Canciones perfectas: «Dream House» de Deafheaven

En unos pocos días vamos a recibir a Deafheaven en el marco del AMFest 2022. Sin duda, una de las bandas más atractivas no solamente del festival, sino del metal del siglo XXI. Los norteamericanos y su peculiar forma de vivir el black metal son una demoledora máquina en directo.

Viajamos hoy a 2013 y lo hacemos sobre los lomos de Sunbather (2013). Un disco que puede confundir al más metido en materia, tras una cálida, luminosa y austera imagen de artwork, se esconde una de las bestias más apasionadas de la última década.

Los de San Francisco mezclaron con estilo el black metal atmosférico, el post hardcore, el screamo y el drone con el a priori distante shoegaze. El resultado de su inventiva fue el blackgaze, género que si bien no inventaron, sí que perfeccionaron. Los inventores de parte de esta fusión fueron los franceses Alcest con su aclamado Souvenirs d’un autre monde (2007). Aunque -y como diferencia sustancial- estos últimos no vertieron la violencia del post hardcore y la emotividad del screamo sobre su música.

En 2011, Deafheaven debutaron con la semilla del blackgaze con el soberbio pero imperfecto per Roads to Judah (2011). Un disco que apuntaba maneras pero quedaba corto en ejecución final. Pero no fue hasta la llegada de Sunbather que alzó a los californianos a la cima del metal moderno. Sunbather fue un disco apasionado y existencial, denso e introspectivo, delicado y melancólico. Pero también fue un disco abrasivo, angustioso y duro. Un disco que exponenció las ideas que vislumbramos en Roads to Judah, lo que allí era una idea aquí ya es una realidad bien ejecutada.

Los 60 minutos que dura Sunbather son seguramente los mejores 60 minutos de música que puedas escuchar en esta última década. La última gran obra maestra del metal oscuro. La guitarra de McCoy es simplemente maravillosa. El piano melódico y los azotes industriales dotan de contrastes que agitan los sentidos del oyente. Momentos acústicos rotos en mil pedazos cuando Clarke arroja veneno (no siempre malo) por sus cuerdas vocales.

Sensorialmente Sunbather es un disco que te permite viajar al fondo del alma, la tuya y la de la banda. Un disco que te acompaña como lo pueden hacer los discos de Sigur Rós o Godspeed You! Black Emperor, pero que te hace añicos con la mezcla de screamo y black metal crudo.

“Dream House”, la pieza de apertura y una de las mejores canciones de metal del siglo XXI es el claro ejemplo del potencial y las virtudes de Deafheaven. Con sus más de nueve minutos de duración, la banda arroja al oyente a un viaje infinito por un mar de contrastes. Los sentimientos van aflorando a medida que transcurre esta maravilla. Miedo, pasión, dulzura, agonía, amor. Todo esto y más pasará por la cabeza del oyente.

Las cuatro piezas largas que componen el disco son de todo menos repetitivas. Las cuatro distan entre ellas un mundo pese a que la ideología es la misma. Esta es otra de las grandes virtudes de este disco.

La voz de Clarke acompañada en todo momento por una musicalidad densa, tanto en los momentos calmados como cuando el black metal es estridente como si de Mayhem habláramos. A lo largo de los nueve minutos, se escucha un intento de crear un movimiento constante y una fluidez emocional. La incorporación del percusionista Daniel Tracy añade una nueva destreza a sus blast beats, evocando tanto lluvias torrenciales de tambores como tormentas puntuales.

Las guitarras brillan mientras que breves pasajes de ambiente post-rock agregan un frescor glacial. El todo constituye algo vasto e interplanetario. Los arpegios de cierre se funden con “Irreversible”, la siguiente pieza del disco.

Letra

«Hindered by sober restlessness / Obstaculizado por la inquietud sobria
Submitting to the amber crutch / Sometiéndose a la muleta ámbar
The theme in my aching prose / El tema en mi prosa dolorida
The theme in my aching prose / El tema en mi prosa dolorida.

