Darkthrone – Eternal Hails……

Nuestra Nota


7 / 10

Ficha técnica

Publicado el 25 de junio de 2021
Discográfica: Peaceville Records
 
Componentes:
Nocturno Culto - Voz
Fenriz - Batería, voz (hablada), guitarra, bajo

Temas

1. His Masters Voice (7:18)
2. Hate Cloak (9:17)
3. Wake of the Awakened (8:24)
4. Voyage to A Northpole Adrift (9:25)
5. Lost Arcade City of Uppakra (7:03)

Multimedia


Escucha y compra

Este disco en Amazon: Darkthrone – Eternal Hails……
Todos los discos de Darkthrone – Eternal Hails…… en Amazon


Hace ya muchos lustros que Darkthrone evolucionaron hacia un estado embrionario y hacia sus orígenes. Muchas bandas de la primera hornada de black metal intentaron avanzar hacia cosas más melódicas y complejas, pero ese camino nunca fue ni planteado para un grupo que no toca en directo desde 1996. Fenriz y Nocturno Culto son dos personajes importantes y en la entrevista que les hicimos bien podéis verlo. No les interesa ni la promoción y ven muchos de los pasos que hay que dar en el negocio como un absoluto engorro que se saltarían a la torera.

Eternal Hails…… (2021) viene marcado por la pandemia y por el incendio de su estudio de referencia. Eso para ellos supuso un tremendo problema pues les tocaba salir de su zona de confort, pero la serendipia era algo con lo que nunca contaron e incluso han visto ciertas ventajas de que aquel cuchitril noruego ardiera. La primera, y la más relevante, es que las canciones crecen y suman minutos.

Musicalmente es un disco que ha recibido muchas críticas, especialmente por las expectativas generadas tras el gran momento que supuso hace dos años Old Star. Lo que tenemos aquí son cinco canciones larguísimas a medio camino entre el crust punk, la NWOBHM y el doom. La influencia de Tom G. Warrior y sus Celtic Frost y Hellhammer es absoluta, pero entiendo que pueda desesperar a mucha gente, especialmente por el sonido cavernoso (o cavernario) del que dotan al producto. Suena a casete de los 80 (grabado del colega del colega).

Pero qué queréis que os diga: a mí me ha gustado mucho a pesar de que entienda toda crítica vertida a su sonido y a la composición. “His Master Voice” da el chupinazo entre brumas y batería destensada en parches y bombo. Voces maléficas y ritmos doom con acelerones en un material que no enamora, pero convence. Es todo crudo, mutable, aunque orgánico. El interludio guitarrero es funcional dando amplitud al corte.

“Hate Cloak” fue el primer avance y puede que también sea lo más “comercial” o “radiable”. El riff base es realmente logrado y hay raudales de épica oscura arrastrada. Suena a ensayo trabajado más que a disco completo, pero he aquí una de las gracias del grupo: que no les vas a cambiar, y si algo se les mete entre ceja y ceja harán lo que les plazca. Posiblemente un productor ambicioso se agradecería, pero ya no sería Darkthrone. Lejos estamos de Cult Is Alive y de esas indagaciones en Motörhead. Aquí Bathory, Venom y demás están a la orden del día, y más con esos gritos de Fenriz dando juego en el tramo final del tema.

Más alevosa, directa y rápida es “Wake of the Awakened”. Ritmos malvados y buenos guturales de Nocturno Culto con adornos cáusticos de guitarra, que consiguen algún momento realmente logrado a la vez que avanza el extenso corte. Es de las canciones que puede convencer a sus fieles, pero no la más lograda y efectiva.

Personalmente considero que es “Voyage to a North Pole Adrift” es lo más notable del disco por la cabalgata de cambios constantes y surtidos riffs que atesora el dueto. El inicio es puramente Bathory. Voces frías con un Nocturno desgarrado de cuerdas vocales y en un avance lento, pero con sentido. Esos arreones son tan simples como efectivos.

Te sorprenderá la machacona “Lost Arcane City of Uppakra” por lo logrado y original que termina siendo a pesar de que los axiomas son inamovibles esta vez. Suena a maldad gélida en bosque nevado y hay muy buenos detalles de Ferniz a la hora de jugar con la campanilla del ride (que suena absolutamente apagada). Curiosamente el asentamiento de esta ciudad se comenzó a excavar cuando decidieron dejar de tocar en directo. Sorprende el Moog atmosférico al final de la composición. Queda como tímido homenaje a Uriah Heep.

Esto es Darkthrone y es lo que hay. Absoluta personalidad y jugando a lo que quieren y les viene en gana, completamente ajenos a lo que es el mundo musical y sin intención alguna de dar la más mínima concesión a nada y a nadie. Desde su Kolbotn natal seguirán editando discos sin preocuparse por las ventas, si entran en listas o si a los críticos o fans les gusta un pimiento lo que hacen.

De personajes oscuros como fueron los que salieron de la Noruega de los 90 en el black metal espero que sigan siendo especiales y diferentes, por lo que a mí me vale. No situaría este disco entre lo mejor que han hecho, pero ya es algo poco importante, habrá más discos y probablemente en algún momento vuelvan un poco a lo que hicieron en sus comienzos.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 719 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.