se notan. Y solo hablo de las que sé que estarían…

Dekta empezó con un tema que podríamos decir que ya es uno de sus hits, «When Everything Burns», de su disco homónimo. Directa, potente, una apuesta segura para hacerte mover la cabeza. Siguieron con las más tranquilas y melódicas, sobre todo por los estribillos, «False», de aire más metalcoriense y «These Walls», alternando momentos muy thrashers con otros de linterna del móvil en mano y partes de twin guitars a cargo de Lester y Randy. De hecho, en directo sonaron como una sola y fue el único momento de “respiro” y tranquilidad con estos bichos.

El groove subió de nivel con «Amandla! Awethu!» y sus riffs panteriles. Esta fue la mecha para los espectadores y empezaron otra vez los pogos y cabezas para arriba/abajo. Realmente es otro temazo que en directo lo disfrutan y quizá de los más destroyer que tienen. Dekta volvieron a otra canción más armónica con «We Belong», jugando con el público y en la que Billy se luce con el bajo, mientras Cubitus derrocha un grandísimo registro de voz, como en todas las canciones.

Ahora ya sí, todo bicho viviente estaba calentísimo con ellos por lo que pusieron toda la carne en el asador. Recuerdo estar todo el rato haciendo headbanging, colarme en algún pogo y disfrutar de estos magos del groove con mis colegas e incluso algún que otro miembro de Hollow Empty Minds, como es el caso de Henry, y también con alguno de It Came From the Void. La pesada «You Are Gone», con su final de infarto, fue espectacular y super vivida con el público, público jadeante y con ganas de que nos reventaran los tímpanos. «Forgotten Innocence» o «All I Want», en la que Rust se luce de lujo, y la última con la que terminaron, «Bloody Land» -la única junto a «False, que metieron de su primer disco-, acabaron con nosotros y no pudimos más que rendirnos a sus pies y felicitarlos por el concierto que nos acababan de regalar.

Acojonante lo vivido. Se marcaron un concierto de “menos a más”, no por calidad sino por dureza, terminando de manera apoteósica y justamente enlazando, por tralla, con el grupo que vendría a continuación. Como imagináis, cuando terminaron fui con ellos a hablar para explicarles cómo el público se había divertido con ellos, cosa imposible de no ver. Les dejé en el backstage para que se relajaran mientras yo, con los míos, volvíamos a la terraza para tomar la última bocanada de aire antes de destrozarnos definitivamente las cervicales con los monstruos que venían a continuación

Setlist Dekta:

When Everything Burns
False
These Walls
Amanda! Awethu!
We Belong
You Are Gone
Forgotten Innocence
All I Want
Lost My World
Bloody Land

It Came From the Void

Llegaba la hora del deathcore más perturbador y fresco de estos jóvenes barceloneses. Tengo que contar que tenía miedo, no de su música, sino que al ser los últimos y la hora que era, pues que no hubiera suficiente gente para deleitarse con su música. Son cosas que en el mundo under acostumbra a pasar… pero no podía estar más equivocado. Cuando salieron, aproximadamente a las dos y cuarto, la sala estaba con la misma gente, no se había ido nadie, por lo que al final, entre gente que había pagado su entrada, músicos y personal de la sala, éramos finalmente un centenar de personas pendientes de que It Came From the Void nos abrazara con su oscura música.

Tenía ganas ya de escuchar en directo su EP de nombre homónimo el cual había reseñado, por lo que me sabía bastante la letra de todas sus canciones. Estas bestias pardas empezaron con «Chapter I» y durante el primer segundo se dedicaron a taladrar tímpanos, tráqueas, anos, cualquier cosa que tuviera una apertura allí estaban ellos para destrozarlo. Este es el concierto que quizá menos imágenes tengo presentes del grupo, no por no verlo ni vivirlo, al contrario. No me moví de delante del escenario y recuerdo constantemente mi cabeza casi tocar el suelo cada dos por tres al ritmo de sus breaks y riffs groovies, tanto yo como dos colegas míos, que por cierto, para nada extremos, y los disfrutaron igual o más que yo.

