Conociendo a los fotógrafos de Barcelona (XXXV): MARC LAPLANA

Tras un largo parón en las entrevistas a fotógrafos de Barcelona aún quedan algunos para ser sometidos a nuestras preguntas y así conocerles un poco más. En esta ocasión llegamos a la edición número 35 con las respuestas de Marc Laplana y aquí os dejamos el resultado.

¡Hola! Antes que nada, muchísimas gracias por participar en esta serie de entrevistas, en las que queremos dar a conocer a la gente la gran cantidad de fotógrafos magníficos que tenemos hoy en día en Barcelona y cercanías y que muchas veces se mantienen en un cierto anonimato de cara al público en general. ¿Cómo estás?

¡Hola! Pues muy bien, aquí estamos ultimando los últimos eventos para cerrar la temporada 2019. Siento la demora, pero ha sido un año muy ajetreado: muchos eventos, muchas fotografías y el tiempo te absorbe que vas dejando cosas en el cajón de pendientes hasta encontrar un momento de tranquilidad para realizarlas. La vida no te da suficiente tiempo para todo lo que quieres realizar y en ocasiones te faltan horas para que te dé tiempo a todo.

SofN: ¿En qué tipo de conciertos y salas podemos verte habitualmente? ¿Cuáles son tus estilos favoritos?

Como fotógrafo me puedes encontrar en cualquier concierto en general. No pongo mis gustos musicales por el medio del trabajo. No hay que tener límites, hay muchos grupos que puedes no escuchar en casa y al cubrirlos te puedes llevar una grata sorpresa.

Normalmente siempre interesan más los que tienen un espectáculo visual detrás, pero a las pequeñas bandas también hay que darles apoyo mutuo. Luego con el paso del tiempo te das cuenta que una vez fotografiaste a una banda en la sala más pequeña de la ciudad y años más tarde, en un pabellón. Es agradable ver también cómo evolucionan muchos proyectos musicales con tus propias imágenes.

A nivel musical, soy bastante variopinto. Escucho todo tipo de música también debido a los muchos años que estuve estudiando dicha carrera. Pero dentro del metal, me centro más en el death, doom, avant-garde, stoner… La antítesis, por ejemplo, es que cuando estoy retocando fotos pongo post-rock como colchón musical. Me hipnotiza y me hace pasar el tiempo más rápido.

¿Cuándo te empezaste a interesar por el mundo de la fotografía y, especialmente, por la fotografía de conciertos? ¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?

La fotografía siempre ha estado presente en mi casa. A un nivel doméstico hasta que me enfoqué a dedicarme a ello. El cambio fue cuando estaba cursando la ESO donde dio la casualidad que un profesor daba un crédito variable de laboratorio de fotografía. En un habitáculo minúsculo y mugriento allí nos enseñó la teoría de la luz y empezamos haciendo fotos con la cámara oscura hasta aprovechar las cámaras réflex analógicas que tenía mi madre en casa. Tardé bastantes años en pasarme al digital, la verdad. Pero ese crédito variable fue el punto de inflexión de cambiar la pintura, que es lo que hacía por aquel entonces, por la fotografía.

En cuanto a la fotografía de conciertos diría que fue por el Doctor Music Day en el 2003. Era cuando ya tenía edad para asistir a conciertos y me fascinó ver todo lo que había montado allí en el Estadio Olímpico de Barcelona. Fue mi primer festival y lo encabezaba Metallica. Lo que había ahí montado me abrió los ojos para acabar dedicándome a ello actualmente profesionalmente: eventos, audiovisuales y fotografía.

¿Cuál fue el primer concierto en el que hiciste fotos? ¿Cómo fue la cosa?

¡Qué pregunta más complicada! ¿Acreditado como tal o como seguidor? Porqué siempre llevaba una cámara encima, aunque cuando iba sin mi equipo profesional siempre llevaba encima una cámara compacta. No te sabría decir que banda sería exactamente, pero fue una experiencia bastante compleja seguramente.

Al principio era como un mundo muy rápido: los músicos se mueven por el escenario muy rápido, muchos cambios de iluminación, equipo fotográfico con capacidades muy limitadas… Los inicios siempre cuestan, pero bueno, la experiencia es lo que te hace más fuerte y creas tu propia marca a la hora de fotografiar.

SofN: ¿Cómo ha evolucionado tu equipo desde entonces hasta ahora? ¿Qué cámaras y objetivos usas a día de hoy?

