Canciones perfectas: «The Final Countdown» de Europe

Si los 90 quedan ejemplificados y resumidos con la canción “Smells like Teen Spirit” los 80 tienen dos composiciones que también los definen perfectamente: “Livin’ on a Prayer” de Bon Jovi y “The Final Countdown” de Europe. Ese riff inmortal de teclado, ese estribillo impecable, esa batería tratada y ochentera, ese reverb en los coros y un solo que guitarra tan de guitar hero de los 80… Todo el mundo la conoce y hasta han aparecido parodias y versiones. Yo mismo la llegué a tocar en una banda en la que estuve y de verdad que hacerlo es un subidón, pues el hecho de que la gente la conozca, hace que siempre funcione, por muy mal que la toques. Los teclados fueron una de las grandes bazas para las bandas del heavy metal en esos años para llegar a más público, y eso no siempre agradaba a fans y a miembros de la propia banda. No hay más que recordar lo que significó “Jump” de Van Halen, otra composición que define bien esa década de las hombreras.

Nunca fueron unos One Hit Wonder

Los suecos Europe poseían grandes canciones, pero la historia, para los no fans del combo, hace que se refieran a ellos como unos One Hit Wonders. Craso error. Antes de que llegaran a la cima del mundo ya habían editado dos discos como Europe y Wings of Tomorrow. El primero es un heavy metal muy directo y evidente con cortes que ya asombran como “In the Future to Come” o “Seven Doors Hotel”. Llegaban al número ocho en las listas suecas y Joey Tempest lucía un bigotito rubio para parecer mayor (ahora está más joven que a sus 18 años y si miras sus dientes te puede cegar el reflejo de los focos). El segundo es mejor y hay una balada titulada “Open Your Heart” que ya te da muchas pistas de que esta gente puede hacer cosas muy grandes. Igual pasa con otra pieza fundamental como es “Stormwind”. Son composiciones capaces de mirar de tú a tú a lo que pasará en 1986.

El mito

Con The Final Countdown fueron número 1 en 25 países, incluyendo a Inglaterra, no así Estados Unidos en los que se quedaron en el puesto número 8. Sí en España donde el tema arrasó con todo y los llevó a participar en el mítico concurso de los viernes El 1, 2, 3 del mítico Chicho Ibáñez Serrador. Miles de jóvenes nos quedamos alucinados al ver a esos jovencitos con el pelo largo que tocaban una canción tan maravillosa. Europe en TVE fue para muchos niños de los 80 lo que “Fiesta pagana” de Mägo de Oz: el descubrimiento de un mundo musical diferente y la puerta de entrada al heavy metal.

La canción

La mítica entrada de teclado grandilocuente y moderna (para esa época) era una intro pensada para que el grupo hiciera su aparición sobre escena. No había más, no iba para canción, para nada. Pero el grupo llevaba tiempo trabajando en piezas separadas como un riff de guitarra base muy efectivo escrito por el bajista John Levén. Este se combinaría con la entrada ampulosa de Mic Michaeli yJoey Tempest le pondría la letra. Algunos miembros de la banda no las tenían todas con ese tema pues un poco se alejaba varios pueblos de sus dos discos iniciales y daba concesiones evidentes a lo comercial. Posiblemente no llegaron a pensar que estaban trabajando con una obra maestra atemporal pues tenían ya muy escuchado el riff de teclado, compuesto por Tempest entre 1981 y 1982. Europe han confesado que al componer y arreglar el tema pensaban en un mix entre UFO y Iron Maiden. Uno de los grandes ganchos es también ese “eco” en las palabras “Come back”, “Venus”, Seen Us”, “To Be Found” o “Leaving Ground”

Bowie y el “Space Oddity”

Está allí y es muy claro, pero muchos nunca reparamos en ello. La inspiración de “The Final Countdown” está en otra canción perfecta como es el “Space Oddity” de Bowie. Es más, el concepto espacial es lo que impregna todo el disco. No hay más que echarle un ojo a la portada para ver cómo salen de la tierra imágenes de los miembros del grupo disparadas hacia el espacio exterior. Es como si fueran cromos de futbolistas, todos subiendo en fila para arriba y en las que se entrevén las caras de otra gente que no son miembros del grupo. Algún homenaje seguro que hay allí…

Si volvemos al “Space Oddity”, una canción con la que creció Tempest y que escuchó toda su vida. vemos que hay una cuenta atrás, una de las genialidades de la intro de esa mítica canción que, evidentemente, estaba grabada a fuego en la mente del vocalista y compositor. Fue la gente de la compañía Epic la que les dijo que ni se les pasara por la cabeza buscar otro single, que el primero era el “The Final Countdown”. Sabían que lo iba a petar… Ya no es sólo por la canción es que esa batería antes del solo de guitarra también es mítica, y el solo… es coreable. Contribuyó esa genialidad de Gigatrón en tierras hispanas para devolver al pedestal esa maravilla. Es un placer (odioso) escuchar a los Pacos hispanos tararear todo el solo y cantar eso de “Que te peto el Cacas”. Son los mismos que cantan “huevos con aceite” o “Que me chupes la polla” en el “Killing in the Name” de Rage Against the Machine.