Siguieron con «Cordyceps» y sus momentos provocadores y la Rec on Fire era una fiesta constante, como he dicho al principio, las caras de alegría de la gente, amigos, conocidos, nuestros queridos Biel y Carles flipando con It Came From the Void, más teniendo en cuenta que era su segundo bolo como grupo, escalofriante. La perturbadora «Grief» enervó aún más a todos, berreando y chillando mientras que el grupo se escuchaba super compacto. Aquí la cosa empezó a desmadrarse, más aún, con sobre todo, Ot, de los Hollow Empty Minds, que parecía su seguidor más acérrimo, bailando, sudando, en constante pit con gente, incluido yo.

Con «Aiming Mirrors» tuvimos el único momento de semi tranquilidad con coros de voces melódicas y su perfecto momento twin guitars, para que nuestras orejas descansaran un nano segundo. Añadir que Marc, su batería, no falló ni un instante en todo el bolo. Era como una apisonadora constante, complementado a la perfección con Xavier, mientras que tras las seis cuerdas, Jon y Guillem se lo estaban pasando tremendamente bien viendo disfrutar a su público. Por su lado, Sergi, como un titán a pleno pulmón con su voz salida del mismo averno, aún tenía tiempo para ir dejando comentarios.

Tenía ganas de escuchar en directo «Shadow of Your Bliss», que por cierto había mucho joven con la susodicha camiseta. Y no me defraudó lo nuevo de ellos, como a todos los espectadores, aportando juego de voces a lo Lorna Shore y con alguna parte melódica; sencillamente atroz. La negrura continuó con «Crystal Walls», «No Place to Hide» y un cover, «Psychosocial», que fue lo definitivo para que la sala se pusiera en modo autodestrucción total después de tres horas de música.

It Came From the Void pusieron el colofón a una noche descomunal, con mucha juventud, (quizá esto provocó que la crónica me saliera más de fan boy que de espectador/ojeador) con ganas de fiesta sana, de pasarlo bien, de tocar y gozar de música fresca y actual y donde solo me queda felicitar a los tres grupos participantes por obsequiarnos a todos los presentes con su excelente música, técnica y ganas de tocar como profesionales.

Realmente, la escena local está más que viva y con un nivel altísimo. Son grupos que si le cuentas a alguien que no está al día, musicalmente hablando, y les dices que lo están petando en las listas actuales, se lo creen. Lástima de la tan elevada competencia y cantidad de grupos que provoca que sobresalir cueste horrores, más si sumamos a demasiada gente que endiosa a las bandas de siempre y se estanca en esa música… aunque para gustos…

Setlist It Came From the Void:

Chapter I
Cordyceps
Grief
You Only Live Once
Aiming Mirrors
Shadow of Your Bliss
Crystal Walls
No Place to Hide
Psychosocial

Dídac Olivé
Sobre Dídac Olivé 158 Artículos
Soy de esa generación que la “post-pubertad” lo pilló entre el metal primigenio (lo que llamamos ahora old school) y la nueva ola que fue el Nu metal, es decir, pasado mediados de los 90. Me encantan muchos estilos pero sobretodo el rock clásico y evidentemente el metal, este último es una forma de vida y encima me gusta desgranar y reconocer la riqueza de todos sus subgéneros. Uno ya tiene su edad (los mechones blancos en la barba no están por que sí) pero no me cierro para nada a grupos nuevos, eso sí, mientras haya fuerza y calidad, aunque hoy en día hay mucha. Como nacido justo entrados los ochenta también se incluye que soy un friki de cuidado (rol, videojuegos, Star Wars, pelis Gore, literatura fantástica y un largo etc.) vaya que toco de todo un poco. En resumen, espero contagiaros mi pasión metalhead a la vez que disfrutáis de mis aberrantes destripes.