Tres cámaras réflex analógicas: Yashica, Canon y Zenit. Esta última me encantaba porque era una marca soviética y estaba todo en cirílico (no hablo ruso, así que te puedes hacer una idea como era trabajar con ella…). Cámaras digitales compactas de Panasonic y Nikon allá por los inicios del 2000. Y en el 2006 me pasé a las réflex digitales.

Siempre he trabajado con Canon ya que así aprovechaba las lentes. Empecé con la Canon 450D hasta que di el salto a la Canon 5D Mark III. Ahora ésta la tengo como cámara secundaria y actualmente trabajo con la Canon 5D Mark IV. De lentes he tenido muchas, y muy diferentes. Pero actualmente trabajo con el 16-35, 24-70 y 70-200mm de Canon. Todos a f.2.8, ese es un factor fundamental en la fotografía de conciertos.

Durante este tiempo ¿a cuántas bandas crees que habrás foteado? ¿Te viene a la cabeza alguna anécdota que creas que pueda resultar especialmente interesante o divertida de contar?

¡Cómo me gustaría saber esto hasta mí! Esto es algo que deberíamos de hacer desde el principio pero te das cuenta de quererlo hacer cuando ya llevas años y tienes perdida la cuenta. No te sé decir exactamente, pero centenares de ellas. Y muchas las habré fotografiado varias veces a lo largo de los años.

Anécdota graciosa creo que puedo contar una que ocurrió en el festival Euroblast que se celebra en Colonia (Alemania). Tengo que decir que a mí personalmente me gusta hacer el payaso al salir en las fotos. Por eso casi no salgo en muchas.

Ahora que todas las bandas realizan su photo-finish para subirlas en las redes pues en ese momento había finalizado la banda serbia DESTINY POTATO. No conocía esa banda, y el caso que en ese festival se podían conocer muchas bandas nuevas y además, no había límite de tiempo para la realización de fotografías. Así que muchos fotógrafos estábamos en el foso sentados viendo los conciertos cuando la nave se llenaba bastante de gente. La banda pidió para hacer la foto y en un pequeño hueco que había entre dos integrantes me puse yo haciendo una de mis caras raras.

La finalidad es que subieron la fotografía y comentaron acerca de mi cara y no me enteré de nada hasta que volví a Barcelona. Por lo menos la banda se lo tomó de buenas y nos echamos unas risas conjuntamente.

¿Qué bandas o artistas recuerdas haber disfrutado más de fotografiar? ¿Por qué?

A todas aquellas que además de realizar buena música realizan un buen espectáculo escénico. No todas pueden, pero aquellas bandas que tienen un añadido en iluminación, efectos, escenografía, etc… son las guindas de la tarta. Obviamente esto no se obtiene en el primer concierto, sino con años de carrera. Pero para mí, un concierto tiene que haber algo más que la música para atraerme. Esos detalles encajan muy bien en la fotografía.

También se disfruta cuando tienes la oportunidad de hacer fotografías a tus bandas de toda la vida o aquellas formaciones que cuesta mucho que hagan directos o que vengan a Barcelona. Esas bandas, esas reuniones que solo tocan en tal ciudad y que tienes que mover cielo y tierra para poderles sacar fotos.

Y por el contrario, ¿qué conciertos han sido los peores a los que has tenido que ir, ya sea por el artista, las luces u otras características técnicas o logísticas?

La peor sensación es en aquellas salas donde no se disponen de foso para los fotógrafos. Más que la luz, que ya es evidente que sin ella no podemos funcionar y en ocasiones al salir los fotógrafos es cuando ponen las luces a toda potencia. Eso es una evidencia ya, pero para mí el hecho de merodearme por el público me incomoda.

Básicamente porque no me gusta molestar al público para llegar a primera fila. Sé que hay mucha gente que hace esperas largas para estar ahí, pero también no entienden a veces que nosotros estamos por trabajo y qué estamos ahí para unas cuantas fotos y nos vamos. Se crea en ocasiones esa incomodidad en escena, que como en principio no es ninguna novedad, pues se tendría que comprender ya.

En otros países esto no ocurre y existe cierta ética y educación al respecto. Solemos trabajar con equipo bastante valioso como para que por una incertidumbre deje de funcionar.

Existe la concepción que muchas veces un fotógrafo es alguien introspectivo, tímido, solitario e incluso socialmente poco hábil, que insiste en poner el foco en los demás para sacárselo de él mismo. Quizás es un poco estereotipada, pero ¿te identificas con esta descripción? ¿Cuáles crees que tienen que ser las características de un buen fotógrafo de conciertos?

