Deep Purple – Machine Head: 50 años del humo sobre el agua y demás maravillas

Ficha técnica

Publicado el 25 de marzo de 1972
Discográfica: Purple Records
 
Componentes:
Ian Gillan - Voz, armónica
Ritchie Blackmore - Guitarra
Jon Lord - Teclados
Roger Glover - Bajos
Ian Paice - Batería

Temas

1. Highway Star (6:08)
2. Maybe I'm a Leo (4:52)
3. Pictures of Home (5:06)
4. Never Before (4:00)
5. Smoke on the Water (5:42)
6. Lazy (7:23)
7. Space Truckin' (3:32)

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“No nos engañemos… seguramente ‘In Rock’, ‘Machine Head’ y ‘Made in Japan’ son los discos claves del grupo. ‘In Rock’ es la obra que les abrió hacia el mundo del hard rock. La primera formación era mucho más dispersa. ‘Machine Head’ es el que tiene la colección de títulos definitivos: “Highway Star, “Lazy”, “Speed Truckin”, “Smoke on the Water”… Y ‘Made in Japan’ porque es el disco en directo por excelencia. El favorito de mucha gente.” (Jordi Bianciotto, periodista)

La madre del cordero… el disco definitivo y el pistoletazo de salida a muchas cosas que estaban por venir y muchas otras (Deep Purple mismo) que iban a terminar. El Machine Head es posiblemente el eslabón perdido entre el rock duro y el heavy metal. Aquí se sienta cátedra y se crea un sonido nuevo a desarrollar y es el cenit absoluto del grupo. A pesar de que existe el debate de si In Rock es mejor… la estadística les da la razón: Machine Head es el gran dominador en los conciertos de Deep Purple.

Las grandes bandas de la historia de la música siempre, SIEMPRE, han tenido un líder y un antilíder peleados e intentando llevar a su terreno sus postulados y en Deep Purple esto queda perfectamente plasmado. Ritchie Blackmore abogaba por el rock duro y estaba desarrollando, casi sin querer, el heavy metal, mientras que Jon Lord le replica y le lleva a territorios totalmente clásicos. El pique es constante y la solución a esa tensión lleva al grupo a tener que llegar a acuerdos, a ceder en ambas orillas… Y esa es la genialidad, la misma que les sucedió a los Beatles, a los Stones, a Pink Floyd, a Beach Boys y a tantas geniales bandas.

“El ‘Machine Head’ de Deep Purple. Cuando yo era pequeño mi padre tenía un montón de cintas en casete en el garaje de casa y un día cogí una al azar y la puse en el “loro”, que estaba hecho polvo. Le di al play y sonó el “Highway Star” y flipé muchísimo. Fue una experiencia tan brutal que me pareció que estaba haciendo algo malo, como que no podía estar escuchando ese disco. Así que cada día, a escondidas, iba escuchando un poquito más de ese disco hasta que me pilló mi padre. Evidentemente él se alegró de que estuviese escuchando ese disco… Años después la cinta estaba en las últimas y con mi primer sueldo no me o pensé ni un segundo: Me fui a comprar el vinilo de ‘Machine Head’.” (Jacob Moffo de Stop Stop)

Lo que sucede en Deep Purple es que ambas orillas son gloriosas y que el resto de músicos no son invitados de piedra. Estamos hablando de unos instrumentistas y compositores privilegiados a la vez que compositores, justo en la edad y en el momento ideales. In Rock fue maravilloso, el nacimiento de la formación definitiva de Deep Purple. Luego Fireball mantuvo la magia en varios temas, pero es que en Machine Head todo es glorioso, se mire por donde se mire. El Mark II tocó el cielo.

Martin Birch, Zappa, una bengala y humo sobre el agua del lago

Tras los controles hay que destacar la presencia y sapiencia del mago Martin Birch, que viendo el potencial de las demos crudas se decidió por no retocar en exceso y dejarlo tan salvaje como estaba. El disco fue compuesto y grabado estando de gira, en parones y momentos puntuales y con un Ian Gillan recuperándose de una hepatitis. El grabar fuera de las islas inglesas les permitía evadir impuestos, y Montreux, en Suiza, era el sitio ideal. Se llevaron la unidad de grabación portátil de los Rolling Stones, pero tras el incendio terminaron alquilando ese invierno el enorme Grand Hotel de la misma ciudad. Y allí, en esos pasillos vacíos, grabaron parte de la historia de la música contemporánea.

El disco

El inicio con “Highway Star” es sencillamente glorioso. Aviones despegando con los teclados de Jon Lord, música clásica de raíces Bach en todo su apogeo y un festival de solos en los que combinamos el neoclásico con algo que está por nacer. Siempre recordaré a un pureta en el Doctor Music Festival de 1998 que me dijo en el concierto de Purple: “Si tocan ‘Highway Star’ me bajo los pantalones”. Y fue el bis… Entonces pensé que era un “petao”, pero considero que una vez en la vida debería replicar a ese individuo y bajarme yo los pantalones cuando suene el “Highway Star” ya que ahora el pureta soy yo… Este tema merece el culo al aire… ¡como mínimo! Y es que lo de Blackmore, Lord y Gillan es estelar.

Ha quedado como un tema menor el “Pictures of Home” comparada con el nivel de los muchos clásicos que contiene el disco, pero estamos hablando de algo sublime. La entrada de batería de Paice es excepcional y la cadencia conseguida es tremenda. Cuántas bandas matarían por este tema… Quizá sea la canción más Uriah Heep de Purple, lo cual es excelente. Siempre hablamos que los Heep fueron hermanos menores de Purple, pero aquí creo que hay una especie de homenaje y de vasos comunicantes. Y el bajo de Glover(enorme compositor) tiene su cuota de lucimiento.