Fantasizing the sight of Manhattan / Fantaseando con la vista de Manhattan
Fantasizing the sight of Manhattan / Fantaseando con la vista de Manhattan
Manhattan / Manhattan.

That pour of a bitter red being / Ese vertido de un ser rojo amargo
That escapes a thin frame / Que se escapa de un marco delgado
A bitter red being / De un ser rojo amargo.

The rebirth of mutual love / El renacimiento del amor mutuo
The rebirth of mutual love / El renacimiento del amor mutuo
The slipping on gloves to lay / El resbalón en los guantes para acostarse
The slipping on gloves to lay tenderly / El resbalón en los guantes para acostarse tiernamente.

The slipping on gloves to lay tenderly / El resbalón en los guantes para acostarse tiernamente
The slipping on gloves to lay / El resbalón en los guantes para acostarse
The slipping on gloves to lay tenderly / El resbalón en los guantes para acostarse tiernamente
The slipping on gloves to lay / El resbalón en los guantes para acostarse.

Slipping on gloves / Resbalarse en los guantes
Gloves, gloves / Guantes, guantes
Slipping on gloves / Resbalarse en los guantes.

I’m dying / Estoy muriendo
Is it blissful? / ¿Es Maravilloso?
It’s like a dream / Es como un sueño
I want to dream / Quiero soñar
I’m dying / Estoy muriendo
Is it blissful? / ¿Es Maravilloso?
It’s like a dream / Es como un sueño
I want to dream / Quiero soñar
I want to dream / Quiero soñar
I want to dream / Quiero soñar
I want to dream with you / Quiero soñar contigo.»

Temática y técnica

Al parecer y en palabras de Clarke, es tan simple como:

“Un día decidí abandonar la clase y estaba manejando, pensando en tener veintidós años sin educación, sin plan. Todo lo que había intentado había fallado, estaba arruinado y había toda esta mierda. Así que estaba conduciendo a través de estas bonitas casas, lo que me gustaba hacer, y había una chica básicamente tomando el sol en el jardín delantero. Estacioné, solo para relajarme, pero noté que ella estaba allí y la observé por un rato. Parecía tan fácil, ¿sabes? Debía de tener diecinueve años, asistía a un colegio comunitario, vivía en esta casa grande con esta linda familia, y yo estoy sentado aquí pensando en estos errores que he cometido.»

En términos de acordes y melodía, “Dream House” es más básica que la canción típica, con puntajes por debajo del promedio en Complejidad de acordes, Complejidad melódica, Tensión de melodía-acorde, Novedad de progresión de acordes y Melodía de acorde-bajo.

“Dream House” está escrita en clave de re mayor. Según la base de datos Theorytab, es la segunda clave más popular entre las claves principales y la segunda más popular entre todas las claves. Las tonalidades mayores, junto con las tonalidades menores, son una opción común para las canciones populares. Los tres acordes más importantes, construidos a partir de los grados de escala 1, 4 y 5, son todos acordes mayores (D Major, G Major y A Major).

Tiene un tempo de 82 BPM. También se puede usar el doble de tiempo a 164 BPM. La pista tiene una duración de nueve minutos y 15 segundos con una tecla G y un modo mayor. Tiene mucha energía y no es un tema de corte bailable, con un compás de 4 tiempos por compás.

Opinión del autor del artículo

Todo el poderío de una banda, incluso de un subgénero entero, puede resumirse en “Dream House”. Una pieza de orfebrería capaz de erizar tu bello, de provocarte dolor y tristeza, pero a la vez y dependiendo del día, llenar de gozo y felicidad al oyente. Todos unos atributos que la lanzan como una de las mejores canciones de metal del siglo XXI. Musicalmente, estamos frente a una catedral de sonidos y un sinfín de capas a explorar. Sin duda, una canción perfecta como la que más.

Beto Lagarda
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