Es complicado conocerse todos, pero los que llevamos más tiempo al fin y al cabo te has llegado a conocer en persona en algún concierto. Pero en Barcelona nos llevamos bien todos los fotógrafos. Al fin y al cabo nos vemos en casi todos los conciertos.

Las características de un buen fotógrafo son las mismas para todos los trabajos: ser buen compañero, respetarse mutuamente cuando se está trabajando y sonreír ante todo.

¿Te dedicas a la fotografía de forma profesional? Más allá de los conciertos, ¿qué otros tipos de fotografía haces?

Esporádicamente sí. He hecho varios catálogos de moda, bodas y de eventos. También como ayudante de fotografía para otros fotógrafos. Lo que buenamente me puede permitir, en cuanto tiempo, mi trabajo principal.

¿En qué medios o con qué eventos colaboras actualmente o has colaborado en el pasado? ¿Cómo ves la relación entre el fotógrafo y los medios o los promotores? ¿En qué crees que debería mejorar esta relación según tu punto de vista?

Llevo desde el 2008 en Rock in Spain (www.rockinspain.es), aunque también he colaborado en otros medios sustituyendo bajas. Es una web que ha ido creciendo con los años y que actualmente se mantiene estable gracias a todo el equipo.

En ocasiones nos cuesta conseguir acreditaciones y es un poco frustrante. A veces solo se mira más el nombre que por el contenido. Pero nada que no se pueda trabajar mejor para poder cubrir el mayor número de eventos.

¿Crees que el trabajo de fotógrafo de conciertos está valorado en el ámbito barcelonés? ¿Qué tipo de iniciativas o acciones crees que hacen falta para mejorar eso?

Valorado como trabajo no lo está porque la mayoría de nosotros no conseguimos una retribución como tal. No todos vivimos de ello, sino que muchas veces salimos de nuestros respectivos trabajos para ir a cubrir eventos. Es todo colaboración a diferencia de otros países.

Pero se consiguen otras cosas como es el buen compañerismo que comentaba anteriormente y sobretodo, darte a conocer. Al fin y al cabo esto se hace por pasión y uno de los objetivos es que las fotografías que realizas lleguen y gusten al mayor número de gente.

La finalidad de ser fotógrafo de conciertos, desde mi punto de vista, es llegar a conseguir contactos para la realización de otros proyectos. Es esa afición que te tomas muy en serio como cuando eres un niño y das tu vida por jugar al fútbol o al baloncesto con el equipo de la escuela.

Además cuando una propia banda te felicita por el trabajo realizado te da a entender que vas por el buen camino y te crea una gran satisfacción.

¿Cuál es tu sala o recinto favorito en Barcelona o Catalunya para hacer fotos? ¿Por qué? ¿Y el que menos te gusta?

La Sant Jordi Club es la idónea para esos espectáculos que comentaba anteriormente. Es un espacio amplio y ahí se han celebrado grandes giras. La Razzmatazz 2 también es bastante cómoda, al igual que la sala Apolo.

Para trabajar las más incómodas suelen ser las pequeñas. Son las que tienen menos trato al respecto, con el equipo técnico mínimo. En ocasiones hay veces que trabajas casi a oscuras y los resultados suelen ser muy forzados.

Me gustaría pedirte que escogieras y adjuntaras una sola foto que hayas hecho y de la que te sientas realmente orgullos@ y comentaras qué es lo que la hace especial para ti.

La fotografía escogida es una del baterista de KADAVAR en su paso por la sala Bikini en el año 2017. Como decía anteriormente, para mí es muy incómodo el estar fotografiando sin foso, porque tengo que pasar por el medio de la gente y no me gusta ni molestar ni incordiar. En esa ocasión no teníamos foso y la sala está bastante llena. Así que encontrar un buen encuadre se hacía algo complejo.

Por formato de web, no suelo disparar casi nunca en vertical. Y normalmente, los bateristas son los miembros de bandas que suelen estar más alejados del campo de visión y de la iluminación escénica. Todo lo contrario para este trío alemán, donde el baterista está en el medio del escenario y a primera fila.

En ese instante se estaba trabajando con una muy buena iluminación y el músico estaba haciendo peripecias con las baquetas. Precisamente esta fotografía fue para una crónica en Empire Zone y al gustarme el resultado también la subí a las redes. Un amigo mío me comentó diciendo: “Parece un Pantocrátor”. Él es historiador y a mí toda la parte de historia del arte ya se me quedó muy atrás, así que investigué y le di la razón. El Pantocrátor es la imagen de Cristo sentado en su trono y esta imagen, por la postura que tiene el baterista, le añadimos una aureola ovalada y en unos siglos más tarde podría estar en una catedral alemana.
Me gustó su comentario porque pese estar realizada con medios artísticos diferentes se ha podido conseguir una similitud de varios siglos de diferencia. El arte evoluciona con el tiempo pero las raíces se mantiene y me gustó que encontrase esa similitud.