“Que la gente sólo destacara Paradox y no otros discos nuestros era algo que me daba un poco de bajón al principio. Pensaba que los discos nuevos eran superiores a este, pero cambié de opinión el día que pude hablar con mis héroes: Deep Purple. Hablé con Roger Glover y le pregunté lo mismo que me preguntas: “Habéis grabado 12 discos y la gente sigue destacando ‘Machine Head’. ¿Eso no te molesta?”. Y él me contestó: “Mira, por lo menos podemos decir que tuvimos uno de grande” (risas). Y tenía toda la razón. Hay miles de bandas que graban 15 discos y nunca consiguen “ese disco”. Conseguirlo con uno, uno del que todo el mundo te diga que es excelente. Así que después de esa charla eso fue algo que dejó de molestarme. Todo el mundo piensa que ‘Paradox’ es nuestro mejor disco, así que, bien: por lo menos tenemos uno (risas).” (André Andersen de Royal Hunt)

Estamos hablando de un disco tan perfecto que “Never Before”, el corte que más se aleja del sonido general de la obra, fue el single. Funky en dosis contadas y con un aura especial. Una maravilla compositiva que será desarrollada y ampliada ya cuando Blackmore abandone el barco. Es incluso comercial y con (hasta cierto punto) un toque The Doors. Groove genial y mucha cancha para Jon Lord.

Del “Smoke on the Water” poco queda que añadir más allá de que es el riff de rock más conocido de la historia. Un tema improvisado por las circunstancias y tras arder el Casino Montreaux que, cerca del lago, dejó esa estampa de humo sobre el las aguas. Gillan improvisó la letra sobre el antológico riff de Blackmore y el imbécil que encendió la bengala le debemos gloria. Cuentan que el siempre irónico Frank Zappa dijo sobre escena, viendo que todo ardía: “Parece que tenemos a Arthur Brown aquí” en referencia a la gloriosa composición por la que se hizo famoso: “Fire”. Todos los instrumentos se salen y especialmente un Ritchie que vuelve a sentar cátedra. Por un momento pensemos lo grande que era Machine Head que este tema no lo abría… Y es que “Highway Star” era también antológica. Ese final con el charles abierto de Ian Paice es para enmarcar…

El “Space Truckin’” es otra de las joyas (otra más) de esta insultante obra que dejó al mundo a sus pies. Lordjugando a sus anchas mientras la base rítmica jugaba con detalles técnicos. Gillan se desgañita en el puente para firmar uno de esos estribillos definitivos. “Lazy” no es precisamente perezosa y contiene un alma jazzmuy lograda y unos solos brillantes que, si te fijas, tapan un poco la excepcional labor de Glover al bajo, que también solea de lo lindo en un tema que te da para jam, para subidas y bajadas instrumentales.

Y si vamos a lo realmente colosal es que el grupo no le dio cabida a una canción tan perfecta como “When a Blind Man Cries”. Quedó como sobrante en un disco que por temas de minutaje en el vinilo no les cabía… Balada estratosférica con un feeling absolutamente especial y con Ian Gillan subiendo hasta la estratosfera sin despeinarse lo más mínimo. Nadie nunca entendió como esta composición no tuvo cabida.

“When a Blind Man Cries” es una de las canciones malditas de Purple. Fue compuesta en la etapa Machine Head y Blackmore la vetó. No entró en el disco, pero a la que Blackmore se fue la empezaron a tocar. Incluso Gillan en solitario la tocaba. Se nota que es un tema que le gusta. Recuerdo que cuando la escuché en algún recopilatorio pensé: ‘¿Cómo es posible que hayan dejado fuera este tema?’. Y Machine Head con “When a Blind Man Cries” ampliaría su leyenda. Quizá pensaron que se iba de los cánones del grupo, pero es lucimiento vocal total”.

““When a Blind Man Cries” Una de las canciones malditas de Purple. Fue compuesta en la etapa ‘Machine Head’ y Blackmore la vetó. No entró en el disco, pero a la que Blackmore se fue la empezaron a tocar. Incluso Gillan en solitario la tocaba. Se nota que es un tema que le gusta. Recuerdo que cuando la escuché en algún recopilatorio pensé: ‘¿Cómo es posible que hayan dejado fuera este tema?’. Y ‘Machine Head’ con “When a Blind Man Cries” ampliaría su leyenda. Quizá pensaron que se iba de los cánones del grupo, pero es lucimiento vocal total.”. (Jordi Bianciotto, periodista)

Veredicto

Posiblemente Machine Head sea el disco más completo de los 70, aunque los Purple estaban en un momento tan absolutamente genial que se superarían llevándolo al directo unos meses más tarde con variaciones evidentes sobre las mismas canciones en el antológico Made in Japan del que pronto nos ocuparemos.

La colección de canciones enormes tira de espaldas, pero quizá el paso del tiempo dejó ese sonido de Hammond desfasado y la en pocos años la gente vio a Deep Purple como unos dinosaurios. Eso fue en gran medida porque su disco continuador Who Do We Think We Are no pudo mantener la genialidad del mismo y la formación del grupo más clásica se rompería.

De todos los dinosaurios del rock Deep Purple es el más grande, y bueno… del pique entre Blackmore y Lord la historia nos dice que el señor de negro tenía toda la razón, puesto que siguió décadas en un estado de forma estelar en Rainbow. Purple se mantuvieron abrazando nuevos estilos y haciendo cosas maravillosas también, pero nada como Machine Head.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 872 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.