La letra

Parece un alegato hacia el medio ambiente en el que la humanidad ha terminado por destruir su hábitat y la “evolución” humana ha destruido el planeta hasta un punto de no retorno. Se narraría aquí la despedida con la cuenta atrás para salir hacia el espacio en dirección a Venus, por cierto, símbolo de la feminidad. En el fondo puede ser la desgracia del emigrante hacia lo desconocido.

«We’re leaving together,
but still it’s farewell
and maybe we’ll come back
to Earth, who can tell?»

La letra nos pone en situación con un viaje en el que nos alejamos de la Tierra sin excesivas esperanzas de volver pues el viaje es largo.

«I guess there is no one to blame
we’re leaving ground (leaving ground)
Will things ever be the same again?»

Hay un sentimiento de culpa en el hecho de tener que marcharnos hacia el espacio. Cuando escribe Joey “Ground” hay que pensar en la métrica, pero también existe un homenaje a uno de los vocablos que utilizaba Bowie en “Space Oddity”. Lo de que “no podemos culpar a nadie” es un poco un alegato naturalista, un poco como: “la jodimos y ya es tarde”. Es más, el coronavirus y la pandemia parece ser un mecanismo de defensa de la Tierra como organismo vivo, un primer aviso de que hay que cambiar la simbiosis entre planeta y humanidad (esto no lo dijo Joey, lo añado yo).

«It’s the final countdown
The final countdown»

La cuenta atrás es cuando sale la nave hacia el espacio.

«Oh

We’re heading for Venus (Venus)
and still we stand tall
‘cause maybe they’ve seen us (seen us)
and welcome us all, yeah»

De este verso podemos deducir que viajamos hacia Venus y que, quizá, otra civilización alienígena nos verá y nos dará la bienvenida apiadándose de nuestro crimen: finiquitar la Tierra y tener que marcharnos a otro lugar. Atención porque hay un “mantendremos la cabeza en alto”, quizá una crítica hacia el orgullo terrícola y antropocentirsmo que nos caracteriza, a pesar de que en el fondo la letra da una sensación positiva.

«With so many light years to go
and things to be found (to be found)
I’m sure that we’ll all miss her so»

El viaje es largo y hay mucho por descubrir, pero evidentemente vamos a echar de menos a nuestro planeta. Ese “together” un poco nos dice que la/el protagonista se marcha acompañado, posiblemente de quien ama.

«It’s the final countdown
The final countdown

It’s the final count down
We’re leaving together
The final count down
We’ll all miss her so
It’s the final countdown
It’s the final countdown
Oh
It’s the final countdown, yeah»

Veredicto

Una de las más bonitas paradojas de esta composición es que era una intro para que el grupo entrara en el escenario… Las vueltas que da la vida, ahora es el tema final que cierra todos sus conciertos. La entrada en el nuevo milenio reunió a los suecos y el tema era una excusa perfecta para poder devolver el himno a la palestra sonando en medio mundo con la excusa de la cuenta atrás. Hubo un (supongo) que truco para poner el foco sobre el grupo y en la reedición del single se cometió un error gramatical que cambió el significado de la canción “Count” por “Cunt” y despertó cierta polémica. De “cuenta atrás” a “coño para abajo” hay un trecho. Les he visto muchas veces en directo pero esa gira del Start from the Dark, con todos los amigos de toda la vida allí, fue maravilloso. Ese teclado en la Razzmataz con ese riff hipnótico entrando en la oscuridad fue uno de esos momentos maravillosos para recordar toda la vida. Los he visto ahora tantas veces que reconozco que he llegado a marcharme al coche cuando la inician en los bises para no pillar caravana. “The Final Countdown” es un tema perfecto que resume una década musical y aunque no te guste la conoces: es perfecta.

Rubios, rizados, guapos, de largas cabelleras y voces melodiosas… Así nos presentaba Mayra Gómez Kemp a Europe en un play back de viernes de septiembre de 1987. La vida de muchos chavales/as dio un vuelco: “Carrie” y “The Final Countdown”: «Ay cómo están los de Europe Mayra…» Dice la azafata vestida de india tras los dos besazos que le suelta el líder.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 440 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.