¿Qué crees que distingue tus fotografías de las de los demás? ¿Qué intentas buscar y cuáles son tus trazos característicos? ¿Cuáles son tus trucos, tanto personales como técnicos, para crear esas diferencias?

Nada, no hay ninguna diferencia respecto a otros. Cada artista tiene su punto de vista y eso le hace único. No me suelo comparar, no me gusta. Mis imágenes pueden dar un look bastante audiovisual, que expresan un mensaje.

Esto es porque el lenguaje visual es el mismo para todos los medios. Yo soy técnico audiovisual, trabajo mucho con la iluminación, por ejemplo. He estado realizando publicidad y videoclips y todas esas características también se pueden aplicar en la fotografía. Centro mucho en las expresiones y sobre todo en los momentos en que si la gente ve dicha fotografía diga: “Esa fue de aquel evento en Barcelona”. Hay que intentar captar momentos únicos, para así quede un buen recuerdo a todos.

¿Cuáles son tus referentes en el mundo de la fotografía? ¿Y cuáles son tus fotógrafos favoritos de la escena barcelonesa?

Hay demasiados, la historia de la fotografía es muy amplia. Dentro de la fotografía de conciertos pues mencionaría a Anton Corbijn y Rudy De Doncker. Luego me he sentido afortunado de conocer a otros fotógrafos del sector por varios festivales europeos, pero la lista sería interminable.

A nivel barcelonés, la calidad es muy buena. Xavier Mercadé, Xavier Torrent y Esther Segarra son los pilares de la escena, los referentes. Luego hay compañeros que siguen su mismo nivel y calidad como Eduard Tuset, Irene Serrano, Carles Oliver o Elena Marco entre muchos otros. ¡Grandes artistas y mejores personas!

Por lo que he podido comprobar yo mismo, existe una excelente relación entre la comunidad barcelonesa y catalana de fotógrafos: honesta, accesible y sin especiales competitividades. ¿Estás de acuerdo? ¿Te has encontrado a algún imbécil por los fosos?

Mira, justo lo comentaba en la pregunta anterior. Somos un buen grupo de gente que ha ido creciendo con el tiempo. Hay muchos que llevamos años y los que se han ido introduciendo no se han desmerecido su respeto ni nada. ¡Ni hemos realizado novatadas! La actitud es muy buena y siempre es agradable compartir momentos con estos compañeros.

¿Cuáles son tus pasiones más allá de la fotografía y la música?

Mi trabajo es técnico audiovisual, y puedo sentirme afortunado que mi trabajo es una de mis grandes pasiones. Todo lo realizado a eventos, conciertos, festivales me apasiona en todos sus campos.

El arte en general: la pintura, cine, teatro, exposiciones… La radio cuando voy conduciendo. El deporte como el baloncesto y las artes marciales y la cocina. Cuando viajo me gusta enterarme de la gastronomía de cada país y me traigo a casa alguna receta para rememorar aquel momento vivido en alguna ocasión.

Bueno, pues esto es todo. Por favor déjanos la dirección de tu página web y de tus redes sociales por si alguien te ha descubierto hoy y tiene ganas de profundizar. Y si quieres añadir algo más, adelante. ¡Muchas gracias por tu tiempo y nos vemos por los fosos! 🙂

Estoy trabajando en mi portfolio, cuando meramente puedo. No te puedo dejar un enlace como tal porque todavía no hay actividad alguna. Tengo creadas páginas de Facebook (https://www.facebook.com/marclaplana) e Instagram (https://www.instagram.com/marclaplana) donde mayormente me etiquetan los medios y compañeros con los que he ido trabajando. Todavía no he publicado nada hasta que no tenga todo finalizado y lo estrene todo a la vez. Quizás no podréis ver mucha cosa pero iréis enlazando a otros sitios donde hayan publicado mis imágenes.

Os agradezco la invitación para formar parte de esta gran familia y daros la enhorabuena por esta buena iniciativa. La verdad es que el mundo de los conciertos y la música es muy interesante de conocer desde cualquier punto de vista. ¡Se aprende mucho cada día!

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Sobre Albert Vila 